-Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J.K . A excepción de alguno que sea nuestro y vosotros os daréis cuenta de cuales sean los mismos.

-Advertencia: Nos costo mucho escribir este relato. Lo hemos re-escrito tres veces hasta que nos quedo bien y cuando lo logramos el profesor de química nos secuestro la hoja así que tuvimos que llegar y escribirlo de vuelta. Pero las dos quedamos en que es aceptable aunque me hubiera gustado que nos la devolviera es lo menos que pudimos hacer. Esperamos que les siga gustando ;)

-Por: -LadyBlack y AngelRenegaed

¡Y, a disfrutar! ;)


-Capitulo 11: Nuestro, Regreso...

Caímos en La Orden del Fénix.

Los pocos miembros que se encontraban leyendo libros o conversando entre si se sobresaltaron cuando nos vieron y yo me sentí mareada. Sentía que había hecho demasiado esfuerzo y que en realidad no me encontraba lista para volver a estar en pie aun pero no quería volver a la enfermería y menos después de lo que habíamos logrado.

-: ¿¡Señorita Xaziel? ¿Señor Potter? ¿Que diablos han estado haciendo? -pregunto un joven que se sentaba al dado del Señor Weasley al dado de la cabecera de la mesa.-

-: Creo... -Exclame y el tono de mi voz sonó tan devil que me asuste.- que el Señor Potter sabrá explicárselo, mejor que yo. -murmure.-

Snape, yo y todos los miembros de la orden se voltearon hacia el y el rodó los ojos.

-: Logramos entrar en el velo. Yo solamente veía un velo negro. Pero Elena vio un velo gris detrás de el y un resplandor blanco. Dentro había un salón inmenso lleno de columnas y a mi paso encontré a un montón de magos y brujas de los tiempos pasados. El velo negro es para entrar y el velo gris es para salir. No sabemos como es que Elena lo ha encontrado. Si hubiéramos ido solos, jamas hubiéramos podido salir. Ya que yo no puedo ver ese velo. -Suspiro Potter aliviado.-

Todos se pusieron a murmurar cosas por lo bajo.

-: Ese no es el punto. -Exclamo Granger desde la cocina.- El punto es que no deberían haber entrado sin la investigación. Si Elena no hubiera ido, no habrían conseguido salir. -Exclamo.-

-: Yo si he visto el velo. -Exclamo Snape.-

Todos se boletaron hacia el. Se quedaron estáticos. El hombre, no había hablado desde que habíamos salido y su rostro era una mascara inexpresiva.

-: ¿¡Profesor!? -dijo soltando un gritito de susto cuando le noto en la habitación.- ¿Recuerda como ha caído allí? -Le pregunto.-

Snape asintió.

-: Cuando morí no podía elevar mi espíritu y se estaba pensando si podía convertirme o no en fantasma a pesar de los crímenes que había cometido como mortifago, antes de su llegada. Después de un tiempo logre abrir los ojos y me encontré allí. No se cuanto tiempo ha pasado desde entonces. -Se adelanto a la pregunta de la "Savelotodo". Hablando, en su habitual tono pausado y despreocupado.-

Snape solamente quería irse de allí y estar solo. Pero sabia que no se lo permitirían enseguida y observo a Elena por un momento y se puso serio. Reconocía que encantamiento había causado las heridas que aun se veían sobre su pálida piel y no le gusto nada. Pero no quiso formular palabra ya que pensó que si ella no había dicho nada, no tenia porque meterse y de todas formas ni siquiera le conocía.

-: ¿Quien, es usted? -Le pregunto sin embargo.-

Elena, tardo en darse cuenta de que le había hablado. Estaba ida desde su encuentro con su hermano en la mansion y solamente podía pensar en eso y en lo sola que se sentía. Lo peor de todo era que pese a lo que le había hecho en vez de preocuparse por ella misma, solo se preocupaba por el y por todo lo que le había dicho esa noche. ¿O también, había sido mentira?

-: Soy... -Trago saliva.- La nueva profesora de Pociones. -Respondió.-

Snape le miro con incredulidad. ¿Profesora? no parecía a simple vista alguien a quien gustaran las pociones. Cuando le había visto pensó que por su expresión ya no le importaba ni le preocupaba nada en el mundo donde se encontraba viviendo y no creía que supiera demasiado sobre ellas.

-: ¿Y que se supone que haré yo en Hogwarts entonces? -pregunto a Potter enfadado.-

El sonrió.

-: Supongo que tendrán que ir a hablar con Minerva mañana. -Exclamo.-

Snape cerro los puños con fuerza. Primero le sacaban de un velo sin consultarle demasiado. Después esperaban que regresara para hacer quien sabe que y para colmo tenia que hablar con Minerva para asegurarse de su puesto en el castillo. Tenia demasiadas cosas en las que pensar de ahora en adelante...

-: Bien. ¿Cuando, iremos? -murmuro.-

-: Le escribiré una carta a la profesora Minerva explicándole la situación y les diré mañana. Ahora, siéntense a comer algo. Deben tener hambre después de eso. -murmuro.-

-: Yo, comeré en mi habitación. -Se apresuro, a decir Sirius.-

-: Yo, no tengo hambre. -Me apresure, a decir yo.-

Y subí corriendo escaleras arriba. Encerrándome en mi habitación.

Snape se sentó y el elfo domestico de la mansion le sirvió una bandeja con comida que comió despacio y a mala gana. Weasley y Granger también encontraron una excusa para abandonar el salón y Potter hubiera deseado tener una pero no se le venia ninguna a la cabeza y fingió que estaba limpiando la cocina. Para no tener que sentarse con su ex's Profesor.

-: No tenia que hacerlo por lastima, Señor Potter. -Dijo Snape rompiendo el silencio en la cocina.-

Y la taza se le cayo de sus manos y se hizo añicos.

-: No lo he hecho por lastima Profesor. -suspiro.-

-: Ya no soy su profesor. -Se quejo Snape.-

Potter rió por lo bajo.

-: Supongo que es la costumbre... -dijo recogiendo los vidrios y arrojándolos al contenedor de basura muggle que había allí.-

Seguia sin atreverse a darse la vuelta.

-: Profesor, yo buscaba a Sirius. La verdad es que no me esperaba encontrarme con usted allí. Pero... tampoco, quería dejarle de todos modos. Usted, no se merecía morir como murió y tampoco... -palideció.-

¿De verdad iba a decir lo que estaba diciendo? ¿Despues de todos esos años de auto-odio? Se sentía tan extraño que cerro los ojos y suspiro con fuerza antes de hablar.

-: Quería que se sacrificara por mi. -Finalizo.-

Snape, tiro el tenedor al suelo y lo levanto haciendo magia de manos.

-: No ha sido por usted, Señor Potter. Ha sido, por su madre. Como bien le he mostrado en mis recuerdos. -Se defendió.-

¿De verdad estaba hablando con Potter? ¿De verdad tenia que hablar con el a pesar de los años? entendió que ninguno de los dos quería pasar por eso.

-: Pero es cierto, lo que le he dicho. -A cada palabra que decía se sentía mas idiota.- que merece la oportunidad de ser feliz. Por eso lo he hecho a pesar de todo. Al menos de mi parte. No tengo idea de porque lo ha hecho Elena. Ella esperaba encontrar allí a sus padres. -Le contó.-

Snape palideció.

Se pregunto si seria adecuado decirle lo que había notado en ella pero callo de repente. No quería parecer preocupado y menos frente a Potter.

-: ¿Puede, llevarle esto? -pidió.-

Señalando la bandeja con comida que el elfo domestico había hecho aparecer sobre el fregadero.

-: ¿Porque, tengo que hacerlo yo? -Se quejo.-

-: Porque tengo que ir a mi trabajo en el ministerio y no hay nadie mas aquí, por si no lo ha notado. -Se excuso.-

Tomando su abrigo del perchero...

-: Bien... -cedió a mala gana.-

Ordeno al elfo domestico que limpiara la cocina cuando Potter se fue y se puso a preparar un tónico. Se dijo que si daba clases en Hogwarts de Pociones debería haberlo hecho ella misma y no comprendía porque no lo había hecho. Lo puso en una copa junto a la comida que el elfo le había hecho y subió farfullando cosas por lo bajo las escaleras hacia la habitación a la que le había visto entrar de reojo.

Golpeo la puerta.

-: ¿S-si... -respondió media hora después su voz detrás de ella.-

-: ¿Puedo, pasar? -pregunto.-

¿¡Desde cuando pedía permiso!?

Algo confundida, Elena entre-abrió la puerta apoyando todo su peso contra el picaporte.

-: El Señor Potter me pidió que le dejara esto. -Se explico y la dejo sobre una cómoda que había al dado de la puerta contra la pared.-

Suspire pesadamente.

-: Le dije que no tenia hambre. -Se quejo.-

-: Tirela, si no la quiere. -Dijo Snape bajando las escaleras.-

Y ella confundida dio a la puerta un portazo que sobresalto a Snape escaleras abajo...

Elena miro a mala gana su bandeja con la comida y entreabrió sus labios cuando noto el tónico en su vaso y se puso pálida. Entonces, ¿lo había notado? se recostó contra la puerta y se dejo caer hasta ocultar su rostro entre las rodillas y se hecho a llorar. Comió lentamente la comida y a mala gana bebió el tónico que le había dejado y luego de ordenar al elfo domestico que lo limpiara todo, fue a darse una ducha y se recostó a dormir o al menos intentarlo...

¿Que mas cambiaría, desde ese día...


-Nota: ¡Era mucho mejor en la nota que el profe nos ha quitado! u.u pero de todas formas, nos sentimos conformes con este relato. Esperamos que les haya gustado. Lo hemos rescrito varias veces porque no nos decidíamos si empezar con que Snape fuera directamente al castillo o no. Pero luego nos pareció que si lo hacia las cosas serian demasiado rápidas y optamos por esto.

Ojala que terminen bien la tarde! ;)

-Por: -LadyBlack y AngelRenegaed