Esta historia titulada ''Cambio de Planes'' es propiedad de la escritora Allison Leigh, los personajes que aparecen a continuación son creación de la escritora Suzanne Collins, yo solo adapto esta maravillosa historia con estos maravillosos personajes, espero que les guste y se animen a leer mas historias de estas autoras :)
Saludos Maya.
Prólogo
Todo comenzó con un beso. Un beso de veinte dólares para ser exactos.
Katniss Everdeen suspiró profundamente y miró al hombre que estaba de pie en la puerta de su apartamento. No acostumbraba a invitar a desconocidos a su casa a altas horas de la madrugada. Ni a esas ni a ninguna otra. Aunque Peeta Mellark no era del todo un desconocido. Era un amigo de su primo, después de todo.
Nunca había conocido a un hombre que supiese besar mejor que él.
Sintió un escalofrío al recordarlo. Apretó con fuerza el pomo de la puerta para tratar de controlarse.
—¿Quieres pasar? —dijo ella.
A pesar de la luz que iluminaba el porche, sus ojos eran profundos y sombríos.
—Sí —respondió él, con una voz tan profunda como su mirada.
La primera vez que ella le había oído hablar con otra persona, su voz le había parecido melodiosa y no muy acorde con su aspecto inquietante e incluso peligroso.
Sin embargo, la segunda vez fue diferente. Aquella tarde del día de San Valentín, ella estaba en una mesa benéfica ofreciendo besos a cinco dólares. Él se detuvo frente a ella, le dio un billete de veinte y le dijo con una sonrisa maliciosa que podía quedarse con el cambio.
En esa ocasión, sí pensó que su voz encajaba perfectamente con su aspecto. Llegó a sentir algo muy especial cuando él se dirigió a ella, y más aún cuando clavó la mirada en la suya.
Recordó que le habían flaqueado las piernas y que la voz había estado a punto de quebrársele al darle las gracias por su generoso donativo a favor de la escuela pública de la ciudad.
Pero luego sus labios se habían contraído en un rictus irónico y la cicatriz de la cara parecía haberse hecho más visible, al inclinarse sobre la mesa que los separaba, para besarla…
Hasta ahí era donde ella recordaba.
Después, el contacto de sus labios parecía haberla sumergido en un estado de amnesia..
¿Qué podía haberle llevado hasta allí?, se preguntó ella ahora.
¿Qué hacía allí en la puerta de su casa a esas horas de la madrugada, justo veinte minutos después de haber terminado ella su turno de noche en el hospital? Tal vez ella le había invitado aquel día, en voz baja, para que nadie la oyera, después de que él le hubiera susurrado al oído que le gustaría volver a verla en otro sitio donde no estuviera rodeada de hombres dispuestos a soltar unos dólares por poder besarla.
Ahora, sin embargo, pese a haber expresado su deseo de pasar dentro, permanecía quieto en el umbral de la puerta sin moverse un centímetro y sin dejar de mirarla intensamente con aquellos ojos que ella sabía eran de un sorprendente verde pálido.
—¿Estás segura de que quieres que entre? Podríamos ir a algún sitio… a tomar un café…
Eso no era lo que ella había esperado. Apretó el pomo de la puerta aún con más fuerza, mientras seguía mirándole. Era un hombre muy alto y atlético.
¿Qué hacer? ¿Ir a algún sitio a tomar un café? Sería una opción segura, donde no correría ningún peligro. ¿O invitarle a pasar?
No estaba acostumbrada a ese tipo de encuentros con extraños. Llevaba una vida muy ordenada y austera. Pero no quería pasarse toda la noche sentada en una cafetería, tratando de aparentar que lo único que quería de él era un poco de conversación.
Quería sentir sus brazos alrededor de ella.
Quería sentir sus pechos trémulos aplastados contra su torso duro y musculoso.
Quería sentir la calidez de su boca.
Le deseaba.
Más a que nada en la vida.
Con los pies descalzos y el corazón latiéndole a toda prisa, abrió la puerta del todo y se echó unos pasos atrás.
—Sí —dijo ella en voz baja pero clara—. Estoy segura.
Él pasó adentro y, sin decir una palabra, le agarró del brazo con una mano y cerró la puerta con la otra.
Este es un adelanto pequeñito de como empezó la historia :) espero que les guste.
Saludos, Maya
