AVISO: Este capítulo puede contener spoilers del pasado de Law que aún no han salido en el anime. Son pocos, pero hay. Avisad quedas.
CAPÍTULO XXI: ENFERMEDAD
- Hace doce años, cuando Luffy se proclamó Rey de los Piratas... Bueno, recordaréis que, tras la pelea, os hicimos un análisis médico a todos... - comenzó Law – Resulta que a Luffy le diagnosticamos esa enfermedad que padeció Roger en su día, y esa enfermedad no tenía cura por ese entonces. El infectado debe seguir su rutina; porque, de lo contrario, podría intentar tomar remedios y eso es lo peor que se puede hacer, no preguntéis por qué. El caso es que decidimos no contaros nada y manejarlo todo en secreto; no sólo por vosotros, sino también por los demás que padecían la enfermedad. Comencé a crear una Organización, ya que no quería que las enfermedades siguieran extendiéndose por el planeta (ya sabéis eso de la Ciudad en Blanco), y junté a muchos de los mejores médicos del mundo. Empezamos a conseguir sujetos de pruebas (con previa aprobación, claro). Uno de ellos fue Lied, que se unió a nosotros con tan sólo cinco años. Sus padres se quisieron librar de él cuando supieron que había comido una fruta del diablo, y aún más cuando se enteraron de que estaba enfermo. Fue una gran ayuda. Y, unos años después...
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Tres años atrás...
- Un momento, un momento, ¿¡el hijo de quién!? - se alteró Law.
- De Zoro y Robin – comentó Kaya con tranquilidad.
- ¿Zoro y Robin? ¿Esos mismos Zoro y Robin? No pegan en nada...
- Pues el niño afirma que sí, que son sus padres y que, además, tiene una hermana. Es un encanto, la verdad.
Entraron en la sala. El chiquillo tenía camelados a muchos enfermeros, que le miraban embelesados y reían con las pocas palabras que decía.
El Cirujano de la Muerte lo miró, y no le hizo falta fijarse mucho en él para saber que era descendiente de quien era. Se acercó a la cama donde estaba tendido y le dijo en voz baja:
- Así que Zoro y Robin... ¿Son buenos padres?
- ¡Sí, los quiero mucho! - asintió, sonriendo y cerrando los ojos.
- Y... ¿conoces a Monkey D. Luffy?
- Papá me ha dicho que nunca hable de él – su sonrisa se desvaneció.
- Luffy era mi amigo, y tus padres también. No te preocupes – dijo Law tras unos segundos.
- ¿Y cómo sé si puedo creerte?
El hombre suspiró. Nunca se le había dado bien tratar con niños pequeños.
Tras intentarlo varias veces, notó cómo Kaya le llamaba y se fue con ella, dejando a Kai con su tripulación.
- ¿Has sacado algo en claro? - preguntó.
- No sé si conoce a Luffy, pero seguro que ha oído a sus padres hablar de él. Y ellos se han encargado de que nadie sepa su relación con el Rey de los Piratas...
- Creo que deberíamos contárselo a Zoro y Robin. Seguro que lo comprenderán...
- No. Modificaremos sus recuerdos. No sabemos si conoce a Luffy, y aunque lo haga, esos inútiles ya le han dicho a sus padres que Kai está muerto. Si se lo explicamos, no dudarán en decírselo a su capitán, ya sabes cómo son. Además, tiene poca esperanza de vida y...
La mujer suspiró mientras el otro hablaba, y le interrumpió diciendo:
- Entonces, déjame ir a mi niña un día. Un solo día, por favor. Hace casi un año que no vamos a Syrup...
- Pero eso atrasaría... Bah, es igual.
La rubia le abrazó. Sabía que el cirujano no podría tener hijos y le compadecía. Y ya que ella tenía a Jackie, le gustaba verla una vez al año, al menos.
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Tres días después...
Inyectaron un suero a Kai que borró muchos de sus recuerdos. Eliminaron en ellos la cara de sus padres y su hermana para que no les pudiera reconocer (por si las moscas), y le hicieron creer que su familia le había abandonado por la enfermedad. Tardó tres días en recuperarse y, aun así, estaba muy deprimido.
Debía compartir habitación con un joven llamado... Lied. Por aquel entonces, acababa de cumplir los quince años.
- Eh – saludó éste, sin levantar la cabeza del cómic que andaba leyendo.
- ¿Sabes cómo me puedo ir?
- ¿Qué?
- Tengo que irme. Mis padres me han abandonado, necesito preguntarles por qué.
- Yo qué sé, no te querrían o algo.
- No, mis padres no son así.
- ¡Oh, vamos, ni siquiera los recuerdas! ¡Tienes amnesia, imbécil!
- Hay algo en mi interior que me dice que todo lo que me dicen no es verdad.
- Eh, enano, tranquilízate. Yo también quiero irme, ¿vale? Pero aún no es el momento – sonrió -. Creo que tú y yo nos vamos a llevar bien.
Le tendió la mano. El niño se la dio tras vacilar unos segundos.
- Por cierto – se quitó el gorro rojo que llevaba y se lo colocó al otro en la cabeza -, tienes una cicatriz muy fea ahí, así estás mejor.
Kai esbozó una sincera sonrisa.
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En el presente...
Bepo entró por la puerta junto a Lied, que parecía calmado. Estaba cubierto de vendajes. Kai se lanzó a él y le dio un abrazo, pero se fue de nuevo con sus padres, ya que éste se puso al lado de Law, quien no se alteró en lo más mínimo.
- Eh, Law... El resto lo cuento yo...
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Así pasaron días y días. Meses y meses. Años y... Bueno, pasaron dos años. Kai y Lied habían llegado a ser muy buenos amigos. Eran los más jóvenes con los que experimentaban, así que no tenían muchas opciones. Los dos eran bastante maduros para su edad, y ya tenían planes para fugarse de allí.
- ¡Lied! - exclamó Law - ¡Cuida a Kai, otra vez se ha intentado escapar!
Empujó al chico a la habitación y cerró secamente. Éste se revolvió el flequillo y sonrió.
- Creo que tengo un plan.
El pelirrojo se desperezó y dijo:
- ¿Crees que estamos curados?
- ¿Le pregunto a Kaya?
No esperó respuesta y salió corriendo en su busca. Ella lo recibió con los brazos abiertos.
- Kaya~ - llamó con voz adorable - ¿Estamos curados?
- No... ¡Pero no pierdas la esperanza! Dentro de poco, quizá...
El niño se sentó en su regazo. La mujer le acarició la cabeza. Sabía que había muy pocas posibilidades de que consiguieran pasar su enfermedad...
Justo en ese momento, Penguin irrumpió en la sala, gritando:
- ¡Law-sama ha encontrado la cura!
Corrieron hasta donde estaba él, que estaba sosteniendo con temblequeo una cápsula con un líquido azul oscuro. Lo miraba con los ojos como platos, y sus labios se movían nerviosamente:
- No... No puede ser... No me lo creo...
Sonreía, con sudor sobre la frente.
- ¡Traed a todos los pacientes! ¡Primero los más viejos, dejad a Kai para el final! ¡Vamos, corred!
En unos minutos, estaban inyectando la medicina en todos los enfermos. El barco estaba lleno de alegría y formaron una gran fiesta.
Al día siguiente, ya por la noche, atracaron en una isla.
- Cuídalo – ordenó Law.
- Lo haré, no se preocupe – sonrió Lied.
El plan iba como la seda. El pelirrojo se había encargado de que siempre sospecharan de Kai y a él lo calificaran como su niñero, para que pensaran que mientras estuviera con él no habría problemas de fuga.
Cuando por fin se aseguraron que les habían perdido de vista, salieron corriendo y no miraron atrás.
Sus pasos eran firmes y precisos, esquivando todo lo que se ponía a su paso, fueran árboles, casas o personas. Por algo habían estado entrenando dos años.
Pararon en una posada. Allí, Lied se puso la capucha de la sudadera y preguntó con aire misterioso:
- ¿Hay alguna forma de salir rápidamente de esta isla?
La posadera le dedicó una mirada extrañada y luego le explicó el servicio de barcos de transporte que había por allí.
- También – continuó – han atracado barcos piratas y algún que otro marine de la Armada Revolucionaria; pero esta isla está protegida por Kidd, así que no hay peligro. Podéis preguntar si os pueden llevar si tenéis mucha urgencia.
El joven asintió y salió del establecimiento. En la puerta esperaba Kai, leyendo un libro.
- Vámonos, tengo una idea.
El niño asintió sin apartar la vista del libro, uno pequeño, de bolsillo.
Marcharon rumbo al puerto, donde encontraron multitud de barcos. Entre ellos, parecía haber uno de la Armada Revolucionaria no muy grande, que no debía ser de gran cargo; quizá uno de exploración.
- Kai, vete allí a leer bajo el árbol y, pase lo que pase, no mires aquí, pase lo que pase. ¿Entendido?
- Vale... – dijo algo titubeante – Pero vendrás en poco tiempo, ¿no?
- No te dejaré solo, ¿recuerdas?
El chiquillo obedeció. Lied se dio la vuelta y entró al barco de la Armada. Allí, con sus clones, mató a todos y cada uno de los tripulantes. Nunca había tenido escrúpulos, su desinteresada familia había asesinado a sueldo delante de él el poco tiempo que lo habían cuidado.
Tras esa masacre, echó los cuerpos al mar, se lavó las manos y fue en busca de Kai.
- ¡Hala! ¡Qué grande! - exclamó al entrar - ¿De verdad te lo han cedido?
Al otro no le gustaba mentirle, pero en esa ocasión la verdad no era muy... bonita.
- Sí, se lo he dicho y quieren que nos aventuremos al mar. ¡Será divertido!
El pequeño corrió por todo el lugar.
- Ahora debo hacer que se reúnan los mugiwaras – pensó Lied en voz alta, sabiendo que el chico no le escucharía, ya que estaba investigando cada recoveco de la nave -. Debo vengar a Kai; por la culpa de ese idiota de Monkey D. Luffy, ha perdido años de su infancia. Lo mataré y me quedaré con él, formando una banda de piratas y revolucionando el mundo.
- ¡Lied! ¿Hablas con alguien?
- ¡No! ¡Es el eco, estás formando mucho ruido! ¡Duérmete!
El rubio apareció por allí, despeinado y mordiéndose las uñas.
- Es que... esto es muy grande, y me da miedo...
- Tranquilo – suspiró –, yo dormiré en una cama a tu lado. Recuerda que nunca te dejaré solo...
- ¡Vale!
- Mañana iremos rumbo a una base de la Marina. Cuando estemos allí, pase lo que pase, escóndete y espera a que vuelva fuera del barco, ¿está bien? No lo olvides.
- ¡No lo olvidaré!
:'c Éste es el penúltimo, quizá el antepenúltimo capi del fic... TTwTT Pero habrá un capítulo con epílogos cortitos y kawaiis! Y también una serie de curiosidades y anécdotas sobre el fic :D
¡Espero que os haya gustado el fic y gracias por todo el apoyo, esto ya casi termina! *llora y os saluda xD*
hanasho: es que me ha salido todo tan emotivo... :'c Lo gracioso es que siempre pienso que lo que escribo es mierda, y luego me dicen que es bonito y yo como ashdgjadkflgj xD Law tiene SWAG (? Espero que te guste el capi, bye!
Kokutouyoru: ¿de verdad? ¿Cuál era tu teoría? Me gusta escuchar teorías de la gente xD Hay que atender en clases! Malote (? Y seguramente muchos se irían felices a su casa sin entender ni mierda, como Bepo o Chopper, porque molan xD (es curioso que los dos sean mitad animales, da qué pensar xD) Espero que te haya gustado el capi y te haya parecido convincente, bye!
mandaranja: me alegro mucho de que te guste! Motiva saber que hay gente que espera día a día y se alegra al ver que he subido capi :D Muchas gracias, de verdad! ¡Espero que te haya gustado el capi, bye!
Fdo: otakufrikygirl/inu-chan
