¡Hola!
¡He actualizado con puntualidad!
Estoy tan feliz que voy a llorar T_T
Sé que es un capi mucho más corto de lo habitual, pero no ha sido un error ni es por falta de tiempo ¡Estaba planeado que fuese así!
El siguiente (y último) tampoco será mucho más largo, pero espero compensarlo en el epílogo.
Actualizaré de nuevo el lunes siguiente.
Quiero ver si termino el fic antes de septiembre, así que... ¡Nos leemos!
Que el Ángel os proteja, la Fuerza os acompañe y la suerte esté siempre de vuestra parte.
..
*Anairafuji: Sigo sin saber por qué odiáis a Jonathan, ¡El pobre solo quería jugar!
El problema es que él juega a su manera...
En fin...
¿Te acuerdas que te dije que necesitaría tu ayuda con el capi de Jaery? Vale, pues a ver: he estado pensando sobre ello y no sé si hacer el capi en primera o tercera persona.
Al principio pensé que hacerlo en primera persona sería super raro porque yo no sé cómo narices piensa un pato, pero luego me di cuenta de que, realmente, ese pato de pato tiene poco (?) Yo creo que sería entretenido hacerlo desde su punto de vista, aunque fuese super surrealista xD
¿Tú qué piensas?
*Nekita: -El buzón de voz de la señorita Ice me obliga a informarle que no sabremos nada sobre la situación de Presidente Miau hasta el próximo capítulo. Disculpe las molestias. Gracias-
(?) ¿Loca? ¿Yo? D:
Me han encantado tus imaginativas formas de asesinar a Jonathan xD
A partir de ahora, cuando amenace a alguien, diré: ¡Cállate, sanguijuela, o te quemaré en el aceite de freír del McDonald's! MUAJAJAJA xDD
Le he enseñado tu review (entre otros) a mi prima, y ella está muy agradecida por vuestras palabras de afecto.
Y yo también *-* Aish, ¡Te adoro!
*Elistenia: Los traumas, sobretodo en la infancia, son algo muy difícil de afrontar.
Siento mucho lo que te pasó, querida. Pero que nadie te haga sentir inferior por tus inseguridades, ¿eh?
Cuando yo era pequeña tenía el cabello larguíííííísimo y un día... bueno, digamos que a una cucaracha le pareció divertido enredarse en él. Cuanto más trataba la gente de sacarla más se enredaba la bicha. Notaba sus patitas raspándome la nuca mientras mis tías me daban tirones en el pelo sin lograr sacarla. Al final la aplastaron y tardé semanas en sacar todas las partes de mi cabello (Por mucho y muy bien que me lavara siempre acababa saliendo algún trocito de ala, o de pata...). La gente se ríe de mí porque me dan auténtico pavor y "es una idiotez". Así que recuerda: pasa de aquellos que menosprecien tus traumas. Y si ves que siguen riéndose... tírales una cucaracha viva a sus bellas cabelleras o clávales una aguja ¡Verás como dejan de reírse! xDDD
PD: Al dueño del perro le cayó una denuncia fina y mis tíos recibieron una cuantiosa indemnización. Lamentablemente eso no hizo que mi prima volviese a caminar bien ni que el perro siguiese vivo. Yo sería incapaz de matar a alguien, pero he jurado que como me lo encuentre algún día (tuvo que vender la casa porque, como he dicho, la compensación fue enooooorme) se va a quedar sin... sus partes nobles :D
—No sé ni por qué estoy aquí. Supongo que solo por pertenecer a La Clave nuestro queridísimo director ya se cree que soy mejor que el resto de alumnos que se gradúan este año —Comenzó su discurso Sebastian desde su posición sobre el lujoso escenario que, situado en los jardines de Saint Raziel, se usaba exclusivamente para éstas ocasiones —El pobre hombre ya chochea y no se da cuenta de que si he aprobado ha sido por pura suerte.
Las risas de la gran mayoría de los alumnos y un gran número de profesores e invitados se alzaron en el aire, llenando el ambiente de más calidez y desenfado.
— El mejor discurso que se ha hecho jamás es, en mi opinión, aquel pronunciado por Salvador Dalí que decía: "Voy a ser breve. Terminé" —Una nueva tanda de risas siguió a sus palabras. ¿De dónde había salido el Sebastian que tenía ahora frente a mí? Desde luego no es el mismo mocoso que hace unas semanas. Bueno, teniendo en cuenta que nada es igual que hace unas semanas, supongo que es lo más normal —Todos los que me conocen o han tenido la desgracia de compartir alguna clase conmigo saben de sobra que soy una persona de pocas palabras. Lo mío es más dormir entre clase y clase y pensar en la próxima vez que dormiré mientras finjo que atiendo a los profesores.
Catarina se acercó a mí en ese instante. Estaba hermosa, con un sencillo vestido blanco que destacaba sorprendentemente bien sobre la extraña tonalidad de su piel. Cuando lanzó una mirada mordaz a mi derecha y me di cuenta de que un trajeado Ragnor estaba situado junto a mí, pegué un respingo ¿Cuándo había llegado?
— El discurso debería haberlo dado Alec, ya que es el mejor de su promoción —Comentó como si tal cosa cuando se colocó a mi izquierda.
Puse todo mi empeño en evitar dirigir mi vista hacia donde yo sabía que él se encontraba. No podía mirarle; no ahora.
— Supongo que, al no estar pasando por un buen momento, nuestro director habrá decidido otorgárselo a Sebastian —Cállate. Catarina, por favor: cállate —Una auténtica lástima.
Sebastian, que había continuado haciendo su discurso, debió soltar otra tontería de las suyas, porque esta vez las carcajadas fueron incluso más estridentes.
— Pues yo lo prefiero a él —Dijo alegremente Ragnor mientras apuraba el contenido de una de las copas de champagne que los camareros iban repartiendo entre la multitud —Alec es demasiado maduro, y eso lo hace aburrido. Sebastian al menos lo está haciendo entretenido.
¿Aburrido? Mi Alexander no es aburrido. Mi Alexander. Mi.
Solté una risita sin humor que llamó la atención de mis dos compañeros. Aunque ambos me miraron con preocupación, ninguno de ellos dijo nada. Hace semanas que nadie dice nada.
— ¿Señor Bane? —Escuché a nuestras espaldas.
Excepto el señor Starkweather, por supuesto; él parece estar diciendo más cosas que nunca.
— ¿Podría acompañarme un minuto? Hay algo que quiero hablar con usted.
Catarina me dedicó una sonrisa de ánimo mientras Ragnor miraba con fastidio a Hodge. La reacción de ambos me conmueve enormemente. Yo nunca he tenido verdaderos amigos (gente con la que salir, gente con la acostarme, gente con la que beber…), por lo que quizá venir a Idris no fue tan mala idea si he podido conocerles a ellos.
Si no hubieses venido, tampoco habrías conocido a Alexander. Cállate.
Hodge me ha guiado hacia un lugar un poco más apartado de la gente, pero desde donde seguimos estando inmersos en "la zona festiva". Desgraciadamente para mí, desde aquí puedo ver a la perfección a Alexander. Él está sentado junto a James Carstairs y su novia londinense y, por los movimientos que hace, parece estar buscando a alguien con la mirada. A mí.
Intento ser lo más disimulado posible al ponerme de espaldas a la multitud y miro a mi jefe con ganas de que todo esto acabe de una vez.
— ¿Sabes por qué estás aquí? —Dice por fin.
— Lo intuyo. Y créame cuando le digo que la intuición nunca ha sido mi fuerte — Él hace un gesto de disgusto que asevera incluso más su cara. Alguien debería decirle que no le favorece en absoluto.
— No es usted alguien de mi agrado, señor Bane. No me agradó en absoluto cuando lo conocí. Era usted tan… — ¿Magnífico? ¿Espléndido? — …informal. No parecía tomarse nada en serio. Sinceramente: esperaba poder despedirle antes de que llevase un mes de clase.
Más risas me indicaron que Sebastian seguía a lo suyo. Hodge desvió su vista hacia donde estaba situado el joven y su entrecejo se frunció todavía más. Urg…
— Sin embargo lo mantuve aquí porque pareció tener una gran aceptación entre el alumnado, cosa que, sinceramente, sigo sin explicarme —Y yo sigo sin saber a qué saben las nubes. Misterios inexplicables, supongo —Pero después de lo sucedido con el joven Morgenstern…
La misma sensación de mareo que acudía a mi cuerpo cada vez que alguien había mencionado a Jonatahan en las últimas semanas acudió a mí y tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para mantenerme en pie.
— … la policía… escándalo… he dedicado toda mi vida a…
Tardé un poco más en centrar mi mente, pero finalmente fui capaz de volver a la realidad. Cada vez me costaba menos tiempo, eso es genial.
— ¡Y encima se había estado haciendo usted pasar por alguien que no era! Ocultando su verdadera identidad de-
— ¿Va a echarme?
— ¿Perdone?
— Echarme. Ya sabe: darme la patada, despedirme, mandarme al paro… — Hodge me miró fijamente y yo traté de leer lo que pensaba a través de sus ojos. Pero no podía; yo solo soy capaz de leer unos ojos azules. Sus ojos.
— Eso es lo que yo pretendía, sí — ¿Crees que me sorprende? Lo que me sorprende es que hayas tardado tanto —Pero los Lightwood no me lo permiten.
— ¿Qué?
Los Lightwood. Maryse. Alexander.
— La señora Lightwood se ha encargado personalmente de todo. Y no sólo de que usted no acabe en la cárcel por asesinato, si no que ha hecho todo lo posible para que su puesto en el instituto se mantenga.
Entonces no estoy despedido, ¿Eh? Está claro que el dinero puede comprar cualquier cosa en este pútrido mundo capitalista de mierda.
— Solo quiero que sepa que lo vigilaré de cerca, Bane ¿o debería llamarle por su verdadero apellido? Pienso atarle en corto, y al mínimo fallo… no crea ni por un segundo que la policía se ha rendido con usted.
Hodge se dio la vuelta y comenzó a dirigirse de nuevo hacia donde se habían colocado la gran mayoría de los profesores. No obstante, se giró hacia mí una última vez.
— Asesinar a un pobre e inocente adolescente… Pero supongo que eso es a lo que llaman "herencia de sangre" ¿No es así? Primero su padre, luego usted… Estaba claro que algo así acabaría sucediendo…
..
— ¿Qué te ha dicho?
— Que no estoy despedido.
— ¿En serio? —Preguntó Ragnor con incredulidad —¡Pero eso es genial! ¡Seguiremos aquí los tres el año que viene!
— Sí, yupi… — Murmuró Catarina.
Por primera vez en semanas permití que mi mente se relajase y, como no podía ser de otra forma, mi mirada se desvió directamente hacia Él.
Sebastian, cuyo discurso parecía haber finalizado, lo abrazaba con fuerza junto a James Carstairs. Siempre ha estado en buenas manos.
Hasta que llegaste tú. Cállate, cállate.
— Supongo que se estarán despidiendo —Dijo Catarina mientras se aferraba a mi brazo. Ragnor había desaparecido vete tú a saber dónde — Sabías que Sebastian y Alec se van a seguir sus estudios en Londres, ¿verdad?
Sí. Por supuesto que sí.
Catarina me miró con dulzura, intentando animarme.
— Solo es una ruptura, Magnus. Ambos sois jóvenes y no tardaréis en superarlo.
Él es magnífico. No tardará en encontrar a alguien mucho mejor que tú, alguien que sí le merezca. Cállate, cállate, cállate.
— Dentro de un año ni siquiera os acordaréis el uno del otro, ya verás —Miré a Catarina y, pese a saber que lo decía con toda su buena intención, no pude evitar odiarla en ese momento.
— ¡¿Cómo quieres que me tranquilice?!¡Tú no tienes ni idea!
— Lo sé, Magnus. Créeme, lo sé — Las lágrimas corrían libremente por sus mejillas y yo tuve que refrenar el impulso de estrecharlo entre mis brazos para consolarlo. Pero ya no podía. No podía —Quiero ayudarte, por favor.
— ¿¡Ayudarme!? He matado, Alexander. He matado a un crío que ni siquiera había vivido la mitad de su vida.
Alexander intentó de nuevo acercarse a mí, pero una vez más yo me alejé de su alcance.
— Fue por defenderme, Magnus. No hiciste nada malo. Por favor, por favor.
Por defenderle. A él.
Me he convertido en mi padre. Por él.
Es su culpa.
— Es todo culpa tuya… —Murmuré sin poder evitarlo. Alexander me miró con confusión. Yo sabía que no era verdad, que no era su culpa. He sido yo, he sido yo. No. Ha sido él — Por tu culpa me he convertido en un monstruo.
Alexander se quedó callado, inerte. Las lágrimas dejaron de brotar de sus ojos mientras me miraba con dolor y algo más ¿aceptación? No. No es tu culpa, mi amor. Perdóname. Perdóname.
Alexander miró el reloj de su muñeca.
— Voy a llamar a Sebastian para que cancele mi billete, ¿Vale? En seguida vuelvo.
— No.
— ¿Qué? —Sus preciosos ojos volvieron a clavarse en mí. Tan puros…
Y tú estás manchado.
— Vete —No te vayas. Quédate conmigo, por favor.
Alexander me miró con el dolor más profundo que había visto jamás en su bello rostro.
—No, Magnus, escucha-
— Vete, Alec —No te vayas. No me dejes solo. Te amo —Hablaremos cuando vuelvas de Londres.
Isabelle se ha acercado hasta él y se ha sumado al abrazo, igual que hace Jace segundos después.
Tú no le haces falta. ¡Cállate!
Ragnor vuelve a aparecer entre la gente trayendo otras tres copas del líquido ambarino, tendiéndonos una a mi compañera y otra a mí.
— ¡Por otro año!
Cuando vuelvas de Londres.
— Alu cinta kamu.
—¿Qué quiere decir?
Volví a mirarle sin poder evitarlo.
Entonces él volvió sus ojos hacia mí.
— Quiere decir que te amo, pero eso no cambia nada.
— Pero si me amas…
— Claro que te amo. Más de lo que pensé que podría.
Me permití perderme en las profundidades de sus ojos. Una última vez.
— Pero aun así hemos acabado. No cambia lo que he hecho.
Adiós, mi nephilim.
Ugh... definitivamente no es un buen capítulo para dedicar en un cumpleaños, por eso no lo hice.
Pido disculpas a mi querida MeiCarstairs por ello. Querida: te debo un buen capi.
Me ha encantado escribir este capítulo, la verdad.
Muchas veces, cuando estoy leyendo, me doy cuenta de que hay una infinidad de autores que se pasan las psicología humana por el forro. Una persona NORMAL (ojo: no incluidos psicópatas ni bolitas de algodón con patas) no reaccionaría como si tal cosa después de matar a otro ser humano. Por Dios ¡Es surrealista! Quizá sea porque estudié durante un tiempo psicología, pero es que me parece que hay autores que se pasan de lo idiota... Por mucho que sea sin intención o en defensa propia, matar a alguien deja una huella que tarda en superarse (Eso ya depende de la persona, ahí ya no me meto)
Como mi linda Nekita me comentó en su último review: matar es algo super difícil de superar. Sumadle a eso el trauma de la infancia de Magnus, por favor.
De nuevo le doy las gracias a mi prima por revisar este capi y decirme que a ella le resultó muy realista (aunque no tuviese ni idea de quiénes eran los personajes). Como está tarada tampoco es que su opinión me sirva de mucho, pero bueno (Nah, sabe que la amo, pero tengo que insultarla como buena prima mayor xDD)
Y os mando un saludo y un agradecimiento de su parte. Le enseñé algunos de vuestros reviews y dice que sois muy lindas por darle ánimos.
También decía que leería mi fic algún día. Luego yo le dije que en total eran más de 300 páginas de word y se le pasaron las ganas de leer xDD
Pido perdón por si alguna parte queda MUY confusa.
En este capi están mezclados pasado y presente en la misma línea, y eso ya de por sí suele liar bastante.
Si a eso le añadimos que fanfiction tiene un formato pésimo... pff...
(También sé que es normal leerlo dos veces para entenderlo del todo, pero eso fue adrede y de ahí que sea tan corto xD)
..
PD: Hay algunas versiones de "Ciudad de las almas perdidas" en las que aparece Aku cinta kamu y no alu cinta kamu. Me he estado informando (*ejem* traductores online *ejem*) y la primera significa "te amo", mientras que la segunda vendría a significar "siempre te amaré". Personalmente prefiero la segunda, y como es la que aparece en mi edición... pues eso xD.
PD: Nada más colgar el capi me pondré a contestar los reviews que me quedan. He vuelto a mi rutina de no contestar los reviews hasta justo antes o justo después de colgar un nuevo capi, que es lo que me gusta hacer. Os adorooooo.
