Capitulo 27

Miró el reloj de la mesita de luz, por Dios! Llevaban durmiendo 12 horas! Ella simplemente sonrió y no se hizo mucho problema por eso, no tenía ganas de levantarse. Se acomodó entre los brazos de Damon y un sonrojo la atacó al recordar la situación. No podía creer que todo eso hubiera pasado! Todo ese tiempo se había cegado con el pesimismo asumiendo sin ninguna prueba que Damon solo la veía como una amiga, cuando él la amaba tanto como ella a él. Miró a su alrededor, por la ventana vio el cielo nublado, el vidrio indicaba que hacía mucho frío, pero ella estaba a 'temperatura ideal'. Su ropa y la de Damon tirada por toda la habitación, incluso había una remera en el pasillo. Sonrió con sinceridad, se sentía tan bien! Tan llena de paz, tan… tan limpia. Por fin se había sacado de encima todo lo que Kaleb le hizo! Y en su piel ahora estaban las caricias de Damon grabadas con fuego. Suspiró, lo mejor sería ir a bañarse y luego desayunar, bueno, más bien almorzar. Intentó deslizarse de los brazos del pelinegro, pero el chico la agarró más fuerte

-Dónde vas…-dijo aun sin abrir los ojos

-Damon, me quiero ir a bañar-dijo Elena

-No molestes-dijo como un niño pequeño y profundizó el agarre de su cintura.

Elena frunció el ceño y después dibujó una mirada maliciosa. Se dio vuelta entre los brazos del ambarino y lo besó sin aviso. El chico no opuso objeción, correspondiendo con más pasión. Le acarició la mejilla, y empezó a bajar su mano recorriendo las curvas de la castaña. Antes de llegar a destino, Elena lo empujo suavemente y salió corriendo al baño.

-Hey! Eso es trampa!-se quejó Damon al reaccionar. Elena solo se rió desde el otro lado de la puerta.

Damon se quedó en la cama mirando el techo, se sentía feliz. Simplemente feliz. Ni satisfecho, ni sorprendido, ni emocionado, solo feliz. Una felicidad tan pura como el amor que sentía por esa 'niña'. Quien lo diría, enamorado de su mejor amiga, con quien compartió tantos años de su corta vida, la que siempre estuvo en todas, buenas y malas, triste o feliz. Y todavía le quedaba tanto tiempo por delante… tanta vida para amarse. Sonrió cerrando los ojos, sintiendo la tranquilidad del aire.

-Quien lo diría…-susurró mirando por la ventana.

Cuando Elena salió de bañarse se encontró con la cama ya armada. He aquí un pequeño detalle, con que se vestía! Su ropa estaba prácticamente desgarrada. Frunció el ceño, Damon era un impaciente. Unas manos la metieron de vuelta al baño y unos labios que conocía muy bien la besaron

-Eres una tramposa, habrá que castigarte por eso-dijo Damon arrancándole la toalla de un tirón.

45 minutos después el timbre sonó escandaloso en el departamento. Elena fue a abrir

-Hola… Elena…-dijo Sango sorprendida al verla

-Lo ves! Después me dicen a mí! Yo tenía razón! Damon y Elena pasaron la noche juntos!-dijo Klaus apuntando a Elena que vestía tan solo con una camisa de Damon que le quedaba bastante grande

-Cállate idiota!-dijeron dos voces

-Yo solo digo la verdad -se defendió Klaus

**************

Qué rápido había pasado el tiempo! Para su suerte, no volvieron oír de Mikael después de que fue condenada junto con Kaleb y otros involucrados a cadena perpetua. Hacía un mes que había empezado la universidad. Ella estudiaría para ser pediatra, Klaus sería cirujano, y Caroline y Damon eligieron abogacía. La castaña caminó al balcón y atravesando las cortinas sintió una ráfaga acariciar su piel. Miró el cielo azul, dejando escapar un suspiro

-Quien lo diría Matt, terminé enamorada de Damon, puedes creerlo? Espero que no te enojes Katherine-dijo Elena sonriendo-y no solo estamos enamorados, si no que nos vamos a casar al terminar la universidad!-anunció emocionada-Ustedes creen que todo esto esté bien?

Una ventisca jugó con su vestido

-Sí, yo también creo que es la mejor decisión que he tomado en mi vida…-susurró mirando su anillo de compromiso

*************

Se miró al espejo, sonrió inquieta.

-Estás preciosa-le dijo Caroline

-Estoy tan nerviosa!-dijo Elena abrazando a su amiga.

-Tranquila, Damon debe estar peor que tú-le dijo con una sonrisa

Se miró otra vez al espejo, todo en su lugar, el vestido blanco y con detalles en rosa pálido, su pelo recogido y con algunas flores y el velo. Suspiró con melancolía, cuantas veces se había imaginado esa escena pero en vez de Caroline y Klaus, Damon y Katherine, y quien la esperaba en el altar era Matt. Katherine cuidando hasta el último detalle, Damon seguramente sentado en una esquina quejándose de que hacía demasiado escándalo por una simple boda, y ella le gritaría y empezarían a discutir como siempre. Pero ahora era diferente, la imagen de Matt había sido recortada para colocar la de Damon con su expresión impaciente de siempre. En unas horas, sería Elena Gilbert de Salvatore, la esposa del abogado Damon Salvatore. Se volteó a ver a sus amigos, quienes la observaban con una sonrisa tranquilizadora. Klaus abrazando a Caroline de la cintura y una mano en su vientre. La semana siguiente Caroline cumpliría un mes de embarazada.

-Bueno, hay que hacerlo!-dijo Elena decidida

Klaus se adelantó en su auto, Elena y Caroline llegaría un poco más tarde, como es tradición. Al llegar se encontró a Stefan, Tyler y Giuseppe intentando calmar a Damon. La ceremonia fue perfecta, la mejor parte fue la del "Si quiero" para Elena, y la de "Puede besar a la novia" para Damon. El ramo lo recibió Liv, quien enseguida se giró a ver a Tyler con ojos iluminados. De ahí se fueron a la fiesta, Damon no podía esperar a la noche de bodas. La luna de miel sería en Brasil, ha pedido de Elena y recomendado por los padres de Damon

**************

-Maldito sueño…-susurró al despertar-todo es culpa de Damon

La castaña se levantó con pesadez y se fue a bañar. No era la primera vez que soñaba con aquel acontecimiento de años atrás. Mil veces le había dicho a Damon que al levantarse la despertara, pero el siempre le decía "estabas durmiendo tan tranquila que no quise molestarte". Tranquila!? Estaba teniendo una pesadilla! Por que cuando dormía con Damon, ahí sí que dormía tranquila, se sentía segura en sus brazos, sabía que él estaba ahí, no había nada que temer. Pero no quería decirle nada para no preocuparlo. Salió del baño cubierta con una toalla celeste, cuando dos sombras entraron corriendo a la habitación y se metieron a su ropero

-Que hacen allí?-preguntó Elena abriendo las puertas de madera del mueble

-Papá dice que hay que bañar a Kai, pero Kai no se quiere bañar, Kai quiere jugar-dijo una niña de ojos azules como su padre y cabello castaño como su madre

-Martina, debes hacerle caso a tu papá-dijo Elena

Kai ladro

-Y tú también, Kai, ayer fueron al parque y estas todo lleno de barro-dijo Elena

-Elena, viste a Martu o a Kai?-dijo Damon desde la puerta, Martina había cerrado el ropero antes de que lo vean

-No…-dijo Elena, miró a Damon y le guiñó un ojo. Empezó a acercarse a él-pero ya que no están cerca, podemos aprovechar para hacer cosas…

-Buena idea…-dijo Damon acercándose para besarla. Las puertas del ropero se abrieron de golpe.

-Está bien! Está bien! Aquí estamos! Pero por favor, no hagan eso delante nuestro!-dijo la niña de unos 3 años

-Jaja, vamos, vayan a bañar a Kai mientras yo me visto-dijo Kagome

-Te tienes que vestir sí o sí?-dijo Damon insinuante

-Damon, no empieces.-alejándolo-además, si Kai no se baña esta noche no podremos ir a cenar con Caroline y Klaus

-A bañarse Kai!-dijo rápidamente la niña y salió corriendo junto al perro al baño

-Jajaja-rieron los padres de la pequeña.

FIN!