Buenas tardes/noches :)

Vengo el día de hoy a pedir una disculpa y a dar explicaciones. Me atrasé dos semanas y no daba señales de vida por ningún lado. No pretendo poner excusas, pero sucede que sucedió aquello que me tenía,... y eso era quedarme sin luz xD así que... lo único que podía hacer era entrar aquí por el móvil... y no saben cómo odio que no se pueda publicar desde allí. O aunque fuera contestar los reviews!

Además de todo tuve una semana algo difícil en cuanto a mi vida privada... y me mantuve viendo Sherlock en casa de mis abuelos... donde no hay internet xD y comencé también Agents Of S.H.I.E.L.D. -Dios bendiga las descargas directas con meses de almacenamiento-.

En fin... me gustaría traerles los capítulos que les debo, pero además de todo ya casi llego al tope de lo que está editado, y a pesar de tener la idea de lo que sigue, no encuentro la forma de cómo escribirlo. Así que... si me llego a atrasar un poquitín más, es mi culpa. Pueden quemarme y/o apedrearme si así lo desean.

En fin... me queda solamente agradecer a los chicos que se pasan por aquí, como JustASecret, Mishima Yukio, Suffere, Kaori Lawliet y Guest (que, respondiendo a tu pregunta, no. No es como un yaoi. ES UN YAOI xD o Slash, o como prefieras llamarle :3) y prometo también contestar los reviews, que no he tenido tiempo.

Bueeeno... sin más me despido. Y discúlpennos mucho si algo no les gusta, o si piensan que algo es una porquería.

Los quiero a todos :) y... sólo porque tengo que decirlo: hoy es mi cumpleaños xD hahaha.

Cuídense, y que el Thorki siempre los acompañe :)

Higurashi Out!


En un rato más lo chicos estaban guardando también sus cosas en sus respectivas maletas. Luego se ponen de pie y sale tranquilamente de la biblioteca mientras nuevamente hablaban de trivialidades que agradaban a ambos.

Thor se dirige junto con Jane a un lugar donde se comía muy bien y que frecuentaba mucho –y que claramente no era el restaurante italiano con el que una vez fuera con Loki-.

Después de hacer los pedidos, que se los entregaran y haber platicado otro tanto, muy entretenidos, la chica exclama un tanto decepcionada y apenada.

- Ay, no… rayos…

- ¿Qué sucede? –responde Thor interesado.

La castaña se pone la mochila sobre las piernas y sigue buscando insistentemente, sin ningún resultado positivo.

- Te invité a tomar algo y olvidé mi cartera –lo ve, demostrando su preocupación.

- Ah, no te preocupes. De todas maneras yo iba a pagar todo –aclara el rubio con una gran sonrisa.

- ¡Awww Thor! –se sonroja visiblemente- discúlpame de verdad. No sé cómo pudo habérseme olvidado… eres un ángel –le sonríe.

- No te preocupes Jane –dice viéndola directamente a los ojos, con una sonrisa dulce igualmente dibujada en su rostro.

- Bueno… pero para la próxima invito yo, ¿sí? –cuestiona con la misma expresión, mientras se atrevía a invitarle nuevamente de aquella manera.

- Acepto la invitación, pero yo pago.

- Hummm… -lo mira fingiendo reproche, pero luego le sonríe otra vez y responde- Está bien. Pero tiene que haber otra vez, ¿ok? No aceptaré un "no" por respuesta cuando se me antoje un café, ¿eh?

- No veo por qué me negaría –responde Thor con cierto coqueteo que él no notaba.

- Bueno… -Jane sonríe tímidamente y con un leve rubor expandiéndose por sus mejillas. Intenta decir- Thor…

- Dime Jane –contesta el rubio, mirándola también tierna y apaciblemente.

- Pues… -baja la mirada ligeramente- No sé cómo reacciones ante esto, pero hace algún tiempo ya que quiero decirte algo…

- ¿Ah sí? ¿Y qué es?

- Pues… verás –Inspira aire fuerte y profundamente, y continúa-. Thor, yo…

De repente, el sonido de su voz fue reemplazado por el tono de llamada del celular propio. Suspira frustrada.

- Contesta, yo no me iré –afirma el ojiazul con una sonrisa.

- Claro, permíteme un momento…

La chica contesta su móvil y comienza una conversación con la persona que estaba del otro lado de la bocina, quien era una amiga suya y compañera de clases. Después de un poco rato por fin cuelga, y con toda la resignación del mundo le dice al rubio en un suspiro.

- Lo siento Thor. Surgió un imprevisto…

- ¿Qué pasa? ¿Algo malo? –cuestiona el ojiazul preocupado.

- No, no. Nada grave, por suerte. Es un pendiente de un laboratorio, que había olvidado completamente –informa tratando de restarle importancia al asunto- Pero, es urgente terminarlo hoy.

- ¿Te puedo ayudar en algo? –pregunta Thor, tratando de ser útil.

- No te preocupes Thor, no es nada del otro mundo –sonríe agradecida- Gracias.

- Bueno. Entonces nos vemos, ¿vale? Si tienes mi número de teléfono, ¿verdad?

- Claro que sí. Te llamaré cuando pueda. ¿Tú tienes el mío, verdad?

- Sí, sí lo tengo. Bueno, entonces vamos, para que no se desesperen tus compañeros.

- Claro, vamos –se pone de pie y coloca su mochila al hombro, mientras el rubio llama al mesero para pedir la cuenta.

Ambos salen de regreso al instituto en poco tiempo. Igualmente, y como antes, iban platicando de cosas suyas, y riendo plácidamente.

A la entrada los compañeros de Jane esperaban, y la apuraban para que llegara más pronto. En especial una chica de estatura un poco más baja a lo normal, piel blanca, cabello negro y rizado, que le hacía señas un poco indiscretas acerca del rubio.

- Bueno Thor, será mejor despedirnos de una vez, porque una vez que llegue allá desapareceré para el mundo –ríe levemente.

El aludido ríe de igual forma y le da un beso de despedida en la mejilla.

- ¿Nos veremos luego, no?

- Claro Thor –sonríe y se sonroja un poco por la acción del otro- ¡Nos vemos! –se da la vuelta y comienza a caminar hacia su grupo de amigos.

Thor sonríe como por enésima vez en todo el día y espera a que Jane se vaya con sus amigos. Después de verla desaparecer por el pasillo toma su camino hacia la habitación.

Loki observó la escena de pura casualidad por la ventana, debido a que supuestamente un amigo suyo, que nunca llegó, iría a verlo inmediatamente después de entrar en el instituto. Sólo se limita a entornar los ojos y a apartarse de la ventana para sentarse en su escritorio y ver apuntes de cálculo, y ver si tal vez lograba entender algo.

Después de un rato el rubio llega a la habitación. El moreno claro que escucha el ruido ocasionado por la puerta al abrirse, pero hace como si no hubiera oído nada. Realmente no le apetecía ver a ese "maldito zoquete". El ojiazul se sorprende al verlo sentado en su escritorio, y más aún cuando se dio cuenta de que estaba "estudiando" cálculo.

Loki sigue inmutado. Realmente trataba de concentrarse en sus apuntes, a pesar de no entender casi nada de lo que veía plasmado en ellos. Qué desastre. Thor se dirige a su cama, poniendo su mochila en esta y, acto seguido, sentándose. Se recuesta y da un suspiro de tranquilidad.

El silencio reina en la habitación por un largo rato después de todo aquello. El moreno decide de una vez por todas darse por vencido y guarda su libreta en el cajón de su escritorio provisto para ello. Luego hace girar la silla en que estaba sentado y mira al rubio. Se cuestiona el sí hablarle o no, pero al final no puede aguantar un comentario y dice con tintes divertidos y una gran sonrisa burlona, mientras enarca una ceja.

- Al parecer te fue muy bien con Jane.

- Sí… -responde el otro dando un suspiro mientras dibujaba en su rostro una sonrisa boba, recordando a la chica- Es muy linda.

- Ah, claro… si, muy linda –imprime en esto un tono que evidenciaba irritación, por el reciente comentario-. Es obvio. Cuando alguien quiere agradar y quedar bien se debe esforzar para que las personas piensen que son "lindas"…

Thor frunce el ceño y se endereza al escuchar aquello.

- ¿Por qué dices eso?

- … Y es evidente que a ti te gusta, por eso piensas así –continúa hablando, ignorando a propósito la pregunta del rubio.

- Y aunque no me gustara, es linda –responde el otro, comenzando a molestarse un poco por el comentario de Loki.

- Pues sí… para alguien que nunca tiene contacto con las mujeres, que no sean sus profesoras, claro está, cualquier chica debe parecerle preciosa –se da la vuelta y vuelve a quedar de cara al escritorio, tomando unos lapiceros de la superficie y jugándolos. Fue entonces que pudo procesar la respuesta anterior del rubio, y exclama, dándose la vuelta otra vez y mirándolo con desprecio-. ¡LO SABÍA! ¡Te gusta Jane!

- ¡Hey! ¿¡Por qué dices esas cosas tan horribles!? –bufa exasperado- Si no supiera que eres un fastidioso, pensaría que tú… ¡Argh! Olvídalo, no sé por qué hago caso de tus comentarios –se pone de pie y se dirige al baño.

- ¿Pensarías que estoy que, animal? –se levanta también de su asiento y lo alcanza, con el ceño fruncido.

- Nada, olvídalo –niega con la cabeza.

- … como sea. ¿No deberías seguir con tu novia Jane? ¿O por qué la dejaste si se la estaban pasando TAN bien? –continúa mirándolo.

El problema era que no sabía cuándo parar, y aunque supiera, su orgullo le impedía quedarse callado. Además, el estúpido de Thor se lo merecía, por ingenuo e idiota. Thor lo ve fijamente a los ojos, y después de unos segundos de total silencio, finalmente dice:

- Loki, ¿acaso te gusto?

La pregunta toma totalmente desprevenido al chico, haciendo que su ya pálida piel se viera aún más blanca, casi transparente. Luego, después de procesar esta, que aún no sabía de donde o por qué Thor la había formulado, responde.

- ¿Eres estúpido? ¿De dónde carajos sacas semejante idiotez?

- Es que dices cosas como si estuvieras celoso de ella, como hiciste con Sif.

Loki se impacta ante tan afirmación, y responde casi instantáneamente.

- ¿Yo celoso, de Jane, por ti? ¡HA! ¡No me hagas reír! Tendrías demasiada suerte, pedazo de basura –no se percata de que en ese momento un leve rubor empezó a teñir sus pálidas mejillas, solo de pensar en aquello.

- ¿Entonces por qué actúas de esa manera? –responde Thor viéndolo directamente a los ojos, como si pudiera detectar cierto nerviosismo.

- ¿A qué maneras te refieres? Yo estoy actuando normal. Y no voy a tener de nuevo esta absurda plática –enarca la ceja derecha y se cruza de brazos.

- Pues esa manera de enojarte. Parece que te molestara que esté con ella. La atacas sin siquiera conocerla. Actúas sarcásticamente y fastidias, pero estás enojado conmigo, y no lo comprendo –argumenta totalmente confundido por el comportamiento del otro.

- Thor… -hace una pausa y lo ve seriamente- soy hetero. ¿Y sabes qué? Jódete tú, y Jane. Y todos –dice mientras le hace la seña con el dedo medio y se da la media vuelta para caminar a su cama.

- ¿Ah, sí? ¿Y por qué te sonrojas siempre, cuando me acerco a ti? Eso hace pensar muchas cosas. ¿Y ahora, de nuevo, celos de una chica? Seré un nerd, pero sí sé de estas cosas, y en este momento, por si no lo has notado, estás ruborizado –dice Thor cruzándose de brazos, enarcando ceja y haciendo una media sonrisa. Lo decía para devolverle la paga al pelinegro, que lo estaba molestando, pero también tenía esa duda desde que Sif se la plantara en la cabeza.

- A ver… Thor –se da la media vuelta para verlo fijamente, y trata de retenerse de ofenderlo y matarlo a patadas, como era su deseo- Cállate la… boca. Y déjame en paz. No sé, métete a llorar al baño, o ponte a leer un libro. No te costará mucho trabajo. Pero deja de fastidiar con eso. NO SOY GAY. Y puedes hacer de tu vida un rollito y metértela por donde mejor te quepa.

- ¿Ajá? –responde Thor acercándose al moreno, hasta estar a tan sólo unos centímetros de él, y lo mira fijamente a los ojos.

- Sí. –responde secamente sosteniendo la mirada, retándolo.

El silencio se hace presente de nuevo por unos instantes, mientras siguen sosteniendo la mirada mutuamente, ninguno de los dos queriendo perder aquella batalla. Sin embargo, el rubio rompe el hielo.

- ¿Ya te he dicho que tienes unos lindos ojos? –sonríe.

- ¿Qué? –responde Loki entrecerrando los ojos y sin saber a qué venía aquel repentino comentario, sin percatarse de que el rubor que ya cubría sus mejillas se había intensificado, tanto por la distancia a la que estaba el otro como por el hecho de que estuviera diciéndole cumplidos así.

- Que tienes unos ojos bonitos. Es un color verde vejiga, o bilis –agrega el ojiazul, expandiendo su sonrisa que era una clara burla al otro.

- Jódete. –se da la media vuelta para ir a su cama.

El moreno no pudo seguir su camino y llegar a su destino, ya que Thor lo voltea bruscamente y lo toma por la cintura, acercándolo así más hacia él.

- ¿Qué crees que haces imbécil? –dice gritando, y un poco molesto. Pero más que nada confundido.

Ahora el rubio estaba incluso a menos centímetros de distancia, y viéndolo pacíficamente con aquellos ojos azules le dice:

- Es broma Loki, tienes unos hermosos ojos color esmeralda –termina diciendo con una sonrisa hermosamente amplia y esplendorosa, muy diferente a la anterior.

- ¡Suéltame idiota!

Empieza a dar manotazos en el pecho de Thor, como si eso lo fuera a liberar de su agarre. Ante tal reacción, el otro lo presiona más hacia él, haciendo que este ya no pudiera tratar de zafarse.

- No te enojes, que no te dije nada malo.

Como toda respuesta, y en un ataque de pánico, le da una patada en la espinilla, para intentar alejarlo. No podía dejar de ruborizarse, además de estar claramente nervioso y ligeramente agitado.

Por el dolor obvio, el rubio lo avienta a la cama, para poder sobar la parte afectada. El moreno cae un poco bruscamente en esta, y se queda recostado ahí unos momentos para respirar y ver si lograba tranquilizarse un poco, sin poder pensar en nada. Luego se endereza apoyándose en sus codos sobre el colchón para ver al rubio y decirle:

- ¡Eso es lo que te ganas por ser tan imbécil!

- ¿Es así como reaccionas cuando alguien te dice algo bonito? Ahora veo porque estás solo –responde el rubio cojeando a su cama para sentarse y tallarse.

- Sí, lo que digas. Pero viniendo de ti, todo es horrible. Además, lo dijiste claramente para molestar, no para halagarme –acota molesto y entrecerrando los ojos para verlo con desprecio.

- ¿Cómo estás tan seguro de que lo digo para molestar?

- Ay, por favor Thor. ¿Para qué más lo dirías? Sincérate contigo mismo.

- ¡Ah, carajo contigo! Siempre estás a la puta defensiva, idiota empedernido. ¡Si digo que tienes ojos bonitos es porque así es! ¿Pero sabes qué? ¡Vete al diablo imbécil! –Thor estaba verdaderamente enojado. Le dolía demasiado la zona afectada.

- ¡Ah, no! ¡A mí no me mandas a ningún lado, estúpido! ¿Y sabes qué? Sí, estoy a la defensiva. ¡Porque eres un animal! Y me importa un carajo que pienses que mis ojos son bonitos. Ve a decirle eso a Jane, –pronuncia el nombre con desprecio y burla- que de seguro te responderá con otro estúpido cumplido, puesto que te dirá lo que sea necesario para que le sonrías con tu estúpida sonrisa de retrasado mental que tanto le gusta.

- ¡Es que eres tan idiota! ¡Aaah, maldita sea! ¡No se quita el puto dolor! –gruñe el rubio, que aún se sobaba la pierna, ya que Loki esta vez le había golpeado con más fuerza que las veces anteriores.

- ¡Qué bueno! ¡Ojalá y se te caiga la pierna! –dice bastante molesto y se termina de acostar bien en su cama.

El rubio se levanta el pantalón para poder ver su espinilla y, tal y como lo había pensado, ya se estaba inflamando y se le estaba formando el típico moretón.

- Carajo… –murmura al ver aquello.

Loki sonríe al escuchar a Thor maldiciendo, ya que eso comprobaba que su patada había sido efectiva, y que le dolería un buen rato.

- …Eso me gano por decir una verdad –continúa Thor, para sí mismo.

El pelinegro quería aguantar las ganas de reír, que se esfumaron cuando oyó aquello. En cambio se quedó callado, pero sólo eso. No dijo nada más. ¿Acaso hablaba en serio? El ojiazul se levanta y se dirige hacia su escritorio con mucho cuidado de no lastimarse más. Loki lo sigue con la mirada. El otro se sienta en el suelo, y abre el último cajón del escritorio, de arriba hacia abajo, del lado izquierdo, y de este saca un botiquín.

El ojiverde no dejaba de observar al tonto rubio, le divertía muchísimo molestarle. Pero, de alguna manera, siempre terminaba sintiéndose culpable de lo que le hacía. Quién sabe qué demonios tenía el condenado de Thor, pero siempre conseguía hacerlo sentir mal. Se endereza en su cama.

El rubio saca del botiquín una crema anti-inflamatoria y unas gasa para vendar la zona afectada.

Se arrepentiría de ello. Lo sabía. Siempre lo hacía. Pero aun así, lo iba a ayudar. Se levanta y se acerca a Thor, sentándose junto de él y diciéndole mientras extiende la mano.

- Dame eso.

Thor voltea a verlo.

- ¿No me vas a lastimar más? –frunce el ceño, un poco desconfiado.

- Si hubiera querido lastimarte seriamente, lo hubiera hecho hace un rato. No te romperé la pierna, si es lo que te preocupa. Estuve en un curso de primeros auxilios hace un tiempo. Además, te debo una.

Después de mirarlo unos momentos más con desconfianza, y decidir que el inglés decía la verdad, le da las cosas y estira la pierna lastimada hacia el otro. En cierta manera, tenía razón.

El menor empieza a untarle el ungüento, un poco fuerte para que hiciera efecto, pero aun así con mucha delicadeza. Luego de eso, procedió a vendarle la parte afectada con una técnica muy estética, pero efectiva.

- La venda debe quedar un poco apretada. No es la gran herida, pero así que con eso bastará. De seguro para… el miércoles se te quita –hace una media sonrisa.

- Okay… -responde el australiano con una sonrisa, pero viendo hacia la venda.

- De nada, es lo mínimo que puedo hacer para que dejes de mirarme con car de que soy un desalmado insensible.

- No eres un desalmado insensible. Eres idiota –responde Thor viéndolo burlonamente.

Loki se echa a reír, y luego responde del mismo modo.

- Recuerda que aún puedo romperte la pierna, animal.

- No lo harías –responde el rubio sonriendo de manera sincera y tierna. ¿Qué?

- ¿Quieres apostar? No me tientes princesa, que no es tan mala idea –sigue con sosteniendo la sonrisa, que ahora que lo analizaba, no era ni burlona, ni sarcástica. Ni siquiera irónica. ¿Es que aún no había aprendido nada? Hacer ese tipo de cosas con el rubio, como reírse con él mientras estaban sentados en el piso, sin tratar de matarse, no era nada bueno.

- Bueno… gracias, en verdad.

- De nada rubio.

El menor siente, de pronto, un sobresalto en su pecho. Sus latidos se estaban… acelerando. Mientras observaba a Thor. Este aún seguía mirando a Loki. ¿Por qué lo hacía?

Loki quería apartarse. Claro que quería hacerlo. Pero su cuerpo no respondía. Tampoco sus ojos querían obedecerlo. ¡Demonios! Ni siquiera podía pronunciar palabra. Eso era insólito. Y le recordaba mucho cierto episodio pasado. Definitivamente no era buena señal.

Thor, al igual que Loki, no podría apartar su vista del otro. Pero, ¿por qué? ¿Qué era todo eso? Aún no podía explicárselo, y de seguro la ciencia nunca lo haría. Mientras estaba pensando en todo eso, se sumergió en los ojos del pelinegro, como queriendo ver más allá y averiguar si ahí encontraba la respuesta. En vez de eso, sólo consiguió quedarse hipnotizado por esas hermosas esmeraldas.

Por supuesto que Loki se dio cuenta de eso. Maldición. Y no había hecho nada para evitarlo. Seguía dejándolo que indagara en lo más hondo de su alma… y empezaba también a perderse en el océano de los ojos de Thor. Eso estaba mal. Muy mal.

Thor, ya inconsciente de sus actos, posa una mano en la mejilla del ojiverde, y le regala una pequeña caricia con su dedo pulgar. Al sentir aquello, Loki se ruboriza y se da cuenta de que en su estómago empezaba a sentir un cosquilleo tan familiar como extraño. Por fin, con esto, pudo articular una sola palabra: el nombre del rubio.

Thor escucha su nombre, pero esto no lo hace reaccionar, así que poco a poco acerca el rostro del pelinegro al suyo. Este vuelve a llamarlo, esperando que reaccionara. Estaba mal, muy mal. Y lo peor era que, tal vez, el ansiaba aquello tanto como el ojiazul, que estando ya a unos escasos centímetros de Loki, sentía perfectamente su embriagante respiración. Y aún cuestionándose que rayos estaba haciendo, se sigue acercando.

En un instante de cordura, el moreno logra articular una –pequeña– oración completa.

- Thor,… esto no está bien.

- Lo sé… -dice el aludido a casi nada ya de tocar sus labios.

En ese momento, suena un teléfono. El de Thor. Lo que hace que Loki se separe inmediatamente como movido por un resorte, y toda la atmósfera creada se quiebre al instante. El mayor saca el teléfono de su bolsillo, pero aun viendo al otro. Contesta ¿molesto?

- ¿Aló?

- ¡Hola Thor! –dice una voz de mujer muy contenta y enérgica del otro lado de la bocina. Era Jane. Loki se queda viendo al rubio sin ninguna expresión.

- Ah, hola Jane –se pone de pie.

Al oír aquel nombre, Loki sintió su sangre hervir. Aun así, no hizo nada. Se tragó sus ganas de arrebatarle el móvil a Thor y lanzarlo por la ventana. Okay... tal vez si estaba "un poco" celoso.

- Thor, ya terminé mi asunto pendiente del laboratorio.

- Ah, qué bien Jane –dice el rubio posicionándose enfrente de Loki.

- Pues… si no quieres salir a dar la vuelta. Y aprovecho para decirte lo de hace rato. ¿Quieres? –pregunta ilusionada.

- Ahh… este… -ve fijamente a Loki.

El menor desvía la mirada para evitar la de Thor, que hace un rato lo había hecho perderse.

- Deja de ver si a una persona no le importa que salga –dice Thor, aun viendo a Loki.

Francamente, no se quería ir. Se quería quedar con él. Pero no entendía por qué, si hace un rato estaba muy a gusto con la castaña.

- En seguida te lo mando, Jane –dice Loki alzando la voz, para que la chica lo alcanzara a escuchar. Luego se pone de pie y se dirige, ahora sí, a su cama.

El haber dicho eso, le había provocado una sensación de vacío. Saber que Thor estaría con Jane le partía el orgullo en pedazos. Por más que quisiera negarlo, y se esforzara en hacerlo, esa era la verdad. ¿Qué le había hecho Thor?

- Jane, no puedo ir. Estoy ocupado… ¿en otra ocasión, ok? –responde Thor viendo al moreno. Tal vez la mejor opción hubiera sido ir con Jane. Pero Loki estaría muy enojado con él. Y aunque le sorprendió el pensar desde cuando le importaba eso, le seguía asombrando más el hecho de haber preferido quedarse con él.

- Ah… ya veo… -dice un poco confundida y desilusionada- Bueno. Entonces será otro día. Cuídate mucho Thor. Nos vemos.

- Si Jane, nos vemos luego –cuelga el teléfono y espera alguna reacción de Loki. Este no hace nada al instante. Sólo se queda en su posición, tapando con su brazo la frente y parte de sus ojos. Luego de unos momentos dice:

- ¿Eres idiota? Hubieras salido con Jane…

- Tal vez si sea idiota, pero por hacer otra cosa.

Toma del brazo a Loki, haciendo que se levantara del jalón. Después lo acerca hacia él y hace lo que su mente le gritaba. Thor besa a Loki sin importarle los problemas que le traería ello.

La primera reacción del moreno fue no hacer nada más que abrir los ojos con dos platos, totalmente impresionado. Luego empezó a patalear para quitarse de encima al rubio. Pero llegó el momento en que comenzó a detenerse.

Dejó de oponer resistencia. Y empezó a dejarse llevar por el beso.