Capitulo 26 "¡Entiéndelo!"

Deseo: Movimiento afectivo hacia algo que se apetece./ Impulso, excitación venérea./ Anhelar con vehemencia

Eso era lo que sentía, una necesidad incontenible de besar cada pedazo de su piel, acariciar cada centímetro de su cabello, sentirla entre sus brazos, besarla hasta que se le quiebren los labios. Devorarla hasta ser acusado de gula.

Lujuria: Vicio consistente en el uso ilícito o en el apetito desordenado de los deleites carnales.

Ellos dos, solos en su departamento, sin nadie que los espere, sin nadie que pueda preocuparse si no llegaban a tiempo… la situación era perfecta…

Locura: Privación del juicio o del uso de la razón/ Acción que, por su carácter anómalo, causa sorpresa/ Exaltación del ánimo o de los ánimos, producida por algún afecto u otro incentivo

Oh si, esa mujer lo volvía loco, en todos los puntos. Cada vez que le sonreía, cada vez que se enojaba, cuando lo golpeaba pretendiendo que el doliera, cuando se disculpaba por algo, cuando actuaba como una niña pequeña, cuando enfrentaba los problemas con una sonrisa, cuando se acomodaba tan bien entre sus brazos, cuando lo retaba… cuando lo besaba… cada acción de ella creaba una revolución en su interior.

Pasión: Perturbación o afecto desordenado del ánimo. / Inclinación o preferencia muy vivas de alguien a otra persona./ Apetito o afición vehemente a algo.

Era lo que más sentía, apetito, mucho apetito. Y Elena seguía mirándolo sonrojada, como si supiera de sus intenciones, y ella que estaría pensando en esos momentos?

Tentación: Instigación o estímulo que induce el deseo de algo. / Persona, cosa o circunstancia que la provoca.

Eso estaba claro, con esa mirada inocente y desconcertada lo estaba provocando, y de una manera inconsciente lo estaba haciendo caer en sus redes invisibles. Ja! Autocontrol era lo que menos tenía en esos momentos

Y por último…

Amor: 1. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

Eso era lo que su cuerpo le pedía, la unión. Buscar con su mano el cuerpo de la chica, seducirse entre ellos hasta perder el control.

2. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

Sí, Elena era su razón de vida, de no ser por ella, él estaría solo. Ella era su alegría, y a la vez su tristeza. Oh si, Elena lo atraía, de una forma impresionante. Bueno, le faltaba la parte del sentimiento mutuo, y eso dolía más de lo que parecía.

3. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.

Elena se entregaría a él? Tenía miedo, miedo al rechazo, pero al mismo tiempo sabía que no había vuelta atrás….

4. Tendencia a la unión sexual.

Bueno, esa no necesitaba explicación, verdad?

5. Objeto de cariño especial para alguien.

Todos, absolutamente todos a su alrededor se habían dado cuenta la forma en que él la miraba, pero al parecer, ella no, o sabía disimularlo muy bien, que secretos escondería ella? Ni si quieras te lo imaginas, Damon

6. Expresiones de amor, caricias, requiebros.

Eso pensaba hacer, demostrarle su amor en la más salvaje de las caricias…

7. Cortejar, galantear.

Pensaba hacer mucho más que solo eso…

Aunque claro, describir los sentimientos es algo muy difícil, describir el amor, casi imposible. Todo esto era un pequeño resumen de todo lo que sentía el joven.

-Damon… de verdad…-empezó a decir Elena. Su sonrojo empeoró cuando Damon empezó a acercarse, o era ella quien lo hacía?

-Cállate, niña-dijo Damon, anulando la distancia

Por Dios! Sus besos! Como los había extrañado! Cuantas veces había soñado con esos labios que se movían sensuales bajo los suyos! Y Elena le estaba correspondiendo! Se preguntó si aún estaba en la realidad. Porque esa mujer, lo había hecho conocer el cielo y al mismo tiempo sentía el calor del infierno. Lo que él no sabía, que él sentimiento era completamente mutuo. En su mente ya no había cordura, solo instinto, el más salvaje, primitivo y básico de los instintos. Y sin que él lo pidiera, sin que él preguntara, Elena abrió su boca, dándole vía libre a su lengua sedienta y hambrienta. Elena sintió como una de las manos de Damon bajaba peligrosa, acariciando todo a su paso, y la otra aun aprisionaba sus muñecas. Sabía muy bien como terminaría eso, y por más que lo deseara, debía controlarse

-Damon… para…-pidió entre besos y colocando una mano en su pecho

-No… me… pidas… eso…-respondió el chico bajando por su cuello mientras desabrochaba el botón del pantalón de la morocha.

Afuera nevaba, pero no era necesario prender la calefacción.

-Damon… por favor…-pidió Elena

Damon se asustó al escuchar su voz, alzó la cabeza para mirarla, y confirmó que sus sospechas eran ciertas.

-Elena… estas llorando…-dijo incrédulo de lo que había provocado-"No quiero lastimarte Elena…"

-Damon… por favor… no podemos seguir… no… no quiero que nuestra amistad se termine…-pidió Elena aun sollozando

-De que hablas Elena?! No te entiendo!-dijo Damon

La 'calentura' no le dejaba pensar bien.

-Damon entiende! Si… si me acuesto contigo… luego tú me botarás como haces con todas las chicas… no quiero dejar de ser tú amiga-dijo Elena

-Tonta, y por eso llorabas?-dijo Damon con una mirada tierna, y se acercó para volver a besarla

-Damon, de verdad te lo digo, Es que aún no entiendes?

-La que no entiende eres tú, Elena!-dijo Damon ya desesperado

-De que hablas! Acaso no te importa sacrificar nuestra amistad por una estúpida calentura!-se enfadó Elena-entiéndelo de una vez! SOMOS AMIGOS!

-PUES YO NO QUIERO SER TÚ AMIGO! QUE NO ENTIENDES QUE YO TE AMO!-gritó Damon

Luego de esa 'declaración' quiso morderse la lengua, había echado todo a perder! Ahora Elena no volvería a verlo de la misma forma, ya no lo trataría como antes y seguramente ni lo dejaría acercarse, su única oportunidad había sido tirada a la basura. Aunque por otro lado tal vez era lo mejor, si el sentimiento no era mutuo lo mejor sería alejarse.

Elena quedó estática, sin moverse. Había escuchado bien? Podría ser posible que su amor fuera correspondido? De verdad se terminaría todo su dolor? No podía pensar con claridad, solo sabía, que si era un sueño, esperaba no despertar en un largo, largo rato.

-Damon…-dijo Elena

-Elena, yo te amo… Eso está mal?-preguntó Damon

La chica lo miró, Damon ya estaba preparándose para quitarse de encima, pero ni bien Elena sintió que él chico aflojaba el agarre de su muñeca, lo atrajo a ella y lo besó como nunca antes. Damon no sabía qué hacer, pero optó por corresponder, cuando se separaron, Elena le susurró al oído.

-Corresponder el sentimiento de otra persona no está mal… Yo también te amo, Damon…-dijo Elena

-Elena…-musitó sorprendido

Damon buscó la mirada chocolate, y se encontró con los ojos más sinceros y llenos de amor que vio en su vida. En ese momento, comprendió lo que era la felicidad, la verdadera felicidad. Su corazón seguía palpitando con fiereza, el deseo seguía presente con firmeza. Volvió a besarla, esta vez un poco más calmado, sabiendo que tenía todo el tiempo del mundo, porque su amor era correspondido. Ya no había de que preocuparse, solo dos jóvenes que se amaban con pasión, esperando ansiosos el momento del encuentro.

Pero en todas las historias existe aquel molesto 'pero', y las imágenes de un acontecimiento pasado la golpearon con fuerza.

-"No, no y no"-se dijo a si misma

Ese no era el momento de tener miedo! Acababa de descubrir que su mayor deseo ya no era una fantasía, era el momento de ser feliz! Ese era su momento, suyo y de Damon. Tenía que esforzarse, llegó la hora de dar cara a los problemas, y ella conocía la única forma de quitarse ese peso de encima, ya estaba cansada de sentirse sucia…

Algo húmedo cayó en la mejilla de Damon. Él se percató de que la chica estaba llorando otra vez.

-Elena, estas bien?-preguntó preocupado. La chica se refugió en sus brazos

-Por favor, Damon, por favor quítame de la piel todo lo que Kaleb me hizo-pidió llorando

-Elena, te lo prometo… te prometo que lo haré…-dijo Damon profundizando el abrazo-pero, si tú quieres esperar…

-No, Damon, ya no quiero huir más…-negó Elena

-Entonces… -empezó a decir Damon, una sonrisa traviesa se asomó en sus labios, y con un tono juguetón pretendió cortar aquel ambiente tenso-habrá que aplicar un tratamiento intensivo…

-Crees que puedas conmigo?-dijo Elena, tranquilizada por la actitud de Damon.

-No me subestimes gatita…

Y sin querer seguir esperando, la beso volviéndola a recostar, y mientras le acariciaba el vientre, sus lenguas jugaban a amarse.