No olviden que el fic pertenece a Dayane Silva.
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Capítulo 21 – Enfrentando la realidad
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El valor de la amistad, ¿sabe alguien cuánto vale un amigo?, o ¿cuánto vale una verdadera amistad? Creo que nunca podríamos pagar un verdadero amigo, pues estos no tienen precio, pero ¿Cuáles son los verdaderos amigos? ¿Son aquellos que nos dicen que todo está genial, o los que dicen que no está bien lo que estamos haciendo?, ¿son sólo los que alaban tus actos rebeldes o son aquellos que te dicen a la cara que estás siendo un estúpido al hacerte un rebelde?, no creo que ser un verdadero amigo sea sólo decir ¨sí", sino también decir "no, estás equivocado".
Booth había llamado refuerzos para venir a recoger el cadáver del hombre y a la mujer, mientras daba las órdenes a sus agentes Brennan se fue hacia la cabaña y se sentó afuera de esta. Desde donde estaba alcanzaba a ver a Booth, que andaba de un lado a otro. Se quedó observándolo, sus pensamientos iban más allá de lo que veía, tan más allá, que el resto del mundo parecía haber desaparecido, pensaba en todo lo que había vivido con él desde que despertó del coma e intentaba compararlo con los cinco años que estuvo a su lado, pero siempre llegaba a la misma conclusión de que Booth después del coma había cambiado.
Era difícil para ella saber si lo había hecho para bien, porque él ahora estaba más atento a ella, o para mal, pues ahora era cada vez más difícil razonar sobre lo que sentía por él. La tortura de pensar en esto se veía difuminada con las leves caricias en los labios que se hacía al recordar la boca de él. Estaba allí sentada mirando a aquel hombre, a aquel que ella siempre deseó pero que ahora no sabía si lo quería, o si como él, ella solo lo deseaba físicamente.
Estaba tan concentrada que no notó cuando se aproximó a ella la señora Petter que se sentó a su lado y se le quedó a observar unos instantes, y luego dijo:
-son muy dulces sus besos ¿no? - dijo despertando a Brennan de sus pensamientos, ésta la miró como si no entendiera nada, pero luego sonrió.
-perdón señora Petter, no me había percatado que estaba aquí.
La señora Petter sonrió.
-ya lo había notado, estabas más concentrada en tu hombre que en el mundo.
Brennan miró hacia Booth y luego agachó la mirada.
-no es mi hombre…- miró a la señora Petter y procedió en un tono desanimado-…es mi compañero.
-sí, ya he oído lo mismo de la boca de él y algunas cosas que llevaban seguidas un "pero…"
Brennan se rió de la forma tan prolongada con la que dijo el "pero".
-es que entre nosotros los "peros" son una cosa normal.
-¿y cuando van los dos a decir: "pero te quiero"?
Brennan volvió a agachar la mirada, ella también quería que fuera tan fácil. No para Booth, pues conociéndole, un "te quiero" sale con facilidad de su boca, pero para ella no era así.
No dijo nada, sólo guardó silencio ante el comentario de la Sra. Petter, ésta al ver que no iba a responder insistió en hablar:
-¿qué son? ¿Un agente del FBI y una antropóloga, o es usted agente también?
Brennan la miró.
-sólo él es del FBI, yo he sido asignada a él para los casos donde…
-para las cosas sin importancia - dijo interrumpiendo a Brennan.
-no, soy la que identifica los restos….
-sí, lo que he dicho, las cosas que no son importantes.
Brennan la miró extrañada.
-no sé qué… no la comprendo.
-se sincera, niña, el tiempo que estuviste aquí, en todo ello, ¿estuviste pensando en descubrir un crimen?
Brennan respiró hondo, sabía que no había sido así, sabía que había pasado más tiempo pensando en Booth que en el crimen, pero respondió evasivamente.
-no ha sido un crimen, ha sido un suicidio…
-a mí me da igual lo que fue, de eso se encarga el FBI, quiero saber si estuvo o si no - dijo ésta subiendo su tono de voz. Era como hablar con Ángela, pero más vieja y menos descentrada de lo que quería.
Con ella no podría evadir como con Ángela, así que respondió clara y sincera:
-es… no, señora Petter, no pensé en el caso, sólo quería estar con él - dijo mirando a la Sra. Petter y luego hacia donde estaba Booth.
-¿dolió?
Brennan la miró sin comprender lo que quería decir, así que ésta repitió su pregunta claramente para que entendiera:
-¿si dolió ser sincera y asumir que viniste aquí para tenerlo cerca porque lo necesitas?
Brennan la miró sin entender a dónde quería llegar, pero aquella mujer estaba firme en lo que decía y ella en lo que respondía.
-nunca he negado que lo necesite, siempre quiero estar con él, pero…
-no me ponga "pero", es usted doctora, sabe utilizar otra formas de explicar sin tener que utilizar "peros" - dijo interrumpiendo a Brennan y mostrándose enfadada por tantos "peros" entre ella y Booth que insistían en decir para librarse de las cosas que los hacían sufrir.
Brennan su puso firme y prosiguió:
-no en tanto, Booth y yo no podemos ser nada más que compañeros y amigos.
-¡tonterías!, todos los que son amigos y compañeros pueden, y muchas veces deben, ser más que eso.
-pero…
-ya le advertí que no quiero peros, doctora.
La señora Petter parecía querer que Brennan se enfadase, y lo estaba consiguiendo. Su tono arrogante y su forma de interferir en lo que Brennan intentaba decir no le gustaba.
-sin embargo, Booth ha puesto normas.
-las normas están para que sean burladas, doctora, ¿o es que no estaba usted burlándolas cuando besaba al agente Booth en las clases? ¿O cuando acariciaba su boca deseando el tacto de él?
Brennan sentía que la verdad de aquellas palabras le hacía quedarse furiosa consigo misma.
-sí, sí las estaba burlando p…- ahí venía otro "pero" que se retuvo entre su respiración ya agitada por el odio de tener que enfrentarse a su verdad de esa forma - sin embargo, él… él también pasó por encima de sus propias normas.
-¿conoce el agente Booth estas normas, doctora? ¿O él las impuso inconscientemente, sin saber que usted lo quería?
Brennan se puso a pensar cuantas veces Ángela le preguntó lo mismo y ella escapó de la respuesta, pero ahora no sabía qué hacer, porque al recordar aquel momento vio que las normas eran solo una excusa más que él encontró para protegerla, pero ¿Por qué lo hacía? Ella era la única a quien Howard Epps no intentó hacer daño, por lo menos no directamente, hasta que se vio totalmente acorralado por los hechos ¿Por qué en aquel momento sus palabras fueron tomadas por su cabeza como prohibiciones? No sabía la respuesta, nunca la supo.
-no… no lo sé… no sé qué piensa Booth p… de lo contrario ya no me importan las normas, sé que ya las ultrapasamos, no en tanto, ahora queda este estúpido capítulo que escribí…
Brennan parecía que iba a llorar, la señora Petter iba a interrumpir lo que decía, pero decidió quedarse callada.
-de lo cual Booth me confunde, creer que soy yo… creer que me ama p… no es cierto…no lo está, no estaba antes del coma y ahora tampoco….
Una lágrima corrió por su rostro, la había ocultado, pero la señora Petter la vio.
-no llores niña, míralo…- dijo mandándola a que mirara hacia Booth, cosa que Brennan hizo - … ¿crees que él no tiene dudas?, pues sí las tiene, pero él quiere protegerte como hoy, ¿pero qué hiciste tú?… él te mandó a quedarte atrás, pero tú saliste de detrás de él, ¿Por qué?
-iba a ver como se encontraba usted…
-no, saliste porque confías en él y sabías que, aún lejos, él siempre te protege… es eso lo que pasa contigo niña, que estás muy mal acostumbrada a que él esté siempre ahí. Él, no en tanto, nunca te pide satisfacción para no hacerte daño, él no te presiona para obtener sus respuestas, te da tu tiempo, pero el tiempo pasa niña, y cuando te des cuenta él ya no estará ahí, ya no te protegerá y cualquier otro te hará más daño de lo que él podría hacerte al enfrentarte, al cuestionarte sobre lo que siente, y al demostrar lo que siente o sentía, antes o después de lo que tú decías, del coma.
Brennan escuchó aquellas palabras mientras observaba a Booth, y sabía que era cierto, ella siempre huía de las preguntas que le hacían daño y Booth nunca la cuestionaba por ello, siempre la apoyaba aun sabiendo que se hacía daño a sí mismo al hacerlo. Se quedó callada, no tenía qué decir, la señora Petter al ver que la conversación ya no tenía sentido, pues ya había dado en el clavo, decidió hacer lo que vino a hacer allí.
-pero dejemos esto… yo no vine aquí para esto, sólo vine a traerte esto - dijo cogiendo una pequeña bolsita de su abrigo, Brennan la miró y ésta continuó.
-es una cadena que me dio mi marido cuando éramos novios, están aquí el mío y el de él - dijo poniendo la bolsita en la mano de Brennan.
-¿y por qué me da esto, señora Petter?
-es para protegerte a ti y a tu hombre…
Brennan hizo cara de "no es mi hombre".
-y sí lo es, es tuyo y sólo tú eres la que aún no lo ha visto, así que coge esto - dijo haciendo que Brennan sujetara la pequeña bolsita.
-gracias
-gracias nada, ¿o crees que te lo voy a dar así por así?, me tienes que prometer algo.
-¿qué?
-que se lo pondrás sólo cuando tengas certeza de lo que quieres con aquel hombre -dijo mirando hacia Booth, Brennan también lo hizo, y respondió en bajo tono.
-se lo prometo.
Brennan apretó con fuerza la pequeña bolsita y se quedó allí nuevamente a observar a Booth. La señora Petter se marchó, una rajada de viento frío hizo que Brennan entrara en la cabaña, no tenía nada que hacer allí. Miró las cosas de Booth y su costumbre de dejar todo tirado, así que se puso a recoger todas las cosas de él, le hizo la maleta con mucho cuidado con sus cosas, como si sus camisas fuesen más que camisas. Cuando recogió todo se fue al baño, no pasó mucho tiempo cuando Booth entró en la cabaña.
Vio lo que Brennan había hecho, había puesto todas sus cosas en la maleta y le había preparado hasta el abrigo negro que él se tenía que poner para marcharse del club. Estaba todo en su sitio, tal y como a ella le gustaba, todo arrumado a su manera, pero las cosas en su cabeza no estaban tan arrumadas como en aquella habitación. Quería aclarar de una vez por todas lo del capítulo, pues sabía que al llegar al Jeffersonian ella se iba a excusar de él hasta que éste desistiera de ello. Entró en la habitación y se dirigió hacia la cama, allí se sentó y agachó la mirada, sus pensamientos estaban confusos.
Todo el tiempo que estuvo afuera a ser sólo un agente no paraba de pensar en lo mismo, en ¿Por qué Brennan antes le besaba con el beso más dulce que alguien jamás podría dar y ahora lo rechazaba como si él no fuera nada para ella? Tenía que oírla, tenía que saber ¿Por qué lo hacía? y principalmente tenía que saber ¿Qué había en el capítulo que él no sabía? Booth daba vueltas en su cabeza, buscando respuestas a sus sentimientos y las buscaba en los recuerdos de las caricias de Brennan. Ella lo sintió entrar, tenía miedo de salir pero lo tenía que hacer, pues como dijo la señora Petter, podría que doliera, pero dolería menos por ser Booth, porque él nunca se permitiría hacerle daño. Brennan tomo todo su coraje y entró en la habitación.
Hola! Iba a actualizar ayer pero mi hermano cumplió con su papel de hermano mayor en obligarme a ayudar con las cosas de la casa. Espero que les haya gustado el capítulo, un poco triste, y otra vez molestamente los dos han sido interrumpidos, esta vez con la resolución del caso (que a nadie le importa) jejeje
En el próximo capi, la verdad será revelada y le dará un giro drástico a la relación entre Booth y Brennan.
Lesly A.: hola! Pues a Brennan le molesta el sueño porque se arrepiente de haber escrito ese capítulo, pues, supuestamente, si no fuera por eso, Booth ahora no le estaría diciendo todas esas cosas de lo que siente y que ella cree que no son verdad. Me gusta que siempre estés tan pendiente del Fic y que siempre dejes review. Te mando muchos saludos, bye!
Gracias a todas ustedes las que siempre dicen que les encanta el fic, que lo adoran, y todas las cosas positivas y regaños a Brennan que escriben que me hacen reír y por ser tan fieles lectoras.
Dejen review para decirme que aman la historia, que les gustó, que necesita arreglos, que esperan que ellos ya estén juntos o todas las anteriores.
PDT: Alejandra, tranquila, pronto, muy pronto tendrás lo que quieres y lo que ellos también quieren.
Nos leemos prontito!
