Hola queridas!
Dios... me siento tan mal por haberlos abandonado tanto a todos... hace dos meses y un día que no mostraba señales de vida, y deben creerme que de verdad me pesa. No les voy a poner excusas, ni la quiero hacer muy larga, así que lo pondré por puntos.
- Me he quedado de nuevo sin internet y dependo de la horrenda red de la facultad y los cyber-café's.
- La Universidad me ha quitado la poca vida social que se supone que tenía.
- Problemas familiares.
- A pesar de que ya tenemos la historia planeada y casi terminada, Sempai ya no me ayudará más con el rolfic, igualmente por asuntos personales, y he tenido que apañármelas yo sola para escribir el asunto. Y por confiarme de que tenía bastante editado, no me ocupe de escribir nada hasta este capítulo. De ahí que, aunque todos los demás puntos no intervinieran en el camino, al no tener material no podía actualizar nada.
Quiero agregar que, en serio, yo no quería dejarlas colgadas. Pero en mi pequeña capacidad de razonamiento pensé que sería mejor ausentarme por un tiempo y regresar con bastantes capítulos preparados y aventajados para ir publicando como se debe, que tardarme dos eternidades entre cada actualización. Así que, discúlpenme si las hice preocuparse o desesperarse. Espero esta vez, de verdad, ya no desaparecer.
En fin... No tengo nada muy bueno que contar xD ya que mi vida en estos dos meses ha sido de verdad un asco y no merece importancia.
Agradezco a todas las chicas que se preocuparon, dejaron reviews o MP's, preguntando por el fanfic y una servidora. De verdad lo aprecio! ;w;
Y... pues nada más. Aquí les traigo el tan anhelado(?) Capítulo 25.
Por último, debo aclarar que... sí. Este capítulo (POR FIN!) contiene Lemmon! O bueno, intento de lemmon xD. Tómennos en consideración, por favor. Tanto nuestros amados protagonistas como nosotras era la primera vez que hacíamos algo como esto. Ellos en calidad de "machos que se respetan(?)" y nosotras como "escritoras novatas no experimentadas". Así que... puede resultar gracioso, patético y/o tonto. De todos modos, espero que les guste y lo disfruten como nosotras lo hicimos :)
Sobre advertencia no hay engaño xD.
Cuídense mucho mis pequeñas, las amo!
Que el Thorki siempre las acompañe y terminen su Thorsday de la mejor manera posible! :3
Higurashi Out!
- Me siento mal… -lo interrumpe, mientras vuelve a estornudar.
- ¿Qué? ¿A ver?… -se acerca a él mirándolo con los ojos entrecerrados, pues desde hace un rato lo había observado un poco más colorado que de costumbre. Le pone una mano en la frente mientras pone la sobrante en la propia- ¡Thor! ¡Estás ardiendo en fiebre!
- Eso creo… -contesta recostándose en la cama.
- Quítate esa porquería –dice viéndolo con preocupación y refiriéndose a su sudadera inseparable-. Te asarás con eso… -lo ayuda a enderezarse para que se quitara la prenda mencionada.
Este se quita obediente la sudadera, quedando sólo con su playera.
- Ahora recuéstate y, por el amor de Dios, no te pares. Ni te vayas a tapar.
Busca entre sus cajones un trapo pequeño limpio y un cuenco para rellenarlo de agua fresca. Una vez realizado esto, remojó la prenda en el líquido, y la llevó a la frente de Thor, doblada en forma de rectángulo alargado, al tiempo que le quitaba sus gafas y las ponía a un lado.
El rubio, a pesar de que tenía fiebre, se sentía muy bien, ya que Loki estaba con él. No encontraba una explicación concreta del por qué, pero le bastaba.
- Te dije que te haría daño, idiota. Pero nunca me haces caso –se sienta a un lado del rubio en la cama y le cambia el agua caliente del trapo por una más fresca.
- Gracias… –coloca su mano en la mejilla del moreno.
- Cállate y trata de dormir –contesta el aludido como una manera de decir "no es nada".
Thor veía a Loki y sentía algo en su estómago. Sería que le… ¿gustaba? No lo sabía, estaba confundido. Le gustaba Jane, y bastante. Pero del mismo modo, lo que sentía por Loki que era algo indefinible, también era grande. Definitivamente, estaba muy confundido.
- Te compensaré de algún modo.
- Claro Thor… -dice irónicamente, pensando que era absurdo que dijera aquello, en tal estado- algún día. Ahora cállate.
Tenía cierta sensación de cosquilleo en su estómago también, la misma de siempre cuando lo tenía cerca, y a la que aún no se había acostumbrado. Y para ser sincero, no le tomó importancia. La prioridad ahora era cuidar al rubio, aunque realmente no se había dado cuenta desde cuándo lo que le pasara a este había quedado en primer término.
Thor se quedó profundamente dormido, ya sin saber qué ocurría a su alrededor, mientras Loki seguía cambiando constantemente el trapo, aunque la fiebre hubiera disminuido notablemente hasta casi desaparecer.
Ya pasadas las 11 de la noche, Thor despierta. Había descansado todo lo que la noche anterior no había podido. Estira su mano y alcanza sus gafas para ponérselas y ver alrededor. Loki se había quedado dormido a su lado, cuidándolo. Eso lo podía deducir puesto que su mano había quedado enredada en sus mechones dorados.
Al verlo a su lado, el rubio esboza una sonrisa y, como se le estaba haciendo costumbre, acaricia la mejilla del moreno. Este, aún dormido, siente la caricia y dibuja una muy leve sonrisa tierna entre sueños.
Thor ve esta sonrisa -gracias a que la cortina había quedado abierta y regalaba una hermosa luz de luna- y se siente repentinamente muy feliz. Prosigue acariciando a Loki.
El joven empieza a removerse ante las acciones del otro hasta abrir los ojos lentamente, siendo el ojiazul lo primero que ve con los ojos aún entrecerrados. Obra de la somnolencia pregunta con una sonrisa delicada, casi imposible de asociar con su rostro.
- ¿Te sientes mejor?
- Sí, parece que ya no tengo fiebre –responde el rubio, sintiendo como su corazón se aceleraba ante la sonrisa y la voz del otro.
Para asegurarse, aún atontado por el sueño, alza su mano izquierda –que era la que antes estaba enredada en el cabello del rubio– para posarla sobre la frente del rubio.
- Cierto… que alivio.
Al sentir el tacto del menor se estremece, pero con una sensación de calidez muy agradable.
- Bueno, –se endereza lentamente y tambaleándose muy ligeramente, mientras se talla un ojo- voy a dormir –le acaricia la cabeza con la misma mano utilizada antes-. Buenas noches, rubio.
Thor se pone de pie. Sabía que tal vez lo que pensaba hacer le traería problemas, pero aun así le da a Loki un pequeño beso en la comisura de la boca. Baja la mirada esperando el reclamo del otro.
- Buenas noches, Loki.
El menor después de aquello sonríe y, sin saber realmente lo que iba a hacer –ni lo que le seguiría–, se acerca al rubio para depositar en sus labios un puro y fugaz beso, volviéndose inmediatamente y preparándose para meterse en su cama.
- Descansa Thor…
Este se queda un poco –o bastante, más bien– sorprendido ante la acción del ojiverde. Realmente no esperaba aquello. Ni siquiera se lo hubiera imaginado. Llevó sus dedos índice y medio a sus labios y esbozó una gran sonrisa. Segundos después, viendo a Loki acomodándose en la cama sin pensarlo dos veces se aproxima a él y lo besa, ahora apasionadamente.
El moreno, tomado claramente por sorpresa -además de estar aún un poco dormido-, al principio no pudo reaccionar. Después al verse envuelto en el torrente de emociones que contenía aquel beso despierta por completo y comienza a formar parte de él verdaderamente.
Esta vez, sin tardarse tanto, el ojiazul introduce su lengua en la boca de Loki. Besarlo así era algo a lo que le había tomado rápidamente cierto deseo. El menor abre paso para que el rubio pueda juguetear con la lengua propia, y del mismo modo aprovecha también para explorar la boca del otro.
Definitivamente, Thor no estaba dispuesto a dejarlo ir. No esta vez. Lo quería todo. Quería hacerlo suyo exclusivamente.
Acto seguido, se despojó de su camisa, y con esto comienza a besar el cuello de Loki, mientras que con una de sus manos baja hacia las piernas del moreno. Este se estremecía con cada contacto de la boca ajena sobre su piel. Lo prendía, era puro fuego. Se entrega completamente a las caricias del otro, mientras también paseaba las manos por la espalda del rubio.
Thor sigue besando el cuello del pelinegro, dando uno que otro mordisco. Su mano sigue recorriendo el cuerpo de Loki, hasta que siente un pequeño bulto que se empezaba a formar en la entrepierna de este. Sabiendo qué era comienza a acariciarlo con salvajismo, que a la vez contenía una delicadeza inexplicable. El pelinegro jadea levemente al instante de sentir aquél estímulo tan ansiado, mientras seguía bajando sus manos hasta llegar a los muslos del otro y apretarlos con fuerza, tratando de encontrar su boca nuevamente.
El mayor besa con fuerzas renovadas al ojiverde, le quita la camisa y el pantalón, y en algún momento deja sus gafas tiradas en algún sitio –a lo que no le tomó atención, francamente–, para así poder tener más contacto corporal con este, volviendo después a besarlo salvajemente, y restregándosele en la zona de la entrepierna. Por lo que el otro jadeó más fuerte, buscando también más contacto. Todo eso era tan bueno, y a la vez tan nuevo, tanto para él como para el rubio, y no pudo evitar que se le viniera a la mente aquél sueño que había quedado tan enterrado en su memoria, pero que ahora ya no se le antojaba tan descabellado ni asqueroso.
Aún sin saber realmente que hacer, se aventura a enderezarse un poco y manipula a Thor para que quedar a horcajadas sobre de él. La sensación que le provoca esto es indescriptible, y queriendo aumentarla comienza a moverse en pequeños círculos sobre la erección oprimida bajo los pantalones del rubio, que aún le estorbaban. Este, sintiendo aquello, deja al pelinegro estar arriba de él. Su respiración era agitada. El movimiento que hacía el moreno sobre de él hizo que gruñera excitado un par de veces.
Esto se vio interrumpido abruptamente cuando, de la nada, Loki se detiene. Pensando en que tal vez funcionaba igual que con las chicas, sube desde el abdomen del rubio dándole pequeñas lamidas y mordiscos hasta llegar al cuello, en la parte detrás de la oreja, mientras empieza a meter la mano en el pantalón del otro para seguir brindándole atenciones a su sexo.
Al sentir la mano del menor en su entrepierna no puede evitar gruñir ronco y darle un mordisco –quien sabe cómo– en el hombro. Ese mar de sensaciones hizo que Thor se despojara de sus pantalones y la ropa interior de una buena vez. Loki gime también al sentir el mordisco del rubio, se estaba poniendo demasiado sensible con todo ello, y le gustaba. Luego se endereza un poco y se da cuenta de que este ya se encontraba desnudo, y que su erección se erguía orgullosa entre sus piernas. Ahí fue cuando se dio cuenta de todo el peso que tenía lo que estaba haciendo. Lo que estaban haciendo. También se dio cuenta de que, realmente, no tenía ni idea de que hacer. Pero también supo que, sin importar qué… no quería detenerse.
Bajó un poco titubeante hasta donde se encontraba el miembro del rubio –que era monstruoso- y lo contempla, quedándose sin aliento por un momento. Thor se endereza un poco ante la demora del otro, alzándose sobre sus codos y pregunta un poco preocupado.
- Ah… Loki, ¿todo… bien? Si quieres podemos… N-no tienes que…-expresa con un poco de dificultad.
- No, e-está bien… -frunce el ceño y recuerda que tenía que respirar.
Wow... nunca, en su vida –obviamente-, lo había hecho, pero lo intentaría. Al menos, a las chicas con las que había estado nunca les había preocupado hacer algo así. Qué más daba ya. No podía ser tan malo… Le dio una lamida perezosa de la base a la punta.
Thor echa la cabeza hacia atrás y gruñe con la sensación tan placentera recorriendo todo su cuerpo, sólo pudiendo decir el nombre del moreno. Loki, satisfecho por la reacción provocada, vuelve a dar otro lengüetazo, pero ahora en la punta. Tenía que aceptarlo, era algo raro. Pero realmente no era tan malo como imaginaba.
- Loki… -gime el ojiazul mientras se retuerce un poco, entierra los dedos en la sábana y tensa los músculos de los brazos.
El escuchar al rubio llamándolo por su nombre lo alentó a continuar, y comenzó a engullir poco a poco su extensión, logrando así poder tragársela más profundamente –aunque era algo difícil considerando el tamaño de esta- en un vaivén tortuosamente delicioso para el otro, y que el también comenzaba a disfrutar. Thor estaba totalmente perdido en el mundo de sensaciones que se le regalaban, y no podía hacer otra cosa que gemir y pronunciar el nombre del otro, mientras acariciaba su cabeza y lo motivaba a seguir. En poco tiempo se encontró al borde del placer, sintiendo un cosquilleo extenderse por todo su vientre. Jadeante y con mucho trabajo pudo conectar sus ideas.
- Ngh… Loki, m-me… vengo…
El aludido no contestó nada, ya que estaba demasiado concentrado en su tarea. Al contrario, al oír aquello aumento la velocidad y profundidad de la felación, mientras comienza a masajear delicadamente con la mano libre sus genitales. Podía ya sentir el sabor del líquido pre-seminal siendo liberado. Era algo amargo para su gusto, pero en general no era tan insoportable.
Thor no puede aguantar más, siente un placer que nunca había imaginado posible, y que superaba con creces a todas las sensaciones anteriores. Su semilla comienza a salir por lapsos, con un gemido grave final. Se queda en blanco por unos instantes. Acaricia el cabello de Loki y su rostro con una sonrisa, jadeando y tratando de recuperarse del orgasmo.
El moreno se tragó la mayoría de la esencia del rubio –aunque hubiera preferido evitarlo, no era lo mejor que había probado en su vida-, mientras que lo demás había salido por las comisuras de la boca. Miró al rubio a los ojos, con un brillo lujurioso empañando sus esmeraldas. Thor lo acercó hacia él y lo besó apasionadamente, haciendo que se mezclaran las salivas ahora con sus fluidos.
Ese beso fue extremadamente sensual; hacía que el menor gimiera contra la boca del rubio, mientras comenzaba a sobar el miembro del ojiazul, para alzarlo nuevamente. Con pronto éxito. Al mismo tiempo, Thor le quitaba el bóxer, que era la única prenda que aún conservaba.
Pudiendo sentir el miembro liberado de Loki rozando una de sus piernas, el rubio se acomoda para quedar arriba de él. Luego comienza a masturbarlo, y los gemidos de Loki se unen a la sinfonía que ya habían creado.
El moreno estaba ansioso ya, al igual que Thor. Este comienza a rozar su miembro, de nuevo a todo lo que daba, pero contra su entrada. Eso tomó desprevenido al menor –aunque no era que no supiera que "iba a pasar"-. Y se enderezó.
- Hey, hey, hey… ¿Qué… qué piensas hacer? –expresa jadeante, y con el ceño fruncido.
- Y-ya… ya no aguanto… Loki... –se detiene y lo ve a los ojos, impaciente.
- Ah… no. No, yo no… yo… yo no voy a estar "abajo" –busca la forma para poder salir de debajo del rubio, pero este no se lo permite.
- Oh, vamos… ¿vas a empezar… a estas alturas?
- No, ¡me niego!
Thor ríe levemente y sacude la cabeza, para después besarlo. Loki frunce el ceño, pero cuando iba a protestar siente los labios del rubio nuevamente contra los suyos. Y aunque quiso rechazar aquel beso, pronto comenzaron una nueva y renovada batalla en sus bocas, y luego, reanudando su tarea también con la extensión del ojiverde, busca de nuevo la entrada del otro, y la presiona suavemente. No se daría por vencido así nada más.
Loki gime en la boca del rubio y le muerde el labio inferior. Luego se separa y con el ceño fruncido le pregunta.
- ¿Qué… carajos haces?
- Oh, no me digas que es en serio… Loki, yo… de verdad…
El aludido cierra los ojos y se muerde el labio. Luego los abre y lo mira de nuevo fijamente. Estaba realmente ansioso. Para qué mentir, igual que él. O tal vez más. Suspira resignado.
- ¿Y piensas hacerlo… así nada más? Al menos prepárame como se debe, o haz algo… idiota… -no sabía si era posible, pero sintió sus mejillas arder aún más.
- Pero… ¿cómo…? ¿qué hago…?
- Date idea…, no te voy a resolver la vida siempre… -desvía la mirada, casi irritadamente, de no ser por el brillo que aún guardaban sus ojos.
El rubio se queda un poco pensativo ante aquella respuesta, y creyendo entender un poco le presentó tres dedos para que los lamiera a consciencia. A lo que Loki comienza con su tarea sin perder el tiempo, aunque sabiendo que se arrepentiría de aquello, y mucho.
Una vez terminando de ensalivarlos todos, Thor pasea sus manos por las nalgas del menor, y sin avisar, introduce el primero, teniendo cuidado de no lastimarlo. A lo que el otro da un pequeño grito adolorido.
- Tranquilo, sólo relájate… -dice mientras mueve el dedo lentamente, introduciéndolo y haciendo pequeños círculos.
El moreno trata de hacerle caso a lo que Thor decía, aunque no podía evitar gemir levemente, ya que aún le dolía. El otro sigue haciendo los mismos movimientos, hasta que nota que el Loki se estaba finalmente acostumbrando. Entonces introduce el segundo.
- Ahh… nghh… T-Thor…. –se retuerce un poco, y trata de relajarse de nuevo.
- Tranquilo… -lo besa, para desviar la atención del dolor. Mientras hace esto comienza a mover los dedos en forma de tijeras, para abrir camino y dilatarlo lo más que podía.
A pesar de que el beso de Thor lo distraía, el dolor seguía presente. Este comenzaba a mezclarse con otra sensación mucho más placentera, haciendo que poco a poco se desvaneciera la molestia.
El rubio empieza a simular embestidas con los dedos, mientras seguía besándolo intensamente. Loki le propina otra mordida en el labio.
Eso logró encenderlo más. De por sí era demasiado excitante ver a Loki así, tenerlo a su merced, tan sumiso, tan vulnerable. Se olvida del otro dedo y todo lo demás, le abre el compás de las piernas aún más y coloca la punta de su miembro en la entrada del moreno, como pidiendo permiso. Este, ya jadeante y en extremo ansioso, responde simple:
- Hazlo…
Inesperadamente, Thor introdujo por completo su miembro con un gemido complacido, quedándose quieto. Porque, a pesar de ser tan placentero para él, sabía que el otro tardaría un poco más para acostumbrarse. Loki ahogó un grito de dolor por lo evidentemente imbécil que había sido él otro, sintiendo que empezaba a escurrir lo que debía ser –seguramente– sangre, pero aguantó sólo por sentir Thor dentro de él.
- Ah… ghhh… Tú…. Eres un… ahhh… p…
- ¿E-Estás… bien, Loki? –pregunta Thor, preocupado.
- Nghh… ¿T-tú… que crees, animal? Sigue… -respira profundo.
El mayor se ríe levemente, recibiendo por esto una mirada de reproche. Luego de unos momentos comienza a moverse lentamente, iniciando un vaivén lento con el que pensaba hacer que el otro se acostumbrara. Eso ocurrió eventualmente, y llegó el momento en el que lo único que sentía era placer, y este nublaba por completo su mente, abrazándose al rubio con sus piernas y sosteniéndose de su espalda con sus brazos, llegando a rasguñarlo levemente.
Thor embiste cada vez con más fuerza, rapidez y profundidad, observando el rostro cubierto de sudor y sonrojado de Loki, con los ojos cerrados por completo por todas las sensaciones. Cómo gemía, tan libre y desvergonzadamente. Era demasiado para él.
Unos segundos más se corrió de nuevo, ahora dentro de Loki, liberando un gran gemido. Casi al instante el ojiverde se derramó también, en los estómagos de ambos, con un grito.
Extremadamente cansado, el ojiazul deja caer su cuerpo sobre de Loki a la vez que sale de él, provocando que el otro jadee, y siendo consciente en lo posible de no aplastarlo, aún en blanco por el orgasmo alcanzado. También rendido, Loki se relaja sobre su colchón, tratando de recuperar el aire.
El moreno cierra los ojos sintiendo una tranquilidad enorme. Sin poder analizar a fondo lo que había sucedido, podía, sin duda, darse cuenta de una cosa: no importa cuántas locuras él creía haber hecho; la única que realmente había cometido en todo ese tiempo era haber evitado tanto lo que desde siempre había sido inevitable. Y, en ese instante comprendió en menos de un segundo que sólo había una cosa clara para él. Una sola verdad, tan simple que asustaba, y que ni el mismo podría negar –al menos a sí mismo en adelante–: lo amaba. Amaba a ese estúpido rubio de ojos azules y acento extraño. Ese que le robaba el aliento, que le hacía sentir mariposas en el estómago cuando estaba junto a él y un enjambre de abejas africanas cuando se atrevía siquiera a mirar a otro ser. Ese que se encontraba junto a él, tratando de recuperar el aliento, y pensando quien sabe qué cosas, si es que estaba pensando también en ese momento. Sí, amaba a Thor Odinson, el nerd de primera y el idiota más grande del mundo. No sabía cómo había sucedido, ni en qué preciso momento comenzó todo. Pero esa era la verdad.
Efectivamente, Thor no había tenido ni un solo pensamiento en su cabeza. Todo se había quedado en silencio. Por primera vez en mucho tiempo –más del que podía recordar– todo estaba en silencio. Después de unos momentos respiraba ya con facilidad y sin tener que esforzarse. Gira sobre de sí mismo para quedar boca arriba y suspira satisfecho y agotado. No necesitaba nada más. Sólo eso. Voltea hacia la izquierda con una sonrisa, para encontrarse con una vista de perfil de Loki, que seguía meditando. Amplia un poco más su sonrisa y lo observa enternecido, hasta que el pelinegro sintió la mirada tan profunda sobre de él, abriendo los ojos y volteando también para verlo. Haciendo colisionar las intensas miradas. El menor sonríe también, un poco más levemente y algo sonrojado. Desvía levemente la mirada y luego vuelve a sostenerla.
- ¿Estás bien? –cuestiona el rubio rompiendo el perfecto silencio, aún con su sonrisa adornando sus labios.
Loki ríe levemente con aquella pregunta tan simple, murmura un muy suave "eres un idiota" mientras mueve levemente su cabeza en negación divertido y lo mira de nuevo a los ojos con una sonrisa serena. Se gira para quedar de lado y se acerca a él, acurrucándose en su pecho, abrazándose a él y respirando profundamente.
Thor se conmueve ante cómo Loki por primera vez le daba una verdadera y sincera muestra de aprecio. Lo abraza de vuelta, enreda sus piernas con las del otro, acaricia su negro cabello con delicadeza y deposita un beso tierno en su frente, esperando a que el menor se durmiera para tapar a ambos con las sábanas y descansar profundamente el resto de la noche.
