Capitulo 18
-Hey! Ustedes dos! El colectivo está esperando para irnos-dijo Klaus a lo lejos.
-Ya vamos!-dijo Damon
Otra vez 8 horas arriba del colectivo, pero esta vez fue puro silencio, nadie había dormido en toda la noche por lo que todos dormían
Mientras tanto, en una oficina de una gran empresa Europea, un hombre de ojos verdes hablaba por teléfono con su hijo mayor
-Pero, papá…-dijo Stefan
-Nada de peros. Ya se lo has dicho a tu hermano?-dijo Giuseppe
-Sí, papá-Dijo Stefan
En la noche llegó el colectivo a su destino, debido al incidente se vieron obligados a volver antes, la policía dijo que el incendió había sido provocado por un corto circuito, pero eso a Damon no lo convencía. Los padres habían sido notificados y al llegar cada uno se fue a su casa a descansar, a pesar de haber dormido todo el viaje.
El sábado decidieron programar para ir a comer todos juntos y luego ir al cine. Se la pasaron muy bien y en la tarde volvieron a sus casas. Cuando Damon estaba yendo a su apartamento, pasó frente a un parque en especial. Sonrío al ver unos cuantos niños en la zona de juegos, en su mente vinieron imágenes de él y Elena jugando durante horas en ese mismo parque. Se dirigió a la zona arbolada, y se sentó a las raíces del árbol más grande. Cerró los ojos, la gran copa del árbol lo protegía del sol. Respiró profundo. Tenía tantas cosas en que pensar… El lugar era tan pacífico, de fondo se oían las risas infantiles y el cantar de los pájaros, y de vez en cuando una suave brisa sacudía las copas de los árboles. Todo parecía invitarlo a soñar, y poco a poco se dejó llevar por aquel hechizo de paz quedándose dormido lentamente…
-Damon?-preguntó una voz, trayéndolo al mundo real
-Elena? Que haces aquí?-dijo Damon. Como respuesta Elena señaló al cachorro que iba junto a ella
-Un perro?-preguntó Damon
-Lo encontré hace unos días, estaba perdido y me lo llevé a mi casa, a mi madre no creo que le moleste, después de todo casi ni pasa tiempo en casa-dijo Elena, y se sentó a su lado-Se llama Kai
-Kai? Qué extraño nombre…-dijo Damon, acariciando la cabeza del cachorro color marrón
-Pero es lindo, no?-dijo Elena
-Lo que sea-respondió Damon, volviendo a recostarse en el árbol
El cachorro de color marrón rojizo tironeaba de la pollera de Elena
-Que quieres el perro ese?-preguntó Dmaon, fastidiado de sus ladridos
-Quiere jugar-dijo Elena y le soltó la correa. El perro salió corriendo travieso
- Hace demasiado escándalo-dijo Damon. El cachorro empezó a ladrarle a Damon
-Vamos, Damon, ahora no te vas a pelear con un cachorro?-dijo Elena
-Yo? Él es el que me está ladrando-dijo Damon. Elena empezó a reírse-de que te ríes?
-Es que, Kai se parece mucho a ti-dijo Elena entre la risa
-Me estas comparando con un perro?-le dijo Damon
-No, lo que pasa es que él es muy celoso como tú-dijo Elena. El perro le empezó a gruñir. Damon lo miró por un momento y luego abrazó a Elena atrayéndola a él
-Mía!-dijo y le sacó la lengua
Kai gruño
-No tienes remedio Damon-dijo Elena negando con la cabeza
Damon se recostó nuevamente en el árbol aún con Elena en sus brazos
-Damon… te pasa algo?-preguntó Elena
-Algo como qué?-preguntó Damon mientras observaban a Kai correr de aquí para allá jugando con otros perros.
-No lo sé… últimamente estas muy… cariñoso-dijo Elena
-Estoy igual que siempre-le dijo Damon
-Si… tal vez…-dijo Elena
Damon miró a Elena un momento y algo reaccionó dentro de él. Remordimiento tal vez?
Damon dejó escapar un gruñido cuando el cachorro se deslizó bajo sus brazos y se acomodó entre él y Elena. La chica solo se rió divertida.
-Era necesario traer al perro?-preguntó Damon
-De no ser por Kai no hubiera venido al parque-dijo Elena
- Aún no entiendo porque ese perro te quiere-dijo Damon
-A que te refieres!-le dijo Elena
-A que eres una gatita-le respondió Damon
- Cállate idiota!-le dijo Elena
-MI Gatita…-susurró Damon al oído de Elena
Kai gruño
-Tú cállate-dijo Damon
Elena se acurrucó entre los brazos de su mejor amigo. Damon estaba raro, él no solía ser así de cariñoso con ella, algo estaba pasando, pero prefirió dejar de preocuparse y disfrutar el momento. Algo andaba mal, lo sabía, su instinto se lo decía, pero conocía a Damon y no era conveniente insistir.
Pasó una semana, Damon citó a Elena en el parque, la chica se asustó un poco por el tono de voz que había usado su mejor amigo. Cuando llegó se dirigió al centro del parque, donde está el árbol más grande. Bajó su copa vio a Damon, estaba de espaldas a ella
-Damon!-lo llamó con alegría, el chico se giró al escucharla. Elena se dio cuenta que Damon había desviado la mirada
-Hola, Elena-dijo sin mirarla
-Damon, que pasa?-preguntó Elena, apoyándose en el hombro del chico e intentando indagar en su mirada. Damon no pudo soportar la cercanía y la abrazó fuertemente.- Damon
Definitivamente había algo mal con Damon
-Mi papá quiere que me vaya a Europa con él…-dijo Damon. Elena abrió los ojos de sorpresa-Te acuerdas que Kol te dijo que lo había mandado a matarte? Lo mandó un tipo llamado Mikael. Ese maldito se quiere vengar de mi padre haciéndonos la vida imposible a mí y a mi hermano. En definitiva Mikael solo te mandó a matar para molestarte. Y recuerdas que en el incendio nuestra puerta estaba trabada? Ese también fue el. Y sabes que es lo peor? El atentado que mató a Katherine y Matt también fue hecho por Mikael, él pensó que los que iríamos en ese colectivo seríamos tú y yo. Todo este tiempo le ha estado pasando cosas malas a la gente que quiero, no quiero que te pase nada Elena, lo mejor es que me vaya-profundizó el abrazo
-Pero, no, Damon, no te vayas-pidió Elena
-Es lo mejor, Elena, por favor, no lo hagas más difícil…-pidió Damon. Podía escuchar como Elena lloraba, todo esto estaba doliendo más de lo que creía
-Pero, Damon…
Elena no hacía más que llorar. Damon se iría, seguramente para no volver, ella no quería volver a perder a un amigo. No quería ser una carga para Damon, pero no podía evitar llorar, como siempre cuando estaba con Damon perdía el control de su cuerpo, no podía contener las lágrimas.
-Elena… lo siento mucho…-dijo Damon.
-Cuando te irás?-preguntó, un poco más calmada
-En una hora. Cuando vuelva a mi departamento me iré con Stefan, Lexi y los gemelos al aeropuerto…
-Damon…-fue todo lo que susurró Elena, aferrándose a él.
-Elena… debo irme…-dijo Damon
Lentamente la fue soltando, no quería irse pero era lo mejor para todos, aunque no lo pareciera. Las decisiones ya estaban tomadas y los caminos divididos. No existía vuelta atrás. Se dirigieron una última mirada mientras una amistad era quebrada por el destino. Damon se dio la vuelta dispuesto a irse, pero una mano lo tomó de la muñeca. Se giró a ver a Elena, y la chica se abalanzó sobre él brindándole el más cálido de los besos. Damon cerró los ojos correspondiendo aquel gesto, y mientras una de sus manos aprisionaba la cintura de la castaña, la otra le acarició la mejilla. Poco a poco la fue arrinconando contra el árbol, aquel que sería único testigo de la separación. Elena seguía derramando lágrimas que mojaban la mano de Damon. Elena temblaba bajo sus brazos, y se sintió desfallecer al sentir su piel tan fría. Aquel beso que demostraba pasión y ternura en conjunto, tan glorioso y delicioso, hubiera sido perfecto de no ser un beso de despedida. Se separaron sin querer hacerlo, Elena aún no habría los ojos, no quería abrirlos, todo tenía que ser un sueño, verdad? Todo no era más que una mera pesadilla, tenía que despertar…. pero no podía despertar. Damon se acercó a su oído y le dijo en un susurro mezclado con el viento.
-Adiós, Elena. Te voy a extrañar mucho…-su voz sonaba triste.
Cuando Elena abrió los ojos, ya no había nadie frente a ella. Solo había un anillo en sus manos.
