Capítulo XXI: Los Caballeros de Bronce habían logrado pasar la Casa de Cáncer y llegar a la siguiente que era la Casa de Leo, allí, Seiya había logrado arribar al sitio. El templo estaba compuesto por un enorme edificio de estilo greco-romano con tres alas, el ala central que poseía un friso donde estaba marcada la insignia de la constelación, frente a la entrada se encontraban dos leones descansando, los cuales miraban al horizonte dando la bienvenida a los visitantes que desearan aventurarse en el templo, el interior del mismo estaba lleno de antorchas que proporcionaban luz al oscuro templo y la habitación central estaba sostenida por pilares y algunas paredes internas.

Seiya de Pegaso había llegado a la Casa de Leo y allí estaba de pie frente a él el Santo de Oro de aquella casa zodiacal.

- ¿Quién será ese de ahí? Preguntó Milhouse, mientras que se iban acercando hacia el Santo que estaba custodiando la entrada.

- Alto, no pueden pasar. Le negó el paso a Seiya y los demás de sus compañeros hacia el interior de la Casa de Leo.

Ante dicha negativa de entrar, se prepararon para la pelea que se iba a disputar, Milhouse fue el primero.

- ¡"Tormenta de Rayos"! Invocó el mejor amigo de Bart, mientras que le lanzaba una poderosa cadena de rayos hacia el Santo de Oro, pero éste logró destruirla antes de que impactara sobre él.

- ¡¿Cómo es posible que lo haya detenido?! El Maestro Shun dijo que ese ataque nadie sobrevive. Quedó asombrado Milhouse, mientras que Aioria de Sagitario, se lanzaba contra él, derribándolo de un golpe.

- ¡Milhouse! Gritó Bart y fue a ver a su amigo, el ataque Aioria le había dado destrozó sus lentes, dejándolo totalmente inactivo.

- Bart, ¿dónde estás? ¿Dónde estás, amigo? Preguntó totalmente perdido, sin sus lentes, era inútil avanzar, fue en ese momento que sintió las manos de su mejor amigo, deteniendolo para que siguiera buscando en vano.

- Tranquilo, amigo, recuéstate, solo necesitas descansar. Tranquilo. Le pidió Bart, mientras que Allison y Lisa lo atendían.

- ¿Estaré bien? Preguntó el chico de cabellos azules, pero Allison, al encontrar sus lentes, supo que era inútil para el joven seguir peleando.

- Lo siento, Milhouse, pero si sigues así, tendrás que dejar esto. Le advirtió ella, mientras que el joven se lamentaba.

Bart junto con Nelson y Rafa miraron a Aioria con furia, por ese ataque mortal, Milhouse estaba herido, además de sus lentes, parte de su armadura de Caballero había sido dañada.

- ¡Al ataque, mis valientes! Ordenó Bart, pero para el Santo de Oro, esto era solo un juego de niños, no podrían contra él.

A su vez, dentro de la Casa de Leo, Cassios estaba curando a Shaina de sus heridas, tras el anterior combate en el que tuvo contra un grupo de Caballeros, después de que fuera por Seiya al hospital, allí la chica de cabellos verdes abrió los ojos y miró a su alrededor.

- ¿Qué está pasando? ¿Dónde estoy? Preguntó ella, cosa que llamó la atención de Cassios.

- Tranquila, estás a salvo, en la Casa de Leo. Los Caballeros de Bronce han tomado la decisión de recorrer las 12 Casas del Zodiaco y todo el Santuario estaba emocionado porque Seiya ha llegado a la Casa de Leo. Le explicó el gigante moreno a la chica.

Eso tranquilizó a Shaina, ya que Aioria era fiel a Athena, él le había prestado juramento de que siempre le sería fiel a ella, pero la siguiente casa, era la de Virgo, por lo cual, la chica de cabellos verdes decidió apresurarse para advertirle a Seiya, pero Cassios la detuvo.

- Espera, hay un problema muy serio. Le dijo él, mientras que la detenía.

- ¿Qué problema? Preguntó ella.

- El Patriarca del Santuario tiene control mental sobre Aioria, él está bajo trance y seguirá en esa postura, hasta que alguien muera frente a él. Al escuchar la advertencia de Cassios, Shaina intenta detenerlo pero el gigante moreno va a por él.

Fuera de la Casa de Leo, el Caballero Dorado había derribado a todos los niños, Bart se mantenía de pie y atacaba con Rafa y Nelson, ambos heridos, contra el enemigo que estaba en trance, pero la fuerza del chico de cabellos castaños era superior a la de ellos.

- Si tan solo pudiéramos atacarlo, pero ¿cómo? Se preguntó Rafa, todos los golpes que le habían dado, habían fracasado.

Aioria atacó a Seiya con toda su fuerza y le quebró una pierna, tras lanzarlo contra un pilar, ante la mirada de terror de sus aprendices, pero cuando estaba a punto de matarlo, Cassios salva a Seiya.

- He estado esperando mucho tiempo para un momento así. Le dijo, mientras que el Caballero de Pegaso se quedaba asombrado de lo que estaba ocurriendo, mientras que el moreno detenía al Caballero de Leo.

Así fue como empezó la pelea entre ambos, mientras que los niños se recuperaban del golpe sufrido, Cassios se voltea y le da un golpe a Aioria, resultando fácil por ese momento, de vuelta, le da otro golpe que lo tira contra el suelo, pero el Caballero Dorado no se rinde y lanza su último ataque para destruir a Seiya, pero Cassios se interpone en el medio, recibiendo él mismo el ataque del Caballero castaño.

Cassios colapsó en el piso, sabía que moriría, pero de eso, Seiya quería saber el por qué lo había salvado.

- Sí tú morías, Shaina estaría muy triste, por eso me interpuse y te salvé la vida. Le confesó toda la verdad Cassios, antes de morir finalmente.

La muerte de Cassios causó en Aioria que el trance que el Patriarca había lanzado sobre él, desapareciera, mientras que eso sucedía, Seiya logró derrotarlo, mientras que llegaban Shiryu y Shun allí, notando que su amigo estaba inclinado frente al cuerpo de Cassios y a Aioria.

- Esto no lo esperaba para nada. Confesó Shun, mientras que Aioria cubría con su capa al cuerpo del fallecido Cassios y les hablaba a todos ellos.

- Mucho cuidado por la casa que van a atravesar ahora: La Casa de Virgo y su Caballero, el más cercano a Dios, su nombre es Shaka de Virgo. Le advirtió.

- ¿Por qué es el más cercano a Dios? Preguntó Todd.

- Porque si él abre los ojos, todo lo que esté a su alrededor, será destruido. Les respondió el Caballero de Leo, mientras que los hermanos temblaban de miedo por lo que acababan de escuchar.

Y así fue que Seiya, Shiryu y Shun con los demás dejaron la Casa de Leo y se pusieron en marcha hacia la Casa de Virgo, pero antes de irse, mientras que Aioria llevaba el cuerpo de Cassios con Shaina, el castaño se detuvo frente a Milhouse.

- Tú no debes seguir. Le dijo, al verlo muy herido y con su armadura dañada.

- Pero mis amigos van para allá. Le respondió nervioso, pero el castaño le detuvo una vez más.

- Si sigues, puedes llegar a morir en ese estado. Deberás permanecer aquí. Le dijo Aioria, mientras que Milhouse se veía en un charco de agua y estaba completamente herido y su armadura estaba muy dañada, por lo cual tuvo que despedirse de sus amigos y permanecer en la Casa de Leo hasta que pudiera recuperarse por completo y seguir con el camino.