Buenas! :3

Y... disculpen el pequeño retraso x.x

La verdad es que la he tenido un poco difícil estos días. Últimas semanas de clases, tareas, proyectos, exposiciones, no estoy en mi casa y no tengo internet, y sólo puedo obtenerlo por parte de la red de la universidad, y digamos que no es muy buena que digamos... pero al menos aloja a Fanfiction. Eso es lo único que importa.

Ahora, referente al capítulo, la mayoría está en cursivas, ya que... bueno, será un flashback. Y... para las personitas que lo leen por móvil, y saben que no se marcan las cursivas ahí, lo puse entre comillas xD haha así que... espero que se vean xD haha.

Y bueno... esta vez sólo para agradecerle a mis queridas pequeñas JustASecret y a Kaori Lawliet, que siempre están allí, e igualmente a las personitas (si, ¡a ti! :3(?)) que leen sin dejar review ni nada. Gracias de verdad :3

Y... ¡las dejo con este pedacito de fic, que correspondía a ayer! :3

Cuídense mucho! Las quiero :*

Higurashi Out!


Thor se sentó en su cama, y vio la habitación detalladamente. Era muy grande para él solo y aún más silenciosa, nunca lo había notado. Pero bueno, ¿cuándo lo notaría si Loki siempre estaba de escandaloso o estaba ahí haciendo algo, o simplemente acostado?

Tomó un libro y comenzó a leerlo. Iba un poco ya adentrado en su lectura cuando se vio truncada al recordar cuando Loki le deshojó uno de sus libros predilectos por razones simples: estaba en un día donde odiaba a todos y su libro estaba en su camino. Este recuerdo le sacó una sonrisa, aunque en su momento estuvo muy molesto con el moreno y se ganó unos cuantos golpes por haberle hecho eso a su libro, tenía que admitir que se había visto adorable tratando de deshacerse de su fuerte agarre y manoteando para que lo soltara. Loki era un debilucho.

Volteó a ver el escritorio del menor, y después posó la vista en el suyo. En su escritorio se encontraba su computador, y el verlo hizo que recordara que Loki le había formateado su disco duro. Y eso por la sencilla razón de que tenía guardados unos documentos que servirían para sus estudios, y al no querer estudiar se le hizo Fácil deshacerse de todo.

También recordó cuando Loki llegó todo hecho furia porque un maestro lo había regañado y expuesto frente a toda su clase, el rubio tuvo que soportar de su parte una narración muy incómoda de dos horas para que al final se enterara de que lo habían suspendido de esa clase por una semana, ya que el moreno le había respondido al profesor de una forma no muy agradable.

O de aquella vez en la que, sin poder averiguar nunca la razón, encontró su cajón de ropa interior repleto de basura de toda clase: envolturas de comida chatarra, latas, papeles usados, hojas de árboles, polvo y pelusas que no parecían haber sido sacadas del sitio más limpio del mundo –por algo era un montón de basura-. Esa vez tuvo que obligar a Loki a limpiar todo su desastre si no quería que esa misma basura apareciera en todos sus cajones de ropa, además de regañarlo, y amenazarlo con darle tremenda golpiza sino lo hacía, de la cual por cierto le dio un pequeño adelanto. Y por supuesto terminó en un "baño de sangre".

Todos esos recuerdos hacían que Thor sonriera o incluso riera, aunque casi siempre estaban peleando, tenía que admitir que era muy divertido vivir con él. Se acostó en su cama y se la pasó rememorando múltiples momentos hasta que se quedó dormido profundamente. No había puesto la alarma ya que el día siguiente lo habían dado libre por una junta de directivos. Y al ser viernes el día siguiente eso le daría un gran fin de semana. Durmió plácidamente.

Al día siguiente se levantó lentamente. Había tenido un sueño muy agradable con su difunto abuelo, así que se levantó con una sonrisa, se fue a correr, cuando regresó se duchó y se sentó en su escritorio donde otro recuerdo lo distrajo.

El recuerdo comienza un día que se encontraba en su escritorio haciendo tarea mientras Loki estaba en su cama haciendo quien-sabe-que-cosa.

- "¡HAHAHAHAHA! –Loki ríe a carcajadas y de la nada- ¡te lo ganas por metiche!

- No estoy de metiche –responde Thor con el ceño fruncido.

- ¡Claro que sí! Metiéndote en cosas que no te importan, como querer que me acepten antes de cubrir mi sanción de 7 días…

- Pues es mi deber como tutor, pero… ¡Ahhh! ¿Por qué le tenías que decir que era un idiota y que su esposa era una prostituta de caché?

- ¡Porque lo es! –se echa a reír y luego agrega- Pero bueno, ya pasó y no van a revocar el "castigo". Ya no gastes tu tiempo. Es inútil, igual que tú.

- Cállate de una vez y ponte a hacer algo. Déjame hacer mi tarea en paz. –responde Thor bufando.

- Estoy haciendo algo. Molestándote. ¿Qué otra cosa podría hacer aparte? –dice cruzándose de brazos y con una sonrisa burlona. Le encantaba hacer rabiar a Thor. En una de esas tal vez lograría sacarlo de su habitación de una vez por todas. El rubio ya no responde, ya que decide ignorar al moreno.- ¡Hey! ¿Ya te enojaste? –empieza a molestarlo otra vez después de un momento de silencio incómodo- Oh, no aguantas nada. Y todo esto porque no le puse atención al estúpido "bla, bla bla" del Sr. Numeritos Maricas.

Thor solo mueve la cabeza en signo de desaprobación y sigue en lo suyo, ya que no quería comenzar una pelea con el moreno.

- ¿Qué? ¿Otra vez con tus libros? Vas del salón de clases a tus libros y viceversa. ¿No te aburres? ¡Es una verdadera tortura!

- No, no me aburro –responde el rubio fastidiado.

- ¿Pero cómo? A mí me aburre que siempre hablen tanto. ¡Nunca se callan!

- Bueno, es que tú no sabes de libros, así que cállate ya.

- Claro que se de libros, pero a diferencia de ti, yo leo novelas, no libros de Microbiología –hace una sonrisa burlona con una ceja enarcada- además, hay cosas más entretenidas que leer, aunque para los nerds como tú debe ser lo máximo. ¿Hasta mejores que el sexo, no? –se cruza de brazos.

- Bueno, ¿en serio no tienes algo mejor que hacer?

- Nah… es divertido molestarte mientras tratas de hacer tu tarea –ríe a carcajadas- qué idiota eres.- Thor voltea a verlo.

- Idiota tú.

- No, tú lo eres y punto –recarga el peso en su pierna izquierda, pues ya se había levantado y estaba a unos cuantos pasos de él.

- Bueno, ya tienes mi atención. ¿Qué quieres, imbécil?

- Nada, pero logré que quitaras tus ojos de ese estúpido libro, ¿no?

- Eres un idiota… -gruñe fastidiado.

- Claro, tú me rompes la nariz y yo soy el idiota… eres imbécil. Además no estás haciendo nada.

- Eso fue un accidente, y si estaba haciendo algo. Se llama estudiar –responde Thor cruzándose de brazos.

- No me importa. Y de todas maneras eres un maldito bruto. ¿cómo pretendes lanzar patadas al aire con alguien a los pies? De alguien como yo se espera, ¿pero tú, el gran Thor, súper genio, cuadro de honor, mejor promedio desde hace 3 años, seguidos? –dice irónico y burlón para hacer rabiar a su tutor.- Además, aun me duele animal.

- Wow, no sabía que sabías todo eso de mí –dice el rubio con una media sonrisa.

- Thor, eres toda una celebridad. Sé lo que cualquiera sabe. No pongas esa cara de idiota si no quieres que te la quite a golpes –responde molesto por la reacción de Thor.

- Si, muchos lo saben, pero pocos lo recuerdan todo –añade aún con su media sonrisa- además, tú tienes la culpa de que te haya roto la nariz.

- Cállate y jódete. Además, dime rubio. Según tú, ¿por qué yo tengo la culpa? –sonríe al imaginar los absurdos argumentos de Thor.- Anda, te escucho.

- Me tiraste al agua, yo me levanté y me volviste a tirar, y me jalabas hacia donde caía más el agua. Eres un ebrio idiota.

- Pero tú me arrastraste a la regadera y me mojaste con esa agua infernalmente fría. Tú empezaste.

- Yo te quería ayudar.

- Pues no fue la idea más brillante que digamos… y no tenías por qué tirarme al piso cuando me llevaste al baño. ¿No sabes de algo que se llama "delicadeza"? Se le conoce mejor por "ten cuidado imbécil".

- Tú tampoco eres delicado, así que no veo por qué yo serlo contigo.

- ¡Volvemos a lo mismo! Yo soy YO. Loki Laufeyson. El más despreocupado chico de High Metropolitan, un genio ligando chicas, un borracho de lo peor, popular, pero que no puede resolver una ecuación de primer grado. ¿Ves la diferencia? Porque yo si la veo.

- Wow, mira qué curioso. Nunca había escuchado de ti.

- Pues no tengo contacto con los nerds. Por eso no me conocen. Tienes suerte de que te hayan asignado como tutor mío y tener el gusto de poder hablar conmigo en este instante –dice con gesto altivo.

- Pues más que suerte sería como una maldición, o castigo divino –responde con cara de resignación.

- Ya, no lo niegues. No me burlaré si aceptas que te da gusto haberme conocido –dice divertido y descruzando los brazos para enderezarse. Se le había ocurrido una brillante idea, tenía que funcionar. Era su mejor truco para ahuyentar gente indeseable.

- No, la verdad no. No te engañes, no creo que haya alguien en el mundo que sea feliz por haberte conocido –dice soltando una carcajada y enderezando su silla para poder ver mejor a Loki desde su posición.

- Anda –se acerca a él y se inclina un poco para quedar a centímetros del rostro de Thor. Esboza una sonrisa que casi parecía genuina.- Yo sé que sí.

- Pues crees mal –dice Thor mirando sin intimidarse por la cercanía de Loki.

- ¡Por favor! Eres demasiado ñoño y mi presencia le ha agregado acción a tus aburridos días –añade con la misma expresión, sonando cínico.

- …- "¿Si te sigo el juego me dejarás en paz, cierto?"-¡Oh, sí! Mi vida ha cambiado desde que te conocí. Ahora sé que hay gente más idiota de lo que yo pudiera pensar –añade el rubio con un tono burlón y una sonrisa que combinaba perfecta.

- HAHAHAHA… aunque no lo creas, deberías mirarte a un espejo. No tendrías que conocer gente para poder saberlo.

- Ya me he visto en el espejo, y soy un diferente a ti. Alto, rubio y con ojos azules. La idiotez es solo tuya.

- ¡Mira! Tienes un autoestima muy alta… -se acerca aún más, a una distancia peligrosa ciertamente, y lo ve fijamente a los ojos, esperando incomodar al rubio "desabrido".

- Si la tengo. Y aléjate de mi rostro si no quieres que te rompa de nuevo la nariz –advierte el rubio fastidiado, molesto e incómodo.

- ¿Qué? ¿Te molesta? –dice alzando sus brazos posando sus manos en las mejillas del otro- pero no estoy haciendo nada malo… ¿o sí?

- Sí. Me estás tocando y no me gusta que lo hagas –dice Thor frunciendo el ceño y viendo los ojos del moreno.

- Oh, pues resulta que yo quiero hacer esto –responde mientras se dispone a mirar fijamente los ojos azules de Thor. Luego, quita la mano derecha de la mejilla del rubio y la sube hasta sus gafas, quitándoselas con cuidado.- Deberías usar lentes de contacto, estos no te quedan.

- No los uso porque me queden, los uso porque me gustan –dice el rubio viendo borroso.

- Ah, que terco eres. Sin estas porquerías podrías hacer muchas conquistas. Haz lo que quieras, pero estas cosas no te sirven ahora –en un rápido gesto las gafas ya se encontraban tiradas en el suelo, cerca de la cama de Loki, mientras este, sólo para seguir molestando al rubio, estira sus brazos para rodear a Thor por el cuello sin decir nada. Sólo mirándolo a los ojos a esa distancia tan escasa.

- Pues sí, eso de conquistar chicas no es lo mío, más aparte los lentes de contacto son muy delicados –dice el rubio tratando de divisar algo, pero su esfuerzo era en vano.

- Entonces, ¿qué es lo tuyo? ¿Los chicos? –pregunta mientras hace una fingida sonrisa interesada, ladeando su cabeza.

- No, me gustan las chicas. Pero ahora todo mi interés está en el estudio. Las mujeres pueden esperar, además no soy la gran cosa para que se fijen en mí.

- Ay Thor. No te haces nada de justicia… -dice, queriendo llevar su broma más lejos y sentándose en las piernas del rubio sin dejar de abrazarlo por el cuello y hacer una sonrisa pícara."

Thor empieza a reír recordando estas partes.

- "¿Se puede saber por qué te sientas en mis piernas? –cuestiona Thor haciendo una mueca de extrañeza.

- Porque quiero hacerlo –responde con simpleza y con la misma sonrisa para seguir molestando, y rogando a todas las deidades posibles que, con la idiotez de rubio, pudiera malentenderlo.

- Quítate si no quieres arrepentirte –dice Thor comenzando a entender el juego, aunque mostrando confusión aún.

- No me voy a arrepentir de algo que estoy proponiendo, ¿no crees rubio?

- No estoy seguro de ello, así que levántate y ve a hacer tus cosas –dice el aludido no queriendo seguirle su juego al pelinegro."

El rubio, recordando esta parte en especial, rompió en carcajadas, ya que echó a perder la broma de Loki, aunque pagó las consecuencias.

- "Oh, vaya. Eres un bruto –dice frustrado por haber sido su broma arruinada, mas sin ponerse de pie- primera vez que no te esto gritando, ¿Y qué me haces? Me corres.

Lo más importante de todo esto era incomodarlo y hacer que se fuera antes de que él mismo cayera en su propia broma y ocurriera algo como lo de días atrás. Aunque era poco probable, eso no le convendría nada.

- Como sea. Vamos, dame mis lentes –dice aún sentado, no veía mucho así que buscarlos por su cuenta no era una opción.

- ¡NO THOR! ¡Olvídate de tus… lentes! –responde un poco exasperado y aguantándose las ganas de ofenderlo.

Thor, también queriendo molestar al moreno para que se levantara y lo dejara proseguir con sus ocupaciones lo toma por el rostro y lo acerca al suyo a tan sólo estar a unos milímetros de distancia, donde pudo sentir su respiración.

- Desde aquí puedo ver perfectamente tus ojos verdes.

Loki se sorprendió por el por el arranque. Al principio se queda mudo, después recuerda que debe seguir la broma que el comenzó y que, tal vez, podría salvar.

- Y los tuyos. Jamás había visto ojos tan azules y profundos como los tuyos…

- Ni creo que los vuelvas a ver –responde el rubio con una media sonrisa.

- Thor… -dice el moreno en un susurro, mientras lo seguía viendo a los ojos y simulaba una sonrisa tierna.

- No creí que te atrajera tanto… era obvio, pero no tan exageradamente –agrega arqueando una ceja.

- … ¿Yo no te atraigo, rubio? –pone ojos suplicantes para saber la respuesta, y tragándose las ganas de darle un puñetazo por el comentario.

- Sinceramente no. No eres el tipo de chico que me atraería –responde para molestar aún más a Loki y terminar con su juego.

- Mmm… Puedo hacer que cambies de opinión respecto a eso… -continua, con el único pensamiento en mente de salvar su broma.

- No, eres transparente, banal, enano y odioso. Lo único bueno de ti son tus ojos, pero los arruina estar pegados a tu cabeza.

- ¿Sabes qué? ¡Púdrete idiota! –se separa por fin del rubio y se le queda viendo con desprecio- Ahora veo por qué nadie te busca. Eres un completo imbécil. Y, por si te llegaras a confundir, soy heterosexual Thor. No me gustas, ni me gustaste, ni me gustaras. Nunca. Eres un idiota, creído, nerd, infantil y bruto. Y si me llegaran a gustar los hombres, lo cual sólo ocurriría en un universo alterno y totalmente paralelo, no serías tú.

Se da la media vuelta, muy enojado, y se tumba boca abajo en su cama, la cual estaba a unos pasos, y se ve tentado a tomar su almohada y gritar furiosamente en ella para desahogarse, pero al final pudo resistirse.

- Eh… Loki. ¿Me pasas mis lentes? –pregunta Thor cayendo en cuenta que había fastidiado a la única persona que podría ayudarlo con eso.

- Recógelos tú, imbécil. Tienes manos y piernas.

- ¡Pero tú los tiraste!

- Pues eso a mí me vale un reverendo comino. No voy a levantarme a recoger tus porquerías de gafas. Una razón más por lo que son obsoletas y estúpidamente inservibles.

Thor se enojó. Quería decirle al pelinegro que era un idiota, pero ya que había arruinado su estúpida broma se daba por bien servido. El único problema que tenía ahora es que no sabía dónde estaban sus lentes. Así que comenzó a caminar lentamente y sin dar pasos grandes ya que no quería pisarlas por accidente.

En cuanto a Loki, él no quería saber nada. Seguía de cara a la almohada, realmente irritado. De no ser por eso, estaría disfrutando y riendo a las carcajadas de la imagen tan patética.

Thor iba lentamente dirigiéndose a donde creía que estaban sus lentes. Pero por azares del destino Thor cae al suelo por culpa de unas cosas de Loki mal acomodadas. Pero lo peor fue que una de sus manos cayó encima de los lentes, haciendo que estos se rompieran y los cristales se le incrustaran. El rubio emitió un sonido de dolor, para luego sentarse en el cuello sosteniendo con la otra mano la que estaba lastimada.

- Espero que te hayas roto la mano, grandísimo imbécil –grita Loki sin moverse de su lugar, pero reconociendo el sonido de los lentes quebrándose.

- Cállate idiota mal nacido –grita un Thor realmente furioso. Por su culpa había roto sus lentes y ahora estaba herido. ¿Qué ese idiota no pensaba? ¿Cómo quitarles los lentes a alguien que no puede ver más allá de 5 centímetros de distancia? El rubio se levantó lentamente. Y comenzó a caminar hacia el baño chocando con los cuentos que había a su paso."

- ¡ESTÚPIDO VIAJE! –se oye un portazo que rompe toda la atmósfera de recuerdo y nostalgia que había creado Thor- ¡No puedo creerlo! ¡PUTOS TODOS!

Thor da un respingo en la silla del escritorio al escuchar tremendo golpe y gritos de Loki. Al momento no supo cómo reaccionar así que se quedó observándolo. ¿Qué no regresaría dentro de una semana?

El moreno sigue profiriendo maldiciones sin reparos, botando su mochila pequeña en el piso.