Llego e día domingo, Helga estuvo muy a gusto en la casa de huéspedes pero tenía que ir a casa a ver si sus padres ya habían vuelto para poder pasar la navidad con ellos.
-Eleonor! Porque te vas? Todavía no es seguro el enemigo seguramente aun ronda por ahí y no es seguro para ti salir sola, KIMBA! Acompañará a su guarida, protegeremos a Elena princesa de Troya.
-Gracias mi general, no se preocupe tendré mucho cuidado para que no me atrapen-Helga hizo una señal como de soldado.
-Hey Helga no le des cuerda –Arnold estaba divertido por las ocurrencias y más por cómo se llevaba Helga con sus abuelos.
Caminaron hasta la casa de la rubia una vez en el pórtico, Helga vio que su familia había regresado ya que vio de inmediato el auto de Bob, así que siempre si iban a estar con ellos en navidad por lo que se despidió de Arnold.
-Bueno Geraldine, feliz navidad! Veo que ya está aquí tu familia – Dijo mientras le entregaba su mochila
-Sí, muchas gracias Arnold por todo – Helga se acercó a él y le dio un beso en la mejilla en muestra de su agradecimiento
Arnold se sonrojo
-Por nada….jejeje….eh…Hell….oye me preguntaba…si tal vez…..tú… ¿quieres salir conmigo mañana? – Vaya esta mujer sí que lo pone de nervios pensó Arnold
-Claro que si cabeza de balón, además tengo que darte tu regalo – Helga había trabajado en eso y decidió darle algo especial
-Bien entonces, mañana ¿vengo como al medio día está bien?
-Si como sea Arnoldo – Ahí estaba de nuevo la ruda Helga
-Bien como tú digas Helga – Pero esta vez arnold le dio un beso en la mejilla y se fue.
Helga quedo en shock por un momento y después se formó una sonrisa en su rostro e ingreso a su casa. Cuando entro lo primero que escucho fue a Bob peleando con Miriam pero esta vez era algo diferente porque escucho a Olga.
Se acercó y alcanzo a escuchar parte de la discusión.
-¡COMO ES POSIBLE OLGA! – Miriam se escuchaba muy enojada
-¡TE DESCONOZCO COMO HIJA MIA, CRIMINAL! OLGA TODO TE HEMOS DADO Y TU NOS PAGAS DE ESTA MANERA, TIENES UNA DE DOS NIÑA O REGRESAS AL INTERNADO O TE QUEDAS AQUÍ O LA ULTIMA OPCION TE LARGAS CON EL BUENO PARA NADA ESE PERO TE OLVIDAS DE TU FAMILIA, DECIDE! – Nunca escucho a su padre gritar de esa manera.
-Sabes algo Bob, nunca has sido un buen padre, no sé porque ahora te preocupa tanto con quien estoy o con quien no, e incluso ni siquiera eres un buen padre porque no recuerdas que tienes una hija pequeña QUE NI SIQUIERA SABES DONDE ESTA PORQUE SOLO TE FUISTE DE VIAJE CON MI MAMA SOLO PARA IR Y VIGILARME POR DIOS! – Helga no podía creerlo Olga fue muy dura
-Qué bueno que lo hicimos, porque así nos dimos cuenta de que nuestra hija andaba con un vago
-TU NO TE METAS MIRIAM, QUE ERES PEOR QUE PAPA –Olga grito lo más que pudo –Y si quieren que me quede con ustedes lo hare pero ya DEJENME EN PAZ
-Si claro que te quedaras con nosotros Olga, pero no aquí nos mudaremos a Londres que no te creas que no sé qué el idiota ese, es de esta ciudad, así que no me quieras tomar el pelo, ¡nos iremos! –Bob se oía muy molesto
Helga decidió intervenir porque ya no soportaba oír más y no meterse.
-Papa no me voy a ir –Olga estaba ya llorando
-¿Qué es lo que pasa aquí? –Helga hizo la pregunta que la estaba matando de la curiosidad
-Querida, mi niña no pasa nada porque no mejor subes a tu habitación –Extraño Miriam me hablo ¿dulce?
-Si Helga se buena niña y ve a tu habitación tenemos que arreglar algo con Olga
-Soy Hel…..un momento ahora si recordaste mi nombre papa
-Claro ¿qué crees que soy idiota para no saber cómo se llama mi hija?
-Bien padre pero no me iré a Londres y si no hay más opción me iré a vivir con William –Olga enserio lloraba
-Claro que no jovencita, yo te necesito, hay algo que quiero que hagas Olga, mira hay un inversionista que ya es bastante mayor, pero no está casado y quiere que hagamos un trato y pues en el entra una oferta de matrimonio, no puedo comprometer a Helga porque es tan solo una niña, entonces tu deberás casarte con el Lic. Sammuel y después de que extendamos los localizadores puedes dejarlo, no se simulamos tu muerte o yo que sé ¿qué te parece?
-Esto es un asco, ¿Qué te pasa Bob? Es tu hija, no la puedes vender –Helga soltó lo que pensaba
-Tú no te metas Helga que no es contigo, ah por cierto no quiero que sigas viendo a ese tal Alfred, no me gusta ese muchacho para ti, es mas ya tengo a tu prometido de tu misma edad y que es hijo de un empresario millonario, te encantara, vendrá esta noche –Bob estaba feliz.
-Su nombre es Arnold papa y no dejare de verlo porque él es mi amigo, tampoco quiero que me andes ofreciendo con cualquier desconocido solo por el cochino dinero, así que olvídate porque no voy a estar de acuerdo nunca ¿lo entendiste?
-No era una petición, eres menor de edad y harás lo que te diga, volviendo a ti Olga te casaras dentro de un mes, así quieras o no, es por el bien de nuestra familia hija, así que deja de quejarte
Olga solo lloro más que antes, daba pena verla así, me acerque a ella y la abrace, ella se quedó sorprendida pero aun así me correspondió el abrazo.
Olga aun así preparo la cena y se quedó con nosotros la noche de navidad, aun así yo la vi muy pensativa tal vez algo tramaba.
Antes de las 11 de la noche llegaron los invitados de Bob, mi madre me obligo a ponerme un vestido color verde esmeralda, pegado a mi cuerpo, con una cinta de color rosa en mi cintura y sin mangas, me soltó el cabello y me puso una diadema de color rosa con unas piedras de cristal. Y unos zapatos de tacón chico de color verde igual que el vestido y con rosa claro.
Cuando baje los invitados de mi padre ya estaban ahí, respire hondo varias veces para no parecer muy grosera aunque me era imposible, pero cuando entre a la sala, casi me desmayo de la sorpresa…..Alan estaba ahí.
-¿Qué haces tú aquí? –Dije dirigiéndome a Alan quien solo me sonrió maliciosamente
-Feliz navidad también para ti Geraldine –Se trató de acercar a mí pero yo simplemente me fui a la cocina a esconderme detrás de Olga.
-¿Que pasa hermanita bebe? –Olga me vio realmente preocupada, lo que me hace pensar que cara de susto puse para sacar a mi hermana de su propio mundo y fijarse en mí, con cara de preocupación realmente.
-Nada….de verdad…es solo que….ese niño es un idiota –Dije enojada
Olga no dijo nada solo me permitió quedarme ahí, aunque se tuvo que enfrentar a mi madre quien me estaba ordenando a que fuera con Alan pero Olga le dijo que no porque yo le estaba ayudando a hacer la cena y que yo me quedaría ahí con ella.
Bueno esto duro poco porque pronto estuvo la cena y Bob me puso al lado de Alan, a pesar de las protestas de Olga.
-Cállate Olga, Helga tú te sentaras aquí, así se podrán conocer más, aunque se me hace increíble estando en la misma escuela, en el mismo salón y no se hablaban que extraño –Toma asiento al lado de Miriam y el papa de Alan.
Olga se sentó al lado mío pero también ella tenía un problema a su lado estaba el que sería su futuro esposo Bob también lo invito.
-Lo que pasa Sr. Bob es que Geraldine siempre esta con un niño cabeza de balón quien nunca se le despega –Dijo el maldito de Alan
-Es tu amigo Alfred ¿verdad Helga?
-¡NO!
-No me mientas jovencita –Bob la miraba con furia, en ese momento el teléfono sonó.
-Si diga –Contesto Bob
-Buenas noches Sr. Pataki ¿esta Helga?
-No, no se encuentra Arnold y te voy a pedir que no le vuelvas a marcar ni a buscar, es más ALEJATE DE MI HIJA –Bob colgó
Helga estaba a punto de llorar del coraje, como se atrevía a tratar así a Arnold.
-¿Por qué le respondiste de esa manera Bob? –Helga trato de controlarse para que las lágrimas no salieran
-Ya te dije por qué Helga y es más vamos a arreglar esto de una vez ya que hemos terminado de cenar.
-Muy bien Bob, te escucho –Dijo Sammuel
-Bien Olga y tú se casaran para el 24 de enero del próximo mes, la boda debe de ser aquí, ya que es el lugar donde vivimos desde siempre, y por lo que me comentaste no te preocupes, te aseguro que si lo es.
Helga no entendió eso último que si es ¿Qué? Se referían a Olga.
-Muy bien siendo así Bob, entonces acepto el trato, así que –Se acercó a Olga y le dio una cajita pequeña que el mismo abrió.
Era un anillo de compromiso de oro con un corazón de piedra, Olga ni siquiera se dignó a mirar ni el anillo ni a Sammuel tal vez esto lo noto Sammuel pero no le importo porque saco el anillo y tomo la mano de Olga y se lo puso donde era.
-Bien, en cuanto a Helga…-Helga reacciono hasta oír su nombre
-Bien Bob, ambos son pequeños pero yo creo que ya pueden comprometerse desde ahorita ¿qué te parece?, su compromiso puede quedar desde ahorita y estipulando que cuando cumplan 18 ambos, se casaran, ninguno de los dos tiene la necesidad de ir a la universidad, yo le dejare todo a mi único hijo Alan y Helga no tendrá de que preocuparse más que de darnos nietos jajajajaja ¿no crees? –dijo el padre de Alan
-Por supuesto, entonces a partir de ahora somos consuegros entonces ¿eh? –Dijo Bob dándole un pequeño abrazo al padre de Alan
-QUE!? No por supuesto que no yo no acepto Bob –Helga estaba más que furiosa
-Por supuesto que si aceptaras niña es una orden, además a partir de ahora quiero que pases más tiempo con Alan, no puedes salir si no es con él, ni siquiera con tu amiguita Phoebe.
Increíble mi padre se acuerda de mi nombre y hasta el de mis amigos en esta ocasión ¿qué le pasa?
-Ya escuche suficiente, mejor me voy…. –Antes de terminar la frase Alan hablo
-Sr. Pataki, creo que es muy pronto pero tengo el anillo de compromiso para Helga, ¿se lo puedo dar, junto con un pequeño beso? –Alan sonrió se veía feliz.
Ash no lo único que me faltaba que le pasa a este idiota, no por supuesto que no, no voy a besarlo.
-Por supuesto hijo, dale ambas cosas, eso sí solo uno y rápido –Dijo increíblemente mi padre
-Bien, Geraldine, toma –Me dio una cajita de color rosa, y adentro venia un pequeño anillo
Era un anillo de plata, muy sencillo y con una pequeña piedra de color rosita en forma de corazón al igual que mi hermana, a excepción del que mío parecía de fantasía.
-No lo quiero ya les dij…
-Helga compórtate y acéptalo
Helga ni siquiera replico porque en ese momento Alan la beso, fue muy pequeño a mitad de su boca y se separó de ella inmediatamente, Helga estaba en shock, cuando reacciono dijo.
-Suficiente de esta estupidez me largo –Se levantó y corrió a la salida, solo tomo su abrigo rápidamente, antes de que alguien corriera detrás de ella, guardo el anillo dentro del abrigo, se echó a correr como nunca en la vida.
Llego a la casa de huéspedes, era lo único en lo que ella pensaba en ese niño cabeza de balón solo en eso no le importaban los asuntos de Bob ella no se casaría nunca con Alan solo para que el tuviera más dinero.
Toco la puerta y le abrió…..si era Lila
-¿Lila? - ¿Qué diablos?
-Hola Helga si viniste a ver a Arnold te aseguro que no podrá salir está muy ocupado me acaba de pedir que sea su novia y yo obviamente acepte.
-Eh!?
-Eso no es verdad Eleonor, la batalla aun continua y por mejor no entras porque aquí afuera hace demasiado frio y el enemigo sigue vigilándonos, ven Eleonor!
La abuela de arnold la jalo, ignorando la reclamación de Lila, una vez dentro vio que todos estaban reunidos ahí con arnold, lila no era la única que estaba, Phoebe y Gerald estaban ahí, tal vez por eso me marco arnold pensé.
-Hell! Qué bueno que viniste –Arnold se acercó a mí y me abrazo
No pude evitarlo más y empecé a llorar, me cubrí en el hombro de arnold quien al percatarse simplemente me abrazo más y me empezó a mover camino hacia su habitación.
-Arnold ¿vas a dejarnos aquí? Eso es muy descortés de tu parte
-Lo siento Lila pero tengo que subir, en un momento bajo, además mis abuelos los atenderán.
Una vez dentro de la habitación de Arnold, nos sentamos en el sillón, yo simplemente me recosté en su regazo y ahí me quede llorando, hasta que me quede dormida.
Arnold al percatarse de que se durmió, la cargo de manera que ella no se despertara, la coloco en su cama pero quiso quitarle su abrigo para que estuviera más cómoda, la cubrió con las cobijas, iba a poner el abrigo en el perchero cuando una cajita rosa cayo de él.
-¿Que será esto? –Susurro mientras lo abría
Lo que vio lo dejo sorprendido era un anillo, ¿de compromiso?, pero ¿cómo podía ser posible?, ¿por eso estaba llorando?, su papa dijo que me alejara de ella, será por esto.
Aunque no quería admitirlo era más que obvio que si era por eso, guardo la pequeña cajita en su bolsa del pantalón y bajo para estar otro rato con los demás.
Al día siguiente despertó, no se acordaba muy bien de algunas cosas o tal vez solo quería olvidarlas, despertó y vio que no era una pesadilla estaba en el cuarto de su amado y la pesadilla era porque sabía que había llegado ahí por algo que le paso y que era terrible.
