Capitulo 5: "Las verdaderas intenciones, el peligro acecha"
Al día siguiente, en la mañana, Elena se preparaba para ir al colegio. Buscó su mochila, desayunó levemente, y después de ponerse los zapatos salió de su casa. Afuera se encontró a Damon, que justo pasaba frente a su casa. Sus miradas enfadas chocaron, y parecían echar chispas. Elena cerró la puerta y comenzó a caminar a su lado
-Hola, Salvatore-dijo fríamente
-Hola, Gilbert-dijo él de la misma forma. Los dos miraban al frente, y mantenía cierta distancia.
Al llegar a la escuela se encontraron con Caroline y Klaus, que en seguida notaron que se habían peleado.
-Klaus, soy yo, o estos dos están que echan humo?-dijo Caroline en un susurro
-No eres tú, yo creo que estos dos se pelearon, otra vez…-respondió Klaus de la misma forma
-Que hacen ustedes dos? Que tanto hablan?-dijo Damon
-Eh, nada, es que necesito que Caroline me acompañe a ver si han encontrado… mi campera, si mi campera que me olvidé-dijo Klaus y se fue llevándose a Caroline
-Pero que haces?-le dijo Caroline ya un poco más alejados
-Si los dejamos solos si o si van a tener que hablar, tal vez se arreglen-dijo Klaus
-Sí, pero tengo miedo de que si están demasiado tiempo solos se terminen matando-dijo Caroline, lanzándoles un última mirada, y observando preocupada como los dos estaban mirando hacia otro lado
-Creo que voy a buscar a Tyler, él SI confía en mí-dijo Elena
-Haz lo que quieras, niña-dijo Damon cortante
-Imbécil-dijo ella en contraataque, y se fue
Claro, Elena había dicho eso solo para molestar a Damon, pero ni si quiera sabía si Tyler había llegado o donde estaba. Empezó a caminar por el patio, cuando una voz la llamó.
-Oh, Elena, que bueno verte de nuevo-dijo un chico. Elena se giró y se encontró con un chico de ojos marrones y cabello marron.
-Kol-dijo ella con una sonrisa
-Te quería pedir, si no es mucha molestia, que me mostraras el colegio, pues tengo miedo de perderme
-Claro, no hay problema
-Además así podríamos conocernos mejor-dijo el chico con una mirada insinuante
-Sí claro, cuéntame de ti-dijo Elena, que al estar tan distraída por la pelea con Damon ni si quiera se dio cuenta de la mirada de Kol
Un rato después, tuvieron que entrar a clases. Elena y Damon se sentaban juntos, pero ni si quiera se hablaron, se ignoraron completamente. Kol fue asignado al banco de atrás de Elena. Elena se dio cuenta que Damon estaba diferente, en la mañana había estado frío y cortante, pero ahora además se notaba molesto. No le dio importancia y prefirió poner atención en la clase. En el descanso Elena se fue a charlar con Klaus aprovechando que Caroline estaba hablando con Jenna sobre el programa de ayuda.
-Y? Como te fue ayer?-preguntó Elena. Klaus suspiró derrotado y miró al piso
-No pude. Al principio empezamos a charlar sobre cualquier cosa, y cuando estaba a punto de decirle llegó su "amiguito" y como vive al lado de Caroline vino con nosotros y no pude hablar con ella
-No te preocupes, ya hablaran…-dijo Elena con esperanzas
-Eso espero… pero ahora me tengo que ir, le prometí a Heyley que almorzaría con ella-dijo cambiando la mirada de derrota por una sonrisa
-Klaus, eres un mujeriego! Pobre Care-dijo Elena negando con la cabeza
-Ya me conoces!-dijo él y se fue
Elena empezó a caminar por el parque de la escuela, cuando una mano la agarró y la tiró detrás de un árbol
-Con que coqueteando con el nuevo?-dijo Damon aprisionándola contra el árbol
-Celoso?-preguntó ella
-No respondiste a mi pregunta-dijo él. Los dos estaban muy cerca y se lanzaban miradas desafiantes
-No sé de donde sacaste que estábamos coqueteando-dijo Elena
-Desde mi punto de vista así era-dijo él
-La vida me ha enseñado a no confiar en tú punto de vista-dijo Elena. Sintió la cálida respiración de Damon acariciándole la mejilla
-Pues eso era lo que la mirada de ese tipo me decía-dijo Damon
-Deberías saber que he aprendido a manejar las distancias cortas
-Que tan cortas?-dijo acercándose un poco más
-Lo suficiente…y ni si te ocurra hacerle absolutamente nada a Kol
-Por que no? Ese maldito esta coqueteándole a MI chica-dijo Damon posesivamente
-Por que lo prometiste, perdiste la apuesta Damon, Kol me llevará al baile. Ah, y no soy tuya-dijo Elena y zafándose del aprisionamiento se fue de allí con una mirada triunfal
Damon quedó estático, por su estúpido orgullo y no haber arreglado las cosas antes con Elena, no se dio cuenta cuando Kol le había pedido a Elena ir al baile. Ahora, había perdido la apuesta.
-"Maldición! Ahora tendré que aguantarme que ese pervertido manosee a Elena y estoy seguro que ese maldito piensa llegar a más que solo el baile!"-pensó Damon con furia y golpeando el árbol frente a él.
El día siguiente no fue muy productivo, Damon estaba más enojado con Elena por ir al baile con Kol, y eso no ayudaba en nada a arreglar las cosas, solo las empeoraba. Y Kol, con la excusa de "chico nuevo que no conoce a nadie" estaba todo el día con Elena. Klaus intentaba hacer entrar en razón a Damon diciéndole que se calmara, que arreglara las cosas con Elena, que con la mente fría pensaría mejor acerca del problema, pero Damon era muy orgulloso y testarudo. Caroline hacía lo mismo con Elena, recibiendo el mismo resultado. Damon y Elena ya ni si quiera se hablaban, y todos en la escuela se dieron cuenta de que Kol pretendía algo con Elena.
Pasaron dos, tres, cuatro días y las cosas solo parecían empeorar. Elena convenció al maestro de que la cambiara de lugar junto con Kol, para así "ayudarlo", y eso solo hizo enojar más a Damon. Claro que el antiguo banco de Elena fue rápidamente ocupado por una tal Andie, aunque le costó una pelea con otras cuantas chicas que tampoco derrocharían la oportunidad de sentarse junto al codiciado Damon Salvatore. De vez en cuando las miradas de Damon y Elena chocaban, pero estaban llenadas de frialdad y reproche. Kol observaba todo desde afuera, y estaba satisfecho de que todo fuera conforme al plan. Damon estaba como loco, estaba muy enojado, bastante alterable y tremendamente celoso. El de ojos oscuros recordó la charla que tuvo el primer día en la escuela.
*Flash back*
Vemos a un chico ojos oscuros acompañado de un chico de ojos fríos de nombre Finn que era su contacto dentro de la escuela.
-Con que Gilbert, eh? Olvídalo amigo, esa chica es imposible. Es muy hermosa y tiene carácter, por lo que mucho la pretenden, pero créeme que es inalcanzable. Es muy carismática y tiene muchos amigos que la defienden. Primero que nada, vez que a su lado hay una chica de cabello marrón? Su nombre es Caroline Forbes, parece dulce y amable, pero es muy fuerte y querrá matarte si le haces daño a su amiga. Luego, ves los dos chicos? Son Damon y Klaus. Damon te hará la cruz ni bien pongas un ojo en ella y te ganarás su odio. No te dejará ni acercarte. Klaus no te hará nada si intentas seducirla, pero si llegas a hacerle algo él también se convertirá en tu enemigo. Olvídala amigo, hay chicas más fáciles, aunque tal vez no tan hermosas.-dijo Finn
-Tonterías, Elena va a ser mía-dijo Kol con sus ojos clavados en ella
-Pues te deseo suerte, y para que sepas, Klaus, Damon y Caroline no serán los únicos que te odien cuando quieras lastimarla-Aconsejó Finn
*Fin Flash Back*
-"Estupideces, fue muy fácil, simplemente celos para Damon, enojo entre los dos, y listo! Elena solo para mí sin interrupciones, aunque los otros dos me miran feo, tal vez notan levemente mis intenciones, pero esos no me dan miedo, el principal problema era Damon y ya está eliminado. Todo va perfecto, vas a sufrir, Salvatore, pero aun falta para lo peor…"-pensó Kol con malicia
Sonó el timbre de salida, todos se levantaron y empezaron a guardar sus cosas. Damon lo hizo rápidamente, y se fue del salón con una mirada de enfado. Cuando Elena salió notó que el ya se había ido.
-Estúpido…-dijo por lo bajo
-Me lo dices a mí, Elena?-dijo una voz
-Eh, no, Kol no es para ti
-Puedo acompañarte a tu casa?-preguntó el chico
-Claro-dijo Elena con una sonrisa
-Noté que tú y Damon no se hablan, acaso están peleados? Es que el primer día que los vi parecían buenos amigos-dijo Kol con inocencia
-Sí, nos peleamos hace unos días…-dijo Elena viendo el piso
-Puedo preguntar por qué?
-Solo tonterías…-dijo Elena
-Pues no lo parecen, parece que de verdad se detestaran-insistió él chico
-En verdad, son… tonterías…-dijo Elena
-Crees que se arreglen pronto?
-En verdad… no lo sé… parece que cada vez empeorara
-Pues si me preguntas, si en verdad se pelearon por tonterías, entonces no tiene caso que se arreglen, es decir, si su amistad es tan inestable solo te traerá más problemas. Tal vez sería mejor que las cosas tomaran su curso por si solas-aconsejó Kol
-Tal vez tengas razón… después de todo pareciera que Damon no confiara en mi…-dijo Elena. Kol notó en sus ojos un toque de tristeza, y reprimió una sonrisa maliciosa.
Mientras tanto, varias cuadras más adelante, Damon era perseguido por Klaus que no dejaba de atormentarlo con preguntas
-Pero por que pelearon?-preguntó como por quinta vez
-Por que esa estúpida se fue a coquetearle al imbécil de Kol-dijo Damon, esperanzado que de una vez por todas Klaus lo dejara en paz
-Ah, entonces tú te pusiste celoso y Elena lo interpretó como falta de confianza-dijo Klaus
-Claro que no "¿y este como sabe?"-negó Damon
-Sabes que tengo razón, pero Damon, si no arreglas las cosas con Elena no podrás hacer nada
-¿Hacer nada sobre qué?-preguntó Damon
-¿Qué, eres tonto? Está claro que Kol solo quiere jugar con Elena-dijo Klaus
-¿Acaso crees que no le he notado? A ese bastardo se le lee en la mirada-dijo Damon que comenzaba a cesar un poco en su terquedad
-¿Lo ves? Y estando peleados no podrás ayudarla
-¿Qué quieres que haga? Ese estúpido le está llenando la cabeza a esa niña tonta
-Al estar distanciado de Elena, Klaus aprovecha para acercarse
-Explícate-exigió el
-Que tú antes te pasabas todo el día con Elena, porque ahora Caroline y yo estamos muy ocupados con el programa de ayuda, pero como están peleados, Elena esta sola por lo que Kol aprovecha y usa la ventaja de ser el nuevo para estar con ella.-explicó Klaus
-¿Que sugieres?
-Que hagan las pases
-Imposible, esa niña está muy enojada con migo
-Y tú con ella. Pero lo que no entiendo es por que aun no haz intentado matar a Kol...-dijo el
-Por una apuesta
-¿Apuesta?
-Sí, le aposté a Elena que si en dos semanas no conseguía pareja para el baile entonces ella tendría que hacerme las próximas 10 tareas de literatura, pero si ella ganaba yo prometía no hacerle nada al imbécil que la invitara
-Vaya que se mueve rápido Kol…
-Sí, el muy maldito se lo pidió el primer día en la escuela antes de que empezaran las clases
-Qué extraño… si supuestamente no conocía a nadie y era nuevo en la ciudad, como es que se enteró del baile y luego invitó justamente a Elena la primera vez que la vio?
-Ya lo habíamos encontrado antes, el día que fuimos a comer, cuando volvíamos nos lo encontramos saliendo de la escuela y nos preguntó, o más bien le preguntó a Elena, por el centro comercial-dijo Damon. El enfado se colaba por su voz
-Eso es más raro, es decir supuestamente la escuela estaba cerrada por duelo, o sea que no abría en todo el día, entonces que hacía en el colegio?
-Yo que se-dijo Damon, pero había tomado en cuenta lo dicho
Mientras tanto, en una ciudad de Europa, un hombre de ojos verdes y cabellera negra, rasgos que sus hijos heredaron, colgaba el teléfono de su oficina con furia
-Maldición!-dijo el hombre, sacó su celular y marcó un numero-Stefan, nuestras sospechas eran ciertas. Ese bastardo quiere venganza, cuanto antes debes ir a ver a tu hermano
-Sí, padre-contestó una voz en el parlante del móvil
Giuseppe Salvatore, padre de Damon y Stefan Salvatore y dueño de la empresa de tecnología más famosa de Europa, no era un tonto. Conocía las reglas del juego y sabía con qué estaba tratando. Luego de vencer y llevar a casi a la quiebra a la compañía de Mikael, y conociendo la fama de ese hombre, mandó gente a investigar. Sus sospechas acababan de ser confirmadas, Mikael estaba tras sus hijos. Tal como lo decía el mensaje de amenaza que había llegado una mañana a la empresa de Giuseppe.
Volviendo a la ciudad, Damon estaba muy enojado y no sabía cómo calmarse. Caminaba de un lado a otro y golpeaba la pared o el sillón, intentando tranquilizarse. Lanzaba blasfemia por lo bajo y maldecía a Kol. Pensaba lo tonta que era Elena por dejarse influenciar, y quería degollar a Kol por intentar jugar con Elena.
Al otro día fue igual en el colegio, Damon y Elena no se hablaban, Kol le llenaba la cabeza a Elena, Caroline y Klaus no sabían qué hacer, y a todos les daban miedo las miradas entre Damon y Elena. Esa noche sería el baile de primavera. En la tarde, alguien tocó a la puerta del apartamento de Damon
-Stefan?-dijo extrañado la ver a un hombre de unos 25 años, alto, de ojos verde y pelo rubio, y bien cuidado.
-Al fin abres-respondió el hombre, entrando al apartamento
-¿Qué haces aquí?-preguntó Damon, que no estaba de humor, menos para recibir a su hermano mayor. Cerró la puerta.
-Padre me mandó-respondió fríamente el mayor
-¿Para qué?-cuestionó el menor
-¿Recuerdas que hace un tiempo había una empresa que le hacía la contra a la empresa de padre, pero al final casi termina en la quiebra?-preguntó
-Creo que si…
-Bueno, el dueño ha colocado otra empresa en otro rubro, y volvió a colocarse en la alta sociedad, ahora quiere vengarse de la empresa de padre eliminando su descendencia-explicó
-O sea tú y yo-dedujo Damon
-Así es, y padre me dijo que viniera a avisarte. Tiene a mucha gente investigando, pero no tienen las pruebas necesarias para realizar una denuncia. Tienes que tener cuidado, Mikael es muy poderoso, tiene muchos aliados, y por lo que han averiguado, le gusta hacer sufrir a las víctimas de forma indirecta para luego hacer el remate final. Posiblemente él tenga gente espiándonos, conozca tus horarios, con quien te juntas, quienes son amigos y quienes tus enemigos y todas esas cosas. Hay sospechas que el resurgimiento de su fortuna sea producto de trafico de drogas, estafas, o engaños, pero el muy maldito se las arregla para salir limpio y que otro reciba la culpa. Eso era todo lo que tenía que decirte-Dijo Stefan. Se levantó dispuesto a irse pero antes de salir se dio la vuelta-Estaré viviendo en el departamento de al lado por el momento, padre quiere que te 'cuide' pero no esperes mucho de mí. Asegúrate que no te pase nada o me echaran a mí la culpa. Ah, y deberías ordenar este lugar, yo diría que le hace falta un toque femenino
Sin más el mayor de los hermanos Salvatore se fue. A Damon ese último comentario no le hizo mucha gracia, y menos con el humor que estaba, pero, ¿Por qué rayos en ese momento pensó en Elena? Movió su cabeza de lado a lado, seguramente era porque estaba confundido y aturdido. Claro, su hermano apareció de la nada en su apartamento, diciéndole muy tranquilamente que un tipo loco lo quería matar a los dos para vengarse de su padre y que tuviera cuidado por que atacaba a sus víctimas de forma indirecta y que seguramente sabía TODO sobre él.
-"Un momento podría ser que Kol… no, imposible. Solo es una maldita coincidencia"-pensó el ambarino.
Vio la hora y se dio cuenta que tenía que empezar a prepararse para el baile. Pero antes iría a comprar algo para comer, tenía hambre. Buscó dinero y un abrigo, y al salir al pasillo…
-Damon, cuánto tiempo-dijo una voz femenina. Damon se giró y vio salir del ascensor a una mujer muy hermosa de unos 22 años, ojos azules y expresivos y cabellera rubia y cortada en capas. Estaba cargada de bolsas, seguramente venía del supermercado
-Lexi, que gusto verte-dijo él con una sonrisa.
Lexi era la esposa de su hermano, era arquitecta pero su pasión era la fotografía. Damon nunca entendió como se casó con su hermano, ya que ella era tan dulce y carismática, en cambio Stefan era frío y solitario. Stefan era policía, el empleo ideal para él, pero al parecer Giuseppe se las había arreglada para que lo dejaran viajar y establecerse por un tiempo, para "cuidar" a su hermano menor.
-Parece que ahora seremos vecinos-dijo la mujer. Por cada piso había solo dos departamentos enormes, por lo que se verían bastante seguido. En eso la puerta del departamento "B" se abrió
-Lexi, cuantas veces tengo que decirte que no hagas esfuerzos-dijo la voz de Stefan, acercándose para cargar las bolsas. Damon notó que su voz no era tan fría cuando le hablaba a su esposa.
-Lo siento cariño, pero si solo estoy de dos meses, deberías disfrutar ahora, luego vendrán los problemas-dijo la mujer. Lexi estaba embarazada
-De que hablas?-preguntó Stefan
-Nada, cariño, no te preocupes.-dijo Lexi con una pequeña risa-Mejor vamos adentro que tenemos que terminar de ordenar. Adiós Damon, nos vemos
-Adiós-dijo el chico metiéndose en el ascensor.
Mientras tanto, Elena estaba preparándose para ir al baile, se había puesto el vestido y ahora estaba maquillándose levemente. El vestido era de un color azul, medio largo, ceñido en el pecho y la cintura, pero suelto en la falda. Sin escote pero con insinuación, y combinado con unas sandalias de fiestas negras. Tenía puestos unos aros que le regaló Caroline en su cumpleaños, una pulsera a juego con los aros que le regaló Klaus, y una cadenita con una "E" en oro muy hermosa que le regaló Damon en su cumpleaños de 12 años. Aún se preguntaba por qué se había puesto el collar, pero siempre se respondía que eran amigos, no novios, por lo que no tenía por qué quedarse con las ganas de ponerse el hermoso accesorio. Se miró al espejo asegurándose que todo estuviera en su lugar, ahora solo restaba esperar a que su pareja viniera por ella
Mientras tanto, Kol manejaba hacía la casa de Elena, pensando en su plan
-"Maldición! Pensé que solo eran amigos, no esperaba que estuvieran enamorados entre sí. Elena es una chica decente y no hace ni un mes que la conozco, no me dejará acostarme con ella, y yo creo que ni podré robarle un beso. Ni modo, tendrá que ser a la fuerza, el plan tendrá que ajustarse a la situación, aunque el paso final será el mismo. Disfruta tu último día de vida, Elena Gilbert, es lo que recibes al ser la mejor amiga de Damon, y además ser tan hermosa. Vas a sufrir, Salvatore"-pensó Kol.
