Disclaimer: Glee y sus personajes no me pertenecen, si lo hicieran no estaría escribiendo fanfiction. De igual manera, cualquier marca/programa mencionado en esta historia es propiedad de su respectivo dueño, yo no gano nada al mencionarlos. En serio, nada.

Warnings: Breve mención de Finn.


A Better Word

Hay muchas cosas que pensar cuando te vas a mudar de ciudad; Blaine Anderson estaba seguro que había pensado todos los pros y contras antes de mudarse a Los Angeles, pero al parecer estaba equivocado. Eso podría explicar su irritación por no poder encontrar algo cómodo, fresco y apropiado para usar.

Normalmente, se daría por vencido y usaría lo que típicamente se usa en Junio en California: una simple camisa con shorts o jeans. El problema era que este no era un típico día de Junio, hoy era el día de su cita con Kurt.

-¡Aggh! – gruñó mientras por décima vez tiraba la camisa que estaba usando al montón que se encontraba en su cama. – De todos los días, justo hoy tenía que ser el más caluroso.

Desde el día que se conocieron, Kurt y Blaine habían estado intercambiando mensajes tratando de arreglar un día libre para poder verse. Después de mucho esfuerzo habían logrado quedar de acuerdo para el viernes dentro de dos semanas -hoy- a las 8pm en un pequeño restaurante que no estaba lejos de ambas casas.

Si Blaine estaba siendo sincero consigo mismo, la razón por la cual no podía encontrar algo qué usar era porque estaba nervioso; a través de los pequeños mensajes con Kurt empezó a conocer a una persona que real realmente, le gustaba. Así que la "crisis de las playeras" en realidad se debía a su inseguridad.

El moreno estaba a punto de sacar otra camisa cuando – debajo de varias playeras – empezó a sonar su celular.

De Cooper:

5 billetes a que estás entrando en pánico y cambiándote de playera una y otra vez.

De Blaine:

¡No estoy entrando en pánico!

De Cooper:

Sí, si lo estás.

De Blaine:

Ok, sólo un poco.

De Cooper:

Tranquilízate. Kurt es un chico genial, no tienes de qué preocuparte con él, solo sé tú mismo.

Oh, y utiliza tu camisa azul de cuadros, la que Lily escogió para ti en tu cumpleaños.

De Blaine:

Gracias.

Rápidamente se cambió a la camisa que le dijo su hermano, pesando en cómo no se la había ocurrido antes; sí, era la mejor combinación.

De Cooper:

De nada, espero que te 'saques un 10' en la cita ;) *ríe infinitamente*

De Blaine:

¿De verdad? ¿En serio vas a hacer bromas de maestros?

De Cooper:

Tú culpa por tener una cita con el profesor de mi hija.

Como sea, buena suerte Blainers

Con eso Blaine guardó su celular en su bolsillo, tratando de pensar en si tenía todo para salir de casa.

Blaine realmente esperaba que ésta cita saliera bien; tenía un buen presentimiento.

XXX

Blaine llegó 10 minutos antes de lo esperado al restaurante. Con una vista rápida checó que Kurt aún no había llegado. – Perfecto – pensó – me dará tiempo de calmarme.

El ojimiel pasó con su nombre en la reservación a una mesa del fondo: era confortable y estaba lejos del ruido mayor lo cual era un plus pues el punto de la cita era platicar y conocerse mejor.

No pasaron 5 minutos antes de que un mesero se acercara en compañía de Kurt.

-Hola – dijo Kurt.

Blaine se paró de su asiento en un reflejo. – Hey, Hola. – dijo Blaine quien enseguida notó la vestimenta de Kurt: pantalones negros pegados, una camisa blanca y negra combinada con un chaleco blanco que se ajustaba a su pequeña cintura.

-Espero que no te haya hecho esperar tanto. – dijo Kurt mientras se sentaba.

El moreno reacciono un segundo después, sonrojándose por haber estado admirando a Kurt, y se sentó de nuevo – No, llegue hace poco.

Durante un momento los dos se miraron, admirándose el uno al otro, tratando de absorber que , ésta era una cita.

-Yo… - empezó Kurt – perdón si esto es un poco raro. La verdad es que hace mucho tiempo que no salgo en una cita.

.Oh, no, no, está bien – se apresuró a asegurar Blaine – si soy sincero, yo tampoco he tenido una cita en un tiempo así que estamos iguales en esto.

Kurt sonrió – Bueno, entonces, qué tal si jugamos 20 preguntas. Sé que no es lo más común, pero es algo para empezar.

El moreno soltó una risa – Si, me parece perfecto. Comienza tú.

Antes de que Kurt pudiera decir algo, un mesero se acercó para tomar su orden de bebidas. Rápidamente ordenaron, decidiendo que era mejor ordenar en el momento para no esperar más.

Una vez que el mesero tomara sus órdenes, Kurt continuó.

-Ok, amm, ya sé en que trabajas pero ¿cómo es que terminaste en esa profesión?

-Bueno – contestó Blaine – siempre me ha gustado la música. Desde pequeño tuve la idea de que terminaría involucrado en ese aspecto; si bien, compositor musical no fue mi primera opción, estoy enamorado con lo que hago y pienso que esto es lo que estaba destinado a ser.
Mi turno ¿Cómo terminaste siendo maestro?

Kurt le dio una mirada – Contestaré porque es tu turno, pero no creo que sea justo que copies mi pregunta – dijo sin malicia ni resentimiento – Terminé enseñando por puro accidente. Debo admitir que durante mucho tiempo pensé en dedicarme a la actuación o a la moda, dos de mis pasiones; de hecho, pasé un año en New York estudiando para teatro, sin embargo un día una amiga mía me pidió ayuda como ayudante para una de sus clases, ella enseñaba igual en jardín de niños.
Básicamente pasé una semana y fue suficiente para saber que eso quería hacer por el resto de mi vida.

El mesero llegó con sus bebidas, pero Blaine fue rápido para contestar.

-Sabes, yo también estuve un tiempo en New York.

-¿En serio? – preguntó Kurt.

-Sí, estudié en NYU música y eventualmente composición musical. Completé la carrera antes de mudarme aquí por trabajo.

-Con que así fue como terminaste en California.

Blaine rió – Supongo que esa era tu próxima pregunta. –Kurt asintió – Bueno, ¿puedo yo preguntarte cómo terminaste aquí?

- De hecho fue por mi hermano o medio hermano, Finn. Un día visitó a uno de nuestros amigos de preparatoria, Puck, y quedó encantado con el lugar. Dijo que sólo viviría en dos lugares: Ohio, de donde somos, y California. Cuando él murió me sentí un poco perdido por un tiempo; no quería regresar a Ohio porque había peleado mucho por salir de ahí, pero New York ya no se sentía como un hogar, así que recordé sus palabras y decidí que quería conocer el lugar. Unas cuantas semanas y me enamoré de la ciudad: así es como decidí quedarme aquí.

Blaine lo estuvo observando todo el tiempo, viendo su cara ir por la felicidad a la nostalgia al recordar a su hermano. Con cuidado, tomó su mano que estaba en la mesa dándole un pequeño apretón.

-Siento mucho lo de tu hermano Kurt, no quería hacerte recordar momentos tristes.

Kurt le regresó el apretón – Está bien, en serio. Me gusta recordarlo y todas las cosas buenas que me trajo, incluyendo esto, estar aquí hoy.

Durante un momento estuvieron en silencio intercambiando miradas, hasta que el mesero se presentó con su orden y tuvieron que separar sus manos.

-Y Kurt, se que va a sonar raro – empezó Blaine – pero de hecho yo también soy de Ohio. Westerville para ser exactos.

-¿En verdad? – Preguntó Kurt – Yo soy de Lima, está como a dos horas de Westerville. Por favor dime que no eras parte de un Glee Club.

Blaine frunció el ceño – De hecho si lo era. Era el vocalista de los Warblers de Dalton Academy.

-¡Yo era parte de New Directions! McKinley High. Ganamos las nacionales en mi último año.

-¡Por supuesto! Escuché mucho de ustedes, incluso vi un video de su presentación ese año. Eran increíbles. Sólo pudimos competir contra ustedes en mi último año, pero ya no eras parte del grupo. Te hubiera recordado de haberte visto.

Kurt se enrojeció levemente – Probablemente fue después de graduarme, compitieron contra los nuevos elementos. – Durante un momento ninguno de los dos hombres dijo nada hasta que Kurt lo llamó –¿Y Blaine?

-¿Sí?

-Yo también te hubiera recordado, de haber competido contigo, lo haría.

XXX

La cena continuó de igual manera, con charla y preguntas tratando de conocer al otro. Cada pequeño detalle interesante, haciendo que sólo quisieran saber más el uno del otro.

Al terminar la cena, ambos chicos decidieron dar una vuelta por un parque cercano; ninguno quería terminar la cita tan rápido.

Blaine le estaba terminando de contar una anécdota sobre Cooper y él cuando Kurt se detuvo.

-Am, mi casa esta hacia ese lado. –dijo apuntando hacia una dirección en el este.

-Oh – dijo Blaine – puedo acompañarte si quieres.

Kurt asintió un poco y ambos caminaron lado a lado, sus manos rozándose. Antes de que perdiera el coraje, Blaine tomó la mano de Kurt, dando un pequeño apretón para asegurarse de que Kurt estuviera cómodo.

Kurt lo volteó a ver y le dio una sonrisa. Sí, estaba muy cómodo.

Ambos continuaron su camino como si hicieran esto a diario; como si darse la mano fuera la cosa más normal del mundo, como si estuvieran destinados a hacer sólo eso: darse la mano y reír ante las anécdotas del otro.

Cuando Kurt volvió a detenerse, Blaine supo que habían llegado a su hogar y que era hora de despedirse.

-Me la pasé realmente bien. –dijo Kurt parado enfrente de un pequeño edificio departamental.

-Me la pasé espectacularmente bien – contestó Blaine acercándose un poco al castaño.

Kurt soltó una pequeña risa ante el énfasis de Blaine. Los dos jóvenes se quedaron mirando, el uno y el otro bajando la mirada a sus labios antes de regresarla a los ojos del otro.

Blaine tomó la cara de Kurt con una mano, como pidiendo permiso para besarlo. El ojiazul dio un casi imperceptible asentimiento y ambos se acercaron a cerrar el espacio entre sus labios.

Si ciertamente no era el primer beso de ninguno de los dos, ambos estaban seguros que nunca habían tenido esa sensación de totalidad, el sentimiento de que lo que estaban haciendo era correcto.

La acción duró unos segundos solamente los labios moviéndose, ninguno de los dos atreviéndose a hacer algo más; sin importar nada, el beso había sido perfecto para ambos: era esa sensación de satisfacción porque la pieza que estabas buscando ésta vez es la correcta.

Kurt fue el primero en apartarse posando su frente con la de Blaine mientras los dos trataban de suprimir una sonrisa, fallando miserablemente.

-Sabes – dijo Kurt – creo que necesitamos otra palabra mejor que espectacular.

Blaine soltó una risa –Definitivamente necesitamos una mejor palabra.

Ambos jóvenes se separaron con una gran sonrisa y con la sensación de que esto era para bien

-Te veo pronto.

-Te veo pronto

Kurt se separó de Blaine y se dirigió a la puerta de su apartamento. El moreno esperó hasta que dejó de verlo antes de darse la vuelta y partir hacia su casa.

Fue unos minutos después, justo cuando Blaine estaba dando vuelta en su calle, cuando escuchó el sonido de su celular indicando un nuevo mensaje.

De Kurt:

Forelsket. Está en noruego pero creo que es la correcta.

Rápidamente Blaine buscó la palabra en google, encontrando su significado:

La euforia que existe cuando estas enamorándote por primera vez con alguien.

De Blaine:

Sí, creo que es la correcta.

Blaine soltó un suspiro. Él siempre había soñado con enamorarse y tener a alguien a quién llamar suyo, no por ser posesivo, sino por tener a alguien que lo amara tanto como él a ese alguien. Sin embargo esto, esto era el comienzo de algo mucho, mucho mejor.


¡Hola!

Primero que nada, ¡muchas gracias por los reviews!. En verdad que alimentan el alma de un escritor con cada palabra. En segundo ante la respuesta que recibí me he animado y he hecho un segundo capítulo contando la cita y un poco sobre la vida de estos dos. Tercero aún no estoy segura pero me gustaría hacer de esto pequeños one-shots que cuenten la historia de Kurt y Blaine en breves momentos; aún tengo una idea en la cabeza que me gustaría escribir. Cuarto punto en serio ¡muchas gracias! feedback es todo lo que pido, así que no duden en dejar un pequeño review contándome qué les parece éste capítulo y la idea en general.

Por siempre agradecida

Mel.

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