CAPÍTULO XVII: CAMBIO
Los mugiwaras se reunieron en la habitación de los niños en menos que canta un gallo. Preocupados, no tardaron en comenzar a buscar al chiquillo.
De pronto, Nami encontró en la cama de su pequeño un sobre. Lo abrió rápidamente y lo leyó en voz alta:
- Queridos mugiwaras: Hola. Soy el espía al que descubrísteis hace unas horas. Por suerte, conseguí escapar (quizá no os importe, pero lo menciono de todas formas). Mi Jefe, Lied, me regañó y me dijo que volviera al barco a seguir buscando información, así que eso hice. Entré a éste dormitorio y noté cómo un chico me mordía el brazo. Me hizo sangre, deberían educar mejor a sus hijos... En fin, volviendo al tema, le dejé noqueado y seguí investigando. Pero, al no encontrar nada, comencé a pensar: el niño éste me ha visto la cara, y el Jefe Lied siempre dice que de ninguna manera deben verme la cara, así que a lo mejor si me lo llevo, el Jefe me premia o algo. Por eso, le llamé con mi Den-Den Mushi y le pregunté. Él rió y me dijo que era una buena idea, y que escribiera una carta pidiendo que si quieren recuperar al chaval, nos entreguen a Luffy. Y bueno, eso estoy haciendo. Puede parecer que me estoy enrollando demasiado, pero pienso que debéis saber lo que está pasando o, si no, no tendría sentido. En resumen, entregadnos a Monkey D. Luffy – la navegante se tomó una pausa para suspirar – y os daremos a Monkey D. Nik. Firmado: la mano derecha del Jefe Lied - Nami miró a Luffy, que apretaba los puños con fuerza – Postdata: Encontraréis un Den-Den Mushi debajo de la cama. Usadlo.
Cavilaron unos momentos hasta que Ray se decidió. Se agachó y metió la mano bajo la cama hasta agarrar con temblequeo el caracol. Descolgó el auricular.
- ¡Al habla Monkey D. Luffy!
- ¿Q-qué? ¿Ya? Un momento... ¡Jefe! ¡Ya está aquí! - a lo lejos, unos pasos corrían accidentados – Bueno, hay un problema, el Jefe no se puede poner porque... ¡espera, Nik, ya sé que tienes hambre!
- ¿Nik? - exclamó la navegante al oír su nombre.
- ¿Está ahí mamá? - se escuchó la voz del niño - ¡Hola, mami! ¡Lied y el otro niño son geniales! - otra voz dijo:- ¡No soy otro niño! ¡Soy un adulto, imbécil! ¡Lo que pasa es que soy muy bajito! - alguien de fondo dijo que siguiera entreteniendo al niño, a lo que éste respondió:- ¡Es verdad! ¡Carne!
No hay palabras para describir la cara de póquer de la tripulación. De nuevo, el del principio volvió a hablar:
- Uff, por fin... En resumen, que Nik se acaba de despertar y el Jefe Lied no tiene con qué alimentarle. ¡Por favor, traednos a Luffy ya!
- ¿Pero a dónde tengo que ir? - se extrañó el rey pirata.
- Ah, es verdad... Eh... Espera un momento. ¡Jefe! ¿Cómo se llama el sitio donde estamos?
Definitivamente, parecía una broma. Tras unos segundos, se escuchó al jefe:
- ¡Quita! A ver... ¡Hola! ¡Soy Lied! Bueno, eh... ¡Espera, Nik, ahora te doy comida! A ver... ¿Qué queréis que os diga?
Sí, facepalm común.
- ¿Dónde hacemos el cambio? - preguntó Luffy.
- Ah, sí... Bueno... Llegando a la isla, encontraréis una ciudad. Al Este hay un solar abandonado. Ahí estaremos.
Colgó.
- ¿Vas a entregarte, Luffy-san? - preguntó Brook.
- Voy a patearle el trasero.
.
Mientras, en el hogar provisional de Lied y su secuaz, Nik correteaba por ahí, nervioso.
- ¿Y tú cómo te llamas? - le preguntó al espía.
- ¿Yo? Jefe Lied, ¿puedo decírselo a éste?
- No – dijo, mientras se colocaba su bandana a modo de cinta en el pelo -. Ve escondiéndote, sabes que no pueden verte.
- ¡No te vayas, amigo! - lloriqueó el niño - ¡Yo quiero jugar contigo!
- ¿Estarás bien, Jefe? ¿Seguro que no quieres mi ayuda? - se aseguró, zafándose del chiquillo, que se aferraba a su pierna.
- Estaré bien, te prometo que no voy a morir. Espera, no te vayas aún. Ven, choca esos cinco – éste lo hizo -. Recuerdas nuestra promesa, ¿no? - sonrió – Nunca vas a estar solo.
- Nunca voy a estar solo – repitió, sonriendo y acomodándose el gorro en la cabeza.
- ¡Y ponte la camiseta, se te ve la cicatriz!
Volvió a sonreír, obedeció y salió a esconderse y subir a un árbol, dejando a Nik junto a Lied.
.
La tripulación corría a toda velocidad por la ciudad sin siquiera pararse a pensar en qué dirían los habitantes. Robin agarraba a Zoro y a Kuina para que no se perdieran.
Cruzaron la población y llegaron a una especie de bosque desde donde se divisaba el solar. Luffy se fue a adelantar, pero Sanji le hizo parar.
- Eh, espera, ¿lo sientes? - le dijo – Aparte de tu hijo, hay dos personas con un muy fuerte haki. Debemos tener cuidado.
- Sí, ya lo sé.
Ray, sin embargo, ya había salido corriendo hacia allí, gritando:
- ¡VAMOS POR TI, NIK!
Pelea contra Lied en el próximo capiii! Asdasdfg, qué ganitas :3 Si notáis que éste capítulo está algo más corto, es que es una especie de presentación para... ¡la batalla! :D
Os ha gustado lo del ojo de Zoro XDD Yo no podía parar de reír mientras lo escribía :D
En fin, espero que os guste Lied (a mí me cae bien, ¿vale? XD) y su secuaz, y que os haya gustado mucho el capítulo! Bye!
hanasho: si es que Zoro lo peta XD Y seguro que Kuina será una borracha de mayor (? okno xD Entre Kuina y Ray hay algo 7u7 (ya lo sabemos pero da igual xD) No me había imaginado a Ray robando XDDD Pero ya que lo dices, seguro que le ha robado ya muchas veces xD Naah, no le hacen nada malo, son buena gente (Lied quiere matar a Luffy pero aparte de eso son buena gente XD) ¡Suerte con tus manos y tu trabajo!
neko alessa: creo que abuso demasiado de preocuparos :3 Lo del ojo... bueno, fue una gran sorpresa para él, pobrecillo XD Y sí, Kuina es sugoi, aunque sea fría y casi no tenga corazón XD Bye!
Kokutouyoru: T.T no soy cruel T.T Bueno... quizá un poco XD ¡Gracias por lo de Kuina! Me he encariñado mucho con ella :3 Sí, me gusta demasiado el suspense, menos mal que a vosotros también, o si no me tiraríais tomates, seguro XD Bye!
Akina54: aquí está! ¡Gracias, intento que sean lo más kawaii posibles! (Menos Kuina y Ray, ellos son unos pervertidillos 7u7 (? nah, es coña XD) Bye!
Fdo: otakufrikygirl/inu-chan
