Capítulo XXIV: La 8* Casa del Zodiaco, la de Escorpio estaba delante de Seiya y sus amigos, después de haber logrado sacar a Hyoga de la prisión helada y tras ser salvado de la muerte por Shun de Andromeda, ellos se pusieron en marcha para salvar a Saori, ahora con el tiempo cada vez más en su contra.

- Vamos allá. Pidió Bart e ingresaron, siguiendo a Seiya y los demás hacia el interior de la Casa de Escorpio.

- Tengamos cuidado, Bart, no podemos perder a más de nuestros amigos. Le pidió Martin.

- Lo sé, estén todos atentos, amigos. Les dijo Bart con una voz de mando.

- Sí, Señor. Respondieron los demás, mientras que Seiya y los demás veían los progresos logrados en aquellos niños.

Fue así que comenzaron su avance hacia la Casa de Escorpio, pero cuando entraron ella, el Caballero que los estaba esperando, los inmovilizó por sorpresa.

- ¡No puedo moverme, ¿qué está ocurriendo?! Preguntó Rafa aterrador.

- Invasores y enemigos del Patriarca, pagarán por haber ingresado a la Casa de Escorpio. Les dijo el Caballero, quien apareció delante de ellos, saliendo de las sombras del pasillo principal.

- ¿Quién eres? Preguntó Bart, mientras que trataba de romper el hechizo.

- Soy Milo de Escorpio, Caballero de la 8* Casa del Zodiaco y ustedes, extranjeros y Caballeros traidores, han entrado para morir. Les dijo, mientras que después de haberse presentado, les lanzó su ataque llamado "Aguja Escarlata", provocando la caída de Seiya y Shiryu al suelo, cuando en ese momento, Milo estaba a punto de matarlos a ambos Caballeros, cuando apareció de golpe Hyoga de Cisne, llevando sorpresa a sus amigos y al Caballero Dorado, además de que Hyoga no venía solo, Shun lo estaba llevando en sus brazos.

- M, Maestro Hyoga. Dijeron las niñas.

- Me alegro verlos, pero no tenemos tiempo, Seiya, Shiryu, vayan a la Casa de Sagitario con Shun, rápido. Les ordenó, mientras que les pedía también a los niños que se fueran de allí también.

- No, Maestro, no vamos a dejarlo aquí peleando solo. Le ayudaremos. Le juraron su apoyo Sherri y Terri.

- No, deben irse de aquí, prosigan el viaje, rápido. Les ordenó Hyoga.

- Lo sentimos, Maestro, pero nosotras pelearemos con usted, hasta la muerte. Adjuntó Jessica Alegría, mientras que se lanzaban al ataque, en formación de escuadrón hacia Milo.

Las niñas se lanzaron sobre Milo, Sherri invocó el "Canto de las Sirenas", Terri el "Ataque Relámpago de Zeus", Allison su "Teoría de la Gravedad" y Jessica su "Golpe Cristiano", pero cuando los ataques dieron sobre el objetivo suyo, al disiparse el humo y el polvo, vieron que Milo de Escorpio seguía de pie, serio ante ellas.

- Buen golpe, pero aún no han podido derribarme. Ahora es mi turno. -Les dijo Milo, mientras que comenzaba a preparar su letal ataque- ¡"Aguja Escarlata"! Y lanzó su ataque contra todos, incluso contra Hyoga, con quien combatía.

El ataque fue de sorpresa y dejó un duro golpe para ellos, en especial para Hyoga y sus aprendices de EEUU. ya que, tras haberse recuperado del golpe, las niñas notaron que algo no había salido bien en el ataque contra el Caballero Dorado.

- ¡Niñas, no peleen contra él, no lo hagan! ¡Retírense! Les pidió Hyoga, mientras que las niñas no iban a escuchar su pedido.

- ¡Maestro, Hyoga, nosotras pelearemos con usted, no vamos a permitir que usted luche solo! Le respondió Allison con Sherri, Terri y Jessica.

En sus pensamientos, el Caballero de cabellos rubios sabía que sus estudiantes habían completado su último entrenamiento y este era el moral, pero a su vez, Milo de Escorpio estaba preparando su gran golpe.

- Suficiente de hablar, hora de morir, Hyoga de Cisne: ¡"Aguja Escarlata"! Y lanzó su ataque contra Hyoga, pero este también dio sobre sus alumnas, quienes, en un momento desesperado, Sherri y Terri se abalanzaron sobre Milo, evitando que volviera a disparar de nuevo.

- ¡Sherri, Terri! ¡No, detente! ¡Alto! Le pidió Hyoga de que se detuviera, él estaba furioso, pero el ataque de Milo había dejado herido al Caballero de Cisne, provocandole heridas sangrante.

Ambas gemelas fueron arrojadas al suelo del templo por el joven caballero de cabellos violetas, mientras que las miraba, no les dio importancia, pronto ella sabrían que habían recibido su merecido.

Cuando se levantaron, ambas chicas se vieron que habían sido heridas de gravedad por el ataque de Milo de Escorpio y sus armaduras estaban dañadas en su centro.

- ¡No, NO! Gritó Allison, quien trató de auxiliarlas, pero Martin y Jessica le detuvieron.

- ¡Son mis amigas, debo salvarlas! Les pidió ella, pero era tarde, a su vez, Hyoga sentía la pérdida de sus estudiantes, mientras que gota por gota, iba perdiendo también la batalla, ya que sus cinco sentidos estaban cayendo también, como un castillo de naipes.

- Antes de que te elimine, tengo algo que decirte -Se fue acercando, sin importarle que Sherri y Terri estuvieran al borde de la muerte, para acercarse a Hyoga- El Caballero que te encerró en esa prisión de hielo, Camus de Acuario, quería salvarte de morir a manos de los Caballeros Dorados. Su intención era que tú despertaras cien años después, pero le haré un honor a Camus, te devolveré tus cinco sentidos en cien años. Le dijo toda la verdad de Camus.

- No es asunto tuyo, se, será mejor que pelees con todas tus fuerzas. ¡Pagarás por lo que les has hecho a Sherri y Terri, maldito! Le dijo, mientras que Milo aceptaba el duelo.

De un golpe, Hyoga fue derribado y cayó al suelo, pero mientras que estaba allí, supo que era tarde para salvar a Sherri y Terri, ya que ambas habían fallecido, a pesar de los intentos de Allison y Martin en curarles las heridas sufridas por la "Aguja Escarlata", allí, delante suyo, estaban los espíritus de ambas gemelas de pie frente a él.

- Lo siento mucho, niñas, les he fallado. Les dijo apenado el rubio.

- No diga eso, Maestro Hyoga, no nos ha fallado, usted dio todo por nosotras también, somos sus estudiantes y siempre lo vamos a querer, usted ha sido un gran Maestro para mi hermana, para mí y para las demás niñas. Ahora, usted debe hacerlo, debe vencer a Milo de Escorpio, nosotras le daremos todo nuestro aliento para que pueda triunfar. Adiós, Maestro Hyoga y gracias. Le agradecieron por todas las niñas y con sus espíritus, Hyoga volvió a reincorporarse y a su vez, Milo vio que su armadura se comenzaba a congelar.

- ¡¿Qué?! ¡Esto no puede ser verdad! Gritó Milo, mientras que Hyoga comenzaba a despertar su "Séptimo Sentido".

- ¡"Polvo de Diamantes"! Atacó los puntos estelares de su enemigo y a pesar de la pérdida de sangre. Hyoga se arrastra aún con la intención de seguir a Seiya y los demás.

Ante tan temeraria actitud y muestra de valor y lucha, Milo, al principio, no entendía el por qué.

- "Lo hace por Athena, no hay otro motivo para esto" Reflexionó, mientras que se acercaba a Hyoga y le golpea el centro sanguíneo, deteniendo el sangrado.

Martin, Allison, Jessica, Rafa y los Hermanos Rod y Todd lo ayudaron a reincorporarse al rubio.

- Gracias, niños, muchas gracias. Les agradeció Hyoga, tras haber sido ayudado por sus estudiantes, ya que aún estaba un poco débil tras el ataque de Milo.

- No es nada, Maestro Hyoga. Le respondió Rafa.

Milo se les acercó antes de que se fuera de la Casa de Escorpio.

- He sentido una verdadera energía dentro de ti, tú no eres como los demás Caballeros que antes estuvieron aquí. Tú peleas por Athena, darías tu vida por protegerla del Mal. Por eso, les dejo pasar hacia la siguiente Casa. Les dijo, mientras que les mostraba el camino y tras agradecerle a Milo, se despidieron de Sherri y Terri, para seguir luego con su viaje.

Por otro lado, Saori estaba aún en su predicamento y aquel lugar, llegó su Mayordomo Tatsumi para ayudarla, pero fue atacado por los Guardias del Santuario.

- Mu, ¿qué es lo que haremos? Asesinarán a Saori sino hacemos algo al respecto. Le dijo Kiki, ya que estaba complicándose la situación.

- No podemos meternos, no es nuestra pelea y te prohíbo a ti, Kiki, de intervenir. Le dijo, tras negarle su ayuda a Tatsumi, por lo cual, se teletransportaron a la Casa de Aries.

Tatsumi estaba rodeado y perdido.

- "Se acabó, es mi fin, lo siento mucho, Señorita Saori, pero hice el mejor esfuerzo en protegerla, pero ellos me asesinarán si hago un solo movimiento" Se lamentó Tatsumi, mientras que uno de los guardias estaba dispuesto a asesinar a Saori, cuando de golpe, aparecieron los otros cinco Caballeros, los cuales habían sido derrotados en las batallas galácticas, Geki de la Osa Mayor, Nachi de Lobo, Ichi de Hidra, Ban de León Menor y Jabu de Unicornio.

Tatsumi había sido rodeado tras ofrecer una feroz resistencia hacia los Soldados Rasos del Santuario, por lo cual y antes de que ellos mataran a Saori, Geki y Compañía lograron derrotar a los enviados del Santuario.

Después de vencer a los Guardias, esto pasó:

- Muchas gracias por haber venido, muchachos, sin ustedes, todo esto hubiera terminado de la peor manera. Les agradeció el Mayordomo de Saori.

- No ha sido, amigo. Le respondió Geki, mientras que Tatsumi le pedía al grandote de que fuera a buscar algo muy importante.

Pocos minutos después, llegó Geki con el Báculo Dorado, el que siempre ha estado con Saori, ya que éste había venido con la envoltura de cuando Saori era una bebe, cuando ella había sido rescatada por un Caballero del Santuario.

Tatsumi puso el Báculo en la mano de Athena, y éste sorprendentemente se levanta solo y emite una orden de luz, cuando aparece, de pronto, la armadura dorada de Sagitario. Con aquella presencia, todas las demás armaduras brillan y empiezan a sintonizar armónicamente con intensidad al estar las doce juntas. Después de haber ocurrido esto, la armadura dorada de Sagitario se eleva y como una estrella fugaz, se dirige hacia la Casa de Sagitario.

Bueno, amigos, espero que les guste este nuevo capítulo :3 mando saludos a aletuki01, prepárate que habrán más sorpresas en esta historia, para Sayadiva64, muchas gracias por los saludos y espero que te guste este capítulo y también para Princesa andrmeda y sshunz. Cuídense y nos vemos en el siguiente capítulo. Próxima Casa: La Casa de Sagitario.

Se despide MontanaHatsune92. Paz y que tengan un buen fin de semana. n.n.