Los ojos olivo miraron como un águila trazaba circulos invisibles en el cielo abierto, de un profundo tono azulado. Estiro su mano y por un momento casi pudo tocarla. Las voces a su alrededor la regresaron sacandola de aquella ilusión de alcanzar el cielo con las manos. Sentía el peso del acero frio en su costado en forma de un arma que arrancaba vidas. No podía siquiera seguir pensando en aquello, ni tampoco hacerse a la idea que había comenzado ya una nueva guerra. La Tercera Guerra Mundial empezó un 3 de Marzo del año 2032 mientras ella dormía en una carpa del campamento militar. La desperto Gilbert en medio de la oscuridad. Y cuando ella abrió los ojos sintió un enorme vacío, algo que jamás sintió en su inmortal vida. Comprendió de inmediato por la mirada de Gilbert que algo muy malo había sucedido.

"...Ya comenzó" Dijo con voz ausente. "...Ha sido..."

"¿Quién fue Gilbert? ¿Quién murió?"

"La niña. Ha sido la niña..."Entonces Elizaveta comprendió. No hablaban de la disolución de una micronación, ni de su conquista. Hablaban de una muerte, de la muerte de la hermana menor de Arthur, Lanna, Lanna Kirkland. Exterminada como un... Como un..."Han sido bombardeos." Contesto Gilo. "Han reducido la isla a cenizas y a fuego."

Capítulo 11;

"Crépusculo de Promesa"

La orden era llegar a un punto de encuentro con Austria y desde Viena comenzar la marcha hacía el Oriente donde se supone que Yekaterina los aguardaría para rodear Polonia. Para desgracia de muchos, Feliks y Toris eran ahora enemigos declarados y sus naciones daban apoyo a Rusia, un apoyo obligado, pero apoyo al fin y al cabo. Para sorpresa de muchos, Yekaterina proclamo Ucrania miembro del bando enemigo al de su hermano, y se ofreció como apoyo para asediar Polonia. Sería doloroso para ella, pero la báltica dio razón a una cosa. "Rusia-chan se ha vuelto a equivocar. Lo he seguido toda mi vida, y he soportado los horrores que el ha provocado..." Tenía lágrimas en los ojos violetas y el pelo plata le caía corto por el rostro."Pero ya no puedo quedarme viendo como destruye al mundo. No puedo ver mas muerte..." Lo había dicho en el funeral de la niña. Reino Unido y el mundo entero se unió aquella fría y grisacéa mañana de Marzo, a despedir a una inocente que había sido la primera victima de la Guerra.

Arthur no parpadeó cuando llego el momento de bajar el feretro, pero la mirada que le dirigió a la rubia distaba mucho de ser amable. De negro sus ojos parecían mas verdes que nunca, y con el odio, aquel color se convirtió en fuego salvaje, que clamaba por una cosa, y solo una cosa; Venganza. Alfred a su lado estaba serio, y en los ojos del americano se pudo admirar lo mismo.

Dos días más tarde, Jones viajo al continente americano con el fin de mantener a raya a los países vecinos a su hogar. Después de mucho, logró convencer a los hispanoamericanos de no interceder a menos que Rusia los atacase, cosa que no permitiría. Las esperanzas de que la humanidad prevaleciera estaban en el Nuevo Mundo, les dijo, Europa y los demás tendrán que enfrentarse a lo que ellos mismos provocaron. No conformes cada país sureño envió escuadrones completos al Viejo Continente, que llegaron a Berlín el 10 de Marzo para incorporarse a las filas del Ejercito Aliado, como se decidió.

A los que no pudo ni intentar hablar fueron a los mellizos de ojos verdes que con legiones de soldados zarparon rumbo al mediterraneo donde desembarcarían en Sicilia. México había proclamado su apoyo al bando Aliado y la ayuda que envió era mucho, por lo que María y Darío salieron del Distrito la noche del 15 de Marzo, y aterrizaron en Roma donde los aguardaba Feliciano.

El italiano formo una alianza con los que alguna vez fueron los países del Eje, haciendo que Japón y Alemania viajasen a Italia para firmar un nuevo tratado, en el que no solo estaban incluídos los tres, sino que México, Italia del Sur y España figuraban entre las líneas. El trabajo era brindar apoyo a los que ya marchaban a Oriente, mientras que Sadiq y Heracles ponían la vista al sur de Rusia. El objetivo expreso era rodearlo, dejarlo aislado y acabar con él.

Eran los planes. Eran los planes... Pero algo no salió de acuerdo con él.

"Es ella..." Susurro Gilbert. Elizaveta se lleno de furia. Si, era ella. Austria dio la alarma y el tiempo pareció demasiado rápido, y la castaña solo tuvo tiempo de cubrirse cuando llego la primera explosión. Su oído se quejo del impacto con un sonido continuo de "pi" mientras Gilbert tomaba su brazo y lo halaba con fuerzas. La tierra y el suelo se desmoronaron y vió como una edificacion donde ella y Roderich en ocasiones paseaban caía en pedazos. Estaba tan desorientada que Gilbert solo pudo arrastrarla.

Vio como los aviones sobrevolaban el aire cortandolo y provocando un sonido estremecedor, entonces, pudo vislumbrar como soldados austriacos apuntaban en su dirección, haciendola reaccionar, saco el arma de su bolsillo, y soltandose del agarre de Prusia rodó por el suelo, y disparo una y otra vez. "Traidores..." Susurro, enfurecida."¡Traidores!"

Gilbert fuera de si, empujo a Eli lejos de las balas y abrió fuego en contra de los infiltrados, fue hasta entonces, que los desorientados soldados fieles a Alemania y al Reino de Prusia se les fueron encima, asesinandolos y neutralizando a uno. Elizaveta incapaz de respirar, tomo a Gil de las solapas del abrigo militar y lo miro, horrorizada..."¿¡Donde está Roderich?!" Los ojos del albino rojos como la sangre se dilataron y ambos se echaron a correr al mismo tiempo, a la misma dirección. Todo a su alrededor era destrucción, casas derruidas, edificios en ruinas humeantes y coches en llamas a mitad de la avenida desierta pues tan pronto comenzo el bombardeo, los peatones huyeron a las afueras del centro.

Vislumbraron una ambulancia militar que estaba afuera de una improvisada carpa, donde Elizaveta reconocio el arma en el suelo. Dentro de ella cinco doctores y varias enfermeras luchaban por mantener con vida a varios superiores, En una camilla alejada de ellos, Gil localizo una cabellera castaña desparramada arriba del metal. "Señorito,,," Susurro, avanzando hacia él. Casi se pone a llorar al mismo momento en el que vio como su pecho subía y bajaba, dificultuosamente. Seguía vivo.

Elizaveta sonrió y en aquel mismo segundo su sonrisa se rompió en sollozos de alivio. "Estúpido, estúpido señorito podrido..."Murmuro entre jadeos de llanto."Te dije que no te separases..."Enredo sus pálidos dedos en su cabello oscuro, y se acerco al rostro sonriente del austríaco. "E-Estoy b-bien..." Soltó una risita. Elizaveta gateo hasta el borde de la camilla y tomando su mano la beso con delicadeza. "Gracias al cielo..." Dijo"Gracias al cielo..."

Los tres amigos se tomaron de las manos, justo en el momento que los aviones alemanes surcaban el cielo en dirección oriente, dispuestos a pagar el favor que le acababan de hacer.

(...)

Seychelles miraba atenta como las tropas francesas se movilizaban. Desde el balcón pudo contemplar como autos de la milicia británica aparcaban frente al palacio de Versalles donde ella reposaba luego de una cansada noche con el frances. Vio como del primero bajaba Inglaterra con su traje militar ausente, pero con pantalones verdes y una holgada camisa color gris perla de la que se bordaba una rosa y un león en hilos negros. "Tan presuntuoso..." Se escuchó susurrando mientras el rubio avanzaba a zancadas hacia la entrada donde el galo lo aguardaba.

Enfundandose una bata de seda plateada y unas comodas zapatillas sin suela, bajo cruzo los largos pasillos antes de llegar a las escaleras que conducían al despacho donde los jefes politicos y militares de Francia y Seychelles recibían a Inglaterra. Las botas de Arthur tambien de un oscuro color estaban llenas de tierra, manchando las finas alfombras del lugar. "Oh, Sey, que dia tan agotador, ¿No es verdad?" Ella lo miro y se encontro con piedras verdes crueles y burlonas. "Has de estar agotada luego de haberle robado el esposo a Matt. Pero a decir verdad, te lo agradezco.."Le dedico una sonrisa casi dulce, que se lleno de acidez conforme pasaron los segundos."Le quitaste a mi antigua colonia una gran mierda de encima, que te aproveche"

Francis llego en ese instante con el cabello rubio revuelto y manchado de tierra, le dio una apsionado beso antes de dirigir la vista a Inglterra que los observaba sin expresión alguna. "Alemania se dirige a Oriente. India y Tailandia se reúnen con China en estos momentos, y Japón ha comenzado a moverse hacia nosotros. Italia se encontrara con el en las costas ibéricas..." Arthur asintió.

"Alfred viene de regreso de Estados Unidos justo ahora. Mexico ha enviado varios batallones de infanteria y Sudámerica mandó a costas británicas varios buques de guerra. Era mejor de lo que muchos esperabamos, gracias al cielo no nos estan dejando solos..." Francia le sonrió "¿Como estas tú? Vaya que estas enorme, cejotas..." Arthur rodó los ojos con una sonrisa fastidiada pero divertida

"El niño se mueve demasiado, gracias. Se la pasa pateando..."

"Al padre tenía que salir."Le dedico una gran sonrisa. "Pero espera, ¿Niño? ¿Como lo sabes?"

El rubio de ojos verdes se encogió de hombros. "No lo sé. Pero siento que es esto. Un niño..." Pronto la dulce sonrisa del rostro de Arthur se enfrió y su expresión se endureció. "Sería mejor que hablasemos, Francis. A solas."Agregó mirando de reojo a Seychelles que sintio como sus mejillas ardían de la ira. Francis le contemplo, pero suspirando acepto, y antes de dirigirse a su despacho, le dio un rapido beso a Seychelles en la frente. Ella vio como la puerta se cerraba tras de ellos.

"Si que la has hecho, y en grande rana..."

"Por Matt."

"¿Por quién más he de decirlo, idiota? Matthew fue mi colonia, tu y yo peleamos por ella y la verdad aun no comprendo porqué, decidió quedarse contigo. Te defendio, te acepto siendo la puta que eres y ¿Como lo recompensa el gran caballero galo de bonito pelo rubio? Ah, ya, le abres las piernas a otra colonia, siendo esposos. ¿No tienes puto corazón?" Francis se dejo caer en el sillon frente al escritorio y miro el gran candelabro de cristal que prendía iluminandolos. Sabía que Arthur tarde o temprano iría a reclamar. Pero no sabia que tan pronto.

"No se Art. Ni siquiera se que me esta pasando ahora. Lanna era mi pequeña, mi vandala hermosa, mi princesita. No he llorado como se debe por ella, no me he lamentado su muerte."

"Mi hermana murió en una guerra que no la debía involucrar a ella. Pero aún así fue la primera victima que se llevo. Me arrebato a la sangre que era la mía, a una niña que tenía demasiadas primaveras que ver, demasiados veranos que disfrutar y demasiados inviernos que admirar. Mi esposo esta haciendo todo cuanto puede por protegerme a mi y a mi hijo, y mi mejor amigo le rompió el corazón a una colonia que creció bajo mi techo largos siglos. Matt era inocente, Matt creyó en ti, Matt te amó, y tu lo arruinaste. El era lo unico que quedaba de lo que alguna vez fuimos, el bonito brillo en sus ojos violeta siempre me recordaba que algo nos uniría a los cuatro para siempre, como una familia y ahora... Ahora Francis, ese brillo se fue." El galo solto un largo suspiro.

"Matt... Matt es demasiado bueno para mí."

"Lo es" Afirmo Arthur mirandolo con rabia."Es demasiado para una mierda como tu"

"¿El esta bien? Quiero creer que esta bien." Los ojos celestes de Francia miraron con suplica a su mejor amigo, a su camarada de guerras, a quien eligió como un hermano a pesar de no tener sangre que los una.

"Fisicamente esta bien, Francia. Pero sus ojos. Sus hermosos ojos..."Arthur nego, poniendo una mano sobre su vientre en gesto reflejo."Es muy grande."Observo Francis desviando el tema. No quería hablar mas de Matthew, por alguna razón creyó que era mejor dejarlo así "Me cansó demasiado ahora. No para de patearme y patearme..."

"Siempre supe que tu y Jones acabarían juntos, pero jamas me imagine que tendría que pasar todo esto para que sucediese. Ella esta del otro lado de todo, de todo Art, de todo. Se muy bien como nos observa, como susurra al oído de Iván y como contempla su obra. Se muy bien que muchos moriremos en esta Guerra, Que se perderan muchas personas, que nosotros... Nosotros hemos hecho esto. No solo Alfred, no solo Vietnam, ni siquiera la puta de Taiwán. Todos hemos puesto para que esto resultase de esta forma. Y ahora... Ahora tenemos que hacer algo..."

"Si. Tenemos que pelear. No podemos... No podemos rendirnos. No ahora..."

Francis observo asombrado como la mirada de Arthur resplandecía de determinación, como le decía a gritos silenciosos que no se quedaría sin pelear, que lucharía hasta donde le quedasen las fuerzas.

Francis supo que debía hacer lo mismo.

(...)

Nunca en su larga vida se sintió tan travieso. Corría tomando de la mano a Feliciano que no dejaba de reír sujetando con fuerzas un paquete entre sus brazos. Ludwig ni siquiera se peinó y se sentía tan rebelde por eso que incluso a él le parecía ridiculo. "¿Seguro que podremos...?"

"Claro que si, claro que si, Doitsu, estoy seguro.." Jadeantes dieron una rápida ojeada a sus espaldas y finalmente se detuvieron en medio de un enorme verde, mientras aviones surcaban el cielo estruendosos y amenazantes. "Me preparare. No veas, será una sorpresa..." Ludwig enrojeció. Nervioso se dio la vuelta y comenzo a contar los segundos. Luego de casi llegar al millar, una voz conocida e irritada interrumpio su concentración. "No puedo creer que nos obligues a esta mierda, Feliciano..."

"¡Ve~ pero tu lo has prometido con el meñique! ¡No puedes romperla!"

"La zorra que te parió macho-patatas, mira que meterle esa basura a este idiota en la cabeza..." Cuando se giro, asombrado de que el hermano mayor de Italia estuviese ahí, casi se cae al verle. Lovino vestía de negro pero llevaba un rosario al cuello, y su expresion malhumorada casi parecía nerviosa. "No espereís que me salga perfecto, hace mucho que no lo hago..."

"Confió en ti, fratello..." Estaba hermoso. Ludwig sonrió fascinado ante tanta belleza, tanta inocencia. Italia estaba vestido con un pantalón oscuro de un profundo tono oliva y una camisa blanca arremangada con tirantes en sus hombros. En su cabello castaño relucía una hermosa prenda que jamas se imagino verla en el italiano. Un velo bordado tradicional de una novia italiana comprimia ckn gracilidad la cabeza de Feliciano, y su rulo sobresalía dandole un aspecto adorable en conjunto con sus tupidas pestañas castañas y su sonrojadas mejillas, agragandole aquellas hermosas orbes color chocolate.

"Estas hermoso, Italia..."El le sonrió, y tomado de la mano avanzaron hacia el arbol. Japón estaba aguardandolos con unas cajas que entrego con una sonrisa emocionada y lágrimas en los ojos, justo antes de posicionarse junto al arbol que los aguardaba.

Ahí, Lovino hizo un movimiento, santificando el lugar y mirandolos de frente, comenzo con voz fuerte"Estamos aquí, hoy reunidos para santificar, presenciar y celebrar la unión de estos seres ante los ojos de Dios...Qui animis, et deprecans Deum benedi desiderantibus animis sincerus affectus approbare"

"Yo, Feliciano Vargas, dejando de lado mi posición de nación, vengo como hombre a declarar mi amor por Ludwig Beilchsmdit, prometo amarlo, prometo respetarlo, prometo serle fiel sobre todas las cosas y permanecer a su lado en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad. Prometo, juro, sostener su mano cuando tropiece y no dejarlo caer. Prometo tomar su mano cuando la hora nos llegué, prometo amarlo hasta que mi memoria se pierda en el tiempo."

Feliciano le sonrió con tanta dulzura que sus ojos se aguaron. Entonces llegó su turno.

"Yo, Ludwig Beilchsmdit, dejando mi inmortalidad de lado, acudo como un simple hombre a rogar la bendición del Padre, declarando mi amor eterno hacia Feliciano Vargas. Prometo amarlo, por sobre todas las cosas, respetarlo siempre y protegerlo hasta el final de mis días. Prometo quedarme a su lado cada momento de mi vida y prometo vigilar su sueño. Prometo ahuyentar cualquier pesadilla que amenace con perturbar su sueño, prometo... Prometo quedarme a su lado y sostener su mano con la mía hasta que mis fuerzas dejen mi cuerpo, y juro, juro ante los ojos del Supremo, amarlo más alla de mi tiempo en esta vida, y en las que vengas despues de esta."

"Poneos los anillos, idiotas..."Mascullo Lovino limpiandose las lagrimas disimuladamente. Felicano con una sonrisa cegadora y con lagrimas corriendo sus sonrosadas mejillas, deslizo con ternura y dedicación el aro fino color oro en el dedo pálido de Ludwig, al momento que el rubio colocaba con suma devoción el anillo en la mano del italiano. Finalmente, mirandose a los ojos, y tomados fieramente de las manos, estuvieron listos para sellar aquella declaración. "Yo, Lovino Vargas, representante del Vaticano, y rogando la bendición de Dios defiendo esta unión legitima ante sus ojos, y los declaro esposos. Lo que ha unido Dios, que no tenga poder el hombre de separarlo, puede besar al novio..." En ese momento, el tiempo se detuvo para ambos recién casados. Los labios fueron unidos y dos almas que estuvieron destinados desde el principio se fundieron en el mas tierno, verdadero y puro de los amores.

Hermano y amigo los abrazaron deseandoles las mejores de las suertes en aquel hermoso e iluminado crepusculo que dejaba atras los horrores de la guerra por un segundo, corto como el prpadeo de una estrella, pero largo, largo como la eternidad.

Sus manos entrelazadas se declararon como una sola en aquel instante en el que ambos inmortales se convirtieron en humanos, en humanos que irrebocable e infinitamente, se amaban.

Continuará...

Hermosas Criaturas:

Gracias mis bellas criaturitas por ayudarme a ganarle a la muy zorra de mi hermana, de mi querida, querida hermana. Eso le pasa por perra. En fin, gracias, los adoro a todos y aqui les dejo el capitulo continuación. Espero de toooodo corazón que les guste hermosos, son los mejores.

Liz Joker; Hermosa, gracias por tus geniales comentarios. Eres super y agradezco enteramente tu gran apoyo.

Lovi-Love; Me reí mucho con tu review, pero gracias criaturita bella, ojala y leas esto y el nuevo capitulo. Siendo sincera no tenía mucha inspiracion pero leer tu reviews junto con los otros me dio mucha, mucha pila para continuarle. Gracias nena :)

Garu0212; Tu nunca faltas hermosa, y me siento super genial al ver que te gusta mi intento de fic. Gracias, gracias por tu apoyo desde que inicie con esto, eres súper genial, súuuuuper genial, y eres una de las mejores en este mundo del fanfiction. Creo que aunque no nos conozcamos, al menos en mi caso, te considero una gran, gran amiga. Cuídate nena, y no te olvides... ¡Siempre sonrié!

Cereal Pascual; Siendo sincera, me emocione mucho cuando vi tu comentario al principio, y es super que te guste mi fic. Me provocasta una apoplejia con tu continuación de After Seventeen, y creeme, no exagero, eres SUPER GENIAL. Bueno, muchas gracias, y al igual que a Garu, y a muchos de los que siempre me comentan, te considero una amiga. Gracias por tu apoyo y tus geniales fics. Cuídate mucho :')

Gracias criaturitas hermosas, gracias de verdad...

Con eterno y profundo afecto y cariño,

Elisa Lancaster~