-Nota: Cuando les pongamos continuara quiere decir que seguirá dentro de algunos relatos mas. Este relato, esta ambientado durante las vacaciones de invierno. No recuerdo, si lo pusimos o no. Sepan, disculpar de lo contrario ;)

-Advertencias: Los personajes de la familia XAziel son OC'S creados por nosotras. Espero, les caigan bien. (Pero Iason nos pertenece completamente?)

-Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J. K . A excepción de alguno que sea nuestro y vosotros os daréis cuenta de ellos.


O3- La Familia, Xaziel…

La familia Xaziel, era muy reconocida por ser pocionista en el mundo mágico. Estaba formada por la pareja de auroras Emily Whilliams, Viktor Xaziel y su hermano mayor Iason, Xaziel.

Vivían en una mansión en las afueras de Londres.

Una mansión grande de dos pisos. Esa semana de vacaciones de invierno Elena decidió ir a visitarles y ponerse al tanto de las novedades. Le recibieron encantados. Sus padres pensaron que Hogwarts iba a llenarle la cabeza. Pero no era así. Además quería tener tiempo de terminar su nuevo proyecto...

Estaba sentada en una plaza de Private Drive. Esperando sentada sobre su maleta el Autobús Noctàmbulo. Pensaba en su familia alvina de cabellos largos y ojos grises oscuros. Pensaba en su madre cocinándole sus galletitas de miel y coco favoritas y en su hermano mayor y sus constantes partidas de ajedrez. Partidas en las que siempre perdía a pesar de los años que llevaban jugando juntos.

Pensó en su cuarto lleno de muñecas y en lo rápido que se había acabado su niñez. Pensó en el día en que su padre le había dicho que tenía que casarse para que su familia tuviera un heredero y recordó que le había contestado que no le interesaban esas cosas.

En fin, así eran los Sangre Pura. Por eso se había reído de ese alumno James. Cuando le había dicho que su hermano probablemente se casaría con una poción si esas cosas podían hacerse. Le caía tan bien, le divertía tanto. Sin embargo su compañero Albus era tan diferente a el y era tan aplicado…

Tampoco comprendía porque nadie quería explicarle la razón de que no quisieran contarle como era Snape dando clases. Le hubiera gustado tener una idea sobre cómo le hubiera agradado tratar a sus alumnos y se sentiría menos perdida si lo supiera en algunas ocasiones.

Se acomodo los guantes blancos y se cerró completamente el saco gris que llevaba sobre una pollera hasta las rodillas del mismo color y se dio cuenta de que otra vez no había escogido la ropa adecuada para esa estación.

Se sonrió y se ato mejor el cabello con la peineta. Cuando el Autobús Noctàmbulo le recogió.

El ayudante del conductor bajo a recoger su equipaje y cuando entro le ofreció amablemente una copa de chocolate caliente y unas tostadas untadas en dulce de leche se le paso el frió completamente.

-: ¿Qué tal su nuevo trabajo, Señorita Xaziel? –me pregunto.- me he enterado de que ahora es la nueva profesora de Pociones en el Colegio Hogwarts de magia y hechicería. Además, de la primera que existe. –Sonrió.-

Solté, una leve carcajada…

-: ¡No, es para tanto! –Sonreí emocionada.- la verdad es que los estudiantes han sido muy amables conmigo y se comportan muy bien. Entendieron perfectamente, la mayoría mi manera de dar clase y han sido pocas las preguntas o las dudas que han tenido. –Encogí mis hombros.-

-: Me alegro mucho. La verdad es que su madre estaba muy preocupada por usted estos días. Creo que tendrá que mantener una conversación extraña con ella cuando llegue a casa. Así que le recomiendo, tratarle con cuidado… -me guiño un ojo.-

Sonreí cuando llegue a la estación.

El y mi madre hablaban horas antes de llegar a la casa. Yo no era de ese tipo de gente y al ver a mi hermano esperándome en la parada me sonreí y mi corazón comenzó a latirme con fuerza contra mi pecho…

Iason era un joven alto que le pasaba una cabeza. Tenía el rostro recto y los rasgos torcidos como los suyos pero mas fríos y maduros. Sus ojos eran un poco más claros que los suyos. Eran azules y tenían dejes de contrastes grises que rodeaban un tanto sus delgadas pupilas. Sus cejas eran muy finas y blancas y sus cabellos igualmente blancos le llegaban exactamente hasta la cintura y le caían sobre su túnica negra lacios por detrás de las orejas. Descansaba, sobre su negro bastón de oro y sonreía.

Ni bien se abrió la puerta, el rió a carcajadas cuando salte hacia el y rodee su cuello. Pero Iason tomo a tiempo mi cintura y me hizo girar en el aire, mientras reíamos ignorando a quien cargaba mi pesado equipaje completamente…

-: ¡Iason! –sonreí.-

El, me abrazo con fuerza… y yo me sentí protegida entre sus cálidos brazos. No le veía hace días. Desde que había comenzado a dar clases y desde que él había comenzado a trabajar para el ministerio.

-: Creo, que me extrañaste… -sonrió el besando mi frente y yo palidecí.-

-: ¿De, verdad? –Bromee mirándole frunciendo el ceño.-

Volvió a reírse. Extrañaba tanto su risa y era que me sentía tan protegida junto a él. Esa sensación de paz y tranquilidad se había esfumado desde que no lo hacíamos todos juntos como cuando éramos niños y yo extrañaba tanto esos momentos…

-: Mi hermana ha durado más de dos días en un trabajo… -forzó esa sonrisa torcida que tanto me gustaba en el.- ¡Esto hay que celebrarlo! Madre, hizo tu cena favorita. –me animo.-

Baje, la mirada…

Y le rodee el brazo mientras caminábamos.

-: O significa,que tiene algo importante que decirme. –le contradije.-

Suspiro…

-: Bueno, ya lo sabrás supongo. –Encogió sus hombros.- o tal vez sigue enfadada porque no has conseguido un prometido que le de los nietos con los que siempre ha soñado… -me recordó.-

-: Ya que he venido después de tanto tiempo… -murmure.- ¿Podemos, no hablar sobre eso? –pedí.-

Me miro preocupado.

-: ¿Por qué no quieres casarte? –me pregunto.-

Solté un pesado suspiro.

-: Tal vez porque quiero enamorarme de verdad al hacerlo… -encogí mis hombros.- o tal vez porque siento que soy muy joven aun… -hice una pausa.- o… ¿Por qué no encontré a nadie tan lindo, como mi hermanito mayor? –me burle.-

Soltó una leve carcajada.

-: Bueno, eso te lo admito. –Encogió sus hombros.-

-: Iason… -murmure.-

-: ¿Si? –exclamo.-

O tal vez, porque me hubiera gustado hacer esas cosas con el profesor Snape...

Pero no podía decirle eso. No solamente porque no lo entendería. Si no porque seguramente le parecería estúpido y además Snape ya no caminaba entre los vivos…

-: Olvídalo… -murmure.-

Suspire pesadamente de nuevo.

Atravesamos un camino de piedra. Hasta detenernos frente a las rejas negras que llevaban a la Gran Mansión que desde fuera parecía un gran palacio a pesar de tener dos pisos una sala de estar dos cuartos de baño y tres habitaciones solamente. Una era para los huéspedes.

Golpeo la puerta.

Y segundos después mi madre nos abrió.

Usaba un vestido negro de mangas caídas y tenia los cabellos recogidos hacia atrás en una media-cola. Me abrazo, cuando me vio y yo le devolví el abrazo. Mientras Iason sonreía.

Entramos en la casa y me dijo que padre estaba ya en camino y que no tardaría demasiado. De modo que le esperaríamos para cenar y eso me dio tiempo de subir a mi cuarto para dejar mis cosas y unos momentos conmigo misma.

Todo seguía exactamente igual a como lo había dejado: La cama, destendida. La pila de ropa sucia sobre la silla y los apuntes de pociones sobre mi escritorio. El placard entre-abierto y con algunas perchas de capas a punto de caerse, el espejo de pie en el rincón lleno de polvo y el candelabro incrustado en diamantes que había pensado que cuando menos me lo esperara se caería sobre mi tantas veces...

-: ¡Wen! –Grito.-

Una elfina de ojos verdes y ropas enmarañadas se apareció en su cuarto.

-: ¿Si, mi ama? –pregunto.-

-: quiero que ordenes todo esto y que me prepares un baño. –Ordene.- espero una taza de te allí en quince minutos. –añadí.-

Asintió y yo subí las escaleras hacia el desván.

Tenía mucho que hacer y mucho que terminar. Hice un encantamiento de Lumos en el centro del mismo y me senté en una silla contra un escritorio que tenía en el centro del desván. Donde un caldero cerrado con un encantamiento de magia descansaba entre mis cosas y un desastre de papeles de todo tipo de tamaños y colores...

Los ordene, para seguir trabajando durante esa semana y luego de darme un baño baje al gran salón con los demás. Donde mi madre conversaba con mi padre que me daba la espalda. Como era su costumbre…


-Nota: Estamos emocionadìsimas escribiendo este fick. Pasando borradores que escribimos en clases, acomodando lugares comas y dialogos del tiempo e incluso leyendolo imitando las voces de los personajes entre nosotras (Es tan, divertido!) espero que les este gustando y estamos muy contentas porque de a poco vamos colocando todo en su lugar y ya vereis a que punto quiero llegar con el. ¿Les agrado, la familia Xaziel? en lo personal, son el sueño imposible de nuestras vidas pero bueno. Esperamos que este relato les haya gustado tambien. Nos pondremos a escribir algunos mas antes de seguir actualizando...

Y lo haremos ni bien volvamos a conectarnos...

Se los quiere! ;)

-Por: _AngelRenegaed y -LadyBlack