CAPÍTULO 9

Hace 85639854 89653948 millones de años que no actualizo la historia y me merezco un tiro en la pierna por lo menos. Pero este año ha sido complicado y he dejado fanfiction totalmente abandonado :´( lo siento mucho. Sé que este capítulo es cortito pero prometo que el próximo será más largo y mejor... o eso espero :3! xd

Buscar la felicidad es sólo otro pretexto para ser aún más infelices...

VÍCTOR P.O.V

No me apetecía nada que Jack saliera a comprar sola y menos aún después de lo de Seattle. Todavía no estaba seguro de por qué Kirtash me había hecho caso cuando le supliqué que no hiciera daño a Jacqueline, pero había cumplido su promesa... al menos hasta ahora.

Caminé sin rumbo por los pasillos de Limbhad hasta salir a la gran terraza a tomar un poco de aire. Desde arriba pude observar el pequeño bosque que se abría a mis pies y tuve un impulso de internarme en él hasta perderme de todo lo que me rodeaba. Inspiré con fuerza y bajé los escalones hasta llegar al pie del bosque y me senté en una de las ramas más cercanas para disfrutar de la tranquilidad que se respiraba allí. Notaba cómo mi magia se iba renovando y recorría todo mi cuerpo produciéndome agradables cosquilleos, era una sensación que me encantaba. Sin embargo, la paz no duró demasiado ya que la pantalla de mi móvil se encendió de repente poniéndome alerta al instante. Mi corazón se aceleró al ver que se trataba de Jack, estaría en peligro? Kirtash la había seguido hasta Dinamarca? Corrí hasta la sala del Alma y me apresuré a llegar junto a mi amiga.

El frío me golpeó en la cara nada más llegar y me maldije a mí mismo por no haber traído ningún abrigo por las prisas. Me encogí intentando mantener el calor corporal sin resultado y levanté la vista para encontrarme con los ojos esmeralda de Jack. Me sentí totalmente aliviado al verla en perfecto estado con una hermosa sonrisa en su rostro. Corrí hasta ella y la tomé de las manos para llevarla de nuevo a casa.

...

- Qué ha pasado? Cómo es que me has llamado tan pronto?- le pregunté nada más llegar á nuestro refugio.

- Es que no encontraba nada que compraros y además...- tardó unos segundos en contestarme - tenías razón en lo de volver a Dinamarca, no ha sido buena idea. Estos tres años he estado intentando olvidar mi vida pasada y ahora... todo mi esfuerzo por alejar el pasado se ha ido de un plumazo. Ojalá no hubiese vuelto nunca...- se calló y apretó con fuerza los labios.

- Tranquila Jacky – la atraje hacia mí y la rodeé con los brazos para intentar calmarla.- no pasa nada, es normal... pero no estés triste por favor- le retiré el pelo de la cara y se lo coloque detrás de la oreja para despejarle la cara- ya estás mejor?

- Sí, gracias. Siempre eres tan bueno conmigo...- apoyó su cabeza en mi hombro y se quedó allí un buen rato con los ojos cerrados. Le acaricié el pelo con dulzura y la observé en silencio. Ella era tan hermosa, no entendía cómo era posible que Kirtash tuviera tanto interés en matarla. Si al menos la pudiera ver como yo la veía... seguro que sería incapaz de hacerle daño. De pronto reparé en una marca rojiza que asomaba en el cuello de Jack así que le aparté con cuidado el pelo para ver de qué se trataba.

- Qué tienes aquí?- le dije señalándole la herida. Rápidamente se llevó la mano al cuello ocultándola y se acomodó el pelo de forma que no se le viera.

- No es nada... solo una rozadura

- Una rozadura? De qué?- se separó bruscamente de mí mirándome con una cara indescifrable.

- Ya te he dicho que no es nada, no te preocupes - respondió cortante

-Solo te preguntaba... – le dije mosqueado- no parece una simple rozadura que quieres que te diga. Jack, sabes de sobra que puedes confiar en mí... no me gusta que haya secretos entre nosotros.

- No te gusta que tengamos secretos, eh?- me respondió muy seria- pues bien, en ese caso creo que los dos deberíamos contar todo lo que sabemos y hemos estado ocultando.. no te parece?

- No te entiendo.

- Yo creo que sí que lo entiendes... te refrescaré la memoria de todas formas – dicho esto clavó sus ardientes ojos esmeralda en mí y comenzó a hablar con voz firme- me gustaría saber qué fue lo que realmente pasó el día del concierto en Seattle.

- Creo que sabes perfectamente lo que pasó, tú estabas allí y lo viste todo... no tengo nada que ocultarte.

- Y qué hay de Kirtash?- me quedé helado al oír su nombre. Cómo era posible que ella supiera algo de eso?

- Qué pasa con él? – le pregunté intentando parecer lo más calmado posible.

- De verdad que no sabes nada? Acaso no recuerdas nada de lo que pasó? – me quedé un rato en silencio intentando ordenar mis pensamientos para no cometer ningún error del que pudiera arrepentirme luego.

Cómo no iba a recordar lo que había pasado aquel día? Sería un completo estúpido si lo hubiese olvidado. Sin duda el concierto de Seattle había marcado un antes y un después en la vida de todos, pero sobretodo en la mía y en la de Jacqueline. Me dolía el corazón al recordar cada palabra, cada lágrima, cada súplica hacia Kirtash para poder salvar la vida de mi pequeña... Sin duda él tenía interés en ella, de eso no cabía la menor duda... quizás le hubiera salvado la vida incluso sin que yo se lo hubiese pedido y eso me mataba. En cualquier tiempo pasado me hubiera parecido una buena noticia el hecho de que Kirtash no tuviera intención de matar a Jack, pero ahora... ahora todo era distinto, ya no éramos niños y mi relación con Jack había cambiado por completo. Yo la amaba, podría haberle entregado mi vida a Kirtash para salvar la suya sin pensármelo dos veces... pero eso no era lo que más dolía. Lo que me rompía el corazón era que ella pudiera sentir algo por ese maldito asesino, que ella le prefiriera a él por encima de mí. Era estúpido e ilógico pero sí, definitivamente estaba celoso de Kirtash.

- Me parece que la que tendría que explicar alguna cosa eres tu, Jack. Estoy seguro que mi acción no es ni la mitad de interesante que tus encuentros a escondidas con ese tío, no te parece?

- Perdón? – me dijo alterada

- Jack, yo solo intentaba protegerte... si hablé con él fue solamente para evitar que te hiciera daño.

- No tenías por qué haberte molestado de esa manera...

- ... Lo sé, pero quise arriesgarme.- suspiré y continué hablando tomándola de la mano- Jack, ya te lo he dicho muchas veces, pero te lo repetiré de nuevo por si no lo has entendido bien...- cogí aire y comencé a hablar pausadamente- Tú eres lo único que me importa ahora mismo, si te pasara algo nunca me lo podría perdonar, lo entiendes verdad? Sólo quiero que estés bien y que seas feliz, pero sinceramente estoy algo preocupado por el giro que han dado las cosas desde lo del concierto. Hablé con Kirtash, eso es cierto, pero nunca con el fin de unirme a él o para traicionar a la Resistencia, sólo lo hice por ti, Jack. Él quería matarte y yo le supliqué que no lo hiciera y que si le servía de algo... que me matara a mí en vez de a ti.

- Nunca vuelvas a decir algo así Víctor, no quiero que nadie se arriesgue por mí y menos tú.

- Pero es que no lo entiendes...

- Víctor!,- me cortó sujetándome los hombros con fuerza- lo único que hay que entender es que por alguna razón que todavía no comprendo, Kirtash ha decidido que tú no debes morir...

- Te equivocas, es a ti a la que no quiere matar! Ese estúpido está loco por ti, y por mucho que me duela... se que tú también sientes algo por él...

- Escúchame por favor!

- No! Déjame continuar.- le supliqué con rabia- No le diré a nadie que te ves con él, no haré nada para impedir que los dos estéis juntos si eso es lo que tú quieres... pero si te hace daño, no tendré piedad con él y haré lo que esté de mi mano para acabar con él.

- Víctor por favor! Esto es demasiado complicado...- se dejó caer en el sillón agotada cubriéndose la cara con las manos- Todo esto está mal... y lo peor de todo es que no sé como evitar la situación. No quiero perderte Víctor... ni a ti ni a ningún miembro de la resistencia.

- No vas a perderme Jack, eso tenlo claro. Estás confundida pero yo no soy quien para recriminarte por lo que has hecho – me senté junto a ella y la abracé con delicadeza.

- Gracias Víctor, te quiero – me dio un suave beso en la mejilla y se fue caminando en silencio a su habitación.

JACK P.O.V

Avancé por los pasillos de Limbhad recordando la conversación con mi amigo. Me sentía fatal por tener que rechazar a Víctor de aquella forma, pero afortunada o desafortunadamente para él, estaría mucho mejor sin una loca como yo a su lado, que no hiciera más que darle problemas. Debía convencerme a mí misma de que estaba haciendo lo correcto y no darle más vueltas. Inconscientemente mis pasos me llevaron hasta la habitación de Alsan, así que toqué suavemente a su puerta y entré al oír su voz al otro lado:

- Hola, estás ocupado?

- Claro que no, pasa! Va todo bien Jacky?

- Más o menos... supongo que necesito hablar con alguien- le dije sentándome a su lado en la cama.

- Y no deberías hablarlo mejor con Víctor? Él es tu mejor amigo- me respondió con una sonrisa.

- No, quiero hablar de esto contigo, estoy algo confusa por todo lo que está pasando y necesito aclarar un poco las cosas...

- Pues dime, soy todo oídos- colocó sus brazos detrás de la cabeza y se echó en la cama con aire despreocupado.

- Me gustaría saber qué tipo de plan estamos llevando a acabo, se suponía que teníamos que buscar al dragón y al unicornio... pero veo que o hemos abandonado o directamente tenemos una estrategia mejor para llegar hasta ellos.- aquello pareció hacerle gracia porque puso los ojos en blanco y comenzó a reírse.

- A ver Jack, por supuesto que no hemos abandonado la misión, pero sinceramente Shail y yo nos sentimos un poco perdidos con todo esto. Llevamos más de cinco años buscándolos y todavía no hemos encontrado nada, ni siquiera un mísera pista de su paradero... es por eso por lo que decidimos ir a por Kirtash. Él es el único que nos estorba para la búsqueda, si acabamos con él tendremos vía libre para volver con nuestra misión inicial.

- Ya buenoo... – intenté cambiar de tema para no seguir por la vía de "acabar con Kirtash"- por cierto me gustaría saber una cosa... tu crees que algún día lo volverás a ver?

- Volver a ver a quién?

- Al dragón por supuesto- Alsan se enderezó y me miró con rostro serio.

- Nada me gustaría más que encontrarlo, Jack. Se que parecerá estúpido pero ese dragoncito cambió mi vida por completo y me siento totalmente responsable de él. No creas que lo he abandonado, espero que algún día me pueda reencontrar con él, era muy hermoso deberías haberlo visto- sonrió para sí y continuó hablando- Mi padre y mi hermano siguen en Vanisar y cada día que paso aquí siento que los estoy defraudando... pero, la búsqueda de ese dragón supera cualquier otra obligación que tenga con mi reino, Jack. Así que ni se te ocurra pensar que nos hemos dado por vencidos ni nada por el estilo vale?

- Está bien... y dime, cómo fue que encontraste al bebé dragón?- le pregunté curiosa

- La verdad es que no recuerdo demasiado, he intentado borrar parte de mis recuerdos por si algún día nos cogían como prisioneros ya sabes... pero hay cosas que no se pueden borrar tan fácilmente... Todavía veo en mis sueños aquella tierra muerta y polvorienta sembrada de cadáveres de dragones, no sabes lo doloroso que fue ver a aquellas magníficas criaturas en aquel estado, ponía los pelos de punta. Los caballeros de Nurgon fuimos enviados en una misión de rescate a Awinor, pero no encontramos nada más que muerte y desolación a nuestro paso. No obstante, se me ocurrió que tal vez los ejemplares más jóvenes podrían haber tenido más fortuna al estar todavía en las cavernas y no haber tenido contacto con lo que estaba pasando en el exterior, así que mi instinto me llevó hasta una donde había un nido con varios huevos. La mayoría estaban abiertos y los recién nacidos yacían inertes unos contra otros, nunca vieron la luz de los soles... iba a marcharme pero algo llamó mi atención, todavía quedaba un huevo sin eclosionar y pronto algo empezó a rasgar desde dentro para poder salir. Me quedé esperando a que se abriera del todo y no puedes imaginar mi sorpresa cuando vi al pequeño dragón...

- Cómo era?- le pregunté al momento llena de curiosidad.

- Era un dragón dorado, estaba muy débil y temblorosa... pero nada más verlo supe que era el dragón de la profecía y que sin duda sobreviviría – terminó diciendo con una amplia sonrisa.

- Le llegaste a poner nombre?

- Bueno... la verdad es que nunca se lo había contado a nadie pero le llamé "Yandrak", ya sabes "último dragón" – me dijo como avergonzado- nunca he tenido mucha imaginación.

- Lo veo muy apropiado- contesté entre risas- crees que algún día le encontraremos?

- Eso espero de todo corazón.

Alt0151