Artes del cerdo

Año 993, Junio

Hogsmeade

Tras un largo día de trabajo, colocando ladrillos y yendo de un lado para el otro, los dos magos y ambas brujas, llegan por fin a su hogar provisorio. Están agotados, pero felices: por fin han concretado las mazmorras. Los cuatro elfos domésticos que allí los esperan, se apresuran a atender a sus amos.

-¿Grypuffslyclaw?-pregunta Godric con una sonrisa.

-Ni loco-masculla Salazar, dejándose caer en una silla.

-No entiendo por qué no te gusta ninguno de los nombres que propongo-finge ofenderse su amigo.

-Porque son idiotas-responde con sencillez el otro.

Godric suelta una carcajada.

-Lo son, es verdad-admite-. Pero jamás se me han dado bien los juegos de palabras. Y dado que soy el único que propone, nuestro colegio se terminará llamando "Magia sobre algodones" o algo así.

Helga ríe. Luego se vuelve hacia Rowena y nota que hace rato que no habla. Parece concentrada.

-¿Estás bien, Rowena?-le pregunta.

Ella parece salir de los pensamientos en los que estaba inmersa.

-¿Qué? Oh, sí, sí-dice, aún con aire pensativo-. Estoy bien.

-¿Se te ha ocurrido un nombre?-pregunta Salazar, y casi es un ruego. Si tiene que escuchar una sola idea más de Godric, terminarán por tener el nombre más ridículo de la historia.

-Pues sí, en realidad-reconoce-. Pero no es mucho mejor que los de Godric.

-No veo como no lo sería-comenta Salazar.

-¡Ey! –exclama Godric, haciéndose el dolido.

-En serio, es…-Rowena hace un gesto de la mano-. Olvídenlo, una tontería.

-Vamos, dínoslo-pide Helga-. Seguro que nos gusta.

-Será lo mejor hasta ahora-insiste con ella Salazar.

-Bueno. Quizá no lo recuerden-comienza, un poco avergonzada por su idea-. Pero yo les conté que había soñado con un cerdo verrugoso, al que seguía y llegaba al lugar en el que ahora estamos haciendo el castillo.

-Ajá…-asiente Godric con cautela.

-Bien, pues…-se sonroja levemente-. Había pensado en… Hog Arts.

-¿'Artes del cerdo'?-repite Helga-. ¿En serio?

-Godric, ¿qué decías de Grypuff algo?-pregunta Salazar.

-¡Oigan!-se defiende Rowena-. ¡No está tan mal! ¡Suena bien!

-Sí, Rowena-asiente Salazar-. Pero no vamos a enseñarles a cerdos. Vamos a enseñarles a magos, y no precisamente sobre cerdos.

-Podríamos cambiarlo un poco, si quieren-propone ella-. Le he dado vueltas a la idea, y suena realmente bien. Se me habían ocurrido cosas como… ¿Flogarts?

-Me niego-dice Godric-. Pero qué tal… ¿Hotarts?

-¿Qué son?-pregunta Helga con una sonrisa burlona-. ¿Artes calientes?

-¿Qué se te ocurre a ti, listilla?-la reta Godric en tono bromista.

-Bueno… ¿Foodarts?

-Solo tú enseñarás cocina, Helga-espeta Godric-. ¿Duelarts?

-Nos estamos desviando de las palabras iniciales-le recuerda Rowena-: Hog Arts.

-Eso es porque son demasiado malas-susurra Salazar, aunque todos pueden oírlo.

-De acuerdo-Godric piensa unos segundos y sonríe-. ¡Hogvarts!

Salazar alza una ceja.

-No suena tan mal-reconoce.

-¿Nos lo quedamos?-pregunta Godric emocionado.

Helga se encoje de hombros. Pero a Rowena no le convence.

-¿Hogwarts?-corrige.

Todos la miran durante unos segundos.

-Solo era una idea…-se apresura a añadir, ante tantas miradas escrutadoras.

-Suena mucho mejor-afirma Salazar.

-Completamente-está de acuerdo Helga.

-Entonces-dice Godric-. Es un hecho: somos el Colegio Hogwarts.

-De Magia y Hechicería-agrega Salazar.