Los personajes no son míos si no de la fabulosa Rumiko Takahashi... pero la historia si. Espero que les agrade, de verdad muchas gracias por sus mensajes me motivan a escribir más... Gracias...
ooo-Historia
ooo-Narración
_ - Diálogos
- : Escenario
/¿Kagome murió?/
Kaede se percató del fuego demasiado tarde así que de ninguna manera los aldeanos le permitieron entrar a la cabaña que se quemaba poco a poco, afortunadamente para ellos lograron apaciguar las llamas, pero aun cuando movieron los escombros no encontraron ni rastro de la azabache que la anciana juraba se había permanecido ahí por orden suya, cosa que de cierta manera la hacía sentirse culpable y a la vez preocupada ya que no sabría que le diría a ese chico cuando regresara.
El peliplateado se dirigía cada vez más veloz hacia la aldea y al llegar vió ante sus ojos la cabaña de la anciana echa polvo, le sorprendió de sobremanera pero por su mente lo último que pensó fué en la chica, se acercó a donde Kaede se encontraba rodeada por los aldeanos.
-¿Que haremos?- preguntó el subordinado en voz alta para que todos ahí le oyeran.
-Kaede- le dijo casi en un susurro el hanyou mientras observaba con desespero hacia todos lados.
La anciana dió un pequeño brinco por el susto ya que no se había percatado de su presencia, y se giró lentamente para verle de frente- ¿Que sucede InuYasha?- le preguntó con nerviosismo y tragó saliva mientras en su mente creaba una excusa para todo el desastre y lo más importante... La ausencia de Kagome.
-Kaede- repitió esta vez acercándose a ella y tomándole de los hombros- ¿Que ha pasado aquí?- le preguntó con una preocupación notoria en la voz y señaló a lo lejos la choza destruida por las llamas.
La mujer sobresaltada cerró los ojos apretándolos fuertemente -InuYasha...- le dijo con un hilo de voz que apenas si se oía, bajó la mirada al piso pues no sabía como le diría a aquella bestia que la azabache quizás había muerto.
El hanyou movió levemente las orejas al oír la débil voz de la mujer- ¿Que sucede anciana?- le preguntó de forma tosca y le soltó para después darse cuenta que su mirada estaba en el suelo y fué ahí que lo entendió, ante su asombro levantó el rostro para mirar a lo lejos -¿Donde está Kagome?- le preguntó buscándola con la mirada.
Era el momento la mujer entristecida miró a InuYasha -Escucha- le dijo de la misma forma, débil, y le clavó la mirada en sus ojos dorados- Kagome...- dijo y un nudo en su garganta se hizo presente.
El hanyou al oír el nombre de su amada y el lúgubre acento que la anciana le agregaba lo hizo preocuparse aun más- ¿Que hay con Kagome?, ¿A donde ha ido?- le preguntó cual niño haciendo pucheros y le agarraba de nuevo los hombros.
Uno de los aldeanos al ver a Kaede nerviosa, intervino -Joven InuYasha- le dijo parándose frente a él.
El chico posó entonces su mirada en el aldeano- Alguien me puede decir donde está mi esposa¡?- lo expresó de manera que entendieran que estaba impaciente y veía a todos los hombres que se encontraban cerca en ese momento.
El mismo sujeto tomó un poco de aire -Señor... temo que su esposa ha muerto- le dijo haciendo las pausas pertinentes para no decirlo de forma agresiva y miraba al hanyou esperando su reacción.
InuYasha al oír esas palabras las repitió de nueva cuenta en su mente... -Kag...ome... muerta- se decía así mismo y por sus mejillas rodaba la primera lágrima- Mu...eeeeerta¡?- gritó de forma desgarradora y de forma espontanea tomó a aquel hombre encajándole las uñas en los brazos, agachó la mirada pero claramente se veía en él una sonrisa perversa y poco a poco levantó la mirada, sus ojos no eran dorados, ahora sus pupilas se había extendido por completo en sus ojos y se habían puesto rojos como la misma sangre -Kaede¡- dijo en un gritito ahogado sin dejar de mirar al hombre.
La mujer que ya no podía con su alma al oír aquel grito que parecía había salido de una criatura de las tinieblas y de paso el grito que llevaba su nombre se sobresaltó y casi al instante sintió una punzada que le caló hondo, se tomó el pecho con sus manos y se tiró al suelo por el dolor.
Los aldeanos reunidos se asustaron al ver caer a su sacerdotisa y corrieron para auxiliarla pero así como todos corrieron así se detuvieron, ante sus ojos el hanyou convertido se paraba frente a ellos bloqueándoles el paso -Ya era su hora- dijo de la forma más fría que podía la miró de reojo y con desprecio y levantaba al hombre con una sola mano - ¿Que Kagome murió?- preguntó en voz alta para nadie en específico -¿Como fue?- les preguntó a todos mientras les clavaba la mirada.
Los hombres estaban demasiado petrificados como para hablar pero una mujer al ver el desastre se acercó- InuYasha... - le dijo con molestia, los hombres le abrieron paso - ¿Que crees que haces?- le preguntó de la misma forma haciendo gestos de desprecio hacia el chico.
-Ki...Kikyo- dijo de forma pausada y casi al instante soltó al hombre que asía fuertemente y de forma progresiva volvía a su apariencia normal.
Fin del capitulo... Gracias por leerme
Bianca nwn/
