hola! aquí actualizo de nuevo... me gusta que les guste el fic, sobretodo el anterior cap. que estuvo muy hot! y como dice Lesly: las fresas no volverán a tener el mismo significado... jejeje tienes razón...
Alejandra: pues últimamente he estado atualizando cada 3 días a excepción de éste capítulo que hace 4 días no actualizo. verás, es apenas desde el capítulo 8 que lo hago cada 3 días porque antes sí era más irregular y demoradita en actualizar.
Bien, sin más, los dejo con este capítulo que la verdad no es que me guste mucho lo que pasa en él...
Capítulo 11 - Interrupciones inapropiadas
Anteriormente.
Booth se sentó para oír lo que le decía el profesor, mientras lo escuchaba no miraba a Brennan, esta se quitó el antifaz y tenía los ojos como dos platos enormes, no sabía qué hacer, así que por instinto abrazo a Booth por la espalda. Booth, que no estaba mirando hacia ella, sintió como ella lo atrapaba entre sus brazos, en este momento estaba muy, muy completo…
Sentía que le había hecho vibrar no solo por fuera sino por dentro. El profesor se dirigió a otra pareja, Booth le acariciaba la mano que tenía ella en su cintura mientras esperaba a que ella se tranquilizara, pues en este momento no era solo la Dr. Temperance Brennan la que luchaba contra su cuerpo, era Bren, la mujer apasionada y dispuesta a todo por amor, por su amor. Era su Huesos, pues él afablemente le había demostrado que la quería y esperaba que cuando reaccionara también lo demostrase. Brennan estaba aún sintiendo los toques que él le había proporcionado. Pensaba lo qué traicionera era su razón en este momento, qué dulce era no poder pensar en nada más que en una caricia, un toque y un deseo que ha sido correspondido, entre mil y uno que tenía en el instante. Su respiración empezaba a normalizarse, quería verlo, mirarlo de frente, pero tenía miedo de las consecuencias que provocaría tal impacto visual.
Aún sentía sus labios en aquel pequeño beso ¡Cuanto echaba de menos su boca! Desde aquellas navidades nunca más le había tocado la boca, y haberlo hecho ahora le proporcionaba un extraño estremecimiento que sentía por todo el cuerpo y no dejaba su mente funcionar, pero tenía que hacerlo, ya no aguantaba más, quería mirarlo y quería oír su voz, pues necesitaba algo normal para volver en sí y volver a su realidad indeseada cada vez más por su cuerpo.
-Booth… -dijo aun si mirarlo.
-¿Estás bien? - ella asintió con la cabeza, aún tenía el rostro sobre su espalda.
-sí
Booth sonrío por la forma que respondió, pasando su delicada mejilla en su espalda.
-¿Estás segura de que estás bien? - quería mirarla y sabía que ella le daría una ojeada para que él supiera que estaba bien. Y así lo hizo, Brennan levantó la mirada poniendo la cabeza sobre el hombro de él.
-¿Ves cómo estoy bien?
Booth la miró sonriendo como un niño.
-¿De verdad?
Brennan lo miró extrañada.
-no sé en qué estás pensando, pero no me gusta nada la cara que tienes ahora.
-vamos huesos, dime.
-no sé lo que quieres saber.
Booth le miró pícaro, se giró para tenerla más frente a él, se quedó mirándola mientras le ponía bien la rosa en el pelo. Después se fue acercando, Brennan lo miraba intentando ponerse seria, él se aproximó al oído de ella y susurró:
-¿Qué sentiste?
Booth se echó atrás muy despacio sin parar de mirarla y se detuvo frente a ella a menos de un palmo de distancia, se quedó esperando su respuesta. Brennan lo miraba como si pensara la respuesta.
-vamos, huesos, no es tan difícil… es solo "Booth estuviste muy bien, o estuviste genial".
-¿Si sabes cómo fue, Por qué quieres que te lo diga? - dijo muy seria.
-¿Cómo por qué? ¡Vamos! yo te dije si lo hiciste bien o mal.
Brennan aún seria intentaba contener la risa, quería dejarlo impaciente.
-no sé qué relevancia tiene esto.
-haaa, vamos, huesos, no es tan difícil hacerme un cumplido.
-no se para qué. Tú ya sabes cómo fue, no sé por qué quieres que te lo diga.
Booth se puso confuso.
-haaa, vamos, huesos. - decía mientras hacía movimientos para que ella lo imitara – mira, se hace así: Booth… vamos, huesos… Booth…
-no veo el sentido de esto.
-no tiene sentido, sólo quiero que me imites, ¿Bueno?…
Brennan asintió con la cabeza.
-Booth… - decía él mismo mientras volvía a hacer movimientos con las manos para animarla a imitarlo. Brennan se reía de su comportamiento, pero le siguió el juego.
-Booth…
-estuviste…
-estuviste….
En este momento empezó a agitar las manos para que ella terminara la frase, pero esta lo miró extrañada.
-vamos… dilo…
-¿Decir qué?
Booth ya se estaba enfadando.
-¿Cómo qué decir qué? Dime como lo he hecho.
-bien.
-pues dilo.
-pero si ya lo he dicho.
-no, no lo has hecho.
-sí, que lo he hecho.
-bueno, pues repítelo.
-bien.
Booth se quedó esperando la respuesta, pero Brennan lo miraba seria y no hablaba.
-vamos huesos, dilo, Booth estuviste….
-Booth estuviste… bien.
-bien y…
Brennan puso cara de estar extrañada.
-y… nada más.
-¿Qué?
-¿Qué? ¿O qué?
-¿Solo bien y nada más?
-sí.
Booth se alejó de ella.
-pero yo te dije que estuviste muy bien.
-¿Y?…
-pues que deberías decir lo mismo o "Booth estuviste genial"
Brennan sonrío.
-no es necesario.
-sí que lo es
-no, no lo es - dijo muy segura.
-pues lo retiro.
-¿De qué hablas?
-pues lo que te dije lo retiro- dijo Booth muy serio.
-no lo puedes hacer.
-sí que puedo.
-no, no puedes.
-sí puedo y lo hago - dijo muy decidido y se giró dándole la espalda a ella, que sonrío por su actuación de niño enfadado, luego se acercó a él y le dijo:
-Booth… estuviste muy, muy genial.
A Booth se le vino una sonrisa de oreja a oreja, se giró sonriendo encontrándose con ella que lo miraba muy contenta. Booth de pronto apretó las dos mejillas de ella que se quedó con un boquita de pez y le dio un besito diciendo:
-gracias mi huesos.
Le soltó las mejillas, Brennan se quedó quieta ante su gesto y luego agitó la cabeza como si digiera "que tonto eres", Booth sólo le sonreía, después se aproximó con un gesto pícaro preguntando:
-¿Huesos, alguna vez has sido expulsada de clase?
Brennan lo miró sorprendida.
-no, ¿Por qué?
Booth puso una cara de "¡no te lo imaginas!", En este momento Brennan entendió el objetivo de Booth.
-no
Booth balanceó la cabeza diciendo que sí y Brennan que no.
-no, no, Booth no.
Booth sonrío pícaro diciendo que sí, y luego gritó.
-¡haaaauuuu!, ¡huesos!
En este momento una de las parejas aún estaba haciendo el ejercicio de seducción, la pareja era la misma que la mujer que le había tirado los perros a Booth, se pararon todos por el grito, el profesor se aproximó a ambos.
-señores Booth, ya se los había advertido, ahora hagan el favor de salir de clase.
Brennan y Booth se reían como dos niños.
-vamos - dijo Booth pícaro invitándola a marcharse. Ella solo asintió, Booth pretendía salir de allí corriendo y con tanta adrenalina en ambos cuerpos sabía qué iba a pasar, ambos lo sabían y esto los entusiasmaba más. Booth se puso de pie, extendió la mano hacia ella y la tiró hacia él, pero este gesto no fue buena idea, pues Brennan se levantó demasiado rápido, lo que provocó que se mareara, su rostro cambió muy rápido, Booth sintió como su cuerpo casi se desmorona.
-¿Huesos, qué te pasa? - dijo mirándole como se puso blanca de pronto - ¡traigan agua! - dijo sentándola. Brennan se puso las manos en el rostro como para despertar.
-¿Huesos, estás bien?
En este momento la señora Petter se aproximó.
-¿Qué te pasa niña?
Brennan miró a Booth que parecía muy preocupad y a la señora Petter que también estaba preocupada, se frotó los ojos.
-estoy bien.
-¿Estás segura?, ¿Quieres que llame a un médico?
Brennan lo miró.
-no es necesario, sólo estoy…
Pero no terminó la frase, la señora Petter la interrumpió.
-embarazada…
-no, solo estoy…
No le dio tiempo de terminar, la señora Petter empezó a gritar.
-¡hey, chicas, tenemos a una embarazada!
De pronto una palabra, por mínima que fuera, cambió el destino, porque en este momento donde una realidad ficticia iba a tomar lugar en el mundo racional de una mujer, fue esta palabra equívoca la que sólo vino a atrasar lo inevitable o evitar un error que iban a cometer ambos amantes por parte de sus cuerpos llenos de deseos.
A veces las palabras son dulces aspiraciones. Pero otras, como esta, solo provocan tormentas en las mentes inquietas de dos vidas que se necesitan mutuamente.
La señora Petter había estado en la guerra y tenía los oídos estropeados. Desde entonces utilizaba un audífono, pero ella le había bajado el volumen y por este pequeño despiste alejó a los dos amantes. De pronto Brennan se vio en el medio de varias mujeres que la confundían con tal totalidad que no podía reaccionar.
Se había levantado muy rápido y esto le provocó un mareo, pero ahora no podía moverse, se había perdido dentro de aquella miles de preguntas que le hacían todas a la vez y sus manos que la manoseaban poniéndola como una muñeca, de todas las formas que según ellas no afectaban al bebé. Brennan estaba asustada, nunca había estado en tal situación, no sabía que hacer. Sus preguntas la confundían cada vez más, eran preguntas sin sentido para su mente. Preguntas como ¿De cuántos meses? ¿Es niño o niña? ¿Cómo se llamarán?, Eran tantas cosas a la vez que no sabía qué hacer, si negar el embarazo o fingir que era real y disfrutar de tanta atención. Pensó que si lo negara eso le iba a disgustar a la señora Petter, y según lo que ella le había contado cuando estaban hablando en la clase de gimnasia tenía una enfermedad con la cual ella no podía ser contrariada, así que pensó que era mejor seguir así, pero para ello necesitaba ver a Booth.
Lo buscaba con la mirada, pero eran demasiadas personas que le impedían buscarlo. Booth desde afuera estaba desconcertado ¿Está embarazada? Se preguntaba y se respondía a la vez que sí estaba embarazada, pues el mareo es un síntoma del embarazo, ¿Pero de quién? ¿Mío? Ella pudo haber hecho la inseminación, él le había dado permiso para hacerlo, pero si lo había hecho ¿Por qué lo había ocultado? ¿O acaso era de otro? No, no Brennan ¿No lo haría? Sus pensamientos eran cada vez más dolorosos para él y a la vez confusos. Tenía que verla, saber qué pasaba, tenía que quitarse esos pensamientos. Mientras pensaba, todos los hombres lo saludaban, pero no estaba ahí su cabeza, le daba igual quien le estuviera felicitando. No podría quedar así, empezó a andar, tenía que verla, fue hacia la multitud de mujeres y apartándolas de una en una finalmente la encontró, estaba sentada con la señora Petter. Sentada a su lado, le acariciaba el vientre, estaba sonriendo como si nada, respondía de forma estudiada a cada pregunta que le hacían.
-¿Es niño o niña?- le preguntó la Sra. Petter a Brennan.
-en los embarazos solo se es dado el sexo del bebé cuando este posee aproximadamente 20 semanas.
Booth no sabía si reír o si llorar. Parece que era verdad el embarazo, o al menos Brennan lo hacía parecer. No tenía voz, solo la miraba extrañado y confuso, muy confuso. Brennan después de un tiempo notó su presencia, estaba ahí parado mirándola con una cara de confusión enorme. Lo miró sonriendo, pero su sonrisa hacía que Booth estuviera cada vez más confuso, se sentó frente a ella con miedo y rogando que si fuera verdad, que fuera hijo suyo. Brennan miró a las mujeres que al verlo sentarse decían:
-mira, el futuro papá llegó, ¡que bella pareja hacen!, ¡que lindos son los dos! este bebé va a ser muy lindo…
Brennan al verlo así cesó la sonrisa y se dirigió a las mujeres y a la señora Petter en especial.
-¿Podrían dejarnos a solas sólo un minuto?, es que le tengo que explicar algunas cosas al señor Booth - dijo lo último mirando fijamente los ojos confusos de él. Las mujeres se retiraron. Cuando estaban lejos Booth ya no pudo contener la pregunta que le atragantaba.
-¿embarazada?
Brennan se rió de la forma que habló. Booth tenía miedo de la respuesta y su sonrisa, por más preciosa que le parecía, en este momento le ayudaba muy poco. Brennan sólo trató de responder.
-quédate tranquilo - decía mientras le cogía la mano.
-tranquilo…
-mira, la señora Petter…
-¿Huesos, qué tiene que ver la señora Petter con eso? - dijo apuntando a la barriga de ella.
-¿eso? Es un bebé, Booth, no "eso".
Booth ahora estaba yendo de mal a peor.
-¿de verdad?
Brennan sonrío.
-la señora Petter me trata como su hija y este es el motivo de que estés tan confundido.
-¿Y qué tiene que ver como te trata la señora Petter?
-es que ella no puede ser desilusionada.
-huesos, por favor responde. ¿Sí o no estás embarazada?
- ¿y si te digo que sí, qué harás?
En este momento Booth se quedó helado.
-es… e…. ¿Mío?
Brennan se aproximó a él y le susurró.
-no estoy embarazada, ¿vale?, pero no quiero desilusionar a la señora Petter.
-¿y el mareo?
-el mareo fue provocado por que me levanté demasiado rápido haciendo que mis otolitos cambiaran de posición provocando un desequilibrio.
-¿pero, estás bien?
Brennan sonrió.
-sí, estoy bien, vale - dijo abrazándolo. En este momento llegó el señor Petter.
-humhum, ¿Booth, vienes a conmemorar?, vamos a ir a tomar algo en el bar.
Booth se alejó de Brennan.
-¿vienes?, ¡hay que festejar que voy a ser papá!
Brennan se rió.
-no, ve tú, yo voy a ir con la señora Petter. Después voy a buscarte, ¿bien?
-vale, pero si me necesitas estoy en el bar.
-si te necesito te voy a llamar.
-cuídate, vale - dijo dándole un beso en la frente y levantándose para irse. Brennan también se puso de pie y lo llamó.
-Booth…
Booth se giró.
-¿qué pasa te….. - no pudo terminar la frase, Brennan le besó de pronto. Más bien le hizo presión con sus labios en los de él. Después sonrío, se alejó sonriendo, Booth le devolvió la sonrisa, ambos se marcharon, Booth con el señor Petter y los otros al bar del club a conmemorar y Brennan se fue con la señora Petter. El tiempo fue pasando, Booth ya hacía mucho que estaba en el bar, los señores ya se habían marchado, él se aproximó a la barra y pidió una cerveza. Se sentó allí mismo para tomarla, esperaba a que Brennan viniera hasta allí, de pronto sintió que una mano le recorrió la espalda.
-hola guapo.
Era la misma chica que estaba por la mañana flirteando con él. Booth al verla se quedó sin palabras ante sus enormes senos.
-Ho…Hola…
-¿Puedo sentarme? - dijo sacando una silla.
-sí… sí... siéntate.
-gracias guapo.
-de nada.
Él se quedó mirando lo buena que ella estaba.
-me llamo Melisa.
-un placer, Seeley Booth - dijo extendiéndole la mano. Cuando ella la cogió no evitó comentar:
-¡vaya Seeley, que fuerte eres!
-gracias, tú también estás…. Muy bien - dijo sin forma de expresarse, ella se aproximó más a él.
-eres muy bueno seduciendo ¿Sabías?
-sí, me lo dijo Bren.
-pareces muy enamorado - Booth sonrió al recordar que sí parecía un niño enamorado, enamorado de Brennan.
-sí, muy enamorado – respondió él.
-¿Y no me das ninguna oportunidad para cambiarlo? - dijo cogiendo la corbata de Booth y atrayéndolo hacia ella.
-sí… digo, no…
Melisa se rió de su confusión y luego lo besó. En este mismo momento Brennan entró por la puerta, venía feliz por lo del "embarazo", así que entró ya hablando:
-Booth ya…
Detesto a esa tal Melisa... si hubiera querido pude haber cambiado el capítulo pero esto es lo que hace que todo salga mejor más adelante. Por ahora sólo tendrán que ver lo que pasará en el próximo capítulo.
bye! Nos leemos dentro de 3 días!
