-Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J.K. A excepción de alguno que sea nuestro y vosotros os daréis cuenta de ellos ;)
-Nota: ¡Fin de semana! todo ha vuelto a la normalidad! chau exámenes hasta el quince! así que intentaremos actualizar estos días mas seguido. (No exageramos, esta semana ha sido muy dura) ¿¡A quien se le ocurre tomar cinco exámenes seguidos!? ¿Ahora los Muggles torturan a Los Sangre Pura? ¿como es esto? creemos que algo anda mal aquí... me ha dado tanta risa cuando -LadyBlack se puso a llorar por un gráfico en plena matemáticas y grito- ¡Quiero abrazar, a Voldemort... esos momentos que no se superan xd.
-Advertencias: Pensamos que si los dos empezaban a llevarse de buen grado enseguida seria demasiado pronto. Así que dejaremos que se tomen su tiempo. Solo esperamos que en nuestra mente nuestros personajes dejen de hacer lo que quieren. (Especialmente, Iason) ese siempre se mete donde no debe.
Y mil gracias a Deyby por su Rev.! nos alegramos mucho de que su jornada de trabajo haya sido algo mas alegre ;) esperamos que este capitulo también sea de tu agrado.
Que pasen un muy buen fin de semana! (aprovechen esos días preciosos)
y a disfrutar! ;)
-LadyBlack y _AngelRenegaed
-Capitulo 12: Intentemoslo
Cuando me levante esa mañana Snape ya había abandonado el despacho. Me levante, me cambie poniéndome un negro saco bien largo sobre unos pantalones desgastados. Me coloque unos zapatos bajos y no me moleste en volver a hacer aquel encantamiento para teñir de negro mis cabellos. Me los ate en una coleta y baje las escaleras. Trague saliva. Cuando me aparecí en el Gran Comedor, el único lugar que quedaba disponible en la mesa de los Profesores era al dado del Profesor Snape y el resto de los profesores se sentaban tan lejos de el y de su humor habitual como sus sillas se lo permitían.
Suspire pesadamente y me acerque a la mesa hasta sentarme a su lado y el me miro de reojo por un momento antes de volver a concentrar la vista en su comida. No nos habíamos vuelto a hablar desde "El episodio del Tónico" y menos ahora. Minerva había decretado que teníamos que compartir despacho porque no había ninguno disponible y que en caso de haberlo podría elegir mudarme a el. Pero que entre tanto no teníamos opción ya que era el único que tenia dos cuartos.
Todabìa no había resuelto el problema de la Poción. No sabia a quien recurrir. Cada vez que pensaba en ella me dolía la cabeza. No quería regresar a la Mansion y enfrentarme a la cruda realidad. Snape daba su clase como si yo no estuviera presente y aunque por momentos me molestaba, también comprendía que no estaba de ánimos para dar clases. Cuando recordé la poción la expresión de Iason cuando levanto su varita para torturarme se apareció en mis pensamientos por un momento y solté el tenedor. Sosteniéndome la cabeza y respire con cierta dificultad por unos momentos. Me levante y empece a caminar por los corredores hasta que sus gritos dejaron de escucharse en mi cabeza entremezclados con nuestras risas unidas en el jardín de la casa cuando eramos niños...
Me detuve en un pasillo oscuro y deje que se me pasara el escalofrio que me había invadido...
-: ¿Señorita, Xaziel? -Exclamo una voz fría desde el centro del pasillo.- ¿Porque ha abandonado de esa forma la mesa? -Pregunto Snape.-
Que acababa de terminar de cenar.
-: ¿Ahora también me sigue profesor Snape? -me queje ofendida.-
El suspiro pesadamente.
-: No. Por si no lo ha notado, este es el camino hacia mi... ahora, nuestro despacho. -Se quejo.-
Entrecerré los ojos cuando baje la mirada...
-: Si no quería que le encontrara debería haberse ido a esconderse a otro lado. -Exclamo el enfadado.-
Solté una risa amarga.
-: ¿Perdón? ¿Esconderme? -Me queje.-
Si, eso era lo que quería. Esconderme de todos. Estar sola con mis pensamientos y encontrar una manera de seguir adelante que ya empezaba a creer que no existía y eso hacia que en ocasiones me comportara de una forma tan extraña.
-: Si. Esconderse de todo el mundo. Esconderse de esa conversación que tiene pendiente conmigo, también. -Dijo el de repente.-
Y levante mi ceja izquierda cuando le mire.
-: ¿Conversación? -repetí.-
-: ¿No le molesta que no le deje dar la clase que según sus alumnos, tanto le apasionaba hace un mes atrás? -exclamo el.- ¿No le molesta que le ignore, después de todo lo que ha escrito sobre mi? Porque de ser así yo no tengo ningún problema en seguir haciendolo. Pero, me molesta esta situación. -Murmuro.-
Suspire.
-: Bien, conversemos. -Pedí.- pero aquí no. -murmure.-
Snape asintió.
-: Bien... -murmuro y palidecí cuando me tomo bruscamente de la muñeca.-
Bajamos las escaleras hasta las mazmorras y una vez allí me soltó. Se sentó en su escritorio y extendió su mano izquierda hacia un pupitre cercano. Haciendo que la silla se apartara del pupitre y viajara hasta el escritorio, colocándose en frente de el. Luego señalo la misma y me senté. Cruzando mis brazos.
-: Bien. -Empezo.- No me agrada tener que compartir mi puesto con alguien, pero ya que ninguno de los dos tiene otra opción... ¿Porque no intentamos hacer que esta situación sea mas fácil? -me pregunto.-
Su voz me helaba los huesos y como cada palabra que pronunciaba no podía evitar encogerme un poco.
-: ¿De que forma? -pregunte.- Con todo respeto Profesor Snape, apenas si me deja hacer mi trabajo como ayudante y no estoy de acuerdo con su forma de enseñar. -Me queje.-
-: ¿Perdone? -Musito.-
-: Usted en lugar de hacer cosas para que los alumnos se interesen en su materia, hace cosas que solo demuestran el poco interés que tiene en hacer que sientan aunque sea un milímetro de respeto por ella. -logre decir por fin.-
-: Mi método de dar clases es claramente distinto al suyo, Señorita Xaziel. -Respondió.- una cosa es ayudar a los alumnos. Otra cosa es decir las respuestas a los alumnos. -Me acuso.-
Rodé los ojos.
-: Y así, vamos a hacer que sea mas agradable esta situación... -farfulle.-
-: De todas formas, pienso dejar que ayude a mis alumnos siempre y cuando prometa que no sera diciéndole lo que tienen que hacer. -Exclamo.-
-: De, acuerdo... -murmure con sarcasmo.-
A la semana ya estaba ayudando a mis alumnos con las pociones de nuevo. Dar clases me distraía de mis pensamientos y habíamos distribuido los libreros de tal forma que cabieran los libros de los dos. Yo ordenaba y el desordenaba a mi paso. Yo colocaba algo en un lugar y el lo cambiaba. Pero de alguna manera conseguía encontrar las cosas que necesitaba. Las pocas veces que daba clases, yo intentaba ayudar a los estudiantes a levantar sus calificaciones sin decirle lo que tenían que hacer. Cosa que era muy difícil porque los mejores alumnos de mi clase eran Scorpius, Lilly, y Albus. Pero de alguna manera lo lograba de todas formas.
Dos meces después mas ya empezábamos a saludarnos por los pasillos. Cuando yo dormía en el cuarto de arriba, la regla era que no me despertara haciendo demasiado ruido debajo y esos eran los dramáticos días donde los alumnos tenían que soportar una clase teórica. Las pesadillas eran cada vez menos frecuentes y había comenzado a leer mas. Pero el nudo que oprimía mi pecho quemaba por dentro y me hacían reaccionar de una forma extraña cada vez que algo me hacia recordar a Iason. Eran los momentos donde me encerraba horas en mi habitación.
Un día cuando me senté en la mesa del Gran Comedor a su lado, me digne a levantar la cabeza del suelo y observe a los estudiantes que reían y conversaban como si nada estuviera sucediendo fuera. Algunos, practicaban encantamientos. Otros, adelantaban deberes en pequeños pergaminos y me di cuenta gracias al techo que era una noche tranquila de estrellas y de Luna llena. Cuando termine de cenar decidí dar un recorrido por los pasillos y me dirigí al jardín. Sentí por primera vez en mucho tiempo la brisa en mi rostro y mire la luna llena a lo lejos entre las nubes grises y no pude evitar suspirar.
-: ¿Señorita, Xaziel? -Me Sobresalte.- ¿Que hace despierta a estas horas? -pregunto Snape detrás de mi.-
-: No soy una estudiante, profesor. Creo que puedo estar despierta por los pasillos cuando quiera... -me queje.-
Suspiro pesadamente.
Me senté en las escaleras de la entrada del Castillo. El gran reloj de péndulo era el único sonido que se escuchaba resonar en el lugar. Se sentó a mi lado en silencio y siguió observando el lumos que irradiaba desde su varita. Yo, abrace mis rodillas.
-: ¿Que, hace... -murmure.-
-: Creo que yo también puedo sentarme donde quiera, Señorita Xaziel. -Me recordó.-
Nos quedamos en silencio por un momento y yo me digne a mirarle. También observaba la luna llena y la brisa apartaba sus cabellos negros azabache levemente hacia atrás. Baje la mirada y entrecerré los ojos.
-: ¿Puedo, preguntarle algo? -exclamo de repente sobresaltándome.-
Si no hubiera hablado, probablemente nunca se hubiera roto ese silencio...
-: Supongo... -Encogí levemente mis hombros.-
Y me di cuenta de que esa era la única conversación que había mantenido con alguien en meces. Me sentí de repente extraña de nuevo.
-: ¿Porque alguien como usted, decidió enseñar pociones? -me pregunto.-
Mis ojos, se humedecieron de repente. Pero la brisa leve disimulo aquellas lagrimas que amenazaban con volver a salir. Había ocasiones en las que detestaba no poder ser mas fuerte. Pero no podía evitarlo. Ahora estaba completamente sola. Tenia miedo de prácticamente todo y me mordí el labio inferior por un momento antes de palidecer de repente al recordar que aun no había hecho nada con cierta Poción. Por el hecho de que temía encontrarle si regresaba a la mansion y tener que encontrarme con el una vez mas, me recordó porque no había avanzado con ello aun.
-: Porque... No se, exactamente porque en realidad. Cuando era pequeña empece a experimentar y a inventar mis propias pociones durante las cenas que ofrecían a las Familias Sangre Pura mis padres y pasaba todas esas horas en el desván mezclando ingredientes y haciendo notas. Mis padres nunca apoyaron lo que hacia. Pero no me importo de todos modos. Supongo que es porque es lo que mas me gusta hacer y lo unico que hice bien en mi vida. -Le respondí.-
-: Ya, veo... -murmuro.-
Pensé, en decirle del caldero. Pero eso me llevaría a explicar cosas que no quería. Que había, aprendido mucho de el. Que todos estos años, había soñado en secreto con aquel encuentro y que ahora que le tenia allí, la poca confianza que tenia con el mundo se había perdido por completo. Cuando regresamos en silencio al castillo esa noche volví a tener una de mis tantas pesadillas...
Pero esta vez, fue algo diferente...
-Otra vez corría por los pasillos de la mansion mientras escuchaba a dos niños riendo. Otra vez escuchaba los gritos de mis padres mientras eran torturados y otra vez (Como en muchas otras ocasiones durante mi estancia allí) sentía que se cerraban sobre mi las paredes y que el pasillo que llevaba hasta el desván se extendía y el resto del camino desaparecía mientras corría. Hasta que choque con alguien. Alguien que me abrazo y cuando levante la vista... -
-: ¡NO, BASTA! -grite sobresaltándome.-
Mire nerviosa a mi al rededor y me encontré con mi habitación.
Aun era de madrugada en ese momento y palidecí. Al recordar que la persona a quien había abrazado en el sueño, era a nadie mas y a nadie menos que a Severus Snape.
Me levante.
Me di una ducha y me cambie.
Porque otra vez tendría que volver a enfrentar el día...
Continuara...
-Por: -LadyBlack y _AngelRenegaed
