Capitulo 2: "Un extraño en mi cama"
-JAJAJA!
Los dos estallaron en risa. Todo fue parte del juego, que cada vez se volvía más atrevido, y tenía lugar casi siempre que estaban solos. Cualquier excusa parecía perfecta para empezarlo, y al final siempre terminaban retorciéndose de la risa. Aunque nunca llegaron a más, jamás se habían besado ni nada, solo 'jugaban' a seducirse. Era muy extraño, porque Damon era un mujeriego sin remedio, y era un maestro en el arte de la conquista, pero Elena, así de dulce e inocente como se veía, sabía cómo controlarlo y no parecía ser ella cuando entraba en su rol en aquel juego. Y si alguien los viera, juraría que eran novios desde hace un largo tiempo. Pero ellos solo querían divertirse, teniendo en claro los límites.
Salieron aun entre risas, y luego empezaron a hablar de cosas sin sentido hasta que llegaron a la entrada del cine. Allí los esperaban Caroline y Klaus, ellos habían entrado en el colegio del año pasado y los cuatro se habían vuelto grandes amigos. Caroline era una chica linda a simple vista, con cabello rubio y ondulado, ojos color azul, si alguien intentaba pasar por en encima de ella o se aprovechaba por el simple hecho de ser mujer, ella sabía cómo defenderse. Klaus era un chico de ojos azules y cabello rubio, muy fiel a sus amigos, pero para nada fiel con las mujeres. Mujeriego no alcanzaba para describirlo. En verdad podía ser muy pervertido, y a cada frase le encontraba un doble sentido. Pero se lo quería, porque era muy buen amigo, era confiable y siempre estaba allí para escucharte. Damon también era un poco mujeriego, pero no tanto como Klaus, a decir verdad, la única pareja "estable" que tuvo fue Katherine, pero eso fue tiempo atrás, eso era lo que él siempre decía. Y las únicas chicas que no ha intentado seducir son Elena y Caroline, bueno, me refiero a seducirlas con el fin de acabar en la cama.
-Hola, siento la tardanza- dijo Elena saludando a sus amigos.
-No hay problema, amiga, pero por que se han tardado tanto?- preguntó Caroline. Damon y Elena se miraron y tuvieron que aguantar la risa
-No, en nada especial, solo se nos hizo tarde- dijo Damon
-Elena, te ves hermosa con ese vestido- dijo Klaus
-Gracias, Klaus- dijo Elena, siempre había algún comentario de ese estilo por parte de él. Entonces el ojiazul sintió dos miradas amenazadoras clavadas filosamente sobre él.
-Bueno, ya vamos a entrar que se nos hace tarde- dijo Damon y los chicos fueron a comprar las entradas mientras las chicas iban por algo que comer.
Hora y media después los 4 amigos salían del cine.
-Jaja, ese maquillaje era muy falso, se notaba que no era de verdad- dijo Caroline
-Sí, y la sangre de la chica era demasiado espesa- dijo Klaus
-Pero dentro de todo, estuvo buena la película, no Elena?- dijo Damon al ver que la chica estaba callada y miraba el piso.
-Si si- respondió ella
-Pero, como la sabes Elena, si estuviste más de la mitad de la película tapándote los ojos?- preguntó Damon solo para molestarla, y recordando como Elena en cada escena de terror se ocultaba detrás del hombro de Caroline.
-Pues tenía miedo de acuerdo! Porque teníamos que ir a ver una película de terror!- terminó por explotar Elena
-Ya, Elena, no es para tanto- trató de calmarla Caroline
-Saben que odio las películas de terror, pero aun así compraron las entradas!- se quejó ella
-Elena, tranquila- dijo Damon
-No puedo tranquilizarme porque estoy muy asustada! Care, por favor, ven a dormir a mi casa- rogó
-Elena, no sé si puedo…- dijo la rubia
-Por favor! Estoy muy asustada, si quieres mañana te vas bien tempranito, pero no quiero pasar la noche sola, en mi casa no hay nadie- pidió Elena
-Si quieres yo te acompaño en la noche- se ofreció Klaus
-O yo- dijo Damon
-Qué me dices Caroline, por favor…- dijo Elena con cara de perrito
-Está bien…-dijo la chica luego de un suspiro
-Gracias!-dijo ella!
-Eres demasiado sensible, Elena-dijo Damon
-A que te refieres?!-protestó Elena
-A que te asustas de nada!-acusó Damon
-Ya van a empezar. Bueno, Elena, voy a mi casa a buscar unas cosas y luego voy a tu casa-dijo Caroline y se fue
-Espera, Care, te acompaño, nos vemos chicos!-Dijo Klaus y corrió a alcanzar a la rubia. Damon y Elena seguían peleando.
-Sí, es verdad, soy una miedosa, anda búrlate! No me importa!-dijo la de mirada chocolate.
-Eres un tonta!-dijo Damon
Ninguno de los dos volvió a decir nada, estaban enojados. Pasaron frente al departamento de Damon, pero él chico siguió de largo.
-Por qué?-preguntó aun enojada y sin mirarlo
-Por que qué?-preguntó Damon en el mismo tono
-Por que me acompañas a mi casa?-dijo ella
-Por que es muy tarde y tú eres una niña miedosa-dijo él en excusa-Además hay mucho loco suelto por ahí
-No tienes por qué hacerlo-dijo ella por puro orgullo, y luego agregó por lo bajo-aun así, gracias
-Además, no es correcto que una chica ande sola de noche-agregó Damon, mirando a otro lado. Elena serenó su mirada y sonrió, Damon siempre la cuidaba.
Elena tenía mucho sueño pero estaba esperando a que Caroline llegara, al fin sonó el timbre y ella fue a atender. Las dos subieron y Caroline dejó su mochila en la silla, se metió al baño y se puso su pijama. Al salir, las dos se sentaron en la cama matrimonial de Elena en posición de indio y empezaron a charlar.
-Y bien? Como van las cosas con Klaus?-preguntó Elena
-De que hablas?-dijo Caroline
-No te hagas la tonta, soy tu mejor amiga, ahora dime, como van las cosas?-preguntó Elena con mirada curiosa. Caroline suspiró
-Tú sabes que él me gusta, pero jamás podré estar con él. Como sea, es obvio que es un amor imposible porque Klaus no se toma nada en serio. Prefiero no quedarme estancada con un amor platónico, e ir por alguien que si me quiera.
-Y encontraste a esa persona?-preguntó Elena, que en realidad quería hacerle entender que su destino estaba con Klaus
-No… pero adivina que, tengo nuevos vecinos! El hijo mayor es de mi edad, es muy lindo, tiene ojos verdes y es rubio, viene de Europa, es super caballeroso y estoy esperando que me invite a salir. Creo que le gusto-dijo Caroline con voz soñadora
-Pues yo te tengo noticias, TÚ AMIGIO TE TIENE GANAS!-dijo Elena
-A que te refieres?-preguntó ingenua la rubia
-A que Klaus tiene un interés especial por ti!
-Ja, si claro, Klaus le tiene ganas a todas las chicas, que es algo distinto-se excusó Caroline
-No! Bueno, sí, pero contigo es diferente
-Claro que no, además siempre anda cortejando a cada señorita que ve, pero a mí solo me toca el trasero sin consentimiento-dijo Caroline, cruzándose de brazos
-Claro, el no intenta seducirte por que tiene miedo!-dijo Elena
-Miedo de que? De que le deje un brazo quebrado o un ojo morado
-No, miedo al rechazo
-Eso es imposible
-Claro que no, es totalmente lógico, Care, estoy segura, Klaus puede ser un mujeriego de primera, pero él es humano y tiene miedo a salir lastimado. Además porque si te fijas, cuando estamos con él, él solo te molesta a ti, yo es como si no existiera, alguna razón tiene que haber
-Eso es porque Damon lo tiene bajo amenaza de que si te llega a tocar lo deja estampado en un tren bala-dijo Caroline
-Eso no tiene nada que ver
-Oh si, si que tiene. Y hablando de eso, que hay entre ustedes dos?
-De que hablas?-esta vez era Elena quien se hacia la tonta
-Ahora hazte tú la desentendida, sabes perfectamente de que hablo, hoy llegaron tarde al cine, y de ti es algo normal, pero Damon es bastante puntual, además de que siempre van juntos a todos lados, y él te cela de todo chico que se te acerque, y a mí que no me venga con la excusa esa, aunque bueno, cuando se trata de uno de los amigos de Klaus ahí puede ser que le crea-dijo Caroline
-No es nada, solo somos amigos, nos conocemos desde primer grado, además después de lo del atentado nos volvimos más unidos
-MUY unidos, diría yo
-Estás diciendo tonterías, entre él y yo no puede pasar NADA, somos los mejores amigos, nada más!-
-Como digas, pero yo te digo lo que me dijiste tú hace un rato, TU AMIGO TE TIENE GANAS!
Las dos amigas se miraron, chocando las miradas, y de la nada empezaron a reír estruendosamente. Al final las dos se fueron a dormir, aunque a Elena le costaba conciliar el sueño, "Tú amigo te tiene ganas…" esas palabras teñidas de la voz de Caroline rebotaba en su mente, esa frase estaba bien para Care, pero para ella… Bueno, Damon y ella tenían ese extraño juego que se volvía una costumbre, y esa frase… Negó con la cabeza y se dijo "Imposible, solo somos amigos", cerró los ojos y trató de dormirse. A la mañana siguiente Caroline se despertó muy temprano.
-Elena, Elena-dijo la rubia moviendo a su amiga para despertarla
-Mmh-dijo la chica en respuesta abriendo perezosamente los ojos
-Tengo que irme, acordamos que me iría temprano-dijo Caroline
-Está bien, gracias Care-dijo Elena con voz dormida.
-Como dormiste?
-Bien, gracias
-De nada, adiós!
-Caroline… deja la puerta abierta, yo ahora me levanto y la cierro con llave…
-De acuerdo, pero no te vayas a quedar dormida!
-No… no…-dijo Elena con voz de querer volver a dormir,
Caroline se levantó de la cama que compartía con Elena. Recogió sus cosas y luego de cambiarse se fue. Pero Elena efectivamente se quedó dormida y la puerta quedó sin llave. Aproximadamente 1 hora después un hombre entró sigilosamente a la casa. Subió las escaleras sin hacer ruido, y luego se dirigió a la única puerta abierta. Entró a la habitación y vio un pequeño cuerpo en una enorme cama matrimonial. Hacía calor por lo que la joven solo estaba tapada por las sabanas. Despacio fue corriendo las sabanas para dejar a la vista un hermoso cuerpo, cubierto por un pijama de dos piezas compuesto por un short verde y una remera blanca con los bordes verdes y un corazón también verde. Se quedó un segundo observando a la joven y se le ocurrió que podría hacer con ella en esa situación. Lentamente se colocó sobre ella, con cuidado de no despertarla y le susurró al oído.
-Sabes, ese pijama te queda muy sexy-dijo, la chica despertó y casi pega un salto al ver a esa persona sobre ella, pero el peso del cuerpo de aquel hombre se lo impidió.
