Capítulo XXVII: - ¡Martin! Le detuvo Shiryu, el chico estaba queriendo salvar esa espada, era la mítica espada del Rey Arturo de Inglaterra y los Caballeros de la Mesa Redonda, Shura, a su vez, se acercó con la mirada hacia ellos.

- ¿Por qué no nos atacaste dentro de la Casa? Le preguntó Shiryu serio, sabiendo que ese joven era el Caballero más fiel a Atena.

- No podía hacerlo: Allí está la estatua de Atena, manchar el suelo donde ella se encuentra con la sangre de un vulgar es lo peor que se haría dentro de esta Casa. Le señaló Shura a su pregunta.

- Maestro. ¿Qué hacemos? Preguntó Martin, un tanto preocupado, ya que Shura no demostraba que fuera a atacarlos, pero de golpe, como si el Caballero hubiese leído sus pensamientos, el joven de cabellos negros atacó a Shiryu.

De un golpe rápido, le cortó un brazo y una pierna, haciéndolo sangrar y causando temor en el chico intelectual.

- ¡Maestro, Maestro! Gritó Martin, pero el oriental volvió a incorporarse, a pesar de sus heridas: Él comprendía que el poder de Shura es como una espada filosa.

Luego de comprender el por qué del poder del Caballero de Capricornio, se dirigió hacia su discípulo, quien trataba de curar sus heridas, pero eran bastante serias.

- Si tan solo tuviera un poco de la ayuda de Allison. Ella sabe de curar a los heridos con sus poderes. Lo siento, Maestro. Le pidió disculpas Martin, cosa que Shiryu apoyó su mano en los hombros de su alumno.

- No te preocupes por las heridas, ellas sanarán: Ahora tenemos una misión que cumplir: Salvar a Atena. Derrotemos a Shura. Le dijo, mientras que le calmaba los nervios de no poder curarlo y Martin asintió con la cabeza.

- Sí, Maestro: Hágamoslo. Le respondió su alumno y se prepararon para el combate.

- Así se habla -Shiryu toma posición y se prepara- ¡"Dragón Naciente"! Lanzando su ataque, pero Shura no era ningún tonto.

- ¡"Piedras Saltarinas"! Invocó su ataque, lanzándose éste mismo contra Shiryu, quien lo recibió.

Martin se lanzó al ataque contra Shura, quien invocó su ataque de "Furia del Faraón".

Pero el ataque fue rechazado también y lo lanzó contra una de las paredes.

- Niño tonto. Le dijo, mientras que se dirigía hacia Shiryu, había algo que él debía conocer al respecto del pasado de cierta persona, a la cual, Shiryu había jurado siempre defenderla.

Martin se trataba de reincorporar tras haber sido golpeado y arrojado por Shura, quien se dirigió hacia Shiryu, había algo que debía conocer el Caballero oriental.

- Debo, debo, debo levantarme: Los Kurdos vencieron al ISIS o Estado Islámico en Kobane dos veces y Al Hasaka también, logrando aplastarlos e izar su bandera Kurda en los territorios del "Califato", los Kurdos pudieron hacer, si ellos pudieron hacerlo: ¡Yo también lo haré! Se dijo, mientras que se daba confianza en poder levantarse y así poder luchar de nuevo.

A su vez, Shura se fue acercando a Shiryu, quien yacía en el suelo del templo.

- Soy el Caballero más fiel a Atena, porque fui yo quien castigó al rebelde de Aiorios por haber intentado matar a Atena. Lo perseguí a ese traidor y lo ataqué, hasta que logré tirarlo por el barranco y en ese momento: La vi, vi a ese bebe...Pensé en matarlo, pero la dejé con vida. Le contó la historia de Aiorios y él con lo del bebe.

- Él salió del barranco, escalandolo y se llevó al bebe con él. Le refutó la verdad sobre la historia.

- ¡No te creo! Le negó Shura su relato y lo volvió a atacar, pero en Shiryu se puso su escudo y Martin, como un relámpago, contuvo la fuerza de Shura.

- No, no te permitiré que lastimes a un alma más. Le advirtió con la mirada seria.

- Veo que no eres un niño tonto, tienes el valor de pelear contra mí. Eso mismo decía Aldebarán, pero eso ya lo veremos. Le contestó Shura, pero Martin utilizó la "Teoría de Tesla" y con ella, logró destruir el ataque de Shura.

- Si los Kurdos pudieron vencer al ISIS en Kobane y Al Hasaka dos veces, yo soy como ellos: No me rendiré jamás. Le mostró que él tenía valor y honor al pelear.

Pero no sabía que el poder de la Excalibur de Shura era muy poderoso, lo que llevó a que partiera en dos el escudo del Dragón.

- ¡Maestro! Gritó Martin, mientras que iba al ataque, pero Shura se le adelantó y partió en dos la armadura del oriental.

Pero aún así prosiguió y cortó toda la armadura de Shiryu, para dar luego el golpe final para así liquidarlo, pero Martin se interpuso, utilizando sus "Leyes de Newton", bloqueó el ataque de Shura, pero éste no iba a detenerse ante un niño, literalmente pensaba en liquidarlo allí.

- ¿Acaso quieres morir como una rata? Le preguntó, burlándose de Martin, quien estaba sufriendo las heridas de Excalibur.

- No moriré como un cobarde delante de mi Maestro, sino cubierto de gloria y honor. Le desafió, mientras que Shura iba a atacar otra vez.

- ¡Jajaja! Eso ya lo veremos. Le dijo, mientras que ambos combatían frente a frente.

Sin importarle que Martin le plantara cara a él, Shura se dirigió hacia Shiryu para decirle algo que le serviría en el futuro para enfrentarse a los enemigos.

- ¡"Dragón Naciente"! Y el oriental lo atacó al Caballero de Capricornio.

Pero Shura volvió a frustrar su ataque, mientras que lo dejaba herido.

- El problema con tu ataque de "Dragón Naciente" es que tiene un punto débil. Le explicó el motivo de por qué fracasaban sus golpes contra el peli negro, Shiryu conocía de ese punto débil, pero aún así volvió a atacarlo.

- ¡"Excalibur"! Y con el nuevo golpe, atacó con su mano el corazón de Shiryu, atravesando su pecho, Martin se quedó helado al no poder hacer nada, se sentía que era un estorbo en el camino para salvar a Atena y en su interior, podía sentir esa llama de indignación al estar fallándole a sus Maestros y a Atena.

- ¡"Martin, despierta, haz algo, ¿no te das cuenta de que lo va a matar sino haces algo"! Le ordenó su voz interior.

- Tienes razón. Le respondió, mientras que iba concentrando su energía, causando que el templo temblara.

- ¿Qué será esa fuerza que se está despertando? Se preguntó Shura, mientras que se distraía, Shiryu logró golpear la mano de su rival, lesionandolo.

Herido, el Caballero rival no podía utilizar su mano de vuelta para pelear, mientras que en el suelo, Shiryu se encontraba allí, herido y sangrando, tratando de reincorporarse, había visto a su discípulo con despertar su Cosmos.

- Lo has hecho muy bien, Martin, pero debes seguir hacia el Santuario. Por eso, me haré cargo de Shura. Lo siento, Maestro, pero es esta la última opción. Se disculpó, mientras que preparaba su último ataque.

- ¡¿De qué está hablando, Maestro?! ¡No pienso dejarlo luchar solo! Le dijo Martin, sorprendido por el mensaje que le había dado Shiryu.

Shura aún tenía su otro brazo y sus piernas afiladas como una espada, así que espera el ataque y logra, esta vez, atravesar el corazón de Shiryu, pero ocurrió un revés para él: No podía sacar su mano del cuerpo del oriental.

- ¡¿Qué has hecho?! Le preguntó Shura, tratando de zafarse del Caballero de Dragón.

- Esta es la técnica prohibida del "Último Dragón": Es la técnica que genera la acumulación de demasiado poder en el "Dragón Naciente", toda esta energía puede destruir a cualquier enemigo, pero, también destruye el cuerpo de la persona que lo ejecuta y por esto ningún Caballero tiene permitido utilizarla. Le respondió a su pregunta, Shiryu utilizando esta técnica, rompió el brazo de Shura y lo toma por la espalda para elevar el vuelo hacia las estrellas.

- ¡MAESTRO! Gritó Martin al verlo ejercer ese ataque le podría llevar a la muerte.

- Lo has hecho muy bien, Martin de Lobo, has progreso bastante y diste una gran pelea, pero ahora, este asunto lo debo efectuar yo mismo para que así salves con los demás Caballeros a Atena. Le respondió Shiryu, mientras que lo felicitaba pero el intelectual no quería que su Maestro se sacrificara por él, ya que había sido, al principio, una carga.

- ¡No diga eso, Maestro Shiryu! Si es así, daré mi vida también por Atena, porque todo Soldado, todo Caballero lucha con su General, su Maestro, hasta el final. Le dijo Martin, llevo de confianza y valentía, mientras que utilizaba también su cosmos para derrotar a Shura de Capricornio.

- No, no, no entiendo por qué arriesgas tu vida y la de tu discípulo para derrotarme. Le dijo el peli negro, mientras que quería respuestas a su incógnita.

- Es por Atena. Le respondieron tanto Maestro como Discípulo.

Mientras que se elevaban, hubo una fuerte explosión en la Casa de Capricornio y una luz verde se empezó a dirigir hacia los Cielos.

El bebe que intento matar hace más de 16 años cuando perseguía a Aioros, él lo dejo vivir, no por compasión, sino porque podía moverse por el cosmos de la pequeña niña.

Desde lo más alto del Cielo, Shiryu dio su último mensaje, mientras que Martin ayudaba a su Maestro a detener los movimientos del Caballero de Capricornio.

- ¡Seiya, Shun, Hyoga, niños! ¡Athena...Protejan a Athena por mí! Les pidió como último mensaje el Caballero del Dragón, mientras que diferentes localizaciones, veían un resplandor verde luminoso, como un cometa, dirigirse hacia el Firmamento Nocturno.

En las cercanías de la siguiente Casa del Zodiaco, Hyoga sintió el cosmos del oriental.

- ¿Qué ocurre, Hyoga? Le preguntó Seiya.

- ¿Qué es ese cosmos? Preguntó el rubio, mientras que lo sentían ellos también.

Todos ellos allí lo pudieron comprobar: Shiryu y Martin de Lobo habían decidido sacrificarse por ellos y por Athena.

- Maestro Shiryu. Lloró Allison, mientras que caía de bruces al suelo y lloraba la pérdida de su Maestro.

En las cercanías de la Casa de Aries, Tatsumi y los Caballeros que lo habían salvado de los Guardias del Patriarca, vieron también el cosmos de Shiryu dirigirse hacia el espacio.

- ¡Vean eso! Gritó horrorizado el Mayordomo Tatsumi, mientras que dirigían la vista hacia el Cielo.

- ¡No puede ser! Dijeron los Caballeros.

De vuelta con Seiya y compañía, la estrella fugaz pasó donde estaban ellos dirigiendo.

- Adiós, Martin de Lobo. Se despidieron Bart, Rafa y los Hermanos Flanders de su amigo.

- Shiryu y Martin. Señaló Shun, sabiendo que su amigo se sacrificaba para que ellos salvaran a Athena.

En la región de la cascada, llegaba corriendo Shunrei, quien había sobrevivido al ataque del Caballero Máscara de la Muerte de Cáncer, fue rescatada por el Maestro Dohko, quedando ella inconsciente hasta despertar. Ella después se había despertado en la cabaña del Maestro.

Al sentir que Shiryu estaba en peligro, ella salió de la cabaña y se fue a hablar con Dohko, pero vio esa estrella fugaz surcando el Cielo.

- ¡Maestro, Maestro, una estrella fugaz se dirige hacia al Oeste! Le advirtió ella, el Maestro se quedó en silencio, Shunrei sabía de lo que estaba pasando.

- No, esto no puede ser. Se dijo ella, mientras que caía al suelo triste por lo que estaba viendo.

- Shiryu, ¿es verdad que usaste el "Ko Ryu Ha"? Sabías lo que pasaría si lo utilizabas. Habló Dohko, mientras que la estrella fugaz se hacía más pequeña.

El Firmamento quedó vacío de nuevo, mientras que su estrella se iba.

- Shiryu. Dijo el maestro Dohko y sus lágrimas humedecieron su rostro.

Shunrei sintió como si su corazón se hubiera detenido.

- Eres un hombre que vive por la Justicia y no para ti mismo. Eres un hombre que daría su vida por los demás. Lloró Dohko, sabiendo que "Vivir por la justicia y los demás es hermoso, pero triste...Shiryu..."

En ascenso, Shiryu y Martin se preparaban para terminar con Shura. El chico intelectual tomó su corona de laureles, coronándose como el César de Roma, siguiendo la historia del Imperio Romano, donde al morir el César, su alma iba en ascenso para reunirse con los Dioses.

- ¡Increíble, nos elevamos tan alto que mi armadura dorada, la cual es la más poderosa, ha comenzado a quemarse y mi cuerpo ha comenzado a resquebrajarse! Gritó Shura, mientras que sus palabras estaban en lo cierto.

Fue en ese momento, en el que Shura se dio por fin cuenta: Había sido él quien había tratado de matar a la Diosa Atena.

- Lo siento, Atena, lo siento, Aioros, perdónenme por lo que hice contra ustedes. Se disculpó Shura, sabiendo que moriría, mientras que se seguían elevando.

En la Tierra, Seiya y sus amigos ven como Shiryu y Martin van desapareciendo y lloran por la pérdida de sus dos amigos, lo mismo ocurre con Shunrei y el Maestro de Libra, mientras que el cosmos del Caballero del Dragón y el del Martin de Lobo van decayendo.

A su vez, en el Cielo, Shiryu se ha desmayado.

- Dentro de poco saldremos de la Atmósfera, debo hacerlo rápido. No tengo mucho tiempo para ejecutarlo. Dijo Shura y la da su armadura a Shiryu y lo patea, enviándolo de nuevo a la Tierra, pero no tiene tiempo para salvar a Martin, quien se abraza fuerte al Caballero de Capricornio.

- Hiciste una gran obra, Shura. Le dice Martin, mientras que se abrazaba al joven de cabellos negros.

- Sí, es cierto. El destino de él como el tuyo es defender a Atena. -Shura toma un respiro, sabiendo que dentro de poco ambos dejaran de existir y quedaran convertidos en polvo de estrellas- Me hubiera gustado haberte entrenado para que hubieras sido mi discípulo también. En la otra vida, allí estaré listo para entrenarte. Le confesó Shura, reconociendo que el chico intelectual tenía una gran fuerza para pelear y lo había demostrado en la Casa de Capricornio.

- Gracias...Maestro Shura...Eres no solo mi tercer gran Maestro...También eres como el hermano que jamás tuve en mi vida. Le respondió Martin y lo abrazó con fuerza, como si el Caballero de Capricornio fuera su hermano mayor, dándole ánimos y fuerza a su hermano menor.

Ambos, pronto al salir de la Atmósfera, antes de convertirse en polvo de estrellas, deciden pedirle a Shiryu un último favor:

- ¡Cuida bien a Atena, Shiryu! Le dicen, mientras que se iban convirtiendo en polvo de estrellas en el Espacio.

(Música Remember Sadness del OST de Saint Seiya)

- Te veré en el otro Mundo. Le dijo finalmente Shura a Martin.

- Allí nos veremos, Maestro. Suerte también para usted, Maestro Shiryu. Le dijo Martin y le deseó a su primer Maestro que regresara sano y salvo a la Tierra, mientras que finalmente desaparecían para siempre en el Espacio, convertidos en polvo de estrellas.

Desde las cercanías a la siguiente Casa Zodiacal, Seiya y compañía los vieron a Shiryu, Shura y Martin desaparecer para siempre, entristeciéndose por las nuevas pérdidas, ellos debieron seguir su marcha, solo quedaba la Casa de Acuario y la Casa de Piscis: Ya estaban a poco de llegar al Santuario.

Saludos a aletuki01, Sayadiva64, Princesa andrmeda, Guest y sshunz :D Nuevo capítulo, ya casi estamos llegando al final de esta historia, pero no se preocupen, que dentro de poco llegarán las demás sagas de este crossover :3. Saludos de su amigo y Camarada MontanaHatsune92. Paz y que tengan un buen fin de semana en familia :D y un buen comienzo del verano en el Hemisferio Norte y por el Invierno aquí en el Sur :D.

Paz y buena salud, Camaradas :D n.n