-Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J.K Rowling a excepción de alguno que sea nuestro y vosotros os daréis cuenta de ellos.

-Nota: Releyéndolo para empezar a corregirlo nos dimos cuenta de que habíamos dejado algunos datos pequeños inconclusos -mil perdones por ello- y ahora que caímos en la cuenta les dejamos aquí un pequeño prologo que esperamos que responda a todos ellos. Gracias a las amigas que nos pidieron que dejáramos al menos un relato mas y especialmente a Nekita667 por animarse a leernos y dejarnos sus Revs! ;) esperamos que lo disfruten mucho y nos vemos en nuestros próximos fan ficks :· ;)

-Por: -LadyBlack y _AngelRenegaed.


Spinner's End. La Hilandera. Los muggles que viven cerca y los pocos que quedaron con vida después de la batalla observan a una pareja, caminar hacia la vieja mansion Snape. Se quedaron completamente inmóviles al verle regresar tomado de la mano de una mujer que vestía de blanco y que sonreía y también se asustaron de ver que el también lo hacia. A las pocas semanas, las luces en la mansion Snape volvieron a encenderse.

Los muggles seguían a todos lados con la mirada a Elena. Se sentía intimidada cuando iba de compras y escuchaba que murmuraban cosas sobre que supuestamente su prometido había muerto y esto solo causo que se sintiera orgullosa de todo lo que había logrado.

Snape comenzó a enseñarle pociones en el desván de la mansion. Donde aprendió a crear ingredientes por su propia cuenta con magia y a modificar las especies y los dos encontraron ya sea juntos o por separados la cura a muchas enfermedades mortales que les hicieron una familia de peso en el Mundo Mágico. Mientras acababa sus estudios en la universidad de Pociones en San Mungo. Por mas que ahora eran casi tan ricos como Los Malfoy en sus tiempos ellos no se preocupaban por el dinero. Eran felices juntos y disfrutaban de su trabajo y de sus despreocupadas vidas.

Cada tanto se veía al mayor de los Xaziel o a Potter, el niño que vivió y que la mayoría de los muggles conocía por lo mal que hablaba de el la familia Dursley, acercarse a la casa y se le veía tomar el te con Elena y conversar hasta horas tardías de la noche. Claro estaba que ellos no sabian que trataban asuntos de La Orden ya que Potter ayudaba mucho a Elena dándole datos de enfermedades mortales desde dentro del ministerio cada vez que algún mago o bruja era herido por alguno de los pocos mortifagos que quedaban y que con el tiempo comenzaron a desaparecer.

Las pocas familias Sangres Pura que quedaban se dividieron en dos: "En las que seguirían los principios al pie de la letra para continuar con el mensaje que había dejado el innombrable" (Temiendo un regreso que nunca llego) y entre "Las que dejarían de preocuparse por esas cosas y aprobecharìan la oportunidad para olvidarse de los prejuicios" el dilema entre los magos que seguirían las viejas tradiciones y los que no fue lo único que se hablo en las familias en el mundo mágico durante meces después de lo ocurrido hasta que el tema canso y dejaron de darle importancia.

La mansion Snape se encontró a oscuras durante mas de un mes. Cuando se vio regresar a Snape los muggles murmuraron mas cosas todavia cuando se encontraron con que volvía tomado del brazo de Elena que llevaba en una mano su vestido blanco de bodas en una bolsa enorme y el cargaba con su equipaje. Las luces volvieron a estar encendidas mas el silencio era sepulcral.

Tiempo después dejo de verse salir de la mansion a la joven, aunque cada tanto se le veía desde la ventana sonriendo y leyendo un libro desde donde solamente se veía su silueta y su sonrisa delineada por el perfil que marcaba una vela cercana apenas visible entre las sombras de aquella habitación y a el que salia y que no regresaba hasta tardías horas de la noche y que cuando regresaba siempre lo hacia oculto por una negra capa de viaje.

Se sorprendieron mas cuando los magos de La Orden llenos de cosas y de paquetes envueltos entraron en la mansion Snape. Fue el único día donde los vecinos tuvieron el lujo de quejarse del ruido que hacían sus invitados y que ignoraron con un encantamiento Silenciador de todos modos. A los pocos meces, se vio que un behìculo algo extraño recogía a la Señorita Elena y otra vez la mansion a oscuras por mas de un mes.

Los muggles temían acercarse. Pensaban que hacerlo les traería mala suerte y por eso a pesar de que les gustaría saber ¿quien era la dichosa joven que siempre sonreía?
no se atrevían a acercarse y preguntarle, por miedo a Snape que siempre que salia le acompañaba y los dos conversaban en un tono demasiado bajo como para permitirles a los chusmas escuchar lo que entre ellos se decían con mas que solo palabras.

A los pocos meces, el behìculo extraño volvió a estacionarse frente a la mansion. Nadie comprendió nada hasta que se oyó a un bebe llorar. Un llanto de niña muy despreocupado que a cualquier hora de la noche reclamaba a su querida madre y durante la noche su vecina en varias ocasiones, le veía desde su ventana encender la luz para alzar a su hija y llevarle a su habitación. En una ocasión la joven Elena salio.

Se encontraba mas delgada y pálida de lo habitual pero parecía muy feliz. Sacaba a pasear a su hija ya en su pequeño carrito negro junto a el joven rubio que le visitaba cada tanto y los dos reían entre ellos mientras conversaban. Snape no se molestaba por ello y la mujer se empezó a hacer ideas en la cabeza que comento a todos los vecinos pero que sin embargo a ellos no les importo. Ya sabian perfectamente que eran el uno para el otro...

-: Es una niña muy caprichosa, Iason... no se duerme a menos que sea entre los brazos de su padre. -dijo entre risas Elena un día en que los dos fueron al mercado muggle.-

Mientras el, llevaba el carro de la bebe y lo mecía para que se durmiera y para que no llorara.

-: Me he dado, cuenta. -ironizo.-

Volvieron a reír. La cajera tuvo el valor de preguntarle si era su padre y el riendo le explico que eran hermanos y no se lo pudo creer. Pero eso fue hasta que se dio cuenta de que los dos tenían los mismos ojos grises que le parecieron tan hermosos como extraños y envidio un poco a la pálida joven por tenerlos de ese color. Ya que hasta que no vio a su hermano, había creído que eran meras lentillas.

Por alguna razón, se sintió ofendida.

Paso un tiempo hasta que se les volvió a ver. Al parecer dejaban a la niña con su nana mientras iban a sus trabajos, porque se veía a una mujer joven entrar en la casa todos los días que los muggles sabian que no pertenecía a la familia y así paso un año en donde otra vez, los Snape's no volvieron a hacer escándalo hasta la navidad. Ya para entonces la niña pequeña había cumplido un año. Elena se reía porque Snape se perdía en la cocina cada vez que traía a sus invitados y ellos se extrañaban de que eso le hiciera gracia lejos de molestarle. Pero prefirieron dejarlo así. No vaya a ser que después de tanto tiempo juntos, una estupidez de momento desatara una pelea entre ellos dos...

Los años pasaron y cada vez se veía salir menos a los Snape's. Los muggles comenzaron a acostumbrarse a su presencia. Ya que apenas molesto después de ese entonces hasta que su vecina contó a todo el mundo que vio una lechuza blanca entrar por la ventana del cuarto de la niña y nadie le creyó. Ahora, ignoraban a la vecina de los Snape'S tanto como a los Snape y ella se dijo que si ellos no hacían nada ella llegaría al fondo de todo eso por su cuenta.

No fue hasta que unos días después los Snape's salieron de la casa. Parecían apurados. Una niña que parecía tener once años tomaba la mano de su padre mientras su madre cerraba la puerta y vestía una túnica negra cerrada extraña mientras su padre con su mano libre, llevaba una valija y su madre en su mano una jaula que había apoyado en el suelo para abrir la puerta y que había tomado en su mano nuevamente al cerrarla, donde había una lechuza blanca. Tomo la mano de su hija con su mano libre. La jovencita tenia los ojos grises translucidos y tenia los rasgos de su madre. Pero el perfil de su padre y los cabellos cortos y azabaches muy despeinados y grasientos que caían despreocupadamente despeinados detrás de sus orejas y que eran despeinados por la brisa helada del viento.

Los tres caminaban en silencio juntos conversando entre ellos. Sin preocuparse porque los demás pensaran de si mismos, ya que así había sido como habían logrado encontrar en ese pequeño poblado la felicidad durante todos esos años...


FIN

.NOS VEMOS EN NUESTROS PRÓXIMOS FANFICKS!.

-Por: -LadyBlack y _AngelRenegaed.