Estoy deprimida. Y no, no tiene nada que ver con las recientes amenazas hacia mi integridad física que he recibido xD
Nunca pensé que esté fic sería tan largo ni que significaría tanto para mí, pero ahora, a falta de subir solo el epílogo, me encuentro con una angustia terrible por su finalización.
A lo mejor me vuelvo loca y no subo el epílogo. De ese modo quedaría sin terminar y yo estaría contenta, ¿No?
Nah. Soy cruel, pero no tanto. Creo... xD
Creo que ya lo comenté, pero lo vuelvo a decir por si acaso (mi memoria de pez ataca de nuevo e.e): el epílogo va a ser bastante largo. No demasiado, tampoco os creáis, pero si que ocupará más o menos lo mismo que tres capis habituales (de los que suelo colgar normalmente, no de estos últimos tan cortitos). Lo subiré el 31 de agosto para poder tener tiempo de releer el fic antes de escribirlo con tranquilidad.
Que el Ángel os proteja, la Fuerza os acompañe y la suerte esté siempre de vuestra parte.
..
*Bane-lightwood: ¡Tú! ¡Cruel pecadora que no se ha dignado a comentar mi fic! ¡Te odio!
… Pfff… En serio, ¿Por qué me seguís pidiendo perdón por no comentar? Ya os he dicho miles de veces que dejar un review no es obligatorio, por lo que no tenéis que hacerlo si no os apetece. ¿Me hace ilusión? Muchísima, pero si no os apetece no tenéis por qué forzaros a escribirme nada xD
Ouch, si ya de por sí estoy super triste por saber que a mi pequeño (este fic es mi hijo, y quien diga lo contrario miente) le quedan pocos capis, cuando vosotras me decís que también os entristece mi corazón se rompe en pedacitos T_T
Gracias por tu apoyo y por tus hermosas palabras hacia mi pequeño (*sollozo* mi bebé*sollozo*) Empezaré a escribir otro fic poco después de terminar este, pero igualmente no sé si será lo suficientemente bueno para que lo sigas, así que ¡Gracias por seguir este fic! Un beso enorme, querida. Me hiciste emocionar, y odio llorar T_T
*Anairafuji: No sé lo que saldrá del capi de Jaery, pero intentaré que sea desquiciante y atolondrado como mi amado pato xD
Coincido contigo en que el salvar la vida de la persona que amas es un atenuante excelente, pero me reafirmo en mi opinión: cada persona es un mundo, y Magnus ya tenía una carga emocional muy pesada (ya sabes, que su padre matase a su madre y luego se suicidase) y una infinidad de trastornos como la personalidad esquizotípica que tanto me ha gustado implantarle.
Además, gracias a tener planificados los capis de antemano, he mencionado en alguna ocasión su tendencia a caer en depresión cuando sufre mucho estrés y derivados.
Igualmente sigo diciendo que tus razones son válidas, solo que yo le he dado más problemas psicológicos al personaje porque me divierte jugar con la mente xD
Un abrazo, querida ¡Nos leemos!
*Nekita: "Como estoy enfadada con Magnus pero lo comprendo,[…] voy a buscar a otro personaje al que odiar […] me decidí por el papi de Alec" xDD
Lo que me pude reír con tu comentario, querida.
Seh… echémosle todas la culpa a Robert e ignoremos el hecho de que todo salió de mi cabeza, ¿ok? Es la mejor idea del mundo ¡Robert, eres un hijo de fruta! Ehh… ¡eres malo! ¡Y…! ¡Y tonto!
Robert estará con su nueva novia de vacaciones por Estambul, vete tú a saber xD No había vuelto a pensar en ese personaje, la verdad. Tendré que pensar algo para él, jo. Qué poquitas ganas… A lo mejor lo atropella un camión y ale, fush, fush xD
Bueno, querida, nos leeremos pronto ¡Un abrazo!
PD: -Jaery y Presidente Miau se hayan apagados o fuera de cobertura, por favor: intente contactar con ellos más tarde-
PD2: Coincido 100% contigo en todos los adjetivos adorables que dijiste sobre mi amado Alec. Aish… si pudiese sacarlo del libro… y volverme yo hombre…urgh… no, quita, quita xD
*Elistenia: T_T parad de recordarme que mi fic se acaba, que me va a entrar depresión. Bueno, no: ya la tengo. Ale, decid lo que queráis.
Resumen muy resumido de la situación de Jaery y Presidente: -En paradero desconocido-
En este capi sabremos algo de ambos, aunque no demasiado. Creo que en este capi no hay demasiada información y que lo único que hace es dar más incógnitas, pero prometo resolverlo todo en el epílogo.
El fic tendrá un final. Punto. Ni yo misma sé qué tipo de final tendrá. Cuando planifiqué este fic solo lo hice hasta este capi, así me dejaba el epílogo para mi libre imaginación. Ahora estoy pensando en ello, pero sigo sin decidirme sobre el tipo de final que tendrá.
En fin, ¡Hay muchas cosas que pueden pasar! A lo mejor se me va la cabeza y hago que Alec se case con Ragnor, vete tú a saber xDD
Un abrazo, querida ¡Nos leemos!
I
Mi amado Alexander:
Hace ya un año desde que te fuiste y aun siento tu presencia a mi lado. Sé que es una idiotez, pero no puedo evitarlo. ¿Cuánto tiempo estuvimos juntos? Ni siquiera llegamos a los ocho meses y de todas formas -
Dios, vale, alto; esto es una estupidez más grande que la excentricidad de Ragnor. Según mi psicóloga tengo que escribirte para expresarte cómo me siento. Es una idiotez ¿Para qué escribirte si no tú nunca leerás esto? Ella dice que me ayudará a superar lo nuestro. Claro. Y una mierda.
No se me da bien expresar cómo me siento, por lo menos no desde aquello. "Aquello", "el incidente", "eso que pasó"… la gente sigue empeñada en intentar evitar llamar a las cosas por su nombre. Creen que me ayuda que ellos no lo mencionen, ¿Sabes? Como si yo pudiese olvidarlo solo porque ellos eviten el tema.
He vuelto a perderme.
Ayer fue la ceremonia de graduación de tus hermanos. Isabelle ha madurado muchísimo desde que te fuiste. En lugar de rendirse cuando tu madre se negó a pagarle sus estudios en moda, ella se ha esforzado durante todo el año en sus estudios. Es increíble cómo ha subido su media de suficiente a notable. Todos los profesores estamos muy orgullosos de ella. Y luego está el rubito. A ese petardo le hemos aprobado todos para poder librarnos de él el año que viene. Por fin entiendo por qué no duró mucho en La Clave: pese a su sobrada inteligencia es completamente incapaz de centrarse en algo que no sea de su interés. Según tengo entendido Educación Física se le da genial.
¿Para qué te cuento esto? Esta carta es penosa y quiero matar a Rebecca por obligarme a escribir tantas tonterías.
Ah, Rebecca. ¿Tú sabías que Samuel tenía una hermana? Sí, supongo que sí. Después de todo le conocías desde siempre. Es una lástima que la relación entre tu hermana y él se acabara. Él quería marcharse a Nueva York para intentar triunfar con su banda, y tu hermana recibió esa beca para estudiar en París y la oferta para ser modelo. Supongo que cumplir sus sueños fue más importante que conservar su relación.
Rebecca acaba de arrebatarme el papel y ha leído todo. Dice que tengo que dejar de escribir sobre otros y centrarme en mí y en ti. Si no fuera porque mi tía Tessa se queda más tranquila no seguiría en terapia con esta mujer tan pesada.
Jace no tiene nada claro sobre su futuro. No para de meterse en peleas con el primero que encuentra e incluso ha renunciado a perseguir a Clary. Ahora él me odia. Supongo que me culpa de que te marchases. Yo también lo hago. Todos lo hacemos.
Mi psicóloga acaba de pegarme una colleja ¿Qué clase de psicóloga hace eso?
Ayer fue la ceremonia de graduación. Espera, eso ya lo había dicho, ¿Verdad? Bueno, ¿Y qué más da? Una parte de mí esperaba verte allí. Una parte ENORME de mí. Estaba segurísimo de que podría verte de nuevo. Quizá podría pedirte perdón. Quizá tú aun sintieses algo por mí. Quizás el amor fuese suficiente. Quizás, quizás, quizás.
Jem pronunció el discurso este año. Va a marcharse a Londres, también. O eso me ha dicho Catarina. Lo único que sé es que el curso que viene no quedará nadie en el instituto que me recuerde a ti.
MB
II
Mi nephilim:
Ayer estuve recogiendo un poco mi estudio. Rebecca cree que eso me ayuda a "mantener el orden en mi vida". Literalmente.
He encontrado lo que escribí para ti el año pasado. Dada mi nula colaboración ese tipo de terapia fue un fracaso, así que no volví a escribir cartas que no van a ninguna parte ¿para qué hacerlo? Igualmente no me extraña que Rebecca se enfadase tanto conmigo cuando la escribí ¡Es espantosa! Pero no he podido tirarla, ¿Sabes? Es algo que escribí para ti. De alguna forma, al menos.
Creí que al cabo de un tiempo todo sería mucho más fácil, pero me equivoqué: solo va a peor. Ahora ni siquiera soy capaz de recordar con claridad tu rostro, y eso me asusta. Mis recuerdos son lo único que me queda de ti ¿qué será de mí si se esfuman?
El año pasado tenía muchas pesadillas. Soñaba con aquel día una y otra vez. A veces recordaba todo con espectacular precisión, otras simplemente soñaba con ese momento en el que te saqué del agua y no respirabas. Otras veces (las peores) soñaba que yo era Jonathan, que yo era el que te ahogaba. En esas ocasiones no aparecía nadie para pararme (pararle), y tú siempre morías.
Sigo teniendo pesadillas, pero ahora son muy distintas. Siempre es la misma. "Alu cinta kamu", te digo, y después me marcho y te dejo solo. Algo en mi interior me grita que debo darme la vuelta y regresar contigo, pero mi cuerpo no obedece a mi mente.
Rebecca y yo hablamos mucho sobre estos sueños. Las pesadillas no son buenas y trastornan la mente, dejándonos en un estado de cansancio continuo. Pero yo no quiero dejar de tenerlas. Cuando me despierto después de una pesadilla soy capaz de recordar tu rostro con absoluta claridad. Duele, pero también me alivia. A ella no le gusta que piense así. "Conducta autodestructiva", lo llama.
Esta mañana he llamado a Isabelle. Supongo que ya sabes que ella y yo seguimos en contacto, no lo sé; soy incapaz de preguntarle sobre ti, y ella es tan considerada que evita el tema. Me ha insistido mucho para que me una a ella en París. Parece que ahora está trabajando para una línea de moda emergente que está teniendo mucho éxito y necesitan nuevos talentos. Hacía años que no pensaba en mi sueño de dedicarme a diseñar ropa. Ahora no podría diseñarle ni un jersey a Presidente Miau.
En octubre Clarissa y el rubito comenzaron a salir. Duraron nueve meses antes de que él cortase con ella hace unas semanas. La gente cree que fue cruel con ella, que la abandonó porque se aburrió, como siempre hacía con todas las chicas. Yo sé que fue porque ella se negaba a marcharse de aquí sin él. Jace quería que ella siguiese estudiando arte, pero él no quería marcharse y dejar a Max sin otro hermano. Supongo que siempre estuve equivocado respecto a él.
Parece que el amor no es capaz de seguir adelante en este pueblo.
MB
III
Alexander:
Creo que esto es una tontería, pero hay algunas cosas que se convierten en costumbre. Escribirle cartas cada año a tu exnovio no es una costumbre muy normal, supongo, aunque tú más que nadie sabes que yo nunca he sido normal. Tú fuiste la persona que más llegó a conocerme.
Clarissa volvió a Idris a principios de enero, por vacaciones. Cuando se fue todo iba bien entre nosotros, pero cuando regresó era incapaz de mirarme a la cara e intentaba huir de mí si estábamos en la misma sala. Hacía semanas que tu hermana no me llamaba y tampoco cogía el teléfono cuando intentaba contactar con ella. Habían estado compartiendo piso en París, por lo que no era muy complicado averiguar por qué me evitaban ambas. ¿Estabas bien? ¿Te había pasado algo? Supongo que preguntarle a Jace no fue la mejor idea.
Rebecca intentó quitarle importancia al asunto. "Han pasado casi tres años, Magnus. Es lo normal". Yo ni siquiera me había planteado la posibilidad de que tú pudieses volver a enamorarte. Creí que siempre me esperarías o algo así, como en esas películas de amor en las que sale Jennifer Aniston.
No recuerdo mucho de lo que pasó el resto de ese día. Por primera vez en años salí de fiesta y volví a ser el que era antes de conocerte. A la mañana siguiente me desperté en la cama junto al veterinario que le salvó la vida a Presidente hace tres años.
Se llama Woolsey Scott, aunque tampoco es que su nombre importe mucho. A veces él viene, a veces voy yo a su casa. Es sexo. Nada de amor. Como siempre he sido.
A Rebecca no le gusta que mantenga ese tipo de relación, pero la idea de toda esta cosa de la terapia es que yo vuelva a ser el de antes, ¿No? Complicarse la vida amando a otra persona es una estupidez. La relación se romperá y acabarás sufriendo. Siempre.
Fui un idiota al pensar que tú serías diferente. O quizá soy yo el que es diferente, el que no está hecho para mantener una relación. Quizá realmente estar con Sebastian es lo mejor para ti.
MB
IV
Ayer le comenté a Rebecca que iba a escribirte otra carta y ella me dijo que era algo completamente enfermizo. Ya, ¿Y quién fue la que me dio la idea en primer lugar? Si te soy sincero este año no iba a escribirte. No era mi intención en absoluto. Ya no sueño contigo, y ni siquiera era capaz de recordar tu rostro. Cuando pensaba en ti solo venía a mi mente un difuminado color azul. Y entonces te recordé.
Fue hace una semana, más o menos. Eran las ocho de la mañana y Woolsey seguía durmiendo en la cama. Presidente Miau estaba en paradero desconocido, como siempre que Woolsey está por aquí. Supongo que a él tampoco le gusta, aunque lo cierto es que ahora tampoco le gusto yo. Las pocas veces que le he visto, cuando viene a comer, lleva agarrado en la boca un patito de goma que no sé ni de dónde ha sacado. Dios, incluso yo echo de menos a tu estúpido pato. No sé por qué nunca le he preguntado a Isabelle por él. Creo que es porque sabía que tú amabas a ese bicho y tenía miedo de saber si había sobrevivido o no a aquel día ¿Lo hizo? ¿Sigue contigo?
He vuelto a desviarme del tema.
Está claro que el arte de las letras no es lo mío.
Fue hace una semana. Me levanté más temprano de lo habitual, no sé por qué. Woolsey estaba durmiendo, así que decidí ir a mi vestidor para intentar ordenarlo un poco. Estos últimos años he remodelado la casa ¿sabes? No tengo interés en que nadie venga de visita, por lo que convertí las dos habitaciones de invitados en un vestidor que tiene incluso su propia escalera para conectarlo con el de mi habitación. A ti te hubiese dado un ataque al verlo. A Isabelle le pasó, pero creo que por motivos distintos.
Estuvo aquí, tu hermana. Hace un mes, creo ¿o mes y medio? En la fiesta de compromiso de Clarissa y el rubito (siempre supe que volverían juntos. Demasiado obvio). Me avisó de lo tuyo con Sebastian. Dijo que prefería decírmelo en persona porque así mi reacción sería mejor, pero lo cierto es que en ese momento no sentí nada. A Rebecca eso no le gustó en absoluto. "Apatía". Llevaba todo un año llamándome apático.
Fue esa mañana, mientras reorganizaba el vestidor para entretenerme, cuando encontré la caja con todas tus cosas, esa que te negaste a llevarte y me pediste que tirase. Hacía años que no pensaba en ella y, quizás, si la hubiese encontrado un año atrás, ahora estaría en algún basurero. Pero esa mañana la abrí y todo vino de nuevo. Tu cara, en aquellas fotos de nuestro segundo viaje a Nueva York y nuestra corta parada en Disneyland; tu voz, grabada en el usb donde yo me empeñaba en guardar todos y cada uno de los mensajes de voz que me dejabas; y tu olor. Dios, tu ropa aun olía a ti. El peluche de aquel personaje manga, ¿te acuerdas? Ese que se parecía a ti y que tú ganaste para mí. Y los juguetes de Jaery, a los que nunca hizo caso pero que se negaba a dejar que tirásemos.
Ni siquiera pensé en ello. Volví a subir a mi habitación con tu horrible suéter deshilachado cubriendo mi desnudez. Supongo que mi cabeza decidió por si sola. O tal vez fue mi corazón.
A Woolsey no le importó, ¿Por qué debería? Era una relación puramente sexual, al fin y al cabo. Él es un hombre joven y atractivo, podría encontrar a otro en cuanto quisiese. Cuando esa mañana se fue para nunca más volver, yo me acosté sobre el suelo a pensar; me negaba a que tu ropa tocase una cama donde yo había estado con otro.
Y en el suelo fue donde me encontró Jocelyn esa tarde, hecho un ovillo y llorando por primera vez en años. Mi cerebro por fin había decidido reaccionar ante la noticia de tu compromiso con Sebastian.
Ahora estoy más tranquilo. Por fin Rebecca está orgullosa de mí. O al menos eso dice ella.
Ya no quiero olvidar. Ahora quiero recordar y atesorar todo lo que vivimos, aunque ello suponga que una parte de mi vida esté vacía de ahora en adelante. Creo que ya puedo mirar hacia el futuro.
No volveré a escribirte. Nunca te olvidaré, pero tampoco puedo seguir dependiendo de ti de manera obsesiva. Te amo, nephilim estúpido. Y siempre lo haré.
Aku cinta kamu
MB
V
—Este traje me queda espantoso.
—Ragnor, a ti todo te queda espantoso —Le contestó Catarina desde mi derecha.
Ragnor, sentado en la parte de atrás de mi coche, se negaba a parar de quejarse por cualquier mínima estupidez. Y todo porque le habíamos prohibido tajantemente quedarse a solas con Raphael Santiago. No sería la primera vez que esos dos se emborrachaban y hacían alguna tremenda idiotez; y ni Catarina ni yo queríamos arruinar la boda de Clary. Aunque pensando que es también la boda del rubito...
— ¿Y si dejamos que se diviertan solo un rato? —Pregunté con un tono de voz completamente inocente y encantador.
Vi la cara esperanzada de Ragnor a través del espejo retrovisor. Catarina, sin embargo, me dedicó una mirada feroz que dejaba bien claro que no pensaba retractarse de su opinión. Pensándolo bien: prefiero que Ragnor se quede, de ese modo Catarina tendrá que dividir su vigilancia entre ambos. Algo es algo.
..
— Relájate, por favor.
— No puedo —Noté el sudor caer por mi nuca mientras seguía retorciendo la servilleta con fuerza sobre mi regazo.
— ¿Quieres que vaya a por el coche? —Preguntó Ragnor con cara de preocupación. Dios mío, ¡Ragnor preocupado! Debo de tener unas pintas horribles —Te sacaré de aquí enseguida.
— Nada de huir —Dijo Catarina mientras seguía comiendo tan tranquila —Recuerda los consejos de Rebecca.
—Rebecca está chiflada —Intenté serenarme, de verdad; pero cada vez que creía que el ritmo de mi corazón volvía a la normalidad recordaba esos ojos azules devolviéndome la mirada —¿Los psicólogos no tienen a psicólogos que los traten a ellos?
Mi terapia no había avanzado gran cosa en el último año. Mi vida personal iba mejor, sí, pero seguía teniendo ataques de pánico repentinos y pesadill-. No, Rebecca me dijo que yo tengo "terrores nocturnos", no "pesadillas". Al cuerno con los tecnicismos.
— Ir a la boda será algo que te ayude mucho, Magnus. Quizás él no te siga amando de esa manera, pero forjar una relación de amistad entre ambos te será de gran utilidad.
— No sé…
Pero como mi opinión no importa en absoluto se decidió que yo debía acudir. Estuve todo un mes con terapia intensiva para poder enfrentarme correctamente a la situación, pero cuando Isabelle me soltó la noticia…¿Cómo podían esperar mi tía, Rebecca o Catarina que estuviese tranquilo? Y cuando lo vi sentado en la primera fila en la ceremonia… Dios… no podía despegar mis ojos de él. Si hace unos años lo primero que pensé cuando lo vi fue que era un ángel, ahora lo único que se me viene a la mente para describirlo es que es un dios.
Vi a Clarissa con su precioso vestido de novia dorado en la pista de baile siendo guiada por un emocionado Luke. Y el novio… el novio estaba haciendo algo a medio camino entre un vals y una lucha con mi tío William; al parecer ninguno de los dos quería bailar en el puesto de la mujer. Herondale's…
— Invítale a bailar —Soltó Catarina sin salir de su estado de tranquilidad. La odio. Mucho.
— ¡Qué gran idea! ¡Así podrán renacer las llamas de vuestro amor perdido!
La copa que segundos atrás estaba junto a los labios de Catarina se estrelló en el pecho de mi estrafalario amigo. Ragnor miró a Catarina con sorpresa antes de fijar su atención en su arruinada camisa.
— Imbécil… —Le siseó Catarina con furia.
Ver a Catarina enfadada casi me hace olvidar lo que acababa de decir Ragnor. Casi.
— Magnus, relájate —Me dijo con una voz supuestamente tranquilizadora que no hizo más que ponerme más nervioso —Es solo un baile. Como amigos. O simplemente como conocidos, Magnus. Inténtalo.
¿Bailar con él?
Cuando la ceremonia finalizó y él se giró para contestar a lo que James Carstairs, que se había situado en la fila de asientos justo detrás de la suya, le estaba comentando entre risas, su mirada se cruzó con la mía y yo casi había muerto allí mismo. Y ahora pretendía que bailase con él, que tuviese contacto físico con él ¿¡En serio!?
— Seguramente pensará que me estoy aprovechando de la situación —Intenté escaquearme.
— ¿Y no es lo que quieres? —Preguntó Ragnor mientras seguía intentado limpiarse con una servilleta. ¿No sería más fácil ir al baño?
— No quiero que piense así de mí —Mentira. Solo con que él pensase en mí, fuese de la forma que fuese, yo ya sería feliz.
— Su novio le ha sido infiel y se ha largado con otro, ¿Crees que va a pensar mal de ti porque le pidas un baile?
— Seguramente siga enfadado conmigo.
— O puede que nunca te haya olvidado y ahora esté tan nervioso como tú.
Giré mi cabeza e intenté localizarle entre toda la gente. Teniendo en cuenta que era el único que seguía sentado en la mesa nupcial, no fue muy difícil. Alexander parecía tremendamente concentrado en hacer girar una patata frita de un lado a otro del plato con la ayuda de su tenedor.
— No parece muy nervioso que digamos —Lo cierto es que parecía abatido. Y no me extraña en absoluto. Como vuelva a encontrarme con Sebastian alguna vez…
¿Qué harás? ¿Matarle?
— Enfréntate a tus miedos, Magnus ¿O siempre has sido tan cobarde? —Me preguntó Rebecca.
Puedo volver a ser yo mismo. Puedo hacerlo.
¿Qué es lo peor que podría pasar? Además, si realmente él sigue cabreado conmigo, se enfadará y al menos dejará por un segundo de estar triste ¿No? No es una gran mejora en los sentimientos, pero es mejor que nada.
— Voy a ir —Dije con toda la seguridad que fui capaz de reunir.
Catarina me miró con orgullo mientras Ragnor seguía restregando (y haciendo más grande en el proceso) la mancha de vino.
..
Mientras esquivaba a las personas y me dirigía hacia él miles de ideas revolotearon en mi mente. ¿Debo ser casual? ¿Intentar ser gracioso? ¿Pedirle perdón por ser tan hijo de puta en primer lugar?
Alexander levantó la cabeza en ese momento y todos los pensamientos de mi cabeza se esfumaron mientras él me miraba fijamente conforme yo me acercaba a su mesa.
Por favor, vuelve a mi lado.
Me paré frente a él con un nudo en la garganta. Sus preciosos ojos seguían fijos en los míos, tan fáciles de leer como siempre. La esperanza revoloteó en mi pecho mientras seguía mirándole a los ojos ¿Estás feliz, nephilim?
— ¿Quieres bailar? —Pregunté al fin.
Por favor, di que sí.
¡Casi se me olvida!
Mi maravillosamente adorada Anairafuji me metió len la cabeza la brillante idea de hacer un capi sobre Jaery. No será una continuación directa de este capi, por lo que no es necesario que lo leáis si no queréis; pero sí que escribiré algunas cosas sobre el tiempo qu estuvieron separados desde la perspectiva del pato y otras idioteces que se me han ido ocurriendo xD
Lo subiré dentro de unos días (el domingo o lunes, depende de mi inspiración atolondrada)
Me lo voy a pasar genial intercalando el epílogo y este capi extra al escribir jajajaja
Por cierto, no sé si ya os habréis dado cuenta por el contexto, pero básicamente cuando hablo de "años" en el fic me refiero al periodo de tiempo comprendido en un curso escolar (de septiembre a junio). Por lo que las cartas de Magnus (al igual que la boda Clace) están situadas en algún punto del mes de junio de su respectivo año.
PD: Odio la simplicidad de los formatos de fanfiction... ¡Con lo bonito que quedaba este capi con la fuente que había elegido para la letra de Magnus! T_T
PD2: Ya se lo he comentado a varias personas, pero este es el primer capi que escribí y, básicamente, en el que está basado el resto del fic. Es raro colgarlo ahora, porque siento que he madurado en mi escritura y esto es un poco plof xDD
PD3: Por algún motivo que no alcanzo a comprender, fanfiction ha decidido que mi fic estaba en un idioma raro y no paraba de traducirme automáticamente ciertas palabras. No sé cuántas revisiones llevo ya, pero si veis algo muy raro me avisáis, por favor. Y si alguien tiene alguna idea de por qué me hace esto la página le agradecería la ayuda. Odio la tecnología...
