Esta historia está basada en la real creada por Rumiko Takahashi, que hasta donde yo sé es la mejor mangaka del mundo, me he atrevido a usar sus personajes pero la historia proviene de mi fría y retorcida mente.
Antes que nada, un especial agradecimiento a mi fiel lectora zabitamt1975 por estar al pendiente de mis publicaciones y por motivarme a seguir escribiendo, muchas gracias
Estén al pendiente que ya se acerca el final de ésta historia.
Narración
Historia
Cambio de escenario
-Diálogo-
/Un intento por ser libre/
El llanto de los cachorros hizo que la azabache despertara de repente, aún tenía conciencia humana, estaba oculta en lo más profundo de su cabeza, pero la tenía y el berreo de los pequeños la activaba, así que sin pensarlo, tomó a los pequeños y comenzó a amamantarlos, no le importó en lo absoluto tener que descubrirse el pecho para alimentarlos.
Después de un rato los pequeños cachorros dormían plácidamente, la apariencia angelical de éstos mantenía cautivada a la mujer que los observaba, sobre todo le llamaba la atención la de la pequeña hembra, que, a diferencia de los otros dos, machos por cierto, era peliplateada y poseía unas hermosa orejas blancas en lo alto de su cabeza, sabía que le recordaban a alguien, pero el mucho recordar le generaba dolores de cabeza intensos y cuando así era su amo enfurecía con ella. Dicho dolor era causado, puesto que, el hechicero Tatsunoko había bloqueado sus recuerdos y cuando ella intentaba recordar, éstos dolores le atacaban y sólo el hechicero podía aliviarla, para él era una forma de control sobre ella y le daba la oportunidad de reprenderla a golpes con la excusa de que había tenido un mal comportamiento.
La chica asustada intentaba no pensar en ello. Los cachorros aunque pequeños sabían reconocer lo bueno de lo malo y la hembra tenía un gran sentido del oído y cuando percibía el son del hechicero comenzaba a llorar para prevenir a su madre.
Por otro lado, a Tatsunoko le comenzaba a desesperar que esos medios demonios se la pasaran llorando durante su presencia e incontables veces quiso deshacerse de ellos, pero cuando se decidía a hacerlo, por alguna extraña razón los cachorros desaparecían. A él no le interesaba mas que tener cautiva a la azabache y lo demás vendría por su propia cuenta. Entre sus trabajos se había dedicado a embrujar gente de aldeas aledañas, monstruos que él consideraba poderosos y animales de grandes magnitudes que colocaba cerca de la cueva con el único fin de monitorear el avance del peliplateado.
-En el bosque-
El hanyou y su hermano caminaron por noches y días hasta la cueva, tardaron tanto ya que durante el camino tuvieron que enfrentarse a un par de criaturas, humanos y animales de gran tamaño pero todos tenían algo en común y ambos se habían dado cuenta de ello, tenían una marca un tanto singular en el hombro derecho y que aun cuando les cortaran una y otra vez seguían moviéndose, tuvieron que optar por quemarlos.
InuYasha se percató de algo más y desconocía si su hermano también lo había notado, pero los seres no tenían la menor intención de matarlo, sino mas bien se enfocaban en arrebatarle su espada, ésto no le había parecido tan trillado puesto que, creía que sabían que tan poderosa era su arma y deseaban poseerla.
Lo bueno de todo es que ya estaban por llegar a la cueva, sólo debían subir la montaña.
-En la cueva-
Tatsunoko no parecía desesperado porque aunque había derrotado a todos los enemigos que le había impuesto aún tenía un arma que sabía que el hanyou no se atrevería a destruir -¿Estás lista para proteger a tu amo, mascota?- le preguntó mientras se encontraba afuera mirando hacía abajo observando el avance del peliplateado y la del otro demonio que venía con él.
La mujer salió de entre las sombras con la cabeza agachada, sus cabellos le caían por los hombros y algunos otros tapaban su rostro -Si amo- dijo sin ningún rastro de sentimiento en su voz y lentamente levantaba la cabeza dejando ver que su aspecto había cambiado de forma radical, sus ojos tiernos ahora eran completamente negros y sin brillo, sus dientes prefectos no eran más que colmillos amarillentos y chuecos y sus dedos tenían enormes uñas negras que simulaban garras, su apariencia era aterradora y escalofriante a la vista, incluso un poco bizarra ya que se encontraba por completo desnuda, se acercó velozmente a aquel hombre y le miraba sin rastro de miedo, solo demostraba seriedad e impaciencia, en su cara anteriormente fina se dibujó una macabra y oscura sonrisa en un intento por demostrarle a aquel sujeto que estaba lista.
El sujeto asintió. La bestia gruñó y desapareció de ahí en cuestión de segundos
Fin del capítulo... Gracias por leerme.
Bianca nwn/
