"¡SI HAY ALGUIEN EN ESTA CASA, QUE SE SALGA AHORA, O TENGA UN TRAUMA PARA SIEMPRE!" no era normal ver a Sora tan enojado, de hecho, era como ver un OVNI, sólo el testigo podía afirmar que ocurrió y tendría fotos, videos, incluso un autógrafo de extraterrestres, pero nadie le creería "¡MUY BIEN ENTONCES…! ¡QUE CHINGUE SU MADRE TODO EL MALDITO MUNDO!" subió marchando los escalones de su casa para llegar a su cuarto, abrió la puerta la cerró con seguro y se desnudó por completo, se tiró en la cama y respiró hondo, hundiéndose en su memoria, sobraban las veces que había visto a Riku enteramente desnudo, por alguna razón, no le crecía mucho vello, solo un poco, pero al ser blanco, se perdía en su piel, solo si te fijabas muy bien o estaba en abundancia podrías notarlo, y cuando decía en abundancia no era que fuera un arbusto, pero si tenía una cantidad razonable, en las axilas por ejemplo, y una ligera barba empezaba a aparecer, con solo ese pensamiento Sora pudo endurecerse lo suficiente para agarrar su miembro si problemas y empezar a subir y bajar su mano lentamente, suspirando y relajándose poco a poco, después pensó en un escenario… su favorito debía admitir, ellos, unas aguas termales, y nadie a la vista.

"Sora…" decía Riku en una voz bastante grave y sexy "tengo algo que decirte"

"¿Qué es Riku?" el Sora de la fantasía estaba mirándolo sin una pista de las lujuriosas intenciones del Maestro "sabes que puedes decirme con toda confianza", Riku ríe y se para dejando ver toda su masculinidad, al menos como Sora imaginaba que era, algo ancha, algo larga, pero perfecta, se acercaba y tomaba la cabeza de Sora.

"Digamos que… se me antojó la boca de alguien… la tuya para ser precisos". Sora lo miraba espantado pero sonrojado.

"¿R-R-Riku…?" el mayor lo miraba con deseo y pasión "¿qué…? Mfgh!"

Con una embestida Riku metía con firmeza la mitad de su miembro a la boca indefensa de Sora, y antes de que pudiera reaccionar, metía lo demás y empezaba a meter y sacar lento y tentador, Sora como niño bueno que era (sí, ajá) intentó quitarlo, pero al parecer sus fuerzas mágicamente habían desaparecido y lo único que podía hacer era saborear el líquido pre seminal, ese delicioso y saladito sabor que hacía a su espina dar escalofríos de placer.

"oh Sora… que delicia de boca… que bien la chupas" para ese momento el Sora que estaba tumbado en la cama ya había subido la velocidad de su mano y estaba gimiendo suave el nombre de su amado.

"S-s-solo lo mejor para ti Riku" pensaba mientras una mano subía a un pezón y lo apretaba haciéndolo gemir más fuerte "soy sólo para ti…"

"Eso Sora… así me gusta mis amantes, totalmente sumisos a mí" cada vez estaba más excitado y embestía con más fuerza y rapidez, lo cual recreaba con su mano, en la vida real y en la fantasía, gemía cada vez más fuerte hasta llegar a gritar de placer mientras repasaba sus puntos débiles, hasta que por fin empezó a chorrear semen y sin pensarlo se llevó la mano a la boca y empezó a lamer entre su éxtasis que aún podía sentir, hasta dejarla limpia…