-Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J.K a excepción de alguno que sea nuestro y vosotras os daréis cuenta de ellos.
-Nota: Después de 11 días deprimentes sin internet en mi casa, de que -LadyBlack terminara con sus exámenes semestrales y de que por culpa de un virus perdiera lo que habíamos escrito para este relato nos sentamos a escribir este relato. Lo escribimos varias veces porque no estábamos conformes con el hasta que finalmente nos gusto. Esperamos que también sea de su agrado ;)
-Advertencias: Aquí jugamos un poco con el ritual de otra manera y por eso al principio no estábamos muy seguras de este relato. Pero esperamos que de todas formas les guste despues de tantos cambios y correcciones. Ya que despues de tanto tiempo y de tantos problemas es lo mas decente que hemos podido hacer. :3 ;)
-Por: -LadyBlack y _AngelRenegaed.
Elena entro en el desván de la mansión Xaziel y miles de antorchas se encendieron a su al rededor. Iluminando, su caldero cerrado por el hechizo que solamente ella conocía bajo el polvoriento candelabro incrustado en diamantes...
Fuera de ello se encontraba completamente vació y miro nerviosa a su al rededor al ver una loza en el rincón sobre la cual descansaba un bulto negro y polvoriento. El silencio invadió el lugar y respiro con dificultad mientras se acercaba hasta el caldero con las manos metidas en los bolsillos.
-: ¿Que piensas hacer? -pregunto Iason, detrás de ella.-
Se quedo completamente inmóvil. Entre el y el caldero. Elena evito pensar. Decidió hacer un esfuerzo sobrenatural por no pensar para que nadie pudiera ver todo lo que pasaba por su cabeza y todos los miedos que invadían su cuerpo que de alguna manera había podido dejar de temblar.
Me di la vuelta hacia el y le mire de soslayo. Su expresión era fría e impasible y aunque aparentaba mirarme con el rostro, su vista estaba clavada en las maderas putrefactas del desván como si de repente fuera una atracción invernal interesante. Algo corto el ambiente y una brisa helada me despeino hacia atrás los flequillos. El ruido de los muebles antiguos rechinando unos contra otros por el fuerte viento, el chasquido de los diamantes del candelabro y las llamas danzando en la chimenea, eran lo único que se oía en el lugar.
-: Hacer lo que no es correcto eso he venido a hacer. -respondí fríamente.-
Iason, se acerco a mi. Y se acerco al caldero. Quitándose su guante izquierdo y tocando la tapa de este. Recorrió el contorno con el dedo pero nada sucedió y yo le mire sorprendida.
-: No sabia que eras tan buena en Defensa Contra las Artes Oscuras, Elena. -murmuro.-
Le mire, enfadada.
-: Señorita, Xaziel para ti. -me queje cruzando mis brazos.-
Se quedo estudiándome en silencio por un momento. Pero luego soltó una carcajada que me sobresalto y que resonó en todo el desván.
-: ¿Desde cuando te atreves a contestarme? por mas que he intentado abrir esta cosa con todo nada ha funcionado. Ni siquiera los hechizos mas avanzados. ¿Como es posible que no pueda entender una magia tan simple como un encantamiento sellador? -pregunto.-
Rodé, los ojos.
-: Tal vez no eres tan buen mago como dices. -Solté una sonrisa torcida de media luna roja cuando le mire.-
Iason, saco su varita y frunció el ceño.
-: ¡Ábrelo... -ordeno.-
Trague saliva y suspire pesadamente. Cerrando, los ojos. Al menos no me mostraría cobarde allí. Tenia que terminar con eso si quería regresar. Tenia que terminar con eso si quería tener la oportunidad de ser feliz. Por mas que las cosas, se volvieran distintas.
-: ¡Apártate, entonces! -ordene, gritando frente a el por primera vez en mi vida.-
Mi fría voz resonó en todo el salón. Iason me miro sorprendido pero asintió y retrocedió. Apartándose, hacia un costado y cuando apunte la varita hacia el caldero me tembló la mano derecha y la serpiente que llevaba de joya se me resbalo hasta la muñeca. Moví la mano hacia atrás para ocultarla detrás del saco nuevamente y recordar ese momento antes de volver a tornar mi rostro neutral, me dio valor.
Camine hasta colocarme frente al caldero y gire la muñeca. Deteniéndome y cerrando los ojos...
-: Sureves... -murmure.-
*-: Entonces, eso era... -Pensó Iason.- Snape era frió, serio, sarcástico, firme y algo cruel en algunas ocasiones. Elena era divertida, neutral, nerviosa, y amable solamente cuando le trataban de la misma manera. Elena era algo así como el Revés de Severus Snape. Todo lo contrario a el. Pero, aun así se esforzaba por seguir sus pasos o intentarlo para seguir adelante y lo que abría el caldero eran los sentimientos de Elena por Snape. ¿¡Como no se le había ocurrido!? lo que no entendía era como podía haberse enamorado de un hombre así. *
Elena, cayo al suelo hacia atrás y llego a sostenerse con las manos...
Un resplandor violeta hizo que la tapa del Caldero se quemara y Elena se cubrió el rostro con una mano, cuando el bulto negro floto en el aire lentamente y la capa se estiro, hasta caer dentro de el caldero. Busco la mirada de Iason. Pero no la entontro. Escuchaba las burbujas explotando en el caldero y vio caer desde este una gota de poción que ahora se había vuelto verde oscura y palideció cuando Iason se volteo hacia ella. Sacando una cuchilla de su bolsillo y arrodillándose enfrente suyo, le sonrió.
-: El ultimo ingrediente para que Mi Señor regrese a la vida, es tu sangre. -murmuro tomando bruscamente mi muñeca y yo intente retroceder, pero presiono la misma con fuerzas y cerré los ojos cuando la enderezo.-
Sentí el filo de la cuchilla cortar mi piel...
Cayeron algunas gotas de sangre en el piso cuando se incorporo y mancho las maderas de la mansión. Dejo caer tres gotas de sangre sobre el liquido y haciendo un esfuerzo sobrenatural por no volver a temblar, Elena se incorporo y retrocedió tanto como la situación se lo permitió. Se quedo estática, cuando vio que Iason arrojaba la cuchilla a un costado y le vio cerrar por un momento con fuerza los ojos...
Elena, entrecerró los suyos. Sabia que su hermano mayor hacia eso cuando había hecho algo mal y no quería que lo notaran. ¿Que le estaba queriendo decir esta vez?
Sintió que su sangre ardía y se sostuvo la muñeca gritando... comenzó a temblar de dolor y se sostuvo con fuerza la cabeza cuando comenzó a arderle y por culpa del dolor, soltó unas lagrimas silenciosas mordiéndose el labio inferior para evitar gritar: Cuando la capa de Lord Voldemort, termino de unirse a su cuerpo de reptil y sus rasgos serpentinos se acomodaron en su rostro...
Elena tubo que alzar la cabeza hacia el desde sus ojos húmedos...
Iason en silencio le entrego su varita y le hizo una gran reverencia antes de retirarse. Me force a dejar de temblar y llorar de repente porque no seria cobarde. Me había prometido que si moría en ese mismo instante, al menos moriría feliz. Moriría feliz porque había podido confesar lo que sentía por Snape y cuando Voldemort sonrió cruelmente y levanto hacia mi una firme varita, se me encogió el corazón y se me hizo un nudo en la garganta, al darme cuenta de que aun me quedaban muchas cosas por decirle que probablemente no podría...
Cerro los ojos con fuerza y dejo caer su mano izquierda sobre su mano derecha y acaricio la cavecita de la dorada serpiente...
-: ¡Avada, Kedabra... -Grito Lord Voldemort.-
Elena, esperaba sentir el dolor invadir su alma. Esperaba que sus ojos se cerraran lentamente y que su ser muriera de ensueño. Pero, nada de eso sucedió y solamente por ello: entrecerró los ojos...
Y entonces le vio:
Allí, parado enfrente de ella, hacia un encantamiento que les rodeaba. Una luz que les envolvió a ambos completamente y que hizo que la luz roja del encantamiento de Voldemort apenas la rosara y la agrietara un poco envolviendo su hechizo...
-: ¿Que hace aquí!? -me queje molesta.-
Severus se encontraba enfrente mio y se dio la vuelta para mirarme...
-: Creo que puedo caminar por donde quiera, Señorita Xaziel. -se burlo como aquel día.-
El tomo mi mano y cuando me puse de pie nuevamente, me abrazo... cerré con fuerza los ojos y los dos nos desaparecimos tras un resplandor. Voldemort soltó un grito de confusión y furia que invadió completamente el desván de la mansión Xaziel cuando nos aparecimos a salvo en el primer lugar que a Severus, se le vino a la cabeza...
-Nota: Perdonen por el retazo pero tuvimos muchos problemas con la PC y de tiempo y sacando ello despues estaba el hecho de que no nos gusto como cerramos el relato hasta ahora. Esperamos que lo hayan disfrutado mucho y muchas gracias a todo quien nos ha leído hasta ahora de nuevo ;) mil disculpas.
Ojala terminen bien el día ;)
-Por: -LadyBlack y _AngelRenegaed.
