Capítulo XIV: Esa mañana, había sido una llegada importante para ellos, ya que los nuevos Caballeros de Bronce, protectores de Saori Kido, habían llegado a la pista privada, el jet que los trasladó hacia el Santuario, en la Capital griega, Atenas, llevaba con ellos a Seiya de Pegaso, Hyoga de Cisne, Shun de Andrómeda y su hermano, Ikki de Fénix, a la vez escoltaron a Saori Kido y sus Caballeros, los nuevos integrantes de su fuerza: Bart, Lisa, Milhouse, Nelson, las gemelas Sherri y Terry, Allison, Jessica, Martin, Rodd, Todd y Rafa, los nuevos Guardianes de la Diosa tenían la misma función y era un honor servir para ella.
Hasta los propios hermanos gemelos dejado de lado las posibles confrontaciones que les daría su padre si llegaba a verlos como "Paganos", no temían a nada, ni siquiera al reproche de la sociedad de su país.
- Wow, jamás me sentí tan genial. Alegó Martin con su armadura y Nelson, como siempre, le dio un buen golpe en el estómago, pero cuando estuvo por efectuar su dañina acción, sintió un enorme dolor en su mano derecha.
- ¡Auch, auch, mi mano! Gritó el matón de la escuela y la vio toda colorada su mano derecha, mientras que Martin mostraba su pechera de bronca y nexos de hierro que protegían su pecho, formando una Cruz en la misma.
- Jajaja, las maravillas de la herrería de los griegos. Río el chico listo, mientras que para Saori le causó una risa de ver a sus nuevos guerreros tener sus "luchas" por quién era el más poderoso.
Pronto estuvieron sobrevolando Atenas, la Capital de Grecia, que en el pasado guardó sus mejores mitos y leyendas sobre los Dioses, Héroes y Semi-Dioses, como Hércules, el romance, la tragedia, la tragicomedia, Antígona, Edipo Rey, Pitágoras, Sofocles, Platón, Sócrates y cientos de sabios e intelectuales griegos, quienes, con los Romanos, sembraron el camino para el Siglo XV D.C, por sus descubrimientos y arte, sembraron el camino para el "Renacimiento", del cual muchos artistas italianos, tomarían sus ideas y las plasmarían en el arte, la arquitectura, la pintura y la escultura.
- Dios, es tan hermosa esta ciudad. Dijo Lisa, enamorada de la cultura griega.
- Después de la visita al Santuario, espero que les guste venir de paseo por la Ciudad de Atenas. ¿Les gustaría? Les ofreció Saori ir con ella y su escolta de paseo por la mítica ciudad, cosa que todos aceptaron.
Pronto los pilotos recibieron la orden de aterrizar en el aeropuerto de la Capital griega y de ahí, emprendieron el viaje hacia las zonas montañosas, donde les estaba esperando el Santuario.
Fue un viaje largo por las montañas, pero finalmente pudieron llegar hacia las lindas del Santuario, de golpe, Bart recordó el momento en el que se habían metido en esas escaleras y con el misterioso ataque de los dos Caballeros de armaduras de oro.
- Por aquí. Señaló Seiya y llegaron hacia las escaleras de piedra, donde estaba esperando allí, al final de la misma, un hombre joven con una túnica verde que iba desde su cabeza hasta la espalda y una máscara de plata en su rostro.
- ¿Quién será ese sujeto? Preguntó Todd a su hermano.
- Debe ser un guardia de este sitio. Dijo su hermano menor, mientras que iban subiendo las escaleras y Saori se le acercó al hombre de la túnica verde.
- Bienvenida, Señorita Kido, el Patriarca me ha enviado para escoltarlos hacia el Palacio. Les dio la bienvenida el hombre..
- Muchas gracias por venir a recibirnos, Ptolemy de la Flecha. Le agradeció Saori al Caballero de Plata, mientras que ellos lo seguían por las escaleras de piedra.
- Caballeros de Bronce, bienvenidos al Santuario de la Diosa Athena. Les dijo Saori, mientras que llegaban al final de las escaleras y estaban presente frente a la Primer Casa del Zodiaco.
