Capitulo 9 "Disculpas"
Pero no sentía nada… ¿Sería una forma de protegerse del dolor? Abrió los ojos lentamente, esperando encontrar su pecho sangrando
- ¿Estás bien? - preguntó una voz. Se sorprendió al ver dos ojos azules mirándola preocupados.
-Damon…-dijo Elena incrédula. ¿En qué momento había llegado?
-Siempre te metes en problemas, eh?-le dijo el chico
-Damon ¿Estás bien?-le preguntó rápidamente. Si él la había empujado, entonces no habría recibido el disparo?
-Yo estoy bien, tú eres la que esta lastimada-dijo Damon al ver un par de cortadura y moretones.
Elena miró sobre el hombro de Damon y él se dio vuelta. Alguien había desviado el disparo, tomando a Kol por detrás y llevándole los brazos hacia arriba para después de un ágil movimiento arrebatarle el arma y descargarla.
-Sabía que no era normal que entraras a tu departamento tirando todo por delante, tomarás la llaves de tu auto y luego te fueras lanzando maldiciones por lo bajo-dijo la persona que había desviado el disparo.
-Stefan -dijo Damon al ver a su hermano con el arma descargada en su mano
-Parece que esta vez no podré cumplir con mi trabajo, es una lástima, pero esto no quedará así - dijo Kol. Sacó la navaja de su bolsillo y se dio vuelta para lanzársela a Lexi que estaba al lado de Stefan. Iba directamente a su vientre.
-Maldición - dijo Stefan lanzándose a empujar a su esposa, pero tendiendo cuidado de que ella cayera sobre él. - Se escapó…
-Estas bien?-preguntó Damon a Elena mientras le desataba las manos-¿Te ha hecho algo ese maldito? - necesitaba saberlo
-No… no me ha hecho casi nada… no te preocupes… - le dijo Elena con la mirada baja. Podía sentir las manos de Kol recorriendo su cuerpo, su boca mordiéndola.
- Elena, no me mientas. - pidió Damon
-De verdad, no te preocupes - le dijo Elena forzando una sonrisa
- Lexi -dijo Stefan
-Ah, sí. Caroline era tú nombre verdad? Ven, hay que curarte esa herida-dijo la mujer dulcemente
- Damon, será mejor que lleves a la chica a su casa - dijo Stefan
- Si, vamos Elena - dijo Damon.
Damon y Elena empezaron a caminar hacía donde estaba el auto de Damon, cuando de repente la azabache le tomó la mano al ambarino. Damon se sorprendió y cuando se giró a verla notó que miraba el piso con la vista perdida. Captó el mensaje y correspondió apretando con dulzura su mano. Elena todavía estaba asustada y aunque ese tipo le hubiera hecho 'casi nada', para ella si fue algo
-"Gracias, Damon…"-pensó Elena
-"Perdóname, Elena…"-pensó Damon.
Mientras tanto, Lexi curaba a Caroline, Klaus acababa de llamar a Tyler y Stefan se había adentrado al viejo edificio, parecido a un galpón.
-Esto es de Elena? - preguntó Stefan cuando salió
-Sí, es su bolso - dijo Klaus tomando la cartera blanca.
-Esto va a arder un poco pero tengo que desinfectarte - dijo Lexi con un algodón bañado en alcohol. Caroline reprimió un quejido.
- Stefan, si Kol se escapó, no es peligroso que Elena se vaya sola a su casa? Allí no hay nadie más - dijo Klaus
-Lo sé, pero Damon también lo sabe - dijo Stefan
Como Stefan pensaba, Damon convenció a Elena que pasara esa noche en su departamento. La llevó hasta su casa para que buscara ropa y se bañara mientras él esperaba en la sala. En la televisión no había nada, a esas horas la mayoría eran películas clasificadas para adultos. Apagó el aparato y se acostó en el sillón con ojos cerrados. Cuantas veces había visitado esa casa, cuantas veces él y Elena habían estado sentados en ese mismo sillón tomando la leche y mientras miraban su dibujito favorito, cuantas veces habían jugado hasta al cansancio en el jardín, cuantas veces había tenido que esperar a Elena en esa misma sala, pero sin embargo ahora era tan diferente... Ahora el clima era tenso, el aire parecía pesado, y todo era puro silencio. Abrió sus ojos mirando el techo blanco, sin poder evitar decirse que todo había sido su culpa. Estaba seguro que Kol había sido enviado por Mkael, no tenía dudas. Ese maldito… No sabía quién era, donde estaba o como se veía, pero definitivamente lo odiaba. Cuando ocurrió el atentado 2 años atrás, él quería investigar, saber quién era el culpable, pero fue Elena quien lo convenció de que con eso solo se haría daño. Le habían arrebatado a su novia y a su mejor amigo… Ahora querían sacarle a Elena. Esta vez no se quedaría mirando simplemente. Si se atrevían a hacerle más daño a Elena, tendrían que pasar realmente sobre él. Estaba dispuesto a todo, la protegería a toda costa, y si llegaba a encontrar a ese tal Mikael lo mataría allí mismo.
- Damon… - dijo una voz. El chico rápidamente se sentó - Ya podemos irnos…
Damon notó que ella estaba rara. Vestía una remera azul bien suelta de mangas cortas y unos jeans oscuros. Mantenía su mirada baja y apretaba fuertemente su mochila
- Elena estas bien? Dime la verdad… - dijo Damon, acercándose a ella
Elena también se preguntaba que le estaba pasando. Kol no le había hecho gran cosa… pero aun así se sentía tan rara. Y como decirle a Damon que él tenía razón? Que todo lo que le dijo sobre Kol era verdad?
-Perdóname… tenías razón, no debí confiar en Kol. - dijo ella, abrazándose a sí misma para calmarse.
- Elena… yo… - dijo Damon, pero no sabía que decir
-No, tenías razón Damon… pero yo no quise creerte por que en verdad pensé que Kol era un buen chico, en verdad pensé que era mi amigo… y supongo que no quería desilusionarme y preferí no escucharte… pero tú tenías razón y terminé poniendo a todos en peligro por mi error, en verdad fui una tonta, debí confiar más en ti… después de todo por algo eres mi mejor amigo… Damon, podrás perdonarme? - dijo Elena, mirando a Damon para luego volver a bajar la vista. Sintió como un calor la cubría y unos brazos la rodeaban. Dejó caer su mochila.
-A veces dices muchas tonterías, Elena. - dijo Damon con su mejilla recostada en la cabeza de la chica y deslizaba su mano derecha por su cabello. - todo es mi culpa… "culpa del maldito de Mikael, no le diré nada por ahora, no quiero asustarla más de lo que esta" Elena, tú tienes que perdonarme, por no haber estado allí para protegerte…
Elena ahora se sentía segura entre los brazos de Damon, pero aun estaba asustada. No quería preocupar más a Damon pero no pudo contenerse más y empezó a sollozar. Se aferró fuertemente a Damon, sintiendo que sus rodillas cederían.
-Damon, no importa cuántas veces me bañe, sigo sintiéndome sucia.-dijo entre lágrimas
-Elena…-dijo Damon, profundizando el abrazo.
-Sé que es tonto… pero estoy muy asustada…-dijo Elena
-No es tonto, yo también tengo miedo, no quiero que te pase nada, pero no podemos darle ese gusto a Kol…-dijo Damon
-"Es verdad… si Kol piensa volver, tengo que estar preparada…"-pensó Elena. Se separó de Damon levemente y se secó la lágrimas- Tienes razón…
-Así está mejor, una niña linda como tú no debería llorar. ¿Vamos?-dijo Damon, tomando la mochila de Elena del suelo.
-Sí, ya tengo sueño-dijo la chica tallándose un ojo.
Subieron al auto y partieron al departamento de Damon. El clima había cambiado, Elena estaba más calmada, y ya se había desahogado un poco. Al llegar Damon se fue a bañar, y Elena se fue a dormir. Muchas veces Elena se había quedado a dormir en la casa de Damon, él chico tenía una cama matrimonial en su cuarto, y compartirían la cama como cuando tenían 5 años. Se cambió y se deslizó bajo las sabanas, no sabía qué hora era, pero era muy tarde. Tenía mucho sueño, y en seguida se durmió. Tiempo después Damon terminó de bañarse, ya con su pijama puesto, que básicamente consistía en un pantalón para dormir. Fue a su habitación, sabía que Elena estaba dormida, así que no prendió la luz. Se dirigió al lado vació de la cama y se metió dentro. Elena estaba acostada de lado, y Damon no pudo evitar observarla. Elena ya no era una niña, eso lo sabía muy bien. Le corrió un par de mechones que caían por su rostro, y después él también se acostó.
-"Elena, ya no te metas en problemas por favor…"-pensó Damon, antes de dormirse.
A la mañana siguiente, Damon se levantó primero. Se estiró y se sentó en la cama aun con cara de dormido. Bostezó y miró a su lado. Vio a una linda niña durmiendo dulcemente, acurrucada entre las sabanas.
-"Esta niña, como duerme"-pensó Damon
Mientras tanto, Elena dormía plácidamente sin ser molestada, hasta que despertó cuando alguien le susurró:
-Será mejor que te despiertes o no podré controlarme-dijo Damon sobre ella.
-Buen día, Damon-dijo Elena
-Buen día, preciosa - dijo el - como estas?
-Mejor, y tú?-dijo Elena
-Yo no-dijo Damon
-Por?-preguntó Elena. Damon se acercó más a su oído
-Porque ese estúpido de Kol te mordió y te dejó su marca, y tú eres mía-dijo Damon
-No puedes batallar con eso, eh?-le dijo Elena
-Tal vez pueda hacer algo al respecto.-dijo Damon, con una mirada maliciosa
