Los personajes no son míos pero la historia si n.n Perdonen la tardanza pero trataré de escribir por lo menos tres capis a la semana. gracias a los que me siguen, espero que les guste, disfruten de éste capitulo
ooo- Narración
ooo- Historia
-: Diálogos
/La mascota de Tatsunoko... ¿Kagome?/
Bosque
El chico peliplateado corría cada vez más rápido pero había subestimado la cercanía de la montaña y aunque avanzaba velozmente no veía la hora en que llegaría, de pronto se detuvo al percibir una pequeña risita un tanto femenina y hasta habría jurado que le era familiar y miraba hacia todas direcciones en posición de ataque poniendo su mano derecha sobre la espada que colgaba de su cinto -Se que estás ahí- le dijo en forma de advertencia pero no sabía con exactitud de donde saldría ya que se movía con mas agilidad que incluso el mismo, tenía suerte de oírle mover las hojas y crujir las ramas a su paso, hubo un momento en el que llegó a pensar que había más de uno. InuYasha permaneció inmóvil sin mover la mano de la empuñadura de su arma esperando el momento en que pudiese ser necesario blandirla contra aquel enemigo casi invisible.
De pronto hubo un silencio y el hanyou identificó a su rival frente de él, lograba notar que tenía el cabello negro como la noche y sentía su mirada penetrante que le causaba escalofríos -Ya te vi cobarde- bramó con furia asiéndose del colmillo de acero amenazándole con este.
De pronto el enemigo rugió cual lobo y avanzó a gran velocidad hacia él. InuYasha respiró hondo dando un paso atrás solo para evitar ser arrastrado lejos por aquella bestia, tragó saliva y parpadeó pero cuando volvió a abrirlos no había nada que se propusiera atacarle, rápidamente expandió sus sentidos y en tan sólo un segundo sintió una ráfaga de viento que hizo que sus cabellos le calaran en la cara, se protegió con los brazos y entonces ahí la vio, parada frente a él, de nuevo parpadeó para asegurarse de que no estuviese imaginándola- Kagome- dijo sorprendido y se inclinó hacia adelante para palparla con sus manos, la tocó pero ella no se movió y le miraba indiferente, fué entonces que se dió cuenta que los ojos de la chica no eran los mismos, no como los recordaba -¿Kagome?- lo dijo ahora con cierta duda y ella sonrió pero permaneció en silencio.
De pronto otra risa, esta vez más perversa sonó detrás de él, cosa que lo hizo voltear, pero no soltó a la chica -¿Quien eres?- le preguntó a la figura que veía que se acercaba.
Aquel hombre se acercó más al hanyou- Hola InuYasha- le dijo con un aire de grandeza- parece que ya conociste a mi mascota- le dijo sarcástico y sonrió mostrándole sus dientes blancos pero filosos.
El muchacho miró de nuevo a la chica que no parecía más que una muñeca puesto que no se movía, pero durante ese segundo que volteó a verla se percató que la mujer tenía un par de orejas en la parte alta de la cabeza y sus ojos habían perdido todo su brillo, además su barriga de embarazada tampoco estaba- ¿Que le hiciste maldito?- le gritó dándole la espalda a la chica para blandir la espada en contra suya.
-oh vamos no seas descortés- le dijo y se acercó sin temor tomando la espada que enseguida perdió su tamaño- permíteme presentarme- le dijo haciendo una pequeña reverencia- mi nombre es Tatsunoko- le dijo levantando la cabeza al terminar de hacer el saludo- y vengo por lo que me pertenece- le dijo y de nuevo sonrió mirando a la chica que gruñó de dolor.
InuYasha se sorprendió por el repentino sonido y miró de reojo a la mujer que yacía en el piso quejándose con puros sonidos bestiales, de inmediato el hanyou se agachó para auxiliarla pero lo único que obtuvo fué un corte en su ropa y de paso uno en el brazo que era bastante profundo- AHHH- gritó y de inmediato se retiró la manga para verse la herida.
El maléfico Tatsunoko reía de placer- es inútil, ella no te reconoce, es mi mascota y con mi mente la puedo controlar para que sienta lo que yo quiera -le dijo muy confiado y no paraba de reír.
-maldito¡- le gritó el chico mientras corría hacia él. El muchacho de cabellos oscuros miró de nuevo a la chica -ataca- le ordenó y así como se retorcía en el suelo se levantó como si nada hubiese pasado, con gran velocidad se interpuso entre el hanyou y el otro, con la mirada le penetraba los ojos al peliplateado- No te acerques a mi amo¡- le dijo en un tono gutural que helaba la sangre.
Fin del capitulo. Gracias por leerme
Bianca nwn/
