Capítulo XII: Fue así que esa noche, en la zona de entrenamientos, en la arena de combate de los principiantes a Caballeros de Athena, llegaron para ser "condecorados"; por así decirlo, tras sus entrenamientos recibidos con sus Maestros, después de haber tenido que pasar cientos de desafíos y pruebas complicadas, lograron ganarse sus armaduras de Santos de Bronce.

- ¿Qué estará pasando? Se preguntó Bart, mientras que el lugar estaba desierto y no se oía ni un solo ruido, salvo el viento y las pequeñas rocas ceder desde las montañas.

- Nos dijo la Señorita Saori que permanezcamos aquí, dice que tenemos que esperar aquí, ya que tiene algo muy importante para decirnos. Les dijo Lisa, mientras que seguía todo en calma.

En ese momento, se escuchó una voz que pidió la atención de los presentes, los cuales se dirigieron al centro de la arena de peleas, allí estaban Saori y sus Caballeros Seiya de Pegaso, Hyoga de Cisne, Shun de Andrómeda y Shiryu de Dragón, cada uno llevaba sus armaduras correspondientes y Saori estaba en el medio del escenario, protegida por sus fieles Guardianes, los cuales juraron lealtad en protegerla, ahora ellos estaban presentes para la entrega de las armaduras a aquellos niños extranjeros.

- ¿Qué es todo esto, Señorita Saori? Preguntó Milhouse un tanto nervioso por lo que estaba ocurriendo.

- Hoy, niños, ustedes han terminado sus entrenamientos: Ya son Caballeros de Bronce, Guardianes de la Señorita Saori Kido. Les anunció Seiya a todos ellos.

Al abrirse las cajas que llevaban las armaduras, cada uno esperó a ser llamado, por pedido de los Caballeros, se formaron, mientras que desde las gradas, en lo más alto, estaban Shaina y Marin observando a los futuros guerreros de Saori

- Han completado la parte de los entrenamientos, pero ahora la verdadera prueba se encuentra ante sus propios ojos. Dijo la chica de cabellos rojos.

- Sí, el viaje que hará la Señorita Saori hacia el Santuario, estará lleno de peligros, ellos deberán protegerla. Además, sintió una extraña presencia maligna en el Santuario, como si algo le hubiera pasado al Patriarca. Dijo Shaina.

- ¿Cómo? Preguntó Marin

- Tal vez es solo un presentimiento; pero temo de que algo ha pasado en el Santuario. Le contestó Shaina.

- Será mejor ir a ver lo más rápido posible. Pidió Marin y su amiga asintió con la cabeza, dejando el lugar donde se estaban llevando las entregas de armaduras.

- "Seiya, Bart, ustedes han progresado muchísimo, especialmente tú, Bart de Tigre, mucho cuidado en este viaje que está por empezar" Dijo Shaina, mientras que se volvía la vista hacia los niños que recibían las armaduras.

Fue así que comenzaron los nombramientos por parte de Saori, era como estar en el Palacio de Buckingham, siendo nombrados por los Reyes de Inglaterra con la espada de la familia, Saori era la reencarnación de la Diosa Atenea, ellos ahora eran sus Guardianes.

- Pasen de a uno para recibir su armadura y su nombre de Constelación. Pidió Shiryu, mientras que iban formando filas.

Fue así que comenzó Saori a nombrarlos.

- Lisa de Pegaso. Dijo Saori, tras nombrar a la hermana de Bart, ella estaría como compañera de Seiya de Pegaso.

- Allison. Llamó Hyoga y la chica se acercó.

- Allison de Sirena. Dio Saori el nombre para la chica.

- Nelson. Llamó ahora Hyoga.

- Nelson de Capricornio. Le dio la chica la Constelación al joven.

- Genial, muchas gracias, Señorita Saori. Le agradeció Nelson, mientras que le hacía una reverencia.

Saori sonrió y pasó su mano por los cabellos del rufián.

- Sherri y Terri de Fénix. Anunció la chica ahora, mientras que llegaban las gemelas.

- Lisa de Delfín, Rafa de Tortuga, Milhouse de Halcón y Jessica de Sagitario. Anunció de vuelta Saori, el último en ser nombrado era Bart, quien estaba esperando y finalmente llegó su turno.

Caminó un tanto tembloroso, acercándose hacia la fila de los Caballeros, tanto los de Saori, como los recién nombrados, para finalmente recibir su rango asignado.