BONES PERTENECE A HART HANSON Y EL FIC A DAYANE SILVA. PDT: EL CAPÍTULO 8 SE SUBIÓ CORRECTAMENTE? ME DIJERON QUE TENÍA FALLAS PARA ABRIR. SI TODAVÍA NO SE PUEDE ABRIR POR FAVOR DECIRMELO.

querían capítulo largo, aqui les dejo con uno bien largo para las que les gusta leer... enjoy xD! Gracias por leer el fic y comentar también incluso para las que leen y no comenten y las que lo agregan a favoritos y alertas!


CAPÍTULO 9 - Nada más que el roce de tu piel

Anteriormente:

Booth miró a Brennan con cara de "tendré que ser fuerte pues si no…" Brennan no entendió, sólo admiraba la cara rara que él tenía.

- las normas son que nada de toques en regiones estratégicas para excitar más fácil , sólo se permitirán besos en sitios alejados de las zonas sensibles, la cuestión es excitar solo con el toque de las pieles así que vamos a empezar….

…..

- a las mujeres se está permitido desabrochar hasta media camisa, solo lamento a aquellas que no tienen camisa de botones, pues vamos con la primera pareja.

Booth y Brennan eran la pareja número nueve, antes de ellos estaban los Petter. La primera pareja empezó, el hombre tenía el antifaz puesto. La mujer cogió algunas de las cosas que habían encima de la mesa y empezó a jugar haciendo caricias un tanto un poco tortuosas para Booth, en su cabeza después de ver esto paró para meditar, pues quería saber que le haría Brennan, la miraba intentado descubrir el pensamiento de ella, pero no era un tarea fácil de hacer, ella miraba atentamente a lo que hacían las otras parejas, tenía cara de que las estaba estudiando como si fueran unos restos humanos. La miró en todo momento, no le importaba lo que hacían los demás, ahora solo pensaba en ella, en lo que ella le iba a hacer. Cuando ella sintió que él la observada le miró con cara de extrañada, ahora era ella que se preguntaba ¿Qué hace él? ¿Por qué me mira así?, Booth estaba como soñando, despertó de tal forma que no vio que ella ya se había dado cuenta de que él la observaba. Brennan se aproximó a él que estaba tumbado en la silla y ella sentada a la altura de su cintura y le preguntó susurrando:

-¿Booth, estas bien? - dijo por su cara de pasmo mirándola.

-haaaha…. Sí…. - despertó un poco más de su viaje y concretó su respuesta- sí huesos, estoy bien.

Ella con la repuesta volvió a su sitio, cada pareja tenía tres minutos para seducir y luego el profesor les hablaba dando consejos en lo que podrían hacer para mejorar, esto se hacían minutos eternos en la cabeza de Booth. Brennan seguía observando las otras parejas pero le incomodada ver que Booth no lo hacía, y peor, que sólo la estaba observando a ella, se volvió a aproximar a él.

-Booth, no me mires así. - Booth sonrió.

-Te incomoda

-sí.

-¿Por qué?

-porque tienes que observar a las otras parejas

-¿para qué?

-porque es en esto que se fundamenta la clase, en observar y después practicarlo.

Booth dio una sonrisa.

-yo no haré esto contigo

Brennan lo miro extrañada y confusa.

-¿Por qué no?

Pero dijo muy alto, llamando la atención del profesor.

-Señores Booth, ¿Podrían parar de hacer ruido? estamos en clase

Brennan se sentó correctamente después de ser regañada por el profesor. Booth se quedó acostado mirándola nuevamente. Brennan de vez en cuando lo miraba, Booth sabía que ella quería que le respondiera su pregunta, estaba inquieta, lo miraba una y otra vez, y para no verla más así decidió sentarse como ella estaba: virada de lado a él. Pasó una mano en su cintura, apartó el cabello que tenía sobre el hombro y apoyó su cabeza en él, y empezó a susurrarle:

-mírala, está bailando encima de él.

Brennan lo miró de reojo y respondió:

-el baile erótico es una forma muy normal y muy utilizada para la excitación en pareja.

-sí, lo sé.

-pues no sé a qué vino el "mírala"

Booth sonrío.

-huesos, tiene él un antifaz, no la está viendo, ¿Cómo le puede estimular esto?

-te recuerdo que eres tú él que tiene una novia que te excita sin tener sexo con ella.

-te dije que no es mi novia, pero sí, ella me estimula sin sexo.

-pues no comprendo que tiene de distinto esta pareja y tu vida sexual sin sexo.

Booth empezó a reír y luego respondió:

-huesos, él no la está viendo, ¿De qué le vale bailar si él no la ve bailando?

-es verdad, pero hubo parejas que no bailaran pero sí utilizaran los objetos para excitar.

-sí, pero no son los objetos lo que excitan y sí la persona que los está conduciendo.

-no sé a dónde quieres llegar - dijo mirándolo a él que tenía la cabeza en su hombro.

-quiero que sepas, huesos, que no son los juegos ni los objetos pero sí el simple roce de tu piel lo que me excitan.

Brennan lo miró extrañada.

-¿te excito?

-Sí… no…que… ¿¡A qué viene esto ahora!

-no, pero acabas de decir que sólo el toque de mi piel te excita.

-no, quise decir que sólo el toque de ella lo estimularía.

Brennan volvió a mirar hacia el frente, ya habían pasado a otra pareja. Su mirada se perdió, lo que Booth le había dicho le quitaba las ganas de estar allí con él, después de todo ella no lo excitaba, no era capaz de hacer que él quitara las normas que impuso entre ellos. Por un minuto se sintió impotente y su tristeza por ello se hizo notar en un suspiro muy largo que no trató de evitar. Booth cuando oyó el suspiro buscó el rostro de Brennan con la mirada, su semblante había cambiado, estaba como decepcionada, la sonrisa que tenía y los ojos de observadora activa no estaban.

-huesos… me gusta estar aquí contigo - dijo intentando remediar lo que había dicho antes. Brennan lo volvió a mirar.

-pero preferirías estar con ella ¿no?

-No… no niego que estaría mejor si la estuviera amando en este momento, pero no dudes ningún segundo huesos, estoy a gusto contigo, pues yo estoy muy pero muy a gusto.

Brennan soltó una sonrisa, casi de consolación por esto.

- ¿Dónde es tu punto débil Booth?

Booth se confundió por su evidente forma de cambiar de asunto.

-¿Qué?

-que he observado que todas la otras parejas saben dónde hay que tocar, pero yo no.

Booth soltó una sonrisa de alucinado por su pregunta.

-no te lo diré- dijo susurrando a su oído, ella lo miró sorprendida.

-¿Pero por qué? - volvió a decir en alto tono y a llamar la atención del profesor.

-señores Booth, si no se callan tendré que pedir que se retiren.

-no, perdón, no volverá a pasar.

Booth se puso a reír.

-no te rías que es culpa tuya

-¿Mía por qué?

-dime donde es… - suplicó ella, pero Booth continúo riendo.

-no te lo diré.

-bueno, pues no te digo donde es el mío.

Booth sonrío con cara pícara.

-huesos, estas en desventaja, yo ya lo sé y ahora vamos que nos toca. - dijo con una amplia sonrisa acostándose y dejándola con cara de "¡no es justo!".

-bueno, señores Booth, les toca, haber se saben hacer algo más que hablar. - dijo demostrando que sus interrupciones le habían importunado - ¿Preparados?- preguntó el profesor dirigiéndose a Booth.

Este consintió con la cabeza a Brennan que respondió:

-sí, preparados.

-pues muy bien señor Booth, póngase el antifaz.

Booth se lo puso y se estiró acomodándose en la silla.

-señora Booth, cuando quiera…

Brennan miró a Booth allí acostado, luego miró hacia la mesa. Él había dicho que solo el roce de la piel bastaba, que no era necesario nada más, así que ella se sentó un poco más arriba. Se apoyó en una mano y empezó a deslizar la otra por el rostro de él hasta sus labios, empezó a tocarlos como si intentara dibujarlos con sus dedos. Era delicado el éxtasis que sintió al hacerlo, ¿Acaso Booth sabía de esto por eso dijo que no necesitaba nada más? Se fue aproximando a su boca, no paraba de tocarla, sentía que quería difuminarla para que desapareciera su deseo de rendirse a esta, rozó su nariz con la de él. Aún tenía la mano en su boca y empezó a quitarla haciendo que la boca cerrada de Booth se abriera, siguió deslizando su mano por el rostro de él. Buscó los ojos de él, pero el antifaz le impedía. Daría todo para quitarle el antifaz y mirarle a los ojos, pero no podía, así que miró hacia su boca, parecía esperar un beso de ella. Se mareó un poco en la boca de él y en su respiración dilatada. Booth intentaba no moverse, los toques de Brennan sin ningún artificio le excitaba, sus manos parecía que le quemaban por cada parte del rostro que pasaban y sentía su boca, esta boca delicada que soñaba todas la noches que se entregara a él. Su respiración le animaba el cuerpo y le hacía pensar barbaridades en su mente mortal ante los toques angelicales de su amada. Brennan rozó mínimamente sus labios con los de él, Booth sintió el roce y espero que después de esto viniera un beso, quería perderse en su boca, pues sus cuerpos ya estaban perdidos en su tacto, pero Brennan se distanció, bajó su mano y desabrocho los tres primero botones de la camisa de él. Luego volvió a jugar con su frente, le dio un beso en la mejilla y deslizando su mano por el cuello de él volvió a darle pequeños besos, le abrió un poco más la camisa y le besó en el pecho, encima de su corazón, como si quisiera que este beso traspasase la carne y se alojara en él para marcar lo que era suyo. Después fue recorriendo el camino hacia su boca besando centímetro a centímetro. Cuando llegó nuevamente a su cuello le dio un pequeño mordisco, pero Booth ya estaba excitado y su cuerpo se agitó todo. Estaba a punto de hacerla de él allí. Cada beso, cada caricia le volvía loco de deseo de someterse a la lujuria de una noche de amor. Brennan estaba haciendo lo que él había dicho; sólo rozar su piel con la de él, y esto lo estimulaba. Cuando ella sintió como el cuerpo de él se agitó más con el mordisco que le dio, volvió a hacerlo por todo el cuello y luego por su barbilla, lo hacía despacio y delicadamente, tanto, que se fue su tiempo y para terminar solo le volvió a morder un poco debajo de su boca atrapando su labio inferior y tirando de él. Cuando lo soltó dio un suspiro y se dispuso a levantarse. Le cerró los botones de la camisa y se sentó volviendo la vista al profesor, Booth se tragó la saliva como si digiera "dios mío", no tuvo el coraje de quitarse el antifaz ahora, así que espero un poquito para hacerlo, o más bien esperó que Brennan lo quitase con la boca pero no pasó. El profesor empezó a hablar.

-muy bien señora Booth, pero podría haber sido mejor, tenía usted varias cosas encima de la mesa y eran para ser utilizadas, así que deberías practicar hacerlo para la próxima o sea mañana.

Brennan solo asintió, le importaba muy poco lo que decía el profesor, sólo quería saber lo que diría Booth, así que volvió la mirada hacia él que aún tenía el antifaz. Había descubierto su punto frágil, o más bien, como excitar a su compañero en este punto. Booth no se podía mover, quedó congelado, necesitaba hacer con que sus niños volviesen a sus casillas a dormir. Brennan no solo le comprendió, le excitó como le gustaba; sin cosas artificiales, sólo con su piel, ¡y que piel! ¡y que boca!, debería de ser prohibida de utilizarla para cosas tan superficiales como hablar de muertos y ser divinizada solo para él, para que nadie excepto él la pudiera tocar y saborearse con su delicado sabor. Pero tenía que moverse aunque tuviera miedo de eso, miedo de mirarla y no soportar las privacidades de los cuerpos, así que para no morir del primer impacto de sus ojos en el cuerpo de ella solo levanto un poquito el antifaz y la vio. Brennan lo miraba atentamente, así que volvió a soltarlo muy rápido. Brennan sonrío al ver lo que hizo, estaba nervioso, ella le había dejado nervioso y eso le encantaba, pero quería que el reaccionara, así que llego próximo a él y levanto el antifaz. Tenía cara de niña mala y curiosa. Booth cuando la vio sabía perfectamente lo que iba a hacer y puso una cara de niño como si digiera "¡mamá, me va a matar esta mujer!". Brennan soltó el antifaz que tenía resorte y este dio con tamaña fuerza en los ojos de Booth que se levantó muy rápido.

-¡aaauuuu… huesos! - dijo gritando y quitándose de una vez el bendito antifaz, ella se puso a reír, el profesor con los ruidos les gritó:

-señores Booth, o se quedan quietos o tendré que privarlos de esta clase.

Brennan contuvo la risa y Booth se pasaba la mano en los ojos para despejarlos de las estrellitas que veía. Cuando finalmente pudo verla estaba como antes, mirándolo y como él estaba sentado y ella a su lado medio girada le pasó la mano por la cintura, pero ahora en vez de apoyar su cabeza en su hombro y mirar hacia delante como antes se puso acostado en su hombro y con el rostro en su cuello. Brennan al sentirlo así paro de reír, era como un niño indefenso buscando abrigo en ella. Se quedaron quietos ya que no podían hacer ruido, pues serían expulsados de clase y Brennan no lo quería. Las estrellitas de Booth se fueron por completo en su mente, sólo pensaba en qué mujer era esta que lo excita a punto de romper con las normas de ante nudismo público y después le quitaba la agitación de forma tan infantil y que sólo ella sabía hacer. Sus pensamientos estaban más tranquilos cuando oyó su voz.

-¿Booth, estas bien? ¿Aún te duele?

-no, no me duele, sólo estoy ciego de por vida.

Brennan se rió de su respuesta.

-no es cierto, no ha afectado en absoluto los bastoncillos y conos de tu ojo.

-sí, pero me dolió.

-¿Pero aún te duele?… Booth déjame ver, puede que te hayas hecho daño de verdad - dijo intentando mirarlo pero él no la dejó.

-tranquila, vale, quédate quieta o nos van a echar.

-no sé, no me dices si estás bien.

Booth la apretó y levantó la vista para que ella lo viera.

-estoy bien, vale.

Brennan sonrío al verlo bien y asintió, él se volvió a acostar en el hombro de ella, se quedó quieto un rato y después habló.

-huesos…

Brennan por su quietud ya se había vuelto a prestar atención a las otras parejas y examinarle como antes, pero la voz de Booth la despertó de su concentración.

-¿Qué?

-lo has hecho bien.

-¿sí? - dijo dando un sonrisa.

-si lo has….lo has hecho muy bien

La sonrisa de Brennan se agrandaba más con sus halagos a ella.

-gracias, pero lo he descubierto - Booth rió por su forma tan segura de hablar.

-¿Qué has descubierto?

-tu punto débil o más bien como excitarte.

-¿Y para qué querías saber esto?

-por curiosidad, tú has dicho que sabes cual es el mío.

-si ya lo creo.

Booth sonrío abundantemente y Brennan también. Booth no estaba prestando atención en nada de lo que pasaba en la clase, estaba más a gusto ahí, pero Brennan si prestaba atención y ya era hora de cambiar así que Brennan se animó.

-vamos Booth, es hora.

-¿hora de qué?

Ella lo intentaba quitar de su hombro.

-pues es mi hora de ponerme el antifaz.

Booth sonrío y levanto la vista para verla.

-¿tu hora de qué?

Brennan quitó la sonrisa excitada que tenía y se puso cara de confundida.

-es mi hora de acostarme y ponerme el antifaz.

Booth no podía resistir a la forma que le miraba.

- vente- dijo cambiando de sitio con ella que se acostó y puso el antifaz ya junto para no necesitar bajarlo después. Booth miraba su entusiasmo, parecía que era una niña a la cual le iban regalar dulces.

-Brennan solo te toca a ti después de…. Ocho parejas más

Ella puso cara de "aguafiestas", y se sentó poniéndose como estaba él antes, con la cabeza apoyada en su hombro, una mano por la cintura de él y la otra en el otro hombro para sujetarse. Booth la miró y sonrío poniendo la mano encima de la que ella tenía en su cintura….