Capitulo 25

El tiempo pasó rápido desde entonces, Stefan y su familia se tuvieron que volver a quedar en Mystic Falls por un tiempo, pues estaba en proceso el juicio contra Mikael. Las cosas estaban saliendo bien, y Mikael cada vez tenía más cargos. La parte más difícil fue cuando tuvieron que denunciar la violación de Elena, pero Damon se quedó con ella todo el tiempo, y se enteró de algunos detalles que no le agradaron mucho, lo único que deseaba era que la condena a muerte fuera legal. Ese día, Damon y Elena salían de la escuela, Damon le comentó a Elena que según el abogado de la familia, había cientos de personas más que estaban bajo las órdenes de Mikael, pero la mayoría obedecían bajo amenaza. El chantaje era la mejor arma de Mikael

-Ese hombre es un maldito…-comentó Elena apretando los puños

-Elena, lamento que terminaras involucrada en todo esto…-dijo Damon

-No seas tonto, después de todo los amigos comparten todo…-dijo Damon

-"Amigos… solo amigos…"-pensó Damon

-Damon, de verdad, no te preocupes…-le dijo Elena al ver que Damon no cambiaba su expresión

-"Que no me preocupe! Por mi culpa casi te matan, te han secuestrado y… por mi culpa te han violado… Perdóname Elena… perdóname por no saber proteger lo más preciado que tengo…"-pensó Damon, mirando a su amiga con culpabilidad

-Damon, estas bien?-preguntó Elena

-Claro, pero ven, quiero mostrarte algo-le dijo Damon y tomando su mano se desvió del camino

-Adonde vamos, Damon?-preguntó Elena, siguiéndole el ritmo desde atrás

-Ya vas a ver-le dijo Damon aun sin soltar su mano

Siguieron caminando hasta que se metieron por un parque, luego tomaron una calle de tierra que subía y terminaba en una pequeña colina. Allí había un pequeño bosque, siguieron caminando hasta llegar a un enorme árbol, parecía tener cientos de años de edad

-Crees que puedas escalarlo, gatita?-dijo Damon desafiante

-Tú solo dime hasta donde-respondió Elena segura de su misma

Damon sonrió y empezó a escalar el árbol guiando a Elena. Había marcado una rama en especial con un pequeño corte, y al llegar a ella se sentó allí. Ayudó a Elena a subir y antes que ella se sentara la hizo sentarse en sus piernas. Elena se sorprendió un poco pero luego sonrió, era normal gestos así de Damon.

-Mira-le dijo Damon

Elena siguió la mirada de él. Encontrándose con una hermosa vista panorámica de la ciudad. Sus ojos se iluminaron con tal escena, la ciudad era enorme. Podía ver los autos ir de aquí para allá, pero en vez del molesto ruido de los motores oían el agua de un arroyo, y en vez del aroma del humo olían a naturaleza. De fondo, las montañas se alzaban majestuosas, y el sol se situaba en lo alto, sin ninguna nube que lo cubriera.

-Damon… es hermoso…-dijo Elena aun maravillada

-Feliz día del amigo, gatita-le dijo Damon-toma, esto es para ti…

Damon sacó una linda pulsera de plata, y tenía graba "D y E". Damon se la puso suavemente en la muñeca derecha.

-Damon es muy linda!-dijo Elena. El chico solo sonrió. Luego agregó emocionada-Yo también tengo algo para ti

De su mochila sacó un regalo de envoltura roja y moño blanco. Damon lo abrió con tranquilidad, encontrándose con un hermoso porta retrató de madera con bordes de plata. Sonrió divertido al ver la foto. En ella aparecía él abrazando por detrás a Elena que sonreía feliz

-Gracias, gatita-dijo Damon despeinándola cariñosamente

-De nada –dijo Elena –Damon, como encontraste este lugar?

-Lo descubrí cuando era pequeño, solía venir con mi papá y Stefan-dijo Damon

-Y porque nunca me lo mostraste!?-dijo Elena aparentando estar ofendida

-Te lo estoy mostrando ahora-dijo Damon

Se quedaron un rato ahí mirando el paisaje, hasta que Elena preguntó

-Damon, qué hora es?

-La una y media-dijo Damon

-Ya la una! El lugar más cercano para comer queda muy lejos-dijo Elena con pesadez

-Ah, pero yo tengo todo calculado-dijo Damon y de su mochila sacó algo que iluminó los ojos de Elena-Lexi hizo la comida

Luego de almorzar fueron al cine junto con Caroline y Klaus. Se la pasaron de maravilla, fue un lindo día del amigo entre risas. Al anochecer tuvieron que volver a la realidad, Elena estaba en el departamento de Damon puesto que tenían un trabajo de ciencias asignado.

-No terminamos más…-dijo Elena con pesadez

-Tomemos un descaso-prepuso Damon

-Pero así vamos a tardar más

-Es que mi cerebro no da para más…-dijo Damon tirándose al sillón

-Está bien… solo, media hora-dijo Elena sentándose a su lado

-Qué hora es? Las 10? Ya me acuerdo! Ahora van a dar una película!-dijo Damon y prendió la televisión

-Damon! No te quedes prendado a la película que tenemos que trabajar!-dijo Elena

-Solo un ratito-dijo Damon

-Está bien, pero que película es?-miró el televisor-Ah no! Eso si que no!

-Qué? Tienes miedo a los vampiros?-se burló Damon

-Descansáremos media hora, pero no para ver una película de terror!-dijo Elena

-Está bien, que tal esta?-dijo Inuyasha y cambió de canal

-Quédense ahí! En unos momentos continuaremos con nuestra programación! Y a continuación viene "Ardiente seducción"-anunciaron en el televisor

-Eres un pervertido! Cambia de canal!-dijo Elena

-No quiero-dijo Damon como un niño pequeño

-Dame el control!-dijo Elena y se abalanzó a quitárselo-Ja!

Cuando la chica tuvo el control en sus manos quiso cambiar de canal pero Damon quiso sacárselo y terminó apagando el televisor

-Elena! Dame el control!-dijo Damon

-Lo quieres? Quítamelo!-dijo Elena desafiante

-Tú lo pediste-dijo Damon

Elena, al ver la mirada de Damon se levantó y salió corriendo. Damon la siguió hasta que Elena quedó sin salida

-Estas atrapada-dijo Damon

-No, aun tengo un recurso…-dijo Elena

Los dos se encontraban en la habitación de Damon, Elena se lanzó a la cama dispuesta a pasar sobre ella y escapar, pero Damon fue más rápido. Antes que salieron la agarró de la cintura y la hizo caer a la cama colocándose sobre ella sosteniéndose en sus rodillas para no aplastarla

-Ahora estas indefensa, gatita…-dijo Damon con una sonrisa maliciosa.

-Suéltame!-exigió Elena intentando liberar sus muñecas -Está bien! Te daré el control, pero suéltame!-dijo Elena. Damon se rió levemente

-Ahora no es el control lo que quiero…-dijo Damon

-Y que es lo que quieres?-preguntó Elena, algo asustada por la sonrisa de Damon. El chico se acercó a su oído

-A ti…-susurró

Elena abrió grandemente los ojos. Y ahora que iba a hacer? Es verdad, ellos muchas veces habían estado en una situación así, metidos en su juego. Pero ahora ella lo amaba, como podía fingir estar jugando cuando en realidad lo deseaba? La cercanía, no podría controlarla. No quería hacerse ilusiones, no quería salir lastimada…

-Damon… tenemos que terminar el trabajo…-dijo Elena a modo de excusa

- Ni tú ni yo queremos hacer ese tonto trabajo… además, como están las cosas, el que decide soy yo…-dijo Damon sensualmente

Otra vez perdía el control cayendo en la tentación. Acaso el destino estaba en su contra? Él sabía que su amor no era correspondido, pero cada vez era más doloroso esconderlo. Y digamos que él momento no le ayudaba en mucho, Elena, totalmente indefensa, atrapada entre sus brazos… ella estaba a su merced…