-Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J. K . A excepción de alguno que sea nuestro y vosotros os daréis cuenta de cuales sean los mismos.

-Advertencia: Sabemos que tal vez la idea del arco en el ministerio no sea tan original. Pero, es nuestro objeto favorito del Ministerio y nos dieron ganas de escribir algo sobre el. Si no, no hubiera forma de explicar este fick. Espero, que les siga gustando de todos modos…

-Nota: Hoy participo yo sólita en la corrección porque -LadyBlack tiene exámenes y me pidió que actualizara para que pudiera estudiar. Espero, corregirlo como corresponde :) y de comerme algún error siéntanse libres de avisarme ;)

_AngelRenegaed

A, disfrutar! ;)


06- La Investigación, de Harry

Recordaba haber leído algo sobre el en uno de los tantos libros que tenía en la Mansión.

-: ¿Arco? –pregunte.-

-: Si. –Exclamo.- Veras… tal vez pueda parecerte extraño. Pero tuve que ir allí cuando murió mi padrino… -le mire en tono de disculpa.- y sospecho que hay algo dentro de él. Yo era el único además de una vieja amiga mía que podía ver el velo que separaba el arco del Ministerio y sospecho que hay algo detrás. –Me explico.-

-: ¿Cómo que? –murmure.-

Sus ojos se tornaron húmedos e intento disimularlo detrás del flequillo.

-: Creo… creo que Sirius podría estar atrapado allí y quiero rescatarlo. –añadió.-

Me quede completamente inmóvil. Si lo que me decía era lo que comprendí: Significaba que creía que los magos que morían quedaban dentro de ese velo cuando no podían convertirse en fantasmas y de repente empecé a sentirme mareada.

-: Eso… eso es imposible y de todas formas muy arriesgado. No estoy diciendo con esto que no quiera ayudarle, Señor Potter. Lo que estoy diciendo es que hay una posibilidad entre mil de que esos rumores sean ciertos y que no estoy segura de que usted esté listo para aceptar las consecuencias de que mis sospechas de que no hay nada allí sean ciertas. –me explique encogiendo mis hombros.- no se obligue por una tontería así… a pasarla peor de lo que ya la está pasando por su muerte por favor. –pedí.-

Dio un golpe a la mesa.

-: Si pero no lo sabré si no lo averiguo. No me importan los riesgos a los que pueda estar expuesto esta vez. No lo sabré si no entro yo mismo y eso es lo que tengo pensado hacer de todas formas. Si usted elige acompañarme o no entonces es su problema. –Dijo enfadándose de repente.-

-: ¡Si quiere pedirme un favor no me hable así! –Grite ofendida.- pero déjeme decirle que de todas formas… ¿Y si le rescata y no quiere ser rescatado? ¿Si esta mejor allí? ¿Si podría surgir un cambio mayor en el mundo mágico porque regrese? ¿¡No ha pensado en esas consecuencias!? Debería preguntarse a usted mismo esas cosas antes de solamente concentrarse en usted… -murmure.-

-: ¿Y si no voy a preguntarle si quiere salir de allí como lo sabré de todos modos? -me pregunto.-

Ahora fui yo la que me quede callada con la boca entreabierta…

-: Tendré que pensarlo… no es una decisión que pueda tomar a la ligera. –me excuse.-

Me sonrió.

-: De todas formas no iremos inmediatamente. Tenemos que tener la autorización del Ministro de Magia primero y hasta dentro de algunas semanas no tendré tiempo de comenzar con esa clase de trámites que espero que puedan adelantarme… -murmuro por lo bajo.-

-: De, acuerdo… -murmure bajando la mirada.-

-: ¿Te sientes bien? –murmuro.-

-: Si. Es solo que necesito descansar. No he dormido bien estos días pero no tiene de que preocuparse. –murmure.-

-: Bien. Pero cualquier cosa que decidas, ¿Seré el primero en enterarme verdad? –me pregunto.-

-: Si. –Sonreì amablemente.- Pero como te he dicho Potter, no es una decisión que pueda tomar a la ligera y aún hay mucho en lo que debo pensar. –añadí.-

Asintió.

-: ¿Le enviaras saludos a tu familia? –me pregunto.-

Sonreí.

-: Si, no veo porque no. –ironice.-

Reímos.

Terminamos de comer lo que habíamos pedido y nos saludamos estrechándonos nuevamente la mano. Aproveché para pasar por Madame Malkin a comprarme algo de ropa más abrigada para soportar la nieve que empezaba a conocer que me molestaba…

Pero entonces, choque con alguien…

-: ¿Qué haces aquí hija? ¿No era que te quedarías en el castillo? –me pregunto mi padre.-

Palidecí.

-: ¿Y porque estas llorando? ¿Alguien te ha dicho algo? –me pregunto.-

Me lleve las manos al rostro y en efecto aparte algunas lágrimas silenciosas.

-: ¿Eh? No. La verdad es que no me daba cuenta. Iba a comprar algo de ropa abrigada a Madame Malking. Me di cuenta de que no tengo nada adecuado, para el invierno. -Me explique en un hilo de voz apagada.-

Soltó una leve carcajada…

-: ¡Ah tú y tu mala costumbre de no adaptarte a las estaciones… -Sonreí por inercia.- ¿Tienes, suficiente dinero? –me pregunto.-

Asentí.

-: Si, no te preocupes. He pasado por el banco antes de venir aquí. Pero ¿Qué hacías tú aquí? No te ofendas por mi pregunta padre, pero no es muy común que abandones la mansión últimamente… -pregunte por curiosidad.-

Me forzó una sonrisa que me incómodo.

-: Una reunión con el resto de las familias Sangre Pura como corresponde. ¿Sabes perfectamente que los Mortifagos están intentando reagruparse verdad? –exclamo el.-

Palidecí.

-: ¿Qué… -Susurre débilmente.-

-: Si. Para mí es un honor volver a esa clase de actividades... –Comento sin ninguna vergüenza.- A diferencia de algunas. ¿Has hablado ya con tu madre como corresponde? –me pregunto.-

-: ¿¡Hablar sobre que!? –pregunte enfadada.-

-: ¡No me levantes el tono de voz, jovencita que no soy sordo todavía… -Empezó de nuevo.-

Puse los ojos en blanco.

-: No. –respondí.-

-: Bien, entonces le diré que vaya a Hogwarts ahora mismo. –Sonrió.-

-: ¿¡Porque, me haces esto!? –me queje.-

El me dio una fuerte cachetada que hizo que algunos se detuvieran a mirar lo que estaba sucediendo y yo me trague las lágrimas que amenazaban por salir en cualquier momento de mis mejillas.

-: Porque eres un Sangre Pura y deberías comportarte como tal. En lugar de perder el tiempo con tus jueguitos de química… -murmuro.-

-: Papa, pociones y química son dos cosas completamente distintas aunque no lo creas y química es algo que odio. –Me defendí.- solo me aprendo la teoría que necesito y solamente cuando tengo que sabérmela si o sí. No tengo todo el tiempo libre del mundo. Mañana vuelvo a empezar con mis clases. No puede entrar al castillo cuando se le dé la gana. –Me explique nerviosa.-

-: ¡Pues yo creo que si, es tu madre y tiene derecho a visitarte cuando quiera… -grito.-

-: Padre, la estas avergonzando. –Escuche la despreocupada vos de Iason detrás del.-

Salí corriendo de allí…

Olvidándome por completo de mis planes de compras en Madame Malkin y cuando tuve la oportunidad me apoye contra el primer callejón que encontré y me abrace a mí misma. Cerrando los ojos con fuerza…

Odiaba ser tan sensible. Realmente lo odiaba pero no podía evitarlo cuando me sentía tan impotente...

-: Te, resfriaras. –Se quejó Iason delante de mí.-

Y levante la mirada ofendida.

Levantándome de repente y cerrando los puños con fuerza.

-: ¿¡Y a quien le preocupa de todas maneras que me resfrié o como me siento yo con todo esto!? –dije haciendo ademanes de irme.-

Pero me detuve cuando coloco una túnica sobre mis hombros y la mirada pareció temblarme por unos momentos…

-: A, mí. –Dijo el firmemente y su voz resonó en todo el callejón.- ¿O ya te has olvidado de todo lo que he hecho por ti? –me recordó.-

Volví a ponerme a llorar para mi desgracia. Ya que cuando me ponía así de nerviosa nunca podía evitarlo por mas que lo deseara y él se acercó a mí hasta detenerse enfrente de mí. Dejando caer sus manos enguantadas sobre mis hombros y me miro preocupado…

Intente decir algo pero me tembló el labio inferior…

Y solo conseguí abrazarme a él y llorar…

Por primera vez frente a alguien. En muchos años de lo desesperada que estaba...

Y el me abrazo. Acariciando lentamente mis cabellos y tarareando una nana que mi madre me cantaba para dormir, cuando éramos niños que solamente logro hacerme llorar aún más. Pero espero a que me calmara. Espero a que lo hiciera y sin hacerme preguntas sobre el asunto hasta que lo hice me sonrió y tomo mis manos entre las suyas cuando logre tranquilizarme una vez más y nos miramos en silencio a los ojos…

-: Creo que tenemos mucho de qué hablar… -empezó el.-

Asentí y beso mi frente.

Me ayudo a colocarme el abrigo y rodeo mi cintura con delicadeza…

-: Entonces cenemos en algún lugar. Esta vez invitare yo. Pero me debes una. -me advirtió.-

Sonreí débilmente.

-: ¿Qué haría yo sin ti? –murmure sonriendo devilmente.-

Me respondió desvaneciendo su sonrisa…

Y su rostro, se tornó sombrío...

Continuara...


-Nota: Contentísima con mi primera corrección. :) Solo espero haberlo hecho bien no se me dan muy bien. Cuando no convinemos para conectarnos alguna de nosotras intentara dejarles algún relato. Lo prometemos :3

_AngelRenegaed