Hola chicas! (y chicos aunque no creo) sé que soy una incumplida, pero de verdad que si no se me va el internet entonces se me daña el computador, es una buena excusa por que igual ya antes tenía listo el capítulo.
bien, no olviden que Bones es de Hart H. y que el fic es de Dayane Silva.
Capítulo 14 - la pesadilla de un ángel.
Anteriormente:
- buenas noches Booth- y luego se acomodó con la cabeza en el pecho de él, oía su corazón palpitar y Booth por impulso la rodeo con los brazos, Brennan se cubrió con la manta a su cuerpo y al de él, luego volvió a acomodarse, se sentía bien ahí así que se durmió rápido oyendo su corazón…..
Las gotas de lluvia nunca perforaron tanto el suelo como en aquella noche. El cálido fuego de la chimenea nunca estuvo tan frío, ¿Qué le pasa a la naturaleza que se niega a aceptar que el amor de ambos es prohibido, yendo en contra al razonamiento?, ¿o acaso la naturaleza en su afán ya ha persuadido hasta al propio razonamiento, haciendo con que este acepte a este dulce y prohibido amor que impugnan en la vida de ambos?
Brennan se sentía fría, su cuerpo caliente no tenía fuego suficiente para calentar su corazón y no tenía a Booth para hacerlo, estaba dormida, pero como se dice, la mente está más activa durante el sueño, y la de Brennan estaba en pleno funcionamiento provocándole pensamientos muy dolorosos, intentando borrar a Booth de ella y cada vez más se iba sintiendo abandonada por él. Esta noche también fue tormentosa en la mente de Booth, más de la propia tormenta que caía sobre el tejado de aquella cabaña. Sus pesadillas eran menos tortuosas que saber que en todo el día había amado con afabilidad a Brennan y esta no le correspondió, o tal vez sí.
Un relámpago surcó el silencio de aquella habitación haciendo que el inconsciente de Brennan se aferrara más a Booth despertándolo de sus pesadillas y encontrando a su bello ángel buscando abrigo en sus brazos. Booth sintió la forma que Brennan intentaba protegerse en él, sintió todo su cuerpo reposando en el de él, lo había buscado ella, sus sentidos la habían atraído junto a él, y eso le gustó. La recogió como una niña hacia más arriba poniendo su cabeza más en su cuello, le entrelazó con una mano muy fuerte en la cintura, le quitó el pelo del rostro con la otra, le dio un beso en la cabeza sintiendo el increíble olor que desprendía su cabello y se quedó acariciándolo. De pronto, otro relámpago clareó la habitación haciendo que Brennan buscara aún más el cuerpo de Booth, pero Booth sintió algo extraño; ella estaba muy caliente, pero su cuerpo estaba como si temblara de frío. La ató más fuerte, sintió como una lagrima le recorría el cuello, ésta estaba caliente. Le puso la mano en la frente y vio que Brennan estaba ardiendo en fiebre, estaba soñando con una pesadilla que le hizo llorar dormida y le provocó una fiebre repentina. Booth la sintió llorar, se estaba preocupando, le tapaba el oído con la mano para que no oyera los relámpagos y le decía que se quedara tranquila, que él estaba allí, pero Brennan despertó llorando y repitiendo muchísimas veces:
-Booth no te vayas…. ahora no… no te vayas… - decía llorando y agarrando la camisa de él. Booth cuando la oyó, la apretó más a él y replicó al mismo momento que ella hablaba llorando:
-tranquila, yo no me voy…. Tranquila, vale.
Brennan levantó la mirada al oírlo, lo miró a los ojos, le miraba muy preocupado.
-no puedo con esto Booth… no te vayas…. - dijo mirándolo y dejando caer las lágrimas de sus ojos azules, Booth la veía tan frágil, estaba delirando con la fiebre.
-tranquila mi amor, yo no voy a salir de aquí, vale.
Brennan asintió con la cabeza y volvió a acostarse en los brazos de Booth, que no paraba de repetir:
-tranquila, estoy aquí, no te voy a dejar sola, mi amor, te voy a proteger, quédate tranquila…
Brennan lloraba y se agarraba más a él, no lo quería soltar, era suyo y no lo iba dejar marchar. Booth también hacía lo mismo, la tenía cada vez más sujeta a él. La tenía que cuidar, tenía que protegerla, el tiempo se fue pasando, Booth en todo el tiempo repetía que se quedara tranquila y le llamaba mi amor una y otra vez. A los pocos minutos Brennan se fue tranquilizando, hasta quedar nuevamente dormida. Esta vez se sentía protegida y cálida, su corazón ya no estaba frío, ahora estaba ardoroso por el amor que le transmitía Booth al consolarla. Booth le acariciaba y le besaba, cuando sintió que se dormía le alivió muchísimo el miedo que le había provocado ver a Brennan así. La envolvió con la manta de la cama intentando mantenerla caliente y protegida. El tiempo fue pasando, la fiebre de Brennan bajó, Booth después de esto no pudo dormir, se quedó despierto por si ella lo necesitaba. Vio como la luz del día entraba por la ventana, los relámpagos cesaron pero aun llovía, Booth miraba sonriendo a Brennan, le acariciaba y esto le hacía sonreír, respiraba aliviado por verla ya tan tranquila, parecía una pequeña niña en sus brazos y él estaba dispuesto a tenerla así toda su vida, amándola día tras día, siempre un día más que el pasado, porque era esto lo que había pasado en este momento, la quería más y más a cada segundo que pasaba y aun deseaba quererla más y que ella también le amase de la misma forma.
La mañana ya se hacía presente. Booth estaba perdido en sus pensamientos y disfrutando de las caricias que le daba a su pequeño ángel, cuando la sintió moverse e intentar ocultar sus bellos ojos de la claridad del día, a Booth le hizo gracia, pues ella cogió la manta que le cubría y la tiró hacia arriba dejando a los dos bajo las sábanas blancas de la cama, después se quedó quieta unos minutos y volvió a moverse, pero esta vez para levantarse, Booth la paró de inmediato.
-¡eh! ¿A dónde piensas que vas? - dijo apretándola más.
-no sabía que estabas despierto - dijo frotándose los ojos para acostumbrarse a la claridad.
-pues si estoy despierto y eres mi paciente, no sales de la cama sin mi permiso - dijo riéndose, Brennan lo miró extrañada por su sonrisa.
-¿Por qué tú paciente?
-pues porque esta pequeña niña ha pasado la noche mal y yo la estoy cuidando - decía Booth acostándola en su cuello nuevamente pero Brennan se resistió.
-yo no soy un niña, Booth.
Booth sonrío.
-sí lo eres, huesos, eres una niña y no discutas.
Brennan lo miró y luego volvió a acostarse, aun sobre él.
-¿y que tenía?
-¿cómo que qué tenías?
-sí, tú has dicho que soy tú paciente, quiero saber cuál es mi diagnóstico.
Booth sonrío.
-no se hacer de médico, huesos, sólo te estaba ayudando a tranquilizarte con la pesadilla que tuviste.
-gracias - dijo acurrucándose más en el cuello de él. Estuvieron unos minutos en silencio. Booth le acariciaba el cabello, y de pronto Brennan susurró:
-no puedo con esto.
Booth la oyó.
-¿con qué huesos?
Brennan levantó la mirada hacia él y le miró a los ojos.
-te he hecho daño ayer, Booth.
Booth sabía de lo que hablaba pero quiso huir de la conversación.
-no me hiciste daño, sólo… - él miró hacia su camisa, Brennan había pasado toda la noche tirando de ella y tiraba tan fuerte que la había alongado.
-sólo me rompiste un poco la camiseta, no te preocupes, te mando la factura - dijo sonriendo con lo último.
-no, Booth, no hablo de esto.
-ya lo sé, pero yo no quiero hablar de lo que pasó ayer y te pido que no insistas ¿vale? - dijo acariciando su rostro.
-pero quiero…
Booth no la dejó terminar y la hizo acostarse nuevamente en sus brazos.
-déjalo.
Brennan solo asintió con la cabeza, Booth ya la tenía nuevamente atrapada, se quedó quieto y luego dijo:
-huesos…. - dijo dándole un beso en la cabeza.
-¿qué?
-¿Qué te pareció? - dijo un poco pícaro.
-¿Qué me pareció qué?
-pues, dormirte sobre mí.
Brennan sonrío.
-eres muy, muy fuerte y me gustó dormir así.
Booth puso una sonrisa enorme y la abrazó con más fuerza.
-¿de verdad?
Brennan levantó la mirada hacia él.
-sí, y después de todo me cuidaste cuando estaba mal y te lo agradezco.
Booth se quedó mirándole a los ojos.
-gracias huesos.
-¿y por qué me agradeces?
-porque sí.
Brennan balanceó la cabeza y luego volvió a acostarse. Llovía muchísimo, la habitación estaba fría en comparación con el cuerpo de ambos, Booth no quería quedarse callado.
-¿Brennan, te sientes mejor?
-sí. - dijo balanceando la cabeza al mismo tiempo.
-vale, mi niña - dijo besando su cabeza.
-¡Booth, que no soy una niña!
Booth se rió.
-sí lo eres ¿quieres que te lo demuestre?
-bueno, pues hazlo, demuéstralo.
Booth sonrío pícaro.
-¿de verdad Dr. Brennan, quieres que te demuestre que eres una niña?
-sí. - dijo desafiándolo. Booth puso una cara pícara, que cuando Brennan lo vio dijo que se arrepentiría de ello. Booth empezó a hacerle cosquillas, Brennan decía que parara pero él siguió. Ella se cayó encima de él riendo por girar al intentar librarse de los brazos de él y Booth se giró, se puso encima de ella. Ella aún se reía y el la admiraba, se le había quedado un mechón de pelo sobre su rostro el cual él se lo quitó dejando a la vista el rostro de su pequeño ángel. Booth se puso a acariciar el rostro de Brennan, lo cual le hizo cambiar las risas por una sonrisa que le gustó muchísimo a Booth. Él la miraba, solo admiraba lo espléndida que era, miró a su boca, acarició delicadamente, se fue aproximando, no paraba de mirarla penetrantemente a los ojos…..
jejeje...otra vez nuestros personajes se acercan un poquito más, me encanta este capítulo y también el cap. 14... el próximo va a estar genial... no olviden dejar review...! :D
bye! besos, Beeryflower
