Capítulo X: Los entrenamientos con Shiryu siguieron hasta la llegada del Crepúsculo, donde todos los demás habían terminado de entrenar con sus maestros, las niñas como Nelson, Martin, Rafa, Milhouse y los Hermanos Rod y Tood se estaban reuniendo en los jardines de la Mansión Kido con sus maestros, Lisa se preguntaba dónde podía estar su hermano, por lo cual fue a ver a Hyoga de Cisne, el cual estaba aún entrenando en las afueras de la mansión.

- Lisa, no vayas tan lejos, que se está haciendo de noche. Le pidió Jessica.

- Volveré rápido, ustedes quédense aquí. Les pidió ella, mientras que salía afuera de la mansión y se dirigía hacia las formaciones rocosas, en donde Hyoga de Cisne aún seguía entrenando.

Bart aún seguía entrenando con su maestro, aprovechando la tranquilidad de la cascada que estaba allí

- "Concentra la energía, Bart, no dejes que la furia y el rencor te invadan, eres fuerte y puedes con esto" Le dijo Shiryu.

El chico Simpson estaba muy tranquilo, mientras que en su mente, todo era paz, de esa misma, se encontró consigo mismo en su interior.

- "Veo que has alcanzado la paz interior, Bart, sigue así, que en tu fuerza está el cosmos del que tus amigos y tú llevan dentro" Le dijo su yo interior con la voz de u maestro.

- "Anda la Osa" Dijo asombrado el chico, mientras que iba explorando y superando todos sus miedos y rivales, como Bob Patiño, la escuela, Kang y Kodos y hasta los enemigos de su familia.

Lo había logrado, de a poco consiguió encontrar el cosmos que había estado buscando, lo logró, su energía había llegado a él, como sus compañeros en sus entrenamientos, había sido una larga carrera, pero finalmente lo había logrado el chico de cabellos picudos.

- ¿Ahora sientes el poder, Bart-kun? Le preguntó Shiryu.

- Sí, Maestro. Respondió su alumno, mientras que abría los ojos y se acercaba a su Maestro, el cual estaba aún con su concentración, pero de igual manera se comunicaba con su aprendiz.

- Perfecto, lo has logrado. Felicitaciones, Simpson Bart. Le felicitó Shiryu, mientras que el chico hacía una reverencia y se iba hacia la salida de las formaciones rocosas, donde lo estaba esperando Lisa allí para volver a la mansión.