Estuvieron caminando por un largo rato por la selva, (habían ido por mas provisiones y otra casa de campaña antes de emprender el viaje) ya llevaban un rato caminando, por suerte no habían encontrado ningún obstáculo hasta el momento.

En ese momento empezó a oscurecer y todos ya estaban cansado aunque el primero en quejarse fue..

-Tengo mucha hambre -Dijo Harold

-Nadie te obligo a venir niño rosa y ya cállate es la quinta vez que dices eso ya me tienes harta o te callas o te las veras con betsy y los cinco vengadores

-Cálmense niños ya debemos de parar no cree Eduardo, además no tardara en oscurecer. -Dijo el Sr. Simmons.

-Sí creo que aquí será un buen lugar para descansar y comer algo –Dijo mientras se quitaba su mochila

-Bien solo traemos 3 mochilas de acampar….mmmm como nos acomodaremos –Se dijo a si mismo el Sr. Simmons

-Sr. Simmons, la tienda que yo traigo es amplia podríamos caber casi todos en ella –Dijo Arnold señalándose a sí mismo y sus amigos.

-Creo que si podría ser arnold, en fin vamos a ver –Simmons se puso a hacer la casa de campaña que el traía

Empezaron a levantar las otras dos casas de campaña, una vez terminadas empezaron a juntar la leña recolectada, prendieron fuego y empezaron a calentar las latas de sopa y frijoles que traía Eduardo, después de comer empezaron a platicar amenamente todos, poco a poco se fueron yendo a dormir (en la casa de campaña del Sr. Simmons se durmieron las niñas, en la de arnold los niños y el da de Eduardo estaban él y Simmons.

Ya era la una de la madrugada, una chica rubia decidió salir ya que no podía dormir, camino un poco, no alejándose mucho de campamento, cuando de pronto vio una sombra en forma de cabeza de balón, se acercó a él y sin decir nada se sentó en el mismo tronco. Así pasaron unos minutos en silencio, arnold se había ya percatado de la presencia de Helga.

-Sabes Hell, no sé si esto sea una buena idea, a decir verdad no sé si están con vida, mucho menos se si no va a ser peligroso que ustedes estén aquí, quiero decir…yo…no quiero que nada malo les pase –Arnold agacho la cabeza tristemente

-Oye Arnoldo aquí tú el señor positivismo, así que ahora no te eches para atrás, mira ya estamos aquí y no hay nada que perder, debemos de seguir adelante, además seguramente tus papas están vivos y estarán contentos de que tu hayas venido.

-Ya lo sé pero tengo miedo, también porque si están con vida entonces, ¿Por qué no regresaron conmigo? ¿No les importe? ¿Me abandonaron? ¿Tal vez ni siquiera me…. –No termino porque Helga lo interrumpió

-¡Basta arnold!, nada de eso es verdad y lo sabes, así que deja tus miedos a un lado, ellos están vivos y se alegraran de tenerte tanto que regresaran contigo a Hillwood para ser la familia que debieron ser…ellos te aman –Helga se puso triste.

No era por el hecho de lo que dijo sino más bien que quisiera decir lo mismo respecto a sus padres, su madre y su padre solo les estaba importando el dinero, ¡cochino dinero! Eran tan superficiales, huecos y materialistas que solo con eso eran felices o pensaban serlo sin importarles la felicidad de sus hijas.

-¿Geraldine estas bien?

-¡Ah!..Si claro que si cabeza de balón –Le dijo sonriéndole

-Nunca me has dicho porque….bueno no me has hablado mucho de tu familia, siempre que toco el tema tú lo cambias y quiero saber ¿Por qué?

-Porque no hay nada que contar, tengo una madre alcohólica, que si no está durmiendo por su cruda del día anterior, está durmiendo por así decirlo después de su borrachera, y tengo un padre que se cree el rey del mundo y en su mundo solo es él y más el, y una hermana que fue tan sumisa y estúpida para dejarse casar con un completo desconocido millonario solo para que Bob haga negocios con él y así extender sus localizadores.

-No hables así de tu hermana, creí que su relación ya estaba mejor –Dijo arnold, como hablándose así mismo

-Claro que no, ¡Criminal! Arnold te pareces a Phoebs, bueno si quiero a mi hermana….digo al final de cuentas es la única….la única que notaba que existía…la que por lo menos me hacía un desayuno decente para la escuela cuando estaba en casa ya que Miriam solo sabe ponerme crema de afeitar –Dijo Helga triste

-¿Entonces?

-Me moleste por los arreglos de Bob tanto para ella como para mí, pero más me molesto que ella dependiera de un tarado para no casarse con Sammuel, sé que ella lo amaba pero si no se quería casar….bueno yo esperaba un ejemplo más fuerte en ese aspecto…no se…que fuera contra Bob y así también me salvara…..creo que soy ilógica, pero también esperaba que ella discutiera por ambas –Dijo Helga suspirando –Pero no lo hizo y me decepciono, no lo hizo por ella porque ella dependía de alguien, y si no lo hizo por esa razón menos lo haría conmigo por más que me quiera.

-¿Entonces tu molestia con Olga es solo porque no es fuerte?

-Así es Arnoldo, me molesta que sea tan débil cuando Bob da órdenes.

Un silencio los cubrió nuevamente, arnold no sabía que decir por un lado Helga tenía razón, pero por otro no le agradaba que la relación entre hermanas fuera tan distante, ya que si él hubiera tenido un hermano quisiera que su relación fuera muy cercana, tal vez sentía eso porque eso deseaba al igual que le pasaba con sus padres.

-¿Helga?

-Dime

-¿Por qué dejas que Alan te amenace?

-No se dé que hablas

-Si lo sabes, él te amenaza con lastimarme, por favor Helga somos unos niños, no creo que pueda hacerme gran daño a…

-Si solamente te mandaría al hospital, con algún golpe fuerte, o romperte el brazo, las piernas, ¿qué daño provocaría si te dieran un mal golpe verdad? Y eso sin mencionar que Wolfgang esta de su parte enton….

-Vamos Helga tampoco soy manco

-Arnoldo nunca has peleado, bueno a excepción de la vez que tu abuela te entreno, pero me refiero a que nunca has sido violento.

-No importa puedo defenderme solo, y quiero por eso que dejes de estar tan complaciente con Alan.

-…..

-¿Entonces?

-No lo sé, además no se ni de que hablas

-Lo que tú digas Helga, solo piénsalo –Dicho esto se dispuso a ir -¿Nos vamos?

-Si como sea, vamos

Al día siguiente, desayunaron y se fueron de nuevo caminando por la selva, arnold iba adelante con Eduardo para que ambos vieran el mapa e indicando el camino a los demás, de pronto vieron un templo, se veía abandonado pero decidieron ir ya que se suponía que ahí estaba empezando la aldea de los ojos verdes según el mapa.

-Si esto está bien aquí ya debería de haber alguna persona de los ojos verdes –Murmuro Eduardo.

-Si pero resulta que no hay nadie, mejor hay que irnos –Dijo Helga un tanto nerviosa ya que el lugar no le parecía nada agradable

-Espera Helga debemos de ir e investigar –Dijo Arnold

Arnoldo como siempre y su espíritu de aventurero, pensó Helga

Pero lo malo empezó en ese momento ya que vieron salir hombres demacrados con armas en mano (como hachas y palos supuestamente pero tenían una forma no común como las ramas cuando caen de los arboles), estos hombres se iban acercando a ellos y empezaron a hablarles de manera extraña ya que no entendían nada, pero cuando estos alzaron sus armas, entendieron la advertencia y salieron corriendo.

Todos corrieron por todos lados, unos hacia la izquierda, otros a la derecha, corrieron lo más que pudieron darles las piernas hasta que los hombres ya no los seguían ¿O nunca los siguieron?, pero ahora estaban separados, Rhonda, Curly, Harold y Sid estaban por un lado.

-Hay no y ahora ¿Qué haremos?, no sabemos dónde están los demás y no traemos ni campaña ni comida, ¡VAMOS A MORIR! –Rhonda grito

-Tranquila mi pichoncito todo estará bien siempre y cuando estés conmigo

-¡Rayos! Y yo ¡tengo mucha hambre! –Exclamo Harold como siempre -¡MAMA¡ VOY A MORIR

-Tranquilos creo que vi a los demás correr en esa dirección será mejor ir, ¿Qué les parece –Sid señalo para el otro lado

Todos asintieron ya que no tenían una mejor idea, así que se dirigieron hacia el lugar señalado, mientras tanto….

-¡Recorcholis! ¿Dónde estarán los demás?

-¡Genial! Ahora no podre cuidar de Helga –Dijo Alan –Y de todos me tenía que tocar perderme exactamente contigo Stinky.

-Yo no elegí tampoco estar perdido contigo, además de que jugaste sucio por Helga.

-Nunca estuviste en el juego en realidad tarado, pero ese arnold sí que si está en el juego, tengo que encontrar rápido a Helga no me gustaría que estuviera perdida con el.

Empezaron a caminar hacia la dirección contraria donde habían corrido. Mientras tanto del otro lado de la selva.

-Hay arnold gracias por esperarme –Lila se abrazo a Arnold, lo cual puso furiosa a Helga

-Lila por favor podrías soltarme –Arnold trato de safarse pero era imposible, al menos que decidiera ser brusco.

-Bien niños ¿quienes faltan? –Pregunto Simmons aunque la respuesta era obvia

-Descuide Sr. Simmons, buscaremos a los niños, tranquilo –Dijo Eduardo tratando de tranquilizarlo

-Helga, ¿estas bien?

-Si Phoebs y ¿Dónde rayos están los demás? ¿Estas bien Geraldo?, parece que viste un fantasma

Gerald no respondio y de verdad tenia cara de susto, todos voltearon hacia donde el veía y se mostraba una silueta de un hombre al parecer, tenia ojos rojos y parecía que eran hechos de sangre, al parecer no estaba tocando el piso, tenía un gran bastón con una piedra de color rojo y que hipnotizaba, de pronto toco el piso con sus pies y empezó a caminar hasta ellos, cuando estuvo cerca ellos pudieron verlo mejor, era un hombre si pero este hombre daba miedo, su cara mostraba la maldad del mundo, sus ojos mostraba la sangre que se derrama en una enorme guerra mundial, su cabello negro como la oscuridad sin luz de luna, y sus manos parecían garras.

Todos quedaron expectantes ante la imagen, (Helga en especial) salieron del trance hasta que Eduardo grito.

-¡Es la sombra!

No sabían que era la sombra pero sabían que significaba peligro por el grito de Eduardo asi que reaccionaron y quisieron correr, pero Helga no se movía, al parecer la tenía atada con cadenas invisibles, ya que arnold al acercarse a ella noto que Helga tenía la vista perdida en dirección a ese bastón.