The book of the mafia
Los personajes son de Stephanie Meyer
la historia es mia.
Capitulo 4.
Rose Pov
¡Condenada mierda! Aunque jamás lo admita me moría de vergüenza cuando Edward nos descubrió a Bella y a mi mirándolos fijamente. Sé que a Emmet le gusto ya que cuando me levante estaba observando detalladamente mi rostro y pasaba mis dedos por mis mejillas.
Al principio me asuste pero algo en sus ojos me dijo que no es malo, pero después me acorde de Bella y me altere. A Edward también algo en sus ojos me dijo que tampoco es malo, aparte la manera en que mira a Bella me da a entender que le gusta y a ella se le perfectamente que le gusta.
Algo me dice que de este secuestro va salir algo y sé que es algo bueno. Ahora que estoy segura que Emmet me gusta y mucho he de admitir no se qué hare. Me volteo a ver a Bella y ella tiene la misma expresión que yo. Suspiro. Ambas nos hemos fijados en estos dos malditos mafiosos.
–Chicas ¿Les gustaría que fuéramos a cenar? –Propone Emmet. –Conocerán a un amigo que verán muy seguido aquí en la casa.
Bella y yo nos miramos confundidas. Terminamos asintiendo con la cabeza.
–Váyanse a arreglar entonces. –Me guiña un ojo.
¡Demonios! Es tan caliente.
– ¿Cuál es la habitación de nosotras? –Pregunto.
–Pues obvio que la mía –Responde con una sonrisa terriblemente caliente.
-Que se vayan a la mía Emmet, seguro se perderán. –Dice Edward.
Emmet nos guía a la habitación de Edward y nos deja a solas.
–No sé por qué demonios no nos dan una habitación a nosotras, si aquí hay como diez mil. –Dice Bella.
–Lose, lose pero así son los hombres –Me encojo de hombros.
–Agg! Los odio. –murmura.
La miro con una ceja levantada y suspira.
–Vamos Bella, a mí también me gusta Emmet –Pongo mi brazo alrededor de su cuello.
– ¿Qué vamos a ser Rose? –Recarga su cabeza en mi hombro.
–Pues mira ellos no nos son tan indiferente –Levanta su cabeza y me mira. – ¿Acaso no has visto como nos miran?
Niega con la cabeza.
– ¡Nos comen con la mirada Bella! Cuando desperté Emmet me acariciaba el rostro y en su mirada había algo que no sé cómo explicar.
–Pues Edward… se desnudo en mis narices –Se sonroja.
Soltamos una carcajada.
–Pues yo he visto a Edward mirarte profundamente, pero te aseguro que de que le gustas le gustas –Le guiño el ojo.
–Ahí lo dudo –Contesta con una mueca.
–Pues no me creas pero de que le gustas le gustas y ya sé que haremos
Bella abre los ojos como platos, se que ya tiene miedo de lo que tramo aunque no la haya escuchado.
–Rose, te juro que si es una locura…
–Los volveremos loquitos esta noche –La interrumpo.
Sonrió diabólicamente mientras Bella niega frenéticamente con la cabeza.
–Dime, ¿te gusta Edward?
–Si…
–Entonces volvamos locos esta noche, a no ser que prefieras verlo con una de esas rubias anoréxicas… –Le meto celos a la cabeza, se perfectamente que le gusta más de lo que admite, jamás la había visto mirar a chicos como lo mira a él.
–Okay, acepto. –Contesta sin dudar.
.
.
.
Bajamos las escaleras creyéndonos la miss universo, que de eso ni las uñas. Aunque ahora hicimos es más grande esfuerzo de quedar perfectísimas ya que según nuestros planes tenemos que volverlos locos; lo que en otras palabras significa: seducirlos.
El problema mayor: ¿Qué haremos si se nos llega a hacer acostarnos con ellos? Somos más vírgenes que nada. A duras penas hemos llegado a besar y ahora se me pena en la cabeza seducir a unos mafiosos. ¡Pero qué cabeza la mía!
Pero pues… a lo mejor y valía la pena y Bella y yo nos quitamos este peso de encima, además están como quieren; en mi opinión mas Emmet. Están… caliente y… follable. Y pues para mi Bellita esta Edward que bien que se le nota que le gusta.
–No sé ni cómo le vamos a hacer –Se queja Bella.
–Shh haber que se nos ocurre, lo que si Bella he estado pensado que… -Mi voz se apago.
– ¿Qué Rosalie? Habla de una maldita vez.
–Que lo más seguro es que terminemos acostándonos con ellos –Agacho la mirada.
Suspira. Eso es raro, esperaba que me gritara y me digiera: ¡¿Estás loca?!
– ¿Qué te pasa? ¿No me gritaras?
–No. –Encarno una ceja. –Te lo diré: estoy segura que si se da seré la mujer más feliz de mundo, aparte de ti que se que igual lo serás.
Me deja boca abierta. ¿Qué le paso a Bella y quien es la que está frente a mi?
–No me mires así y vamos a esperarlos en la sala. –Ordena.
.
.
.
Edward pov
Se perfectamente que a Bella no le soy indiferente así como a Rosalie no le es tan indiferente Emmet. Al parecer todo está de nuestro lado. Lo único que pido es que en el restaurante al que iremos a cenar no se aparezca una de nuestras amiguitas porque nos arruinara la noche.
Según tanto los planes de Emmet como los míos son: conquistarlas y si es posible seducirlas.
Vienen bajando las escaleras y a decir verdad parecen unas diosas, en lo personal más Isabella. Con un vestido negro ceñido al cuerpo, escote en forma de corazón con pedrería por los bordes. Y lo único que pasa por mi mente es llevarla a mi habitación arrancarle ese jodido vestido y enterrarme profundamente en ella. Me sonríe coquetamente y yo como el jodido puto que soy le guiño y le sonrió.
Rosalie también lleva un vestido negro ajustado a su cuerpo, su escote en forma de corazón pero con tirantes que al dar con su espalda están cruzados. Sonríe demasiado coquetamente hacia Emmet y este casi se le cae la baba de la boca.
–Buenas noches hermosuras, ¿Lista para irnos a cenar? –Pregunta coquetamente Emmet.
–Obvio mastodonte… digo Emmet. –Se sonroja Isabella.
Todos estallamos en carcajadas.
–En realidad todos lo llamamos así, no te preocupes. –Tomo su mano y la beso.
Uno de los cuantos modales que mi madre me enseño de pequeño deben servir de algo. Aparte el día de hoy se ve realmente hermosa y ese vestido es demasiado tentador como para que ella se lo saque sola.
Abro la puerta para que pasen Bella y Rosalie, Emmet me da una mirada significativa, la cual traduzco un: esta noche no se nos escapan. Le guiño el ojo y nos metemos a la limosina.
Llegamos a uno de los restaurantes que son propiedad de mi familia, llamado: Eclipse.
Al entrar todos nos miran –cosa que siempre pasa–: uno que otra imbécil mira demás a MI Isabella. Siento el gran impulso de saltar encima de ellos y tirarles los dientes, pero no tendría con que justificar mi comportamiento. En total quedaría como un pendejo.
–Buenas noches señores Cullen –Ronronea la chica que tomara nuestras ordenes.
Es una chica demasiado atractiva, pero en estos momentos hay una más atractiva a mi lado por lo cual prácticamente ignoro que casi tiene sus senos en mi cara.
–Buenas noches –Responde Rosalie por todos, aunque más que responder parece que ruge.
La chica le dirige una mirada fría y ahora Rosalie e Isabella se la regresan el doble, por lo cual baja la mirada. Nos da la cartilla del menú y se retira.
– ¿Ya tienen pensado que pedir? –Pregunto.
–Yo lo que pidan ustedes. –Contesta Isabella.
–Igual yo. –Dice Rosalie.
–Bueno, yo pediré unos raviolis con queso –Decidió Emmet.
Todos asintieron, la cena paso entre coqueteos por parte de Emmet y Rosalie lo cual me sorprendió ya que ella fue la que comenzó todo. Me pareció ver uno que otro beso. Pero trate de ignorarlo. Por otro lado estaba Isabella o Bella como me dijo que la llamara, ya eran tres veces que me tocaba la pierna "accidentalmente" –lo cual no creí–; lo único malo es que cada roce que me daba era tentado a mi autocontrol.
Estoy a un paso de tirarla sobre la mesa romperle el vestido y follarla. Pero mi jodida parte racional me dice que no, que su primera vez –porque asumo que es virgen–: debe ser diferente. Y como que me llamo: Edward Cullen, seré yo el primero en su vida.
Bella y yo comenzamos a charlar de cosas triviales, en la cual descubrí que solo había tenido un novio; lo cual fue hace ya dos años, nada serio afortunadamente. También descubrí que es alérgica a los gatos, que su mascota favorita es el perro y los peces pequeños y de colores y que ama incondicionalmente a su madre.
Sentí una patada en mi rodilla y sé que es Emmet el idiota que me pateo por lo que volteo a verlo, su mirada me inquieta por lo que miro en dirección en la que esta puesta su mirada. Me topo con mi mayor pesadilla en estos momentos: Tanya Denali. Con un vestido rojo sangre que resalta sus senos maravillosamente.
-¡Eddie! –Grita y se sienta en mis piernas.
¡Hay no! De seguro Bella no me volverá a hablar. Trato de quitarla de mi regazo que la muy maldita se cuelga de mi cuello.
–Tanya, ¡Quítateme de encima!
-¡Oh Eddie! ¿Acaso no puedes ser más tierno conmigo?
–No y deja de llamarme Eddie o te vas a enterar. –Amenazo.
Se levanta y me fulmina con la mirada.
–Te ne pentirai –Dice mientras se da media vuelta y se va.
¡Ahí va otra que me amenaza!
Me volteo hacia Bella y ya no está. Ni ella ni Rosalie, así que me volteo hacia Emmet.
–Fueron al baño, creo que a Bella le gustas y Rose le gusto yo, porque en cuanto vio a la pelirroja que venía con Tanya acercarse a mí la fulmino con la mirada. –Sonrió orgulloso, mientras yo me sentía de la mierda; ahora por culpa de la mal-follada de Tanya perdí los puntos ganados que tenia con Bella.
– ¿Qué hago Emmet?
–Calmarte. No te queda de otra primito, y ahí viene Jasper.
Me volteo hacia la derecha y lo observo entrar con paso apresurado.
–Perdón por la tardanza, pero es que Carlisle me dio la orden de seguir a Renée y Sally –Explica Jasper.
– ¿Dónde se encuentran? –Pregunto.
–Van en un vuelo rumbo a Irlanda. Según investigaciones, encontraron una cuenta en un banco de seguridad a nombre de cada una. –Murmura.
–Eso es bueno, espero que se encuentren allí esos libros.
–Hay un problema –Miro interrogante a Jasper. –Los del DEA han tratado de ponerse en contacto con ellas. Lo más seguro es que les sigan el rastro.
Suspiro.
–Les pondré seguridad a las dos, si se les acercan los del DEA lo más seguro es que sea a ellos a los que se las entregaran. Y eso sería nuestro fin. –Ambos asintieron.
– ¿Dónde están…? –No termino la pregunta ya que Rosalie y Bella llegaron en ese momento con tres hombres de los nuestros tras ellas.
–Jasper ellas son Bella y Rosalie, chicas Jasper. –Los tres se saludaron.
Seguimos conversando de cosas triviales pero ni Rose ni Bella tuvieron la actitud de antes que llegara la mal-follada de Tanya. Ya me encargare de ella.
Poco a poco me fui acercando a Bella, hasta que inconscientemente llegue a estar muy cerca de ella, la vi tensarse pero no me importo. Observo sus labios son rosados –como en la foto–: carnosos y terriblemente irresistibles. No me aguante mas y roce sus labios; sus ojos se abrieron como platos pero no me alejo. Me acerque más hasta que la bese pero solo de piquito. No quiero abusar.
Ambos alejamos nuestros rostros al mismo tiempo, pero ambos nos congelamos al ver que Rosalie y Emmet que prácticamente se están tragando. Jasper esta volteando para otro lado, haciendo como si estuviera ajeno a lo que pasa. Bella se gira a verme y hago lo mismo.
–Creo que algunos necesitan urgentemente una habitación. –Sonríe. Y como el adolescente que no soy me quedo embobado con su sonrisa.
–Ya lo creo que sí. –Respondo.
Carraspeo para llamar su atención e inmediatamente se despegan el uno del otro. Bella le dirige una mirada a Rose que se sonroja, mientras yo le guiño el ojo a Emmet quien me sonríe de forma egocéntrica.
–Chicos creo que yo me voy adelantando, sirve y doy órdenes a los de seguridad de la mansión. –Dice Jasper. Asiento en su dirección, se despide de los cuatro y se va.
Rose y Emmet siguen en lo suyo y me volteo para con Bella quien me está mirando. Me acerco a ella mirando sus labios y la beso. ¡Por fin! Sus labios encajan a la perfección con los míos, son tan suaves. El beso es dulce y tierno pero poco a poco se está empezando a poner pasional y ¡Sí! Bella posa sus pequeñas mano en mi cabello y lo jala, mientras yo pongo una mano en su cintura y otra en su nuca. Nos separamos por falta de aire.
Así pasaron unos minutos hasta que decidimos irnos. Afuera nos esperaban dos limosinas; una para Rosalie y Emmet y otra para Bella y para mí.
–Suerte primito, en cuanto llegues métela a tu habitación que yo hare lo mismo con Rose. Y no los quiero ver allí medio desnudos ¿Okay?
Le palmeo la espalda y me introduzco a la limosina.
En el transcurso a la mansión nos la pasamos de besos a caricias. Llegando me doy cuenta que la limosina en la que venía Emmet ya ha llegado, así que con urgencia Bella y yo nos dirigimos a mi habitación que esta noche será NUESTRA.
Todo va pasando muy rápido, en estos momentos ya tengo a Bella sobre la cama, la besaba ferozmente a la vez que quería tatuarla como mía. Me pongo sobre ella y empiezo a acariciar sus largas y torneadas piernas. Comienzo a buscar el jodido cierre del vestido, lo encuentro y lo rompo; escucho un jadeo de sorpresa por parte de Bella.
– ¡Oye! Este vestido me gustaba. –Dice sobre mis labios.
–He de admitir que te veías sexi, pero en estos momentos te prefiero desnuda.
Empiezo a besar y dar pequeñas mordidas a su cuello, sin llegar a causar dolor. Bajando por su hombro, poco a poco voy bajando su vestido de manera que sus pechos queden descubiertos.
Esta jodida erección que me cargaba está llegando a ser dolorosa, así que antes de llegar a sus pechos me pare; me quito el saco y lo aviento, después la corbata y desabrocho mi pantalón. Me vuelto a poner encima de Bella y ahora si me dedico a sus generosos pechos; los chupo por un tiempo hasta que se endurecen, seguido los muerdo, gime y siento como se me calienta demás la sangre.
Sigo bajando por su plano vientre, hasta que llego a su intimidad; la cual aun está cubierta por unas azules bragas. Bajo completamente el vestido y lo tiro. Saco cada una de sus zapatillas, tomo su pie derecho en mis manos y paso mi dedo índice por toda la planta de su pie. Gime y eso me anima a seguir. Comienzo a dejar suaves besos desde sus tobillos hasta sus muslos, acerco mi rostro a su intimidad e inhalo su excitación, la cual huele como la misma miel. Un gruñido salió de mi pecho.
Rompo sus bragas de un jalón, vuelvo a inhalar su excitación; lo cual creo que se volverá en mi maldita adicción. Saco mi lengua y la paso por toda su vagina, sabe tal y como pensé. Con mi lengua acaricio su clítoris –el cual esta hinchado–: succiono su vagina con un puco de dureza, sus gemidos y jadeos sumados a las succiones mías inundan la habitación.
La siento tensarse y sé que esta apunto de tener el orgasmo, succiono más fuerte y meto mi lengua hasta donde alcanzo y se corre. Me tomo todo su jugo, sin desperdiciar nada.
Subo hasta el rostro de Bella que esta jadeando en busca de aire, la beso de manera suave. Succiono su cuello y sé que le quedara una marca, pero no lo puedo evitar. Posiciono en su entrada pero antes la miro a los ojos pidiéndole permiso; afortunadamente entiende mi mensaje visual y asiente.
Entro poco a poco hasta que me topo con su virginidad, vuelvo a mirarla pero tiene sus ojos cerrados y muerde su labio. Salgo un poco para entrar de nuevo con una estocada más fuerte pero sin que llegara a lastimarla y rompo su virginidad. Un grito sale de su boca y me quedo estático.
–Tranquila cariño, pasara. Solo cálmate. –Asiente.
Empieza a moverse y ese es mi aviso para que empiece. Comienzo a embestirla pero es tan estrecha… que se me dificulta pero se siente tan bien.
–Tan… jodidamente… apre… tada. –Digo con los dientes apretados.
–Edwaaaaaar… más… fuerte
Mis embestidas se vuelven fuertes, demandantes y hasta posesivas porque ella apartar de ahora es MIA.
La penetro fuerte como ella me pide y después de unas cuantas mas sus paredes se cierran alrededor de mi pene, sigo embistiéndola más hasta que también llego a mi clímax. Nos corremos gritando el nombre del otro y cae todo mi cuerpo encima del suyo, ambos jadeantes en busca de aire.
Giro para acostarme boca arriba llevándomela conmigo hasta ponerla encima de mí y la abrazo.
– ¿Cómo te sientes?
Suspira.
–Bien, fue… maravilloso. –Siento su sonrisa sobre mi pecho.
–Me alegro, no me lo perdonaría si te hubiera lastimado.
Me dio un beso en el pecho y no sé porque sentí una extraña sensación en todo mi cuerpo. Aparte de que será con la primera mujer que comparta mi cama después del sexo. De lo único que estoy seguro es que ella no es como Tanya, ni como Megan ni mucho menos como Maggie.
Solo espero que no nos enamoremos.
Hola chicas!
Espero disfruten y sea de su total agrado este capitulo que me costo mucho trabajo escribir lo ultimo –es mi primer lemmon–: entiendanme. Bueno tambien les quiero decir que mañana subire un outtake de Sally y Renée de donde, lo que han hecho en estos dos dias y lo que les pasara ahora que estan en Irlanda.
Bueno espero sus reviews.
Edeilyn Cullen y PennyCullen'Williams: gracias por escucharme y apoyarme, besos:**
Nos leemos chicas; mañana:33!
