Capítulo 11: Finalmente, bajo una terrible tormenta de lluvia y viento, sobre la cima de las montañas, se dio el entrenamiento final para los chicos y chicas de Springfield, allí iban a superar el último de los obstáculos de sus vidas: El miedo.
- ¡Vamos, demuestren que son dignos de llevar las armaduras de bronce, demuestrenlo! Gritó a todos ellos Hyoga de Cisne con Seiya de Pegaso y Shiryu de Dragón.
- ¡¿Son de verdad Caballeros o son cobardes que quieren irse?! Les dijo ahora Seiya, mientras que los niños estaban al borde del abismo psicológico, entre ellos Milhouse, quien quería ya retirarse y volver a casa, pero alguien le impidió que se fuera.
- ¡Milhouse, vamos, no seas un cobarde, tú puedes, sé que en el fondo no eres cobarde! Le dijo Nelson por primera vez en su vida.
Por primera vez, Nelson se había mostrado amable y nada arrogante con Milhouse, siempre lo estaba golpeando y amenazando, ahora era una persona nueva, dejando atrás su orgullo de ser siempre el abusón de la escuela.
- Nelson, eso ha sido muy amable, pero con palabras no solo se expulsa el miedo, sino también en combate deberán demostrarlo. Le felicitó Seiya, mientras que se acercaba a los niños.
- ¿Qué debemos hacer? Quiso saber Jessica Alegría.
- Traten de vencernos a nosotros, nada de trampas, no les servirá para nada hacerlas. Les explicó Hyoga la última prueba de la que ellos iban a participar y formar parte.
La idea de que ellos pelearan contra los Caballeros de Bronce, ese era el plan, sin hacer trampa, solamente debían luchar contra ellos, sin vacilar ni retirarse del círculo de pelea.
- Estamos listos. Anunció Lisa ante ellos y se prepararon para la prueba decisiva que iba a permitirles obtener las armaduras.
Fue así que comenzó el combate para demostrar su valentía, mientras que se daba, Bart utilizó su cosmos para enfrentar al "Meteoro de Pegaso" de Seiya, con el cual atacó al chico, aunque ambos se cambiaron de poderes, Bart con la ayuda de Nelson, Milhouse y Martin evadieron los ataques del Caballero de Pegaso.
El entrenamiento con sus maestros era para demostrar su fuerza y así obtendrían sus armaduras de Caballeros, iban a representar a sus símbolos y animales de las Constelaciones, Rod y Todd temían de la reacción de su padre, ya que por su fanatismo fundamentalista iba a prohibirles salir de la casa por representar unos supuestos "Símbolos del Mal", cosa que él debía saber sobre el "Símbolo del Crismón" que representaba a Cristo cuando se le apareció en un sueño al Emperador Constantino antes de la Batalla del Puente Milvio contra el Emperador de Occidente Majencio.
- Acuérdate de lo que hablamos la otra vez, Rodd. Le dijo Todd a su hermano, mientras que le hacía recordar lo que habían hablado la otra vez.
- Sí, nunca la olvidaré. Mencionó su hermano menor, mientras que en ese momento, estaban recibiendo los últimos entrenamientos por Shaina de Ofiuco.
- Me parece perfecto que ustedes tengan sus opiniones sobre su padre, pero, ¿están bien con él? Quiso saber Shaina.
- Es muy bueno con nosotros y nos quiere, pero él es muy fanático religioso y Jesús prohíbe el fanatismo. Dijo Todd ante su Maestra.
- Toda religión tiene prohibido el fanatismo, incluso en las paganas. Sostuvo Shaina, mientras que todos ellos terminaban de entrenar para pasar finalmente a la última etapa de sus entrenamientos: Recibir las armaduras de Bronce.
