Hola de nuevo...sé que hace mucho que no actualizó y talvez ya no quieran seguir con el fic.
Pero me han cortado el internet y estoy en esas desde hace tres meses (yo lo llamo celibato de internet)- jejeje- el hecho es que el unicocontacto que he tenido con una conmputadora con internet fue hace tan solo una semana y no alcanzé a hacer nada.
En fin agradezco a las personas que al principio leyeron el fic y tambien a los que lo siguen leyendo y comentando. Les dejo un capitulo largo como compensación, espero que les guste.
AVISO: el fic pertenece a Dayane silva y los personajes a Hart Hanson.
Cap. 3 la llegada de la avalancha
El club de parejas sólo funciona durante los días de viernes en la tarde hasta lunes en la mañana, ya que las parejas normalmente eran ricas y durante los días declarados laborales estarían demasiado ocupados como para "arreglar su matrimonio". Todas esas parejas tenían un matrimonio casi ficticio donde el hombre pasaba todo el día en el trabajo y la mujer cuidaba de la casa, o más bien mandaba a los empleados. Booth organizó todo para la llegada de Brennan y él.
Era viernes en la tarde cerca de las cinco, cuando el coche llego frente al Married Couple Solutions. Era un recinto privado. Había delante una entrada con jardines de flores blancas. El coche paró frente a la entrada principal, esta tenía un tono rojizo con una enorme puerta sustentada por un arco, puertas de cristal negros que le daban un toque misterioso, y una alfombra roja que venía desde el interior hasta la puerta del coche.
Booth fue el primero en salir, llevaba un terno negro con una camiseta por dentro y un sombrero elegante y al mismo tiempo casual. Salió, miró hacia un lado y hacia el otro como para identificar el lugar, se giró y cedió su mano a Brennan, ésta bajó como si fuera una niña rica, una dama de clase muy alta, apoyada en la mano de Booth se fue poniendo de pie poco a poco. Por recomendación de Booth, ésta estaba vestida más al clásico, ya que una dama de sociedad tenía que ser un tanto discreta al entrar en un sitio como el Married Couple. Ella tenía puesta una falda negra que le subía en corpiño hasta media cintura una camisa blanca con un pliegue que le daban un toque clásico y unos tacones enormes que le dejaban a la altura de Booth.
Cuando se puso de pie, miró fijamente a Booth, éste que tenía cogida su mano se dispuso a ceder su brazo para que ella se apoyara, ambos miraron hacia el frente y se pusieran en marcha. Al llegar frente la puerta de cristal negro, el portero les abrió la puerta, ambos entraron. Había un pasillo largo y al final había una puerta donde resplandecía una luz deslumbrante, Brennan en este momento apretó el brazo de Booth, éste la miró y asintió como si digiera: "¿preparada?", se dirigieron hacia aquel resplandecer. Al entrar se quedaran fascinados. Era como un inmenso jardín de forma ovalada, en el centro había una fuente y el barullo del agua daba un tono tranquilo a todo, alrededor del jardín se encontraban como unas 15 cabañas de madera, habían algunas parejas paseando y otras sentadas en la hierba del jardín. Booth y Brennan bajaron unas escaleras, al final de ellas se encontraba una recepcionista que al verlos miró un papel que tenía la mano y luego volvió la mirada hacia ellos sonriendo.
-Bienvenidos a Married Couple, señor y señora Booth.
Pero Brennan al oírla la corrigió.
-es Temperance, Temperance Brennan.- Booth al oírla soltó una sonrisa, le tocó la mano que ella tenía apoyada en él y la miro dulcemente.
-tranquila cariño, ella lo sabe, pero parece que eres tú a la que se le olvidó que ahora eres una Booth.
Brennan lo miró y fingió una sonrisa, Booth se volvió hacia la recepcionista.
-perdón por mi esposa, es que está acostumbrada que la llamen por su nombre de pila, pero ya está bien.- le dijo Booth a la recepcionista, que ya estaba acostumbrada a recibir parejas no muy normales por aquel sitio, esta se recompuso y continuó.
- me llamo Lauriel, junto con mi esposo somos los encargados del club. Ambos impartimos las clases, estos son los horarios - dijo dándole un folleto a Booth
- si hacen el favor de seguirme les mostrare su cabaña- dijo ella dándose la vuelta y mostrando por donde ir- todos los horarios se siguen muy puntualmente, como ve, hoy no hay horarios ya que muchas parejas no llegan aquí hasta muy tarde de la noche. Debido a esto, a la 9 se les enviará la cena a la cabaña, por la maña se les exige que sean puntuales en el gran salón para el desayuno, toda modificación en los horarios se les será comunicado individualmente—
Brennan seguía oyendo muy atenta, pero Booth no le hacía ni caso, no le importaba lo que se hacía en aquel sitio, solo pretendía investigar e irse de allí lo más pronto posible. La mujer se detuvo frente a la cabaña número 6.
- ésta es su cabaña. Hay un teléfono donde podrán resolver cualquier duda que surja. Si desean algo de beber, en el edificio principal por donde han entrado en la primera puerta a la derecha hay un bar, ahora, con su permiso, me retiro.- dijo ésta alejándose de ellos, en este momento dos ayudantes que les seguían con las maletas, entraron en la cabaña y las dejaron allí. Uno se aproximó a Booth.
-aquí está su llave, señor.
-gracias- respondió él.
-¿te gusta el sitio?- Preguntó Brennan una vez se hubiera ido el ayudante.
-sí. Es agradable, pero no te acostumbres, recuerda que sólo venimos a investigar un asesinato, no a divertirnos- respondió Booth muy serio.
-de acuerdo, no necesitas repetirlo. ¿Vas a entrar o te quedas aquí afuera?
-no, me quedo aquí a echar un vistazo, si quieres entra a la cabaña, parece que tienes frío.
Brennan soltó el brazo de Booth y entró en la cabaña. Era una sola habitación, había una mesa de dos lugares frente la ventana. Una enorme chimenea calentaba muy vivamente la habitación, había un pequeño sofá y una cama matrimonial de sábanas blancas, una puerta daba al baño, éste tenía una bañera grande y una ducha al lado.
Hacía calor en la habitación, y el corpiño que llevaba Brennan le incomodaba, Booth se había quedado sentado observando afuera, así que ella se dispuso a quitarse la ropa sin preocuparse, se quedó solo de lencería. Estaba de espalda hacia la puerta y buscaba en su maleta algo que ponerse, en este momento empezó a llover, y Booth tenía frío, así que entró muy rápido en la habitación empujando la puerta para que se cerrara tras él, pero cuando alzó la vista a la habitación sólo vio a Brennan que con el golpe de la puerta se giró hacia él, ambos quedaran inmóviles.
Booth recorrió todo el cuerpo de Brennan con sus ojos, y durante unos segundos sintió como si no la conociera, como si aquella imagen fuera de otro mundo: la perfecta estructura del cuerpo de su compañera le dejo fascinado. Brennan también lo miraba, no sabía si en este momento sentía miedo o si deseaba sentirse avergonzada, la mirada de Booth hacia ella era de confusión, como si no la conociera en absoluto. Pero después de las miradas, el mundo real los despertó, Brennan fue la primera en reaccionar.
- Booth…- dijo quitando rápidamente la manta de la cama y cubriéndose. Booth en este momento también reaccionó, se dio la vuelta rápidamente poniéndose cara a la puerta que había cerrado segundos antes y tapándose los ojos con la mano.
-perdón, huesos… yo no…
-no tienes que pedir perdón… yo debería haber ido al baño.
-no… no, huesos, es que… la lluvia… tú… ¡guau! … - dijo casi sin poder hablar, intentado controlar todo el sobresalto de emociones que su cuerpo producía, mientras él estaba volteado, ella se vestía lo más rápido posible.
-¿guau?… ¿Qué se supone que quieres decir?- preguntó ella confusa.
-¡guau! … huesos… ¡guau!…
-Booth, en otra ocasión llegaría a entender tus monosílabos, pero en esta no logro comprender…
-¡guau!… huesos… es que estás… - en este momento volvió a mirar hacia ella, pero ésta ya se había vestido con una túnica rara que no le favorecía en nada. Él la miró nuevamente de arriba abajo, y desanimado por la forma en que ella estaba vestida, continuó.
-bien…
Ella sintió su tono desanimado.
-¿bien?
-sí, huesos, ya sabes… estás… bien… bien estructurada - dijo regalándole una sonrisa y dirigiéndose al baño, pero esta explicación no fue suficiente para Brennan.
-¿y mi lencería?
Booth, que ya estaba casi en la puerta del baño, se devolvió hacia ella.
- ¿qué?- preguntó él.
-que normalmente en una pareja, cuando el hombre ve a la mujer en lencería le hace un halago a la prenda.
Booth abrió los ojos y puso a mano en la boca para evitar que ella se diera cuenta de las barbaries que le pasaba en este momento por la cabeza.
-tu lencería…- dijo aún con la mano en la boca y con una mirada muy pícara.
-¿si, Booth?- dijo ella incitándolo a seguir.
Booth se tragó la saliva y respondió intentando ponerse serio.
-es muy bonita… ¡qué digo!… es preciosa. ¿Vale huesos? pero…
-¿pero…?- repitió ella frunciendo el entrecejo como se intentara adivinarle el pensamiento.
-nada huesos, pero nada - dijo Booth dándose la vuelta y entrando al baño, pero Brennan ahora estaba más que curiosa por saber que pensaba él y siguió interrogándolo.
-Booth, ¡responde! ¿Pero qué?
-nada, huesos, no insistas.
-¡Booth! ¡Eso es injusto! yo ya te he visto de ropa interior y desnudo, en ambas ocasiones te he dicho lo que pensaba -dijo frente a la puerta del baño que él había cerrado y que después que ella termino de hablar Booth la abrió y se puso muy serio mirándola.
-es verdad, huesos, ya me has visto desnudo y de ropa interior.
-sí, eso dije.
Booth la analizó y replicó muy serio abriendo por completo la puerta del baño.
-entonces desnúdate.
-¿qué? - dijo confundida y poniéndose roja como un pimiento.
-que te desnudes – replicó.
-¿para qué?
-como que ¿para qué? tú me has visto de ropa interior y desnudo, pero yo solo te he visto de ropa interior. Así que desnúdate.
Brennan estaba muy desconcertada por el rumbo de su conversación, no sabía qué hacer, Booth la miraba serio admirando la cara de miedo que ella tenía.
En este momento ella parecía un pimiento, así que él no aguantó, empezó a reírse, se aproximó a ella y la abrazó.
- es broma, huesos… - dijo Booth entre risas.
Brennan, cuando oyó estas palabras, le golpeó en el brazo, alejándose de él.
-¡auuu!… huesos, esto duele…- dijo aun sonriendo.
-es para que duela, a mí no me pareció una broma.
-eso es porque no viste la cara que tenías.
Brennan lo miró con una mirada fulminante por la forma en que él se reía, pero cuando le iba a dar un buena respuesta, su Mobile empezó a sonar, y antes que ella dijera algo, él volvió a entrar en el baño riéndose. Ella cogió el Mobile y contestó.
-Brennan.
-Dr. Brennan es Cam.
-sí, Cam ¿Qué pasó? ¿Has encontrado algo?
-nada en concreto Dr. Pero si debería mirar el ordenador, le envío las radiografías para que las puedas analizar.
-sí, espera un minuto… - dijo encendiendo el ordenador y poniendo la cámara para poder ver a Cam y que ella mandara las radiografías - ya está.
-el señor Fisher ha limpiado ya los huesos, pero no ha encontrado aún la causa de la muerte, así que si puede echar un vistazo…
-no te preocupes, Cam. Ya me pondré en eso, ¿ha terminado Ángela con la reconstrucción?
-no Dr. Pero dijo que dejaras el ordenador encendido que cuando ella lo tenga ya le avisará.
-bueno, cualquier cosa nueva avíseme para decírselo a Booth.
-¿acaso a Booth no le gustó el sitio? Porque he oído que es un sitio maravilloso.
-así es, pero no le gusta la idea de estar infiltrado en un sitio así.
-vale, Dr. Ahora te dejo. Cuando tenga algo se lo comunico.
-gracias, Cam.
Cam apagó la cámara, pero Brennan la dejó encendida para que cuando Ángela la llamara, el ordenador se encendiera solo, y se puso a mira las fotos de las radiografías. Booth salió del baño.
-¿era Cam?
- si
-¿qué ha dicho?
-nada en concreto, me ha mandado las radiografías de la víctima. Al parecer el señor Fisher aún no ha encontrado la causa de la muerte.
Mientras ella explicaba, Booth buscaba un abrigo para ponerse.
-¿te vas a quedar ahí mirando eso?
-sí, y tú ¿vas a salir?
-sí, voy al bar tomar algo ¿quieres venir?
-no, ve, tengo que esperar la reconstrucción facial de la víctima que Ángela está haciendo.
Booth se puso el abrigo y la miró.
-¿estás segura de que no quieres venir?
-sí, vete, yo estaré bien
-bueno, pero si te sientes sola y quieres, puedes ir a buscarme - dijo sonriendo muy tiernamente.
-de acuerdo- le devolvió la sonrisa a él, que se marchó en seguida. Ella se levantó y buscó una ropa normal, ya que se había puesto un bata para que Booth pudiera entrar en la habitación, se puso una camisa de botones y un pantalón normalito para estar cómoda.
Luego se fue al ordenador y empezó a estudiar las radiografías, pero se iba haciendo cada vez más tarde, y el calor de la habitación le agobiaba. Ni Booth venía, ni Ángela la llamaba, así que desabrochó los botones de su camiseta y se acostó sin cubrirse con ninguna manta. Acabó dormida.
Ya eran casi las nueve de la noche cuando Booth regresó. En la entrada se encontró con uno de los camareros que les traía la cena, corrió el carrito abrió la puerta y lo puso adentro rápidamente, se despidió del camarero, y luego entró. Llevó el carrito sigilosamente junto a la mesa, pues cuando entro percibió rápidamente que Brennan dormía, lo dejo allí y se fue junto a ella. Se sentó en la en la punta da cama a la altura de la cintura de ella y se puso a contemplarla, parecía tan frágil dormida, tan delicada. Verla así era tentador al tacto de Booth que tanto la deseaba, su corazón se preguntaba cómo no se había dado cuenta antes de la operación que la quería tanto, era la mujer más fascinante que él había tenido la oportunidad de conocer. Era huesos, su compañera, su mejor amiga y muchas veces su confidente. Los pensamientos de él le hacían llegar cada vez más próximo a ella, no tendría nunca el coraje de robarle un beso, debido a esto sólo le acarició la mejilla, se aproximó a su oído y se propuso a despertarla hablando muy delicadamente.
-huesos… huesos... - se aproximó más. Sentía el olor que desprendía el cuerpo de ella y los latidos de su corazón eran cada vez más fuertes, le dio un beso en la mejilla diciendo: ... huesos despierta…
Pero esto fue muy mala idea, Brennan se asustó y lo tiró con tamaña fuerza encima de la cama, que Booth giró hacia atrás y se golpeó la cabeza en la parte de los pies de la cama. Ese giro hizo que Brennan quedara encima de él.
-tranquila, huesos soy yo… ¡auuu! en este momento sintió el golpe que se había dado.
- ¿Que hacías Booth? casi me matas de susto.
Booth puso la mano en la cabeza e hizo cara de dolor.
-¿Que te he asustado? si fuiste tú que casi me abres la cabeza… ahh…- decía mientras pasaba la mano por su pelo en el sitio donde había chocado.
-¿estás bien?… déjame ver… puede que te hayas cortado.
La expresión de Brennan en este momento era de preocupación, se puso a intentar mirar lo que había causado sus movimientos.
-no, huesos, déjalo.
-no, y no discutas. Déjame mirar…
Booth aún no le había visto la cara a Brennan, pero cuando lo hizo, se dio cuenta de que estaba preocupada, así que cedió.
-está bien, pero solo para que no te preocupes.
Ella asintió con la cabeza. Él la dejo mirar, pero se percató de que al hacerlo, ella no salió de encima de él. Y al intentar mirar hacia la parte de atrás de la cabeza de él, ella lo ponía en un sitio que para él era muy agradable, pero al mismo tiempo muy comprometedor, ya que ésta tenía la camiseta abierta dejándole a él totalmente pegado a sus senos. Booth, al verse ahí, soltó más algunos gemidos fingidos de dolor, ya que al hacerlo, Brennan lo acorralaba más en sus senos. Ella se echó hacia atrás y lo miro apartándolo de ella.
-no está sangrando ¿pero te duele? - dijo con cara de estar muy preocupada, él se sonrío.
-no, huesos, no me duele más.
-¿seguro? Porque puede que…
Él le llevo la mano a su rostro y la acarició delicadamente.
-no pongas esa cara de preocupada, porque me pones trizte… estoy bien.
Ella asintió con la cabeza y lo abrazó como una niña asustada después de tener una pesadilla, él la recibió en sus abrazos y la tuvo unos instantes allí, y luego para intentar animarla le dijo:
-es más bonita de cerca.
Brennan levantó la mirada.
-¿Qué cosa? - dijo extrañada.
-tu lencería… es mucho más bonita de cerca.
Al oír esto, Brennan quedó parada, se dio cuenta que estaba con la camisa desabrochada y que también estaba sentada sobre él, pero parecía que su cuerpo no quería reaccionar, sólo quería llegar más próximo a él. Sintió como la mano de Booth subía por su espada, parecía pesada, tan pesada, que le hacía bajar hacia Booth. Faltaban tan escasos centímetros para que sus bocas se colapsasen, que sus parpados se cerraban solos. Booth la miraba muy firme, el cuerpo de ella cedía al de él, vio como sus ojos se cerraban…
este capítulo es uno de mis favoritos de todo el fic...
Espero que les haya gustado - y este es oficialmente el primer capitulo que subo en este 2012 -
Marifer26637: Gracias por tu apoyo con este fic.
Daniela: Aunque ya lo hayas leído, muchas gracias por leerlo : D
Lau Bones : gracias por comentar el fic y animarme a seguir, al igual que Marifer y Daniela.
Phoebe23: Gracias por comentar y leer el fic.
Sé que la mayoría ya han leído el fic, así que agradezco mucho que lo tengan de nuevo en cuenta porque es una gran historia que considero no debe ser olvidada.
trataré de actualizar pronto!
