Capitulo 20
-Damon?-dijo Elena, aún sin entender lo que sucedía, era imposible que fuera él… verdad?
- A quien esperabas, al ratón Pérez?-dijo Damon. La vista de Elena empezaba a acostumbrarse a la oscuridad y pudo divisar dos destellos azules
-Damon!-gritó Elena lanzándose a sus brazos.
- Parece que no querías ver al Ratón Pérez-dijo Damon, correspondiendo.
-Eres tú! En verdad eres tú!-decía Elena, aún no terminaba de entender, pero no le importaba, su mejor amigo estaba allí, a quien tanto había esperado
-No, si soy un gemelo perdido-bromeó Damon, al igual que siempre
-Tonto… te extrañe mucho…-dijo Elena
-Así? Y porque estas llorando?-dijo Damon
-Cállate-le dijo Elena, separándose y limpiándose las lágrimas- Porque volviste?
-Bueno si quieres me voy
-Deja de hacer tonterías!
-Bueno, está bien. Parece que mi hermano habló con mi papá para que me dejara volver-explicó Damon
-O sea que te vas a quedar?!-dijo Elena Ilusionada. Damon asintió con una sonrisa. Elena lo abrazó y volvió a llorar
-Ya, tranquilízate, Gatita-dijo Damon
-Damon… promete que no te volverás a irte…-Pidió Elena.
-No te será tan fácil librarte de mí-le dijo Damon
-Tonto…-fue todo lo que dijo Elena
-Ah, y Elena, Feliz San Valentín
Ese era el mejor regalo de San Valentín que alguien le podría haber hecho, traer de vuelta a su mejor amigo, el amor de su vida…
Las cosas parecieron volver a la normalidad, Damon volvió a su antiguo departamento pues no lo había querido vender por que planeaba ir en las vacaciones. Él y Elena había ido a caminar con Kai, que había pasado de ser un pequeño cachorro a un gran perro con todos los títulos. Era muy obediente por lo que no era necesaria la correa. Mientras Elena jugaba con el cachorro Damon estaba recostado en la sombra de un árbol. Pensaba, hacía tan solo 2 días que había llegado y todos lo habían recibido con una gran sonrisa. En verdad se había sorprendo mucho, en verdad había mucha gente que lo había extrañado. Y él también los había extrañado. Pero sobre todo había extrañado a Elena. Recordó su reacción al verlo. En realidad ella lo había extrañado tanto como él a ella? Todavía no sabía si fue una gran idea volver, después de todo, él debía olvidar el amor por Elena, pero cuando la volvió a ver después de tanto tiempo la vio tan hermosa… Recordó como brillaron sus ojos chocolates al verlo y luego lo abrazó… se sintió tan bien al tenerla entre sus brazos… Sonrió un poco al recordar que ella no lo había reconocido e incluso lo había querido golpear…
-"Esperen un segundo… en ese momento ella…"-pensó Damon. - Elena!
-Que pasa, Damon?-dijo Elena, sentándose a su lado.
-Porque esa noche en el callejón tú gritaste "otra vez no"?-preguntó Damon. Un escalofrío atacó a Elena
-Bueno, pues después de lo que pasó con Kol, ya sabes -dijo Elena
-Ah, claro…-dijo Damon. Se quedó más tranquilo.-"Por que no lo pensé?"
-Damon-llamó Elena. Recibió como respuesta un movimiento de cabeza-Vamos a tomar un helado
- Esta bien-dijo Damon
Los tres juntos fueron a una heladería cercana, y luego de comprar el helado se sentaron en las mesas de afuera para que Kai jugara
-Y que ha pasado en todo este tiempo?-preguntó Damon
-Mmm, a ver que no te conté…-dijo Elena, pensando- Ah si! Hace unos días Tyler y Liv se pusieron de novios al fin!
-"Que? Pero yo pensé que ahora que me iba él…" Parece que ese pulgoso entendió como son las cosas
-Que cosa entendió?-preguntó Elena
-Que tú eres mía-contestó naturalmente Damon
Kai ladro
-No te metas, latoso-dijo Damon
Elena sonrió. Parecía que todo volvía a ser con era antes… tal vez, después de todo, si tendría su final feliz. Había sufrido tanto durante todos esos meses, pero ahora ya no tenía que preocuparse, verdad? Damon había vuelto, qué más podía pedir?
-Pero, Elena…-se quejó Damon
-Por favor, Damon, solo por esta vez-pidió Elena
-Esta bien-dijo Damon
-Gracias!-dijo Elena. La chica miró a Damon- "Oh, Oh, conozco esa mirada…"
-Aunque… tendrá un precio-dijo Damon acercándose peligrosamente
-Mmm, no traigo dinero conmigo-dijo Elena con fingida ingenuidad
-Eso puede arreglarse-acercándose más
-Que tienes en mente?-preguntó Elena, siguiéndole el juego. Sintió que chocaba con la pared
-Yo creo que ya te lo imaginas, no?
-Tal vez puedas darme una pista…-dijo Elena
-Sabes que fue lo que más extrañe cuando estuve en Europa?-preguntó Damon, se acercó más a su oído-Tú boca…
Damon se alejó de su oído y la miró a los ojos.
-"Esa mirada no, por favor…"
Damon bajó la vista y se enfocó en los labios de Elena. Parecían tan suaves, sin ningún tipo de maquillaje, totalmente naturales… lo estaban tentando. El instinto lo golpeó fuertemente en ese momento.
-"Hay no, tengo que hacer algo o las cosas se me van a ir de las manos… no sé cómo puede terminar esto" Jaja Damon a veces me das miedo-dijo Elena, esperando cortar aquella atmósfera.
Dejó de reírse cuando Damon la besó y sus labios le empezaron a quemar. Oh no, Damon no estaba jugando. Después de tantos meses de extrañarse, sus bocas se encontraron en aquel glorioso beso. Esta vez era diferente a las anteriores, esta vez jugaba el deseo guardado durante tanto tiempo… Sin poder contenerse Damon poco a poco fue guiando a Elena a su cama, recostándola suavemente y colocándose sobre ella sin aplastarla. En ese momento no había pasado ni futuro, solo les importaba saciar su sed, no importaba nada más que ellos dos. Tenían hambre, mucha hambre. Sin querer perder el tiempo, Damon empezó a acariciar la pierna de Elena, terminando por volver loca a la chica. Empezó a bajar por su cuello, deslizando una de sus manos por debajo de la remera blanca de la chica. Una caricia inocente a la altura del estomago, pero sus manos parecían quemar la piel de la azabache que anhelaba más. Siguió su camino lentamente, sin apurarse para disfrutar el momento, aunque las ganas lo volvían impaciente. Para alargar el placer quitó suavemente la mano de abajó de la remera y pasó a colarse por debajo de su minifalda mientras su boca se entretenía con su cuello. Pero algo estaba mal. Miles de escenas como los adelantos de una película chocaron fuertemente en la conciencia de Elena. Damon se dio cuenta que la chica debajo de él estaba sollozando y se detuvo para mirarla preocupado
-Elena, que te pasa, porque estas llorando?-preguntó el.
-Es que, yo…-Elena empezó a derramar más lágrimas. Damon entendió lo que pasaba y se quitó de arriba de ella. Que estúpido había sido! Se dejo llevar sin pensar en Elena, ella no estaba lista, él no podía forzarla a nada!
-Elena, lo siento, no debí…-Dijo Damon mientras la abrazaba
-No Damon no es tu culpa…-dijo Elena y se soltó. Damon estaba confundido-Lo… lo que pasa es que yo te mentí, Damon…
-De que hablas, Elena?-preguntó Damon
-Yo no te dije toda la verdad… tiempo después de que tú te fuiste a Europa, Kol volvió por mi… y él… él consiguió lo que quería-dijo Elena
El corazón de Damon dejó de latir por un segundo. Miles de agujas se clavaron en él, sintiendo que se le iba el aire. Kol había violado a Elena, por fin había conseguido su objetivo. Y él… él no estuvo ahí para protegerla, por que cuando él se fue a Europa, Elena quedó prácticamente indefensa a los ojos de Mikael… Al no recibir respuesta, Elena salió corriendo del departamento de Damon.
