Ya había pasado un año desde que arnold se fue, Helga no sabía hasta cuanto más aguantaría esta agonía de estar sin él, no sabía qué hacer, un año sin su amado, un año soportando a sus padres y peor aun soportando al idiota de Alan.
Por suerte Alan y ella no estudiarían juntos en un buen tiempo, sus padres querían volver a Londres por lo que por lo menos un tiempo estarían sin la presencia molesta de él.
Su padre quiso obligarla a ir a Londres con la familia de Alan, quienes se irían para finales de julio, que es cuando el terminaría la primaria, al parecer tenían planeado solo ir a arreglar unos asuntos y empezar a expandir los localizadores de su padre pero aun así ella se negó rotundamente a dejar hillwood, le dijo que no quería dejar a Miriam, y como ella estaba alcoholizada la ayudo diciendo que la amaba y no quería separarse de ella, cielos Miriam puede ser mejor madre con el alcohol que sin él pensó divertida.
Seguía yendo a la casa de huéspedes y ya había habido varias veces que se quedaba a dormir en el cuarto de arnold, con quien seguía teniendo contacto total con él, Gerald resulto ser un buen intermediario.
Las cartas misteriosas seguían, lo que le sorprendía era que supieran exactamente esa persona cuando estaba triste, el día exacto cuando lo estuvo, cuando no había comido por culpa de Miriam, hasta cuando estuvo paseando a Abner y tropezó haciéndose daño.
A veces estaba paranoica porque creía que la seguían a todos lados, pero se trató de calmar y tomar al enamorado secreto como un dulce amor platónico.
Algunas cosas habían cambiado, obviamente lila no la soportaba y siempre la estaba molestando e incluso se atrevió a decir que arnold le estaba escribiendo a ella y que en cuanto llegaran ellos estarían juntos, en primera instancia caí en sus burlas pero después Gerald me dijo que no creyera una palabra porque arnold si quería escribirle a alguien extra le mandaba la carta a él para que se la diera a alguien como lo hizo con Phoebe, esto le sorprendió ¿para qué arnold le escribió a Phoebs? Pero por más que le pidió que le dijera que decía ella solo se negaba.
-Son secretos nuestros Hell no te enojes, no pienses mal, simplemente me pidió un favor.
Simplemente fue lo que le dijo, arnold le comentaba todo o casi todo ya que sus secretos con Phoebs y Geraldo no se los decía a ella, bien pero por lo demás le comento como trabajaban sus padres arduamente para regresar pronto lo malo es que no era tan fácil, el brote del virus ya había comenzado arrasando a la región de san Lorenzo.
Me comento que él ya tenía la vacuna para evitar que se contagiara era obvio que sus padres lo protegerían contra todo lo que me molesto fue en una carta que me envió hace 6 meses, explicándome que no volverían aun, y ahora recibo esta.
Querida Geraldine:
Espero que este bien y estés trabajando duro en la escuela, jejejeje, espero que tus padres no sean tan molestos como antes, aunque sé que dirás que pido mucho, pero espero que cambien porque eso me daría mucho gusto porque sé que a ti te haría feliz.
Bien Helga sé que esperabas que regresara ya, porque ya paso un año, cielos un año sin mi abusadora personal creo que necesito terapia, sabes creo que soy masoquista, extraño tus maltratos jajajaja, pero ya enserio mi querida Geraldine te he extrañado como no tienes idea, no sé cuánto tiempo pueda soportar más así.
Le he pedido a mis padres que ya volvamos pero por el momento no pueden los ojos verdes aún están con la brote y ellos tienen que quedarse, así que no me queda más que estar aquí con ellos.
Lo lamento Helga esperaba que ahora si para tu próximo cumpleaños estuviera ahí contigo pero creo que me temo que eso no será pronto, no te desesperes mi Cecil, por favor resiste y mi promesa sigue en pie recuérdala siempre
Atentamente
Arnold P. Shortman
No es posible que aún no puedan volver por ese maldito virus pensaba.
Como sea tuvo que seguir su vida como hasta ahora, si había aprendido a vivir sin el cabeza de balón pero aun así le costaba, con sus compañeros era un poco menos grosera, además desde su cambio los niños no la molestaban, todo lo contrario parecía que buscaran tener un momento con ella, lo cual era un poco imposible, ya que Alan a pesar de que ya no la hostigaba tanto el no dejaba que nadie se le acercara, Helga temía que los amenazaba.
El único niño cerca de ella era Geraldo y eso porque todos sabían que Phoebe era quien le gustaba, su relación de los tres era más unida, Helga y Gerald se llevaban mucho mejor y bueno con Phoebe era otra historia parecía que aún no se atrevía a declarársele.
Así siguieron pasando los meses sin ningún cambio, pero el día de su cumpleaños recibió un bonito regalo en la casa de huéspedes, donde phill y gertie le festejaron con una pequeña fiesta sorpresa.
-Feliz cumpleaños Helga –Decían Phoebe, Gerald, Rhonda (a no lo dije, Rhonda era más cercana a nosotros desde lo de san Lorenzo :D) Olga y los huéspedes.
Se la paso mejor que ningún otro cumpleaños, lo mejor fue el regalo del cabeza de balón le envió, le había mandado un collar que traía un dige en forma de la piedra del corazón de los ojos verdes.
En la carta le explicaba:
Helga este collar me fue dado por la tribu, me comentaron que es un símbolo poderoso, significa el amor que se le da a una persona especial, me dijeron que también ayuda a controlar las pesadillas (espero y funcione y tus pesadillas desaparezcan) si te das cuenta esta la mitad, esto es porque la otra mitad la tengo yo, me explicaron que así te mantienes más unido a esa persona tan especial con la que deseas estar siempre.
Por esta razón te la doy, Helga eres muy especial e importante para mí, espero y mis abuelos hayan hecho su mejor esfuerzo, me comentaron que te harían una fiesta sorpresa, así que Feliz cumpleaños mi dulce Geraldine.
Nos vemos pronto
Se puso el collar y guardo la carta, y volvió a la mesa con los demás.
Increíblemente gertie le preparo su comida favorita que incluía pastrami por supuesto, e incluso su postres favoritos, ninguno tenía fresas, increíble me conocen mejor que mi familia, esto la puso algo melancólica y feliz a la vez.
-Gracias gertie estuvo delicioso, muchas gracias a los dos gertie, phill, de verdad me han hecho muy feliz –Dijo mientras se limpiaba disimuladamente una lagrima.
-No hay de que Eleonor, pero ya no nos digas por nuestros nombres soldado, porque no mejor nos dices –Miro a phill quien asintió –Abuelos
-¿Abuelos?
-Claro pequeña, nos has venido a ver siempre y la verdad es que te hemos llegado a querer mucho y has ayudado a gertie y a mi a soportar la ausencia de arnold, y no es por eso que te lo pedimos, es solo que ya te queremos como si fueras nuestra nieta –Dijo phill acercándose a ella –Solo si tu quieres.
Helga no dijo nada estaba feliz, había encontrado una familia que aunque no eran de sangre ella los quería como si lo fueran, no había conocido a los abuelos paternos y maternos no sabía si tenía o no.
-Bien soldado ¿Qué opinas?
-¡SI! –Salto de la emoción y los abrazo a ambos que ya estaban junto a ella para recibirla –Gracias me gustara mucho tener abuelos, yo no tengo…. –Decía con un hilo de voz.
-Está bien pequeña, y nos dará mucho gusto de que aquí tengas una familia extra, y ahora si te puedo dar mi consejo mi mayor consejo –Dijo en un susurro separándose de ella un poco –Nunca comas frambuesas –Dijo esto y se fue corriendo
-Bien soldados ahora la piñata, vaquera tu eres la primera –Le dijo a Helga, nunca había roto una piñata por su cumpleaños, estaba tan feliz que esta vez no quería ni romperla quería tenerla de recuerdo.
Después de ese primer cumpleaños, esperaba con ansias ya el siguiente, se recostó en su cama, vio los regalos de los huéspedes, amigos y de sus abuelos, se sentía genial sentirse con gente que te quiere, y que no te trata como si no existieras o peor como objeto.
A la vez pensaba lo que significaba cumplir doce años y eso era lo que la tenía triste también, aparte de otras cosas, que solo faltarían 6 años para casarse con Alan.
Pedía con todas sus fuerzas que cuando se fuera a Inglaterra no regresara nunca más y el trato matrimonial entre las familias fuera cancelada.
Tres años mas tarde...
Conforme paso el tiempo Helga cambio como era de esperarse, ya no era una chica ruda pero si muy apartada de los demás, casi no sonreía no se divertía mucho e incluso aun estando con sus amigos no lo hacia del todo, esa felicidad no llegaba totalmente, había algo que le faltaba en su vida y ese era un cabeza de balón.
Por otro lado tambien la tenia asi el regreso de cierto chico, que a decir verdad se habia puesto bastante apuesto, regreso cuando Helga iba iniciando primero de preparatoria, le aviso a arnold en sus cartas del regreso de Alan, aunque nunca le puso que al principio ella se impresiono al ver a su prometido tan cambiado y apuesto estaba creciendo al igual que ella.
Tambien se encontraba triste porque eso significaba que dentro de menos de dos años ella se casaria con el, al terminar la preparatoria tambien terminaba su vida, habia suplicado a su padre durante meses o años diria yo de que rompieran el compromiso dado hace años al padre de Alan pero el no quiso.
El emporio de locarizadores iba muy bien al parecer por eso se negaba su padre, porque tanto el como Alan sabian de la existencia de varios exnovios de ella y el ultimo fue el que ocasiono el problema ya que ella continuo con esta persona a pesar de que Alan hubiera vuelto.
De los novios no le informo a arnoldo porque no sabia como reaccionaria su amado, pero ella sabia perfectamente que solo los usaba para asi tal vez desahacer el matrimonio, por obvia ella solo salia con chicos igual de poderosos o mas que Alan, para que le ayudaran pero casi todos salieron huyendo de Bob.
-Tienes que decidirte Helga -Ella volteo sorprendida y vio a Alan
Helga guardo rapidamente el relicario de arnold que estaba viendo mientras divagaba en sus pensamientos
-No se a que te refieres y ademas -Se puso de pie -No es de tu incumbencia
-Claro que si Helga, eres mi prometida -La tomo de la mano y vio los dos anillos -Arnold fue tu amor de niñez, lo comprendo, pero tu bien sabes que no puedes estar toda tu vida esperandolo ¿o si?
-No -Susurro tristemente, desgraciadamente el tenia razon, el cabeza de balon no regreso en el tiempo que le prometio y tal vez tenia razon era solo un amor de niños en ese momento
-Bien Geraldine, ¿porque no tratamos de darnos una oportunidad? -Se acerco -Mira se que no te caigo bien, pero es mejor intentarlo, al final de cuentas -La abrazo -El matrimonio entre nosotros es un hecho, ¿lo sabes?
-Si -Dijo aun mas triste porque no queria
-Entonces tratemos de conocernos -La miro -Tal vez descubramos que si sentimos algo uno por el otro, por mi parte -Vio esos labios hermosos que lo volvian loco -Te puedo confesar que me encantas y me gustas demasiado Helga y si quiero estar contigo siempre.
-El problema es que yo no...
-No digas que no -Casi sentia su aliento -Si no lo intentas ¿como saberlo?
Helga se quedo pensantiva nunca habia dado la oportunidad a Alan de que se conocieran y de que fueran amigos -Esta bien -Susurro vencida
Alan termino la distancia y la beso lo mas dulce y tiernamente que podia, ya que le encantaba y Helga lo volvia loco, ademas se habia puesto hermosa y ya no era una niña ni el un niño, la deseaba.
Cuando Helga regreso a su casa, emepezo a guardar el altar del armario y los libros de poesia dedicados al cabeza de balon, tambien se dispuso a escribir una carta con todo el dolor de su corazon decidio hacerlo ya habia tomado una decision, despues de presenciar algunas cosas y de conversaciones con ciertas personas, la habian convencido era lo mejor para el chico que amaba tanto y ella tenia que tener resignacion a su destino cruel.
-Perdoname arnold pero ya no puedo seguir asi -Dijo mientras lloraba sobre la carta que iba dirigida a Arnold -Tal vez si hubiera sido diferentes las cosas podriamos estar juntos pero no se puede adios cabeza de balon.
Quizás algun dia pero no creo -Pensó mientras dejaba la carta en el buzón.
