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Dijo corriendo hacia la tartera que echaba humo. Brennan no paraba de reírse, y con el escándalo que él había hecho no era sólo ella quien se reía, eran todos los que estaban allí. En ese instante ella estaba mirando aquella escena graciosa, sabía por qué se había enamorado de él, su sonrisa aún se puso mayor cuando este la miró, y le consintió con la mirada, disponiéndole una de sus grandes y vivaces sonrisas…
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Capítulo 18 - ¡no quiero que te mojes!
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Hay momentos que pasan demasiado rápido, otros que deseamos que pasen pero no pasan, hay veces que el tiempo parece correr en contra de nosotros, pero hay otros en que un minuto dura demasiado.
Brennan lo había pasado en este instante, los segundos que Booth estuvo sumiso a sentir nuevamente sus labios ahora no pasaban de ser el pasado, un minuto perdido y que tal vez nunca se podría volver a repetir, y por eso intentó grabar en sí el cariño que transmitió Booth en su sonrisa. Pues nadie, ni el tiempo, ni nada, le podrían arrebatar esta sonrisa.
Le hacía sentirse feliz y triste a la vez, le tuvo ahí, podría haberlo olvidado pero optó por lo correcto ¿o no?, no se sabe, pues un minuto perdido nunca jamás podrá volver a suceder.
La clase finalizó, todas las parejas se dispusieron a comer lo que habían hecho las demás, Brennan vio como Booth se retiraba mientras ella estaba sentada con la señora Petter a charlar sobre lo que había hecho de comer. Le acompañó todo el tiempo con la mirada hasta que éste desapareció por la puerta. Él no había dicho a donde iba, después de su sonrisa parecía muy poco animado, vio que a duras penas había comido y esto le preocupaba. Le pidió permiso a la señora Petter y se fue tras él cuando vio que este se tardaba demasiado. Fue por el pasillo central hacia los jardines, pensó que él podría haber ido a la cabaña. Había empezado a llover, iba a salir a la lluvia a buscarlo en la cabaña. Cuando finalmente iba poniendo el pie fuera del abrigo que daba la salida del pasillo central, sintió que tiraban de ella por la cintura, las manos de Booth eran inconfundibles, la sujetó impidiendo que avanzara.
-¿a dónde piensas que vas?
La voz de él era muy dócil, al oírla tan próximo de su nuca se le hizo casi inevitable intentar luchar en contra a las sensaciones que su cuerpo produjo. Un escalofrío le subió por todo el cuerpo haciendo que ésta diera un leve suspiro.
-te iba a buscar – respondió después del suspiro.
-huesos, ¿estás loca? te ibas a meter en esta lluvia con lo mal que estuviste anoche - dijo soltándola, Brennan se giró hacia él con cara de "no me regañes que no iba a hacerlo por mal".
-solo quería saber dónde estabas, te marchaste sin hablarme.
Booth sonrío, tenía una cara de niña en este momento que daba ganas de llenarla de besos, pero no podría, ella dijo que no y el la respetaba.
-no te estoy regañando, ¿vale, huesos?, sólo no quiero que enfermes.
Brennan sonrío.
-no te preocupes, yo estoy bien, no me voy a enfermar pero dime, ¿a dónde has ido?
-he ido a hablar con el camarero, preguntarle si nos podría llamar a la dueña para hablar con ella - dijo caminando para salir del frío de la puerta, Brennan le seguía.
-¿y qué te ha dicho?
-el camarero ha ido a preguntarle si ella nos puede atender ¿ves? ahí viene
Cuando dijo esto venía aproximándose a ellos uno de los camareros del club.
-señores Booth, si me acompañan la señora los va a recibir en su despacho - dijo el camarero mostrándole por dónde tenían que pasar, y luego le acompañaron hasta el piso de arriba del edificio central. Booth y Brennan lo seguían mediante un corredor largo, casi al final de todo había una pequeña salita de espera, el camarero paró y les dijo:
-esperen un instante para que le comunique que ustedes están aquí - dijo y luego entró en la sala. Booth se quedó allí esperando, Brennan observaba el sitio.
-¿crees que el padre ya se lo ha dicho?
Booth la miró e hizo un gesto de negación con la cabeza diciendo:
-no creo
-¿por qué no?
-porque si se lo hubiera dicho ella nos habría mandado a llamar desde hace tiempo
Brennan pensó un poco.
-sí, es lógico
Brennan continuaba observando cuando la puerta por donde había entrado el camarero se abrió, y éste salió
-señores Booth, pueden pasar, la señora los está esperando.
Booth y Brennan entraron en la oficina. Era una habitación grande, tenía las ventanas como las del gran salón, una mujer estaba sentada en una silla tras una mesa de despacho. Booth y Brennan se dirigieron hacia ella, que aún no los había ni mirado.
-buenas tardes señora…
La mujer levantó la mirada, se levantó un poco de la silla.
-me llamo Tamara, Tamara Díaz - dijo extendiendo la mano para cumplimentarle.
-un placer conocerla, esta es mi esposa…
-la Dr. Temperance Brennan, es un placer conocerla Dr. - dijo saludando a Brennan.
-el placer es mío señora Díaz.
-¡oh!, llámame Tamara, siéntense - dijo mostrando las sillas frente a su escritorio.
-¿a qué debo el placer de su visita?, pues normalmente las parejas no suelen querer hablar conmigo en privado.
Booth miró a Brennan y le asintió con la cabeza, Brennan cogió su celular y preguntó mostrando a la mujer el aparato:
-¿conoce usted esta chica?
La mujer miró al teléfono y puso cara de extrañada.
-sí, es mi hija, ¿qué le pasa? ¿Quiénes son ustedes?
-yo soy el agente Seeley Booth del FBI.
-¿FBI? ¿Qué hace el FBI buscando a mi hija?
-en verdad no la estamos buscando porque esta…
Brennan fue interrumpida.
-lamentamos informarle que la hemos encontrado - dijo Booth interrumpiéndola antes que ella digiera algo desagradable en ese momento.
-la han encontrado, no me diga que mi hija ha….
Booth asintió con la cabeza y la mujer empezó a llorar.
-lo lamentamos - dijo Brennan cogiendo la mano de la mujer, Booth se quedó mirando a Brennan como impresionado por lo que hacía, se mostraba atenta a los sentimientos de Tamara. Ésta lloró unos minutos, cuando parecía más tranquila Booth empezó a interrogarla.
-¿desde cuándo no ve usted a su hija?
Tamara respondió entre lágrimas.
-hace unas cuantas semanas
-podría ser más específica.
Tamara levantó la mirada y respondió:
-entre tres o cuatro semanas, ella dijo que se iba con su novio y pensé que se había marchado.
-¿y no le pareció extraño que no se comunicara con usted en este tiempo?
Tamara lo miró.
-mi hija y yo teníamos problemas, ella odiaba este sitio y evitaba estar aquí así que no nos comunicábamos mucho.
-¿conoce usted al novio de ella?
-sí, es un… ¿cómo se dice?… emo, pero no he hablado nunca con él.
-pero, ¿lo ha visto alguna vez?
-sí, una vez ¿dónde la encontraron?
-en un callejón en el centro de DC.
-¿quién ha sido? ¿Quién ha matado a mi hija?
-aún no tenemos esa información, pero nos sería de gran ayuda si me dijera la altura y el peso aproximado del novio de su hija para compararlo con las pruebas forense – dijo Brennan.
Tamara la miró y dijo:
-crees que fue él ¿no?, su novio.
-no lo sabemos, pero según parece él puede que sea la última persona que podría haber visto a su hija con vida – dijo Booth.
-solo necesito una altura y un peso aproximado – dijo Brennan, quería ser comprensiva, pero necesitaban la información para atrapar al homicida.
Tamara lloraba pero respondió.
-tenía unos uno ochenta y cinco de altura, no era gordo, unos setenta kilos.
-¿sabe usted su nombre?
Tamara pensó un poco y respondió:
-ella lo llamaba Frank.
-¿sabes si tenían problemas en los últimos días?
En este momento el móvil de Brennan empezó a sonar, y ella se alejó de donde estaba Booth interrogando para poder atenderlo.
-Brennan
-cariño, soy yo, Angi.
-sí, Angi.
-ya tengo la escena del crimen, podrías poner tu ordenador para mostrarte.
-Angi, tendrás que esperar un poco, Booth y yo….
-no me digas que tú y Booth…
Ángela puso una cara de expectativa, pero Brennan la difuminó al terminar la frase que ella había interrumpido.
-Booth y yo estamos hablando con la madre de la víctima ahora.
-¡ay cariño! sabes que estoy en mi límite, no me puedes dejar esta expectativa que me muero…
-Angi…
-vale, pero cuando puedas hablar me llamas y si quieres puedes hablarme de lo otro también….
Brennan sonrío y apago el celular, dejando a Ángela hablando sola, volvió a aproximarse a la mesa y luego a Booth y le susurró en el oído.
-Ángela ya tiene los escenarios listos
Booth asintió con la cabeza, ella se alejó un poco y Booth le hizo una última pregunta a Tamara.
-¿tenía su hija un perro pequeño?
Tamara lo miró extrañada.
-no, pero mi ex marido tiene uno, ¿Por qué?
-nada, es que se encontró una prueba de que su hija estuvo en contacto con este perro.
-imposible, mi hija era alérgica a este perro.
Booth con su respuesta se quedó pensativo, luego miró a Brennan que también pensaba o tramaba algo en su cabeza.
-bueno, gracias por su colaboración - dijo levantándose.
-¿cuándo podré enterrarla?
-le dispondremos lo más pronto que pueda, para que la pueda sepultar- dijo Brennan.
Tamara asintió con la cabeza. Booth y Brennan salieron de la oficina e iban bajando las escaleras.
-tengo que ir a la cabaña para hablar con Ángela.
-yo voy contigo
-yo puedo ir sola Booth.
Booth la miró con cara triste.
-¿acaso no quieres estar conmigo?
Brennan lo miró con esa cara que tenía a la que nadie es posible de negarle nada.
-sí, sólo digo que no es necesario.
Booth sonrió y dijo:
-pero yo quiero ir contigo ¿bueno?
Brennan asintió.
-pues vámonos, huesos - dijo animándola a caminar más rápido. Brennan rió por su animación repentina.
Se dirigían hacia la puerta cuando se dieron cuenta que aún llovía muchísimo. Booth paró ante la puerta.
-huesos, no podemos ir, está lloviendo mucho.
-Booth, yo tengo que ir, después de todo solo es agua - dijo queriendo salir, pero Booth lo impidió.
-no, huesos, estuviste mal anoche, no puedes salir con esta lluvia.
-Booth, tengo que hablar con Ángela - dijo intentando persuadirlo, pero Booth se mantuvo firme.
-no, de aquí no sales
-pero…
-no hay peros, huesos.
Brennan soltó un suspiro de enojo, Booth la miró serio.
-no te enfades, es para que no enfermes.
-pero tengo que ver los informes.
Booth pensó un poco.
-quédate aquí ¿bueno? - dijo saliendo por el pasillo.
-¿a dónde vas, Booth?
-quédate ahí - dijo ya un poco lejos de ella. Brennan se quedó allí, había una silla así que se sentó. Booth tardó unos diez minutos en volver y volvió reclamando.
-¡maldito sitio tan grande! y sólo tienen un paraguas.
Brennan lo vio llegar y se puso de pie.
-¿a dónde fuiste?
-por un paraguas, pero sólo hay uno.
-es suficiente para los dos, Booth.
Booth pasó la mano en el pelo.
-no, tú no puedes andar en la lluvia, y si vamos los dos te vas a mojar - dijo él pensando una solución.
-pues iré yo sola.
Booth no le hizo caso, quería ir con ella, así que buscaba una solución hasta que miró al sillón que tenía allí próximo de a la puerta.
-súbete al sillón.
Brennan le puso cara de extrañada.
-¿qué?
-que te subas al sillón.
Brennan negó con la cabeza diciendo:
-¿para qué quieres que me suba? No sé qué tengo que hacer en cima del sillón
-¡anda! no discutas y súbete – dijo acercándola al sillón.
-pero…
-ya te dije que nada de peros, súbete que no tenemos todo el día - dijo cogiéndola por la cintura y haciendo que ella se subiera al sillón.
-ya, ya ¿ahora qué hago aquí?
-espera
Brennan lo miro aún más confusa que antes.
-¿pero qué hago aquí?
-espera huesos, ¿vale? - dijo en tono de que ya se estaba enfadando con sus preguntas. Brennan se puso seria, no le quería enfadar, se quedó mirándolo. Booth se propuso a poner la manga del pantalón por dentro de sus calcetines. Cuando Brennan lo vio no evitó el comentario.
-bonitos calcetines
Booth sonrío y miró hacia arriba, Brennan también le sonreía.
-gracias… - dijo ya levantándose y poniéndose frente a ella, dándole la espalda.
-ahora ven, sube.
-¿a tu espalda? - dijo extrañada.
-pues sí, a mi espalda, ¿o es que hay alguien más que te pueda llevar?
-no… pero ¿para qué quieres que me suba a tu espalda?
Booth se giró hacia ella.
-no quiero que te mojes, has pasado la noche mal. Por favor, súbete ¿o es que no confías más en mí?
Brennan lo miró, cuando él dijo esto lo dijo en un tono más triste, el temía perderla y ella también a él, así que sólo soltó una pequeña sonrisa.
-sí confío en ti, ¿bueno?
-pues súbete, huesos - dijo girando para que ella pudiera subirse encima de él.
-¿así? - dijo ella cuando ya se había subido. Booth la sostenía por las piernas, ella lo agarraba con ambos brazos para no caerse y para sentirle.
-sí, ahora coge el paraguas, ábrelo, y sostenlo con una mano.
Brennan abrió el paraguas y lo sostuvo sólo con una mano.
-ya está.
-¿preparada?
-¿para qué?
Booth sonrió.
-pues para salir a la lluvia.
-bien, preparada
Booth sonrío y luego empezó a caminar dispuesto a cruzar el jardín bajo la lluvia y llevando
a Brennan en su espalda….
Hola! Bien, ahora sí les dejo la actualización rápido. Espero que les haya gustado tanto como a mí me gustó cuando lo leí o más. Gracias por leer, no olviden dejar review, sólo les toma 1 o 2 minutos de su tiempo escribir su opinión. Ya estoy adelatando los demás capis para actualizar rápido.
aquí les contesto algunos reviews que no tienen link para dejarles un PM:
Sukatao: me gustó tu coment, jejeje, espero que te sirva que actualize cada tres días, (más o menos)… 4 meses es bastante tiempo eh? Bien, me alegra subirlo en este periodo de tiempo para que tengas con que entretenerte mientras llega la nueva temporada.
Karla: pues, que te digo, la verdad te adelanto que, por ahora no pasará la noche tan esperada, faltan ciertos capis para eso. y tampoco sucede en la cabaña donde se infiltran. Pero voy a tratar de subir los caps rápido para que no se haga tan larga la espera. Aunque créeme, vale la pena esperar porque sí es bastante bueno lo que pasará (en el buen sentido no?) jejeje bye!
Bye! Gracias por todo el apoyo
