De repente Helga, sintió un jaloneo en la mano que tenía entrelazada a la de arnold, quien de pronto dio un grito y esto término de despertarla, vio a arnold en el piso y a Alan parado frente a ella.
-¡Te dije que no te metieras con mi prometida! –Alan jalo a Helga sin el menor cuidado
-Alan me estas lastimando –Helga trato de quitarse pero…
-Recuerdas lo que te dije, estas a punto de que se haga realidad, espero estés lista para eso.
Alan se veía muy molesto, por lo que Helga le tuvo mucho miedo, nunca lo había visto así tan molesto, su mirada muy penetrante y llena de furia, así que solo quiso arreglar lo que hizo.
-No, Alan por favor, no había pasa…quiero decir no lo hag…..-Alan la interrumpió
-¿Que no pasó nada?, estaban agarrados de las manos y el durmiendo sobre tu hombro, dime ¿qué paso?, que acaso no ve tu anillo –Trato de tomarla de la mano, pero ella no lo dejo.
-Helga, porque quitaste tu mano, enséñamela ahora.
Helga solo le negó con la cabeza estaba asustada, Alan hizo caso omiso y la tomo por la fuerza.
-Me lastimas ¡Auch!
-La estas lastimando ¿que no oyes? –Arnold trato de quitarlo pero Gerald lo tomo de la mano
-No lo compliques más viejo
-¿Qué rayos es esto? Helga ¿Por qué tienes un maldito anillo más en esta mano, ¿Quién te lo dio?, no me digas el tarado este verdad, pues dámelo, ahora mismo me desharé de él.
-No! Alan por favor, ¿porque no hablamos en privado?
-mmmm no lo sé, con una condición
-¿Cuál es?
-Te la diré en privado
-Está bien ¿vamos? –Helga estaba devastada pero por lo menos consiguió tener a salvo su tesoro
-Si pero te lo diré en el Hotel, porque tienes que ir con el idiota ese, mira por ahora no hare nada no marcare a tu padre pero más te vale que hablemos en el Hotel, en un rato ya oscurecerá, te esperare, ¿Ok?
-Ok
Llegaron al Hotel, y el profesor Simmons, dijo que las niñas dormirían en una suite juntas (había camas suficientes y el cuarto era bastante amplio y con un baño para ellas. Y los hombres también dormirán todos juntos y será en la suite de al lado, mientras que el profesor y el director wartz dormirán en la suite que estaba del lado de los niños.
En la suite de las niñas.
-Helga que lindo prometido tienes, ¿verdad que si niñas?
Lila no había perdido ni un minuto desde que se enteró del compromiso, que seguramente Alan fue el chismoso.
-¿Cómo qué lindo Lila? Prácticamente la están obligando y condenando por el resto de su vida, eso no tiene nada de lindo –Dijo Rhonda, quien al enterarse de la versión de Helga, dejo de burlarse de esto.
-Di lo que quieras Rhonda pero es súper lindo, bueno por lo menos yo no me he comprometido aun, pero arnold y yo ya somos novios, ¿Cómo ven?
Eso es imposible! Me dije mentalmente
-¿Desde cuándo tus sueños son realidad, Lila? –Phoebe lo dijo con el mayor odio posible
Lila no respondió, disfrutaba mi cara de dolor. Mientras en el de los niños.
-Ya basta Alan déjalo en paz –decía Gerald
-Pero porque es la verdad Geraldine me dijo que me ama antes de que nos besáramos en el avión, porque crees que fue el beso Arnold?
-Tal vez de miedo a que le pasara algo a cierta persona –Dijo Gerald
-No hablo contigo Gerald Johanssen –Como es posible que sepa….pensó Alan.
-Solo ya deja en paz a Arnold –Jalo a arnold lejos de ahí
En la noche, Helga recordó que Alan le dijo que lo encontrara en el balcón que había en el piso de las suites, así que se puso las sandalias y una bata de la pijama, (era un camisón rosa fuerte) la bata del mismo color y salió.
Alan también salió, pero arnold se dio cuenta ya que no podía dormir, al igual que Gerald, se disponía a perseguirlo pero alguien lo detuvo.
-¿Qué haces viejo, a dónde vas?
-Gerald, tengo que ir y ver que no le haga nada a Helga.
-Hermano si vas meterás en problemas a Pataki, hay algo que debo decirte –Le comento lo que escucho en el avión, arnold estaba sorprendido
-Con mayor razón debo ir
-No arnold si estas lejos estoy seguro de que Helga lo podrá controlar como suele hacerlo, por lo menos más si no estás presente tú.
-No lo sé….-se quedó intranquilo
Mientras tanto en el balcón….
-Bien y dime ¿cuál es la condición?
-Dejare que te quedes con ese anillo y convenceré a tu padre para que te deje salir más aunque no sea conmigo, así mismo dejare de perseguirte por toda la escuela y dejare que hables con tus amigos pero….
-Si no podía ser tan bueno para ser verdad.
-Déjame terminar, pero tú debes de decirle a Arnold que no lo amas, que todo lo que dijiste fue una mentira que nunca jamás estarías enamorada de un idiota como el, lo que sea pero quiero que lo lastimes, si no ya sabes que pasara, uno le diré a tu padre lo que paso, lo cual ocasionara nuestra partida a New York, segunda la vida de arnold estará en juego, y la tercera el anillo se ira al vacío de la selva, así que dime ¿qué decides?
-Digo que no estoy, de acuerdo, debe de haber otra forma de llegar a un acuerdo y…..
-No pequeña es eso o nada
-….
-Geraldine tengo sueño así que apresúrate
-Está bien….yo….hare eso –Helga sintió que algo le atravesaba el corazón
-Bien tienes estos días para decirle eso, entre más rápido mejor, ¿No crees?
Phoebs había escuchado todo, porque no quería dejar sola a su amiga con ese idiota pero nunca se imaginó esto, ella estaba escondida para no ser vista por ninguno de ellos.
A la mañana siguiente, todos estaban reunidos desayunando, Helga quiso apresurar las cosas y le pidió a arnold ir a pasear para decírselo.
En las sendera cerca ya de la selva, estaban los dos rubios, los demás los buscaban ya que el profesor Simmons dijo que ya se debían de ir para la excursión.
-Arnold….yo…creo que…..digo que yo no…..te…te….-Helga no sabía cómo decírselo
-Helga antes de que continúes hay algo que quiero decirte, porque quiero tu ayuda
-Ah! ¿Si? Y ¿Qué es?
-Recuerdas que quería venir a San Lorenzo, bueno tu hiciste esto posible y quería agradecértelo y explicarte porque deseaba tanto venir a este lugar, la razón es que yo….
-Ya lo sé arnold, estás buscando a tus padres en esta selva donde se perdieron.
Arnold abrió los ojos de la sorpresa
-¿Cómo lo sabes? ¿Nunca te lo dije o sí?
-No, nunca lo mencionaste, pero yo te…..digo yo me entere por ahí, creo que tu abuela menciono algo, si, fue ella
-Vaya no recuerdo que mi abuela escuchara de mis planes fui muy cuidadoso con eso.
-Bueno y que tengo que ver yo cabeza de balón
-Quiero que me acompañes a buscarlos, ¿sí? X favor
-Bueno…yo…..está bien –Helga escucho ruido y aparecieron Phoebs y Gerald
-Nosotros vamos –Dijeron al unísono.
-Bien, pero tenemos que irnos ya, antes de que los demás se den cuenta –Comento Arnold
-Viejo pero llevas lo indispensable, nosotros no traemos nada –Gerald se veía un poco molesto
-No pero….-de pronto arnold se callo
Todos miraron hacia donde el observaba, había un hombre que le estaba haciendo señas para que se acercaran, arnold vio a sus amigos, quienes asintieron de manera desconfiada pero con curiosidad, ¿el hombre los conocía?
Era un hombre de estatura mediana, de cabello castaño, moreno, venía con un short y camisa café, tenis y traía una mochila y un sombrero para cubrirse del sol.
-Hola, tú debes de ser arnold, ¿Verdad?
-¿Cómo lo sabe?
-Soy Eduardo, amigo de tus padres, has crecido mucho Arnold –Eduardo le extendió una mano, arnold se la estrecho aun un poco desconfiado
-Bien niños, déjenme decirles que no es bueno andar por la selva ustedes solos, ¿Qué hacen aquí?
-Sr. Eduardo vine a buscar a mis padres
-Pero Arnold, nosotros los hemos buscado por años y no los hemos encontrado, no tenemos ni el menor rastro de los ojos verdes, pensábamos que si los encontrábamos a ellos, encontraríamos a tus padres.
-Si pero yo tengo un mapa, que indica donde podrían estar los ojos verdes, por eso vine.
Eduardo pareció pensarlo unos minutos y entonces dijo...
-Bien entonces, yo los acompaño, ¿les parece?
-Claro que si Sr. Eduardo, será más rápido, ya que aunque tenga el mapa de mi padre no se andar en la selva.
-Bien, necesitamos provisiones, mi casa esta acá y podemos tomar las cosas que necesitamos, tengo mi casa de campaña pero solo tengo una, ese será un problema –Se quedó pensativo
-No se preocupe, yo traigo la mía y podemos dormir ahí, nosotros –Dijo Arnold
-De acuerdo, entonces debemos darnos prisa
Se dirigieron a la casa de Eduardo para tomar todo lo necesario para su búsqueda, en cuanto salieron, vieron que había algunos de sus compañeros ya por ahí, incluyendo a Alan y Lila.
-Helga, por fin te encuentro preciosa estaba preocupado y ya casi le hablaba a tu padre, lo bueno es que ya te encontré, ¿Nos vamos?
-Lo siento Alan, pero no puedo, vamos a ir a otra parte, regresa….regresen al hotel, yo….bueno quiero….quiero ir con Phoebs –Helga obviamente mintió
-Bueno pero entonces yo te acompaño, adonde tu vayas yo iré. –dijo Alan y se acercó a ella y la tomo de la mano
-Niños aquí están, que alegría me da de que estén sanos y salvos, ahora volvamos al hotel que el director no se ha dado cuenta que no estaban y no deseo que lo haga, si no mi empleo estará en juego….jejeje –Dijo el Sr. Simmons muy intranquilo
-Sr. Simmons puedo hablar con usted un momento –Dijo Helga
-Claro Helga
Una vez separados del resto de los demás.
-Mire Sr. Simmons, quiero que deje que Arnold se vaya a buscar a sus padres ya que pueden estar en alguna parte de esta selva, por favor no le pasara nada, Eduardo conoce el lugar y era amigo de sus padres, lleva años buscándolos pero Arnold tiene un mapa que su padre guardo, con el cual podrían encontrarlos rápidamente –Dijo Helga sin rodeos
-Pero Helga no puedo dejar que se vayan así pued….
-Por favor Simmons, arnold lleva años queriendo tener a sus padres, por favor
-Está bien Helga, pero creo que tengo una idea
El Sr. Simmons no dijo más a Helga y se acercó a los demás.
-Muy bien Sr. Eduardo ¿verdad?, tengo entendido que puede darle un recorrido a los niños por la selva, por lo que voy a permitir que algunos de ellos vayan, siempre y cuando yo pueda ir también, entenderá que me quedaría muy intranquilo que todos mis alumnos vayan y yo quedarme aquí, ¿verdad?
-Claro comprendo –Dijo Eduardo
-Muy bien por lo tanto yo me iré con Eduardo, arnold, Gerald, Helga y Phoebe, los demás pued…..
-No señor Simmons ¿Por qué solo ellos? Además tengo que ir a cuidar a mi prometida
-Si yo también quiero ir Sr. Simmons quiero ver la selva habrá muchos insectos ahí –Dijo Nadine
Los demás niños (algunos mas) replicaron también.
-Bien muy bien niños, los que quieran venir pueden venir, ¿les parece? Pero el resto regrese al hotel con el director wartz si pregunta por el resto díganle que fueron a una exploración y que ustedes prefieren hacer el itinerario que teníamos ¿ok?
Los que se fueron, eran Arnold, Gerald, Phoebe, Helga, Alan, Lila, Nadine, Rhonda (convencida por Nadine), Curly, Sid, Stinky y Harold (estos últimos por el reto u orgullo de no quedar como niña miedosa jajajaja)
Emprendieron el viaje, adentrándose a la selva sin imaginarse lo que pasaría dentro de esta, ni lo que encontrarían en ella.
