Capitulo 23 "No puedes morirte Damon"

-Bueno, gatita, tengo que irme, pero no te preocupes, que después de matar al imbécil de tu novio volveré-dijo Kaleb

-Que no es mi novio!-dijo Elena

-Sí, lo que digas. Pero no te preocupes, que después de hoy no lo volverás a ver-dijo con una sonrisa maligna

-Maldito, que te ha hecho Damon! Por qué quieres matarlo!-dijo Elena. Kol le tapó los ojos con el pañuelo

-Bueno, antes era por un simple trabajo, Mikael es quien quiere matarlo, a él y a Stefan, como una venganza contra Giuseppe. Pero ahora, el tema es personal

-Eres un maldito! Si le haces algo no te lo perdonaré!-dijo Elena, sin poder ver debido la pañuelo

-Jaja y si lo mato que me harás? No eres más que una gatita indefensa, pero no te preocupes, prometo no tardarme y continuaremos en lo que nos habíamos quedado-le dijo Kaleb

Elena apretó la mandíbula con furia, mientras oía los pasos de Kaleb al alejarse. Un trueno resonó y la lluvia empezó a caer otra vez. Un agujero en el techo le daba pase libre al agua. Genial, ahora además de sentirse sucia, impotente, furiosa e indefensa, también se estaba empapando y empezaba a tener frío. Estornudó, y el pañuelo en sus ojos empezó a mojarse, pero no precisamente de agua de lluvia. Su estomago rugió

-"Ahora tengo hambre. Algo más?! Nota mental: Siempre comer bien, nunca sabes cuándo te pueden secuestrar…"-pensó Elena

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Mientras, en un piso 16…

-"Que le habrá pasado a Damon? Se veía muy serio y hasta enojado… Además que él odia andar en auto, y cómo es eso de que al suyo se le rompió el freno? Y como supo que estaba roto?"-pensaba Klaus.

La puerta del apartamento se abrió y se pudo ver a una Caroline toda mojada

-Klaus!-dijo Caroline y se lanzó a los brazos de su novio

-Care! Que paso?-preguntó preocupado el

-Es… es Elena! La han secuestrado!-dijo Caroline

-"Será por eso que Damon quería mi auto? Y tendrá algo que ver con el tipo ese que me comentó antes de irse a Europa?"-pensó Miroku

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Su mirada se afiló furiosa al ver a aquel hombre. Sintió una rabia interminable recorrer todo su cuerpo, e inconscientemente apretó los puños.

-Tú…-dijo apretando los dientes

-Damon, cuanto tiempo sin vernos? Vienes a buscar a Elena? Que lastima que ni podrás despedirte de ella, porque morirás aquí y ahora…-dijo Kaleb

-Eres maldito! Te voy a matar!-dijo Damon

-No me digas, ya se, estas enojado por lo que le hice a Elena hace unos meses? Jaja tú querías ser el primero verdad? Jaja perdóname "amigo"-se burló Kol

-Eres un traidor, Elena confió en ti! Y tú solo te aprovechaste de ella!-acusó Damon, bastante irritado

-Jaja, furioso de no haber podido protegerla?-dijo Kaleb

-Cállate maldito imbécil!-dijo Damon, muy enojado

-Pero que egoísta eres! No sabes lo bien que me lo pase y debo agradecerte, pues como Elena estaba tan triste por tu partida, estaba casi como resignada…-dijo Kaleb con una sonrisa malvada

-Maldito pervertido… jamás perdonaré lo que le hiciste a Elena

-Me temo que si quieres ir por ella deberás pasar sobre mí, y lo digo literalmente. Tú hora ha llegado, Salvatore…-dijo Kaleb con malicia

-Sin trucos ni juegos-dijo Damon

-Hecho-accedió Kaleb

-"Vete Damon! Vete! No vengas por mi! No quiero que me rescates! No quiero que te hagan daño… NO QUIERO QUE MUERAS, DAMON!"-pensaba Elena sin dejar de llorar-"Por favor… vete… no me importa lo que me hagan a mí, vete!"

Como odiaba esa situación! Sin poder ver nada, totalmente empapada, con mucho frío, atada de pies y manos y todo acompañado de una enorme impotencia! Ah, y no nos olvidemos de sus interminables lágrimas, para colmo no podía quitárselas. ¿Sería verdad que Damon ya había llegado por ella? ¿Qué planeaba hacer Mikael? Comenzaba a creer en la poca posibilidad de que todo terminara con un final feliz… Las probabilidades estaban en su contra…

-"Maldición! Esto no es una clase de matemáticas! Como me gustaría estar en la clase de matemáticas en vez de en este lugar… Criticando al profesor con Caroline, pasándome notas con Damon, Klaus sobrepasándose con Caroline cuando el profesor no lo ve… Tan desesperada estoy que hasta extraño la clase de matemáticas con ese profesor viejo y con ganas de retirarse de una buena vez? Mikael TE ODIO!"-pensó Elena

Damon no sabía donde fue que aprendió a pelear así, solo sabía que tenía que terminar rápido con Kol para poder ir con Elena, aunque sabía que en algún momento debería encontrarse con Mikael.

-Pareces apurado…-dijo Kaleb

-Cállate imbécil!-dijo Damon golpeándolo en la cara

-Auch! Esa dolió! Me las pagaras maldito!-dijo Kaleb enojado-"Si supieras la que te espera"

Escondido entre la oscuridad de la antigua fábrica unos ojos veían la escena. Sonrió con malicia al ver que todo iba a la perfección. De entre sus ropas sacó un arman de fuego, y se preparó para disparar

-"Este es tu fin, Salvatore. Lamento que no pudieras despedirte de tu noviecita, pero así son las cosas. Disfruta tú último respirar…"-pensó Mikael en posición de ataque

Kaleb lo distraía y luego él le dispararía por la espalda.

Se estremeció al escuchar un disparo, empezó a llorar más fuerte. Podría ser que Mikael se haya salido con la suya? Podría ser que Damon estuviera muerto? No, no y no! Se negaba a pensar en esa posibilidad… pero… el problema era que la posibilidad existía…

-"Damon, tú no puedes estar muerto… verdad? Tú nunca te rindes fácilmente, jamás te dejarías vencer por Mikael, cierto? Por favor, Damon, que no te pase nada!"-pensaba Elena mientras lloraba acompañada por la lluvia.

Solo se oía el agua de lluvia y los truenos… pero nada más… El silencio era escalofriante. Se preguntaba que estaba sucediendo en la planta baja. Si tan solo no estuviera atada y con los ojos vendados! Se odió a si misma por no poder ayudar a Damon, preguntándose nuevamente si él estaba bien. Sacudió la cabeza bruscamente, por supuesto que él estaba bien! Estaba segura de eso, porque jamás se perdonaría si algo le pasara a su mejor amigo. Tensó los músculos al escuchar que la puerta se abría, sería Damon? Se asustó al oír que aquella persona caminaba tranquilamente hacía ella, y empezaba a perder la esperanzas. La persona atravesó el charco de agua, se agachó a la altura de la chica y pasó sus manos detrás de ella para sacarle la venda. Empezó a llorar como nunca cuando vio frente a ella a esa persona. Ahora todo lo quedaba claro, Damon estaba muerto. Los ojos rojos frente a ella sonrieron con maldad.