Capitulo 21
Damon reaccionó al escuchar que la puerta era cerrada. Salió corriendo tras Elena, salteando los escalones. Podía escuchar como ella corría, sabía que estaba cerca. Elena abrió la gran puerta de vidrio del edificio y salió corriendo chocándose con una señora. Siguió corriendo, sin ver muy bien debido a las lágrimas. Pero no contaba con…
-"Maldición! Malditos autos!"-pensó esperando el momento justo para cruzar
Al fin vio un espacio y arrancó carrera nuevamente, pero antes de que pudiera avanzar demasiado unos brazos la detuvieron
-Déjame, Damon!-pidió llorando
-Espera, Elena, que te pasa?-preguntó Damon, asegurándose que no pudiera escapar de sus brazos
-Déjame, ya sabes lo que sucedió te debo dar asco no cierto?! No quiero tú lástima…-dijo Elena, forcejeando
-Elena…-dijo Damon sorprendido-Ya deja de decir tonterías! Yo solo me preocupo por ti, por qué no me dijiste nada?
-Yo… no quería preocuparte…-dijo Elena y dejó de forcejear
-Elena lo siento mucho, si todo esta pasó fue por mi culpa…-dijo Damon. Elena se dio la vuelta entre los brazos de Damon y se aferró a él.
-No fue tu culpa Damon, no es tu culpa…-decía Elena. No lloraba, pero derramaba lágrimas silenciosas.
Si antes Damon se sintió en la gloria cuando Elena lo abrazó al verlo, ahora se sentía una basura por qué no dejaba de decirse "Es mi culpa, no estuve ahí para protegerla". Cuando estaba en Europa siempre se decía que le gustaría tener una razón para volver, algo que le sirviera de excusa… pero en verdad no se refería a eso.
Elena se aferró a Damon como si estuviera por caer al infierno. Hacía tiempo que había sucedido 'eso' pero aun estaba muy traumada. Se había prometido no decirle nada a Damon, no quería preocuparlo además de que sabía que él era muy impulsivo. Pero no tenía planeado que Damon volviera como si nada y los dos terminaran dejándose llevar por los instintos. Las cosas salieron como salieron, y la verdad que ella había estado necesitando mucho a su mejor amigo. Más de lo que él pensaba.
-Damon tengo miedo…-confesó Elena profundizando el abrazo- Èl… él dijo que volvería… después de lo que pasó Caroline se quedó un tiempo conmigo, pero yo le dije que ya estaba mejor para que ella pudiera irse a vivir con Klaus como tenían planeado, pero la verdad es que todavía estoy muy asustada…
-Quieres que me quede a dormir esta noche contigo?-preguntó Damon, intentando que su enojo hacía Kol no se colara por su voz.
-No quiero ir a mi casa…-dijo Elena, con su cabeza hundida en el pecho de el
-Entonces quieres quedarte a dormir en mi departamento?-ofreció Damon
-Por favor…-pidió Elena
Sin decir más empezaron a caminar hacía la casa de Damon, aún abrazados. Una vez que Damon se aseguró que Elena estaba dormida, la dejó suavemente en su cama y se dirigió a la sala. Tomó el teléfono y marcó un número de memoria.
-Hola?-preguntó una voz media dormida
-Habla, Klaus. Dime todo lo que sepas sobre lo que le hizo ese maldito a Elena
-Ah, Damon, con al final terminó contándote.-dijo Klaus. Su voz se volvió seria y denotaba enojo- Bueno, todo pasó hace 2 meses. En la fiesta de cumpleaños de Liv, Elena discutió con Caroline y se fue antes. Costó hacer entrar en razón a Caroline pero al final la fuimos a buscar para que se arreglaran, pero cuando llegamos a su casa, bueno te imaginarás con lo que nos encontramos. Por suerte cuando nos oyó llegar el maldito se fue antes de matarla… pero Elena quedó muy traumada
-Ese bastardo! Con razón Elena no quería ir a su casa…-dijo Damon con rabia
-Ahora lo importante es tranquilizar a Elena, ella nos pidió por favor que no te dijéramos nada, pero al parecer terminaste enterándote. Los únicos que sabemos lo que paso somos Caroline, Elena, tú y yo. Ni su familia ni nadie más en el colegio lo sabe.
*****
Mientras tanto, en la mansión Salvatore, en Europa, el padre de la familia entró a su despacho y se puso a escuchar los mensajes en el contestador. Casi todas cosas de negocios. Excepto uno en especial. Reconoció esa voz al instante
-Muy mal, Giuseppe, te llevaste a tu hijo a Europa y lo alejaste de sus amigos. Pero me enteré que va a volver, y por mi parte ya tiene un regalo de bienvenida. No te olvides, que al irse Damon, esa niña en que tanto se empeñaba en cuidar quedo desprotegida. Nosotros solo esperamos el momento exacto para atacar. Me pregunto cómo se la estará pasando tú hijito, jajaja-dijo una voz culminando en un risa llena de cinismo
-Mikael…-dijo con odio - Ahora sí que Damon me va a odiar…
-No creo que te culpe por eso, pero los dos sabemos que él es muy impulsivo, sobre todo cuando se trata de su pequeña niña.-dijo una voz en la entrada
-Stefan tú crees que…-dijo Giuseppe
-Por lo menos tenemos la certeza que la va a calmar antes de hacer una locura. Eso nos da tiempo-dijo Stefan
-Maldición! Todos esto es mi culpa!-dijo Giuseppe
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Volviendo a Mystic Fall, a eso de las 11 de la mañana, un joven despierta perezosamente en su apartamento. Se estira con toda la tranquilidad del mundo y dirige la mirada al lado derecho de su cama. Estaba algo revuelta, indicios de que alguien había dormido allí en la noche. Empezó a hacer memoria y…
-Elena!-se levantó rápidamente puesto que debido a lo sucedido en la noche anterior ni si quiera se había puesto el pijama.
Salió al pasillo y sintió un ruido proveniente de la cocina. Lo siguió y encontró a la chica que buscaba.
-Buen día, Damon-dijo Elena con una sonrisa. Ese gesto tranquilizó a Damon
-Buen día, como estas?-preguntó Damon acercándose.
-Mejor… Muchas gracias -dijo Elena-Pero… lo que pasa es que el pobre Kai quedo solo desde ayer en la tarde y bueno…
-Está bien, ya entendí-dijo Damon-pero tú preparas el desayuno
-Si-dijo Elena dándole un beso en la mejilla
-Elena!-se quejó Damon
Sin decir más Damon salió rumbo a la casa de Elena, en busca del "condenado perro" como lo llamaba él. Como la madre de Elena viajaba mucho, y Elena solía quedarse sola en su casa, Damon tenía una copia de la llave de su casa. Al colocar al llave escuchó ladridos y a medida que iba entrando se iban apagando
-No, no soy Elena, desilusionado?-dijo Damon al ver al perro
El perro ladro como si estuviera desafiándolo
-No tengo tiempo para tus juegos, Elena me mandó a buscarte-Damon se agachó para ponerle el collar-Y se puede saber dónde estabas tú hace 2 meses cuando ese maldito se aprovechó de Elena? Ya, vámonos, tengo hambre.-dijo Damon, empezando a caminar seguido por Kai
Al llegar al departamento Kai se abalanzó sobre Elena. Luego de que se lo pudieran quitar de encima, al fin pudieron desayunar y más tarde llevaron a Kai al parque. Elena parecía estar mejor, pero Damon al conocía muy bien, y sabía que bajo esa sonrisa, todavía estaba lastimada por dentro. Tal vez no estuviera quebrada, y pero si lastimada. Bueno, si ella iba a mantener su tristeza en secreto, él tendría que curarla en secreto
